Pablo Puyol: “Ahora tienes que tener tres trabajos para llegar a fin de mes”

3

Tu opinión nos importa:

Puntúa y deja tu comentario.
Ahorra hasta un 65% en tu seguro de coche
COMPARA AHORA

Le vimos por primera vez en la serie juvenil Un paso adelante y desde entonces Pablo Puyol ha pasado por el cine, los musicales, el teatro… Hoy reconoce que la profesión de actor es muy inestable y que tras un trabajo bueno pueden venir tres malos, por lo que “siempre tiene que controlar su economía”. Pero tener cuidado con sus finanzas no ha impedido que en ocasiones haya pasado apuros para llegar a fin de mes y pagar las facturas, entre ellas, las de un deportivo de cuya compra asegura que se ha arrepentido siempre.

Desde hace meses representa por toda España Venidos a menos, un espectáculo creado junto con su compañero de escena David Ordinas, en el que hablan sin tapujos y con mucho humor sobre todo lo que les preocupa. En esta entrevista, Pablo Puyol se muestra cercano y sencillo, como él mismo se define, y nos habla con sinceridad de sus proyectos y sus finanzas.

Con medidas como la subida del IVA del cine y el teatro, sumadas a la crisis, ¿se podría decir que el mundo de la interpretación en España pasa por uno de sus peores momentos? Aun así os lanzáis con un espectáculo algo diferente…

Yo creo que es uno de los peores momentos para nuestra profesión a nivel económico, en el sentido de que tienes que hacer mucho para conseguir poco. Antes, en los momentos de vacas gordas, con un trabajo vivías estupendamente, ahora necesitas tres o cuatro trabajos para llegar a fin de mes.

Si la gente lo está pasando mal, nosotros también porque vivimos de que la gente se gaste el dinero en venir a divertirse y obviamente piensan en comer antes que en venir a ver un espectáculo y por ese motivo nos está afectando mucho. Yo creo que, además de hacer reír, los espectáculos deben mover al público, decir cosas que hace falta decir, sobre todo en una época en la que es necesario que la gente se movilice y luche contra un sistema que nos está matando.

¿Es por eso que decidisteis financiar ‘Venidos a menos’ mediante ‘crowdfounding’? ¿Es la única forma de sacar en este momento adelante proyectos como este?

No creo que sea la única pero es una buenísima opción, está funcionando muy bien y creo que ha sido una gran idea. Además, es una buena manera de que la gente a la que le gusta tu trabajo se sienta parte de ello, ya que pueden participar en el proyecto. En nuestro caso, la respuesta fue impresionante, hicimos cálculos para ver cuánto necesitábamos y recibimos la cantidad justa para poder comprar todo el material, la producción… nos llevamos una sorpresa cuando a los nueve días ya habíamos llegado a la cifra, la verdad es que fue espectacular. Creo que es una fórmula vital para que gente que no puede acceder a productores pueda llegar a llevar a término sus proyectos.

Los actores tenéis una profesión a veces inestable… ¿tenéis que ter más cuidado con los ahorros? ¿te consideras ahorrador o derrochador?

No soy un gran ahorrador pero tampoco soy de dilapidar el dinero y quedarme sin nada a la primera de cambio. Los actores podemos tener una racha buena en la que ganamos dinero pero esa racha puede terminarse enseguida y tienes que llevar un poco el control de la economía, algo que es difícil porque puedes tener un mes bueno y tres muy malos y hay que estar controlando siempre la situación.

¿Alguna vez has pensado que no llegabas a fin de mes?

Sí, sí, obviamente, he tenido bastantes momentos en los que lo he pensado. Cuando haces más o menos dinero también quieres invertir o comprar, meter el dinero en sitios para no gastártelo y de pronto ves que trabajas y trabajas y no te rinde el dinero.

He tenido momentos de parón en cuanto a trabajo en los que no entraba nada de dinero pero tenía que seguir pagando una hipoteca y unos gastos y no llegaba. En esos momentos piensas “cómo puede ser que después de trabajar tanto tiempo ahora estoy agobiado”.

¿Cuál ha sido el capricho más caro que te has dado?

Fue un coche, pero me he arrepentido toda la vida porque no lo disfruté. Era muy bonito, un Nissan 350 c, deportivo, pero fue una de las causas por las que en los momentos de parón estuve agobiado. Al principio no lo piensas pero luego la letra del coche, el seguro, la gasolina… para algo que no disfrutas realmente. Me daba vergüenza ir en ese coche y que me mirara la gente… ahora soy superfeliz porque voy en una moto con el casco y no me ve nadie. Pero la cagué con el coche (risas), fue un capricho pero de todo se aprende y no lo volvería a hacer.

Dime qué tres cosas que te llevarías a una isla desierta

Bueno, yo soy bastante básico…mucha comida, una “muchacha” para tener cosas que hacer (risas) y una caja llena de libros.

9¿Cuál ha sido el dinero mejor invertido de tu vida?

Lo que pagué por mi moto, una scooter de 400 cc. que compré seminueva y con la que ahorro en gasolina, parking, no tengo que aguantar el tráfico… estoy feliz.

Durante tu participación en la serie Un paso adelante te convertiste en ídolo de muchas adolescentes pero, cuando tú tenías esa edad, ¿a quién admirabas?

La verdad es que entonces solo pensaba en el deporte y mis ídolos eran deportistas, era fan de grandes jugadores de baloncesto como Michael Jordan o Magic Johnson, también me gustaban futbolistas como Butragueño… me centraba más en esa faceta, en el deporte más que en la interpretación.

El hecho de convertirte en un ídolo juvenil al comienzo de tu carrera, ¿crees que te pudo perjudicar o hacer que te encasillaran?

Pues sí, obviamente me ha beneficiado porque la gente te conoce y es más fácil acceder a algunos trabajos, pero también me lo ha puesto muy difícil, ya que un papel así marca mucho tanto para el público como para directores o productores, que son los que la final deciden. Si eres actor de series juveniles es difícil salir de ahí. He llegado a la conclusión después de muchos años de que lo que tengo que hacer es centrarme en los trabajos que me apetecen -cuando puedo, claro- porque tal como está la cosa no siempre se puede elegir, pero por lo menos hacer cosas que me diviertan.

¿El ser más conocido te abrió la puerta de los castings?

El problema es que ya no te llaman para los casting, lo normal es que te llamen directamente para un trabajo. Sin embargo, cuando te conocen por un tipo de personaje a menudo te tienen encasillado, creen que solo sabes hacer un tipo de cosas y ni siquiera te dejan entrar en un casting porque piensan que no vas a ser capaz o no encajas en lo que ellos esperan. Me da rabia porque pienso “déjame hacer el casting y si no te gusta no pasa nada pero no digas directamente que no te encaja”. Por ejemplo, están buscando un tío que sea grande y fuerte, que va a hacer de gladiador en alguna serie y te dicen que no das el perfil, pero bueno, si yo mido un metro noventa… pero no te dan la oportunidad.

¿Cómo surgió la idea de “Venidos a menos”?

Es un espectáculo muy borrico pero muy divertido. Lo que hemos hecho es sacar lo que llevábamos dentro tanto David, mi compañero en este espectáculo, como yo. Teníamos ganas de hacer algo nuestro, estábamos cansados de ser dirigidos, de tener un guión en el que basarnos y nos sentamos a escribir. El resultado es un espectáculo muy bestia, en el que no nos hemos cortado un pelo, que era la premisa que nos pusimos, porque si no al final queda algo que ni cliente ni frío. La  intención es hacer humor, que tal como está todo, hace mucha falta.

¿Es fácil hacer buenos amigos en una profesión como la tuya?

No sé si es fácil o difícil, pero en mi caso tengo más confianza con mis amigos de toda la vida. Tengo buenos amigos y gente a la que tengo mucho cariño pero no tengo muchos amigos dentro de la profesión.

Recientemente, el ministro Wert fue abucheado en los premios Forqué: ¿te parece bien que los actores se posicionen ante ciertos problemas que afecta a su profesión o a la sociedad en general?

Yo creo que muchas veces va en nuestro prejuicio porque la toman directamente contra nosotros porque somos críticos, pero creo que tenemos la obligación de aprovechar este espacio que tenemos, la oportunidad de llegar a más gente para poder actuar a favor de las cosas en las que creemos.

En los premios Forqué pedimos que se bajara el IVA porque creo que tenemos la obligación moral de decir las cosas que pensamos, ya que tenemos un escaparate para ello. A la sociedad española se le está faltando el respeto últimamente y debemos movilizarnos, no solo en contra del gobierno actual sino en general en contra de toda la clase política, creo que se están haciendo las cosas muy mal, no se pueden pisotear los derechos que nos ha costado tanto conseguir

¿Qué te parece? Otros usuarios ya están comentando este artículo. Deja tu opinión aquí
Ahorra 120 euros en tu seguro de coche con Kelisto
COMPARA AHORA
Logo seguros home