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Hipotecas que se adaptan al ritmo que marque el euríbor

Subrogación de Hipotecas

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¿Qué son las hipotecas fijas?

Paga la misma cuota cada mes.

Las hipotecas fijas son préstamos para la compra de vivienda: por tanto, permiten financiar la adquisición de un inmueble, a cambio de abonar un interés y unos gastos o comisiones por distintos trámites. Ahora bien, a diferencia de las variables, las hipotecas fijas aplican un interés que no varía a lo largo de su vida: siempre se mantiene igual y, por tanto, la cuota que paga el consumidor, también permanece sin cambios.

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¿Qué son las hipotecas variables?

Hipotecas que siguen la evolución del euríbor.

Las hipotecas variables son préstamos para la compra de vivienda: es decir, herramientas de financiación que permiten aplazar la adquisición de un inmueble a cambio de que el consumidor abone un interés. Este interés se calcula, normalmente, sumando un diferencia (que es un porcentaje fijo) a un índice de referencia, que se revisa periódicamente. Eso provoca que el interés que paga el cliente varíe cada cierto tiempo y la cuota que abona, también.

¿Qué hipotecas puedes comparar en Kelisto?

 

Hipotecas fijas

 

Paga la misma cuota cada mes.

 

Las hipotecas fijas son préstamos para la compra de vivienda que permiten financiar la adquisición de un inmueble, a cambio de abonar un interés y unos gastos o comisiones por distintos trámites. Eso sí, al contrario de lo que sucede con las variables, las hipotecas fijas aplican un interés que no varía a lo largo de su vida. Por tanto, será muy fácil calcular tu hipoteca: su cuota siempre se mantendrá igual.

 

En cuanto al importe máximo que puedes pedir con una hipoteca fija, suele ser del 80% del precio de tasación o de compraventa de la vivienda que desees adquirir, por lo que si buscas una hipoteca al 100% no la encontrarás como tal en los catálogos de ofertas de las entidades bancarias. Sin embargo, si eres un cliente solvente, es decir, cumples con una serie de garantías que le den confianza al banco  -como que tengas unos ingresos muy elevados, cuentes con un avalista, compres pisos del banco o negocies a través de un bróker inmobiliario- las entidades estarán más dispuestas a acercarse a la concesión de una hipoteca al 100%.

 

Este tipo de préstamos se comercializa tanto en oficinas y sucursales del banco como a través de Internet. De ahí que cada vez haya más hipotecas online en las páginas web de los bancos. Para que contrates la que mejor se ajuste a tu perfil, te recomendamos que utilices un simulador de hipotecas fijas. Además, en Kelisto te ayudamos a que encuentre las mejores ofertas con nuestros análisis sobre  todas las claves sobre la nueva ley hipotecaria, que afectará a los trámites y a los gastos de tu hipoteca.

 

Hipotecas variables

 

Hipotecas que siguen la evolución del euríbor.

 

Las hipotecas variables son préstamos para la compra de vivienda: es decir, herramientas de financiación que permiten aplazar la adquisición de un inmueble a cambio de que el consumidor abone un interés. Para calcular tu hipoteca, tendrás que tener en cuenta que el interés de este tipo de hipotecas será la suma del diferencial (que es un porcentaje fijo) más un índice de referencia, que se revisa periódicamente. Eso provoca que el interés que paga el cliente varíe cada cierto tiempo y la cuota que abona, también. 

 

A los gastos propios de cada hipoteca variable, recuerda que tendrás que sumar varios costes iniciales relacionados con la  tramitación del préstamo.

 

Como ocurre con la mayoría de productos bancarios, podrás encontrar hipotecas online. Cada vez son más las entidades que comercializan este tipo de préstamos de interés variable a través de Internet y realizan la tramitación, evaluación y concesión sin necesidad de que el cliente se desplace hasta la oficina del banco.

 

Cabe señalar que, al igual que ocurre con las hipotecas fijas, no hay hipotecas al 100% de tipo variable. Por tanto, recuerda que por mucho que busques no encontrarás este tipo de hipotecas al 100% en ninguna entidad bancaria.

 

Para que aciertes con tu decisión, te aconsejamos que utilices un simulador de hipotecas para que te muestre las mejores ofertas en función de cuál sea tu perfil.

 

Subrogación de hipoteca

 

Cambia tu hipoteca de banco y mejora tus condiciones

 

La subrogación de hipoteca es una operación que te permitirá cambiar tu hipoteca de banco, mejorar tus condiciones y ahorrar. ¿Cómo? De dos maneras distintas:

 

- Por un lado, podrás hacer una subrogación de hipoteca para encontrar una oferta con un interés más bajo del que pagas actualmente, con menos comisiones o que te exija contratar menos productos vinculados.

- Por otro lado, si tienes una hipoteca variable, podrás hacer una subrogación de hipoteca en busca de una oferta a interés fijo. De esta forma, ganarás en seguridad, ya que tendrás la certeza de que siempre (y pase lo que pase) pagarás la misma cuota.

 

Con la entrada en vigor de la nueva ley hipotecaria, además, realizar una subrogación de hipoteca se ha convertido en un trámite muy sencillo: tan solo tendrás que encontrar una oferta mejor, comunicárselo a tu banco y entre este y tu nueva entidad se encargarán de todo el papeleo. Además, si lo que quieres es usar la subrogación cambiar de una hipoteca variable a una fija, debes saber que los costes de esta operación se han reducido considerablemente gracias a esta nueva normativa. 

 

Para saber si te merece la pena realizar una subrogación de hipoteca para ahorrar, por ejemplo, en los intereses que pagas al banco, solo tendrás que consultar nuestro comparador. Una vez accedas a nuestra herramienta, simplemente tendrás que consultar las ofertas que hay en el mercado y comprobar si el interés que ofrecen es más bajo que el que pagas actualmente. Con este dato en mente, tendrás que comprobar cuáles son los gastos de cambiar una hipoteca de banco, hacer cuentas y averiguar cuál sería el ahorro que podrías obtener antes de dar el paso.

 

¿Qué son las hipotecas?

Las hipotecas son productos de financiación pensados para la compra de una vivienda que cuentan con una gran complejidad: los intereses, las comisiones, las clausulas o los productos vinculados son solo algunas de las cuestiones que habrá que analizar para saber si una oferta hipotecaria se adapta a las necesidades específicas de un consumidor.

 

Este tipo de préstamos permiten que el consumidor disponga de una cantidad de dinero que tendrá que devolver en un plazo determinado de tiempo junto al pago de unos intereses. Ahora bien, a diferencia de un préstamo personal, los préstamos hipotecarios tienen una finalidad y una garantía específicas: están destinadas a la compra de una vivienda y, precisamente, ese inmueble es el que actúa como garantía para el recobro del dinero prestado. A diferencia de los préstamos personales, los préstamos hipotecarios cuentan con una garantía mucho más firme, que permite que su interés sea más bajo y que el plazo de amortización y la cantidad prestada puedan ser superiores.

 

¿Cómo conseguir una hipoteca al 100%?

En la actualidad, las hipotecas 100% no existen. Años atrás, estas hipotecas al 100% eran un tipo de préstamos hipotecarios que financiaban la totalidad del precio de compra-venta o del valor de tasación de la casa que podías adquirir. Estas hipotecas vivieron su esplendor durante los años del boom inmobiliario y pasaron a ser uno de los productos más demandados. Con la llegada de la crisis y la caída de la oferta hipotecaria, los bancos empezaron a dejar de comercializar este tipo de hipotecas por los riesgos que implicaban tanto al usuario como al propio banco.

 

Ahora bien, aunque no encuentres hipotecas al 100%, como tal, en los catálogos de las entidades bancarias, si tienes un buen perfil económico y se lo puedes demostrar a tu banco, éste estará mucho más dispuesto a facilitarte un importe más alto para la compra de tu vivienda.

 

¿Qué es una hipoteca online?

 

Las hipotecas online son aquellas que puedes contratar a través de Internet, es decir, que las podrás conseguir con tan solo estar conectado a la Red desde tu ordenador o smartphone. La comodidad de evitar el desplazamiento hace que haya una tendencia creciente y favorable a la adquisición de productos bancarios online. Por esa razón, cada vez son más las entidades digitales y tradicionales que comercializan sus hipotecas online, a través de sus páginas web. Además, al ahorrarse costes en el mantenimiento de las sucursales, las hipotecas online suelen ofrecer unos intereses más bajos que el resto de ofertas. El proceso para hacerte con una de ellas es similar al que realizarías en la sucursal de tu banco. La única diferencia es que los trámites serán digitales y no en papel. Por tanto, tendrás que perder el miedo de pasarle tus datos personales a tu entidad bancaria y, para ello, te aconsejamos que tengas bien claras las cinco cosas que debes saber antes de contratar una hipoteca.

 

¿Cómo puede ayudarte un simulador de hipotecas?

 

Antes de pedir financiación para comprar una vivienda, es esencial que eches cuentas para saber a cuánto ascenderá la cuota de tu hipoteca y si puedes permitirte pagar esa cifra.

 

En este sentido, te será muy útil contar con un simulador de hipotecas. Esta herramienta te permitirá realizar algunos cálculos en tan solo unos segundos con tan solo disponer de cierta información. Lo más habitual es que la calculadora de una hipoteca te solicite datos acerca del interés inicial, el diferencial que aplica tu banco, las comisiones, el plazo de amortización y el porcentaje del precio de la vivienda que vas a financiar

 

¿Para qué sirve un comparador de hipotecas?

 

Con tantas ofertas en el mercado es casi imposible analizar de una forma sencilla cuál es la hipoteca que más te interesa contratar. Por eso, la solución más sencilla pasa por utilizar un comparador de hipotecas. Para usarlo, tan solo tendrás que introducir los datos principales de la operación que quieres realizar, que son la cantidad que quieres solicitar y cuánto vale la casa que quieres comprar. Con esa información, nuestro comparador de hipotecas te permitirá visualizar todas las ofertas del mercado y, de un vistazo, conocer el interés que cobra cada una de ellas.

 

Ahora bien, nuestro comparador de hipotecas no se queda ahí. Si haces clic en los detalles de cada oferta podrás conocer, en profundidad, muchas más características de cada hipoteca: por ejemplo, sus comisiones, la cantidad máxima que te dejan solicitar o el plazo de devolución máximo que podrás establecer.

 

Cuando te decidas por una oferta de nuestro comparador de hipotecas, tan solo tendrás que hacer clic en el botón que indica “ir a la oferta” para comenzar el proceso de solicitud y de contratación de la misma.

 

El interés de una hipoteca: ¿qué tipos hay?

 

El interés de los préstamos hipotecarios es lo que determina cuánto pagarás a tu banco para que te preste dinero para comprar una vivienda. Eso sí, este tipo de interés hipotecario puede ser de distintos tipos:

 

1) Hipotecas con interés variable: se caracterizan porque cobran un interés compuesto por dos elementos: un índice de referencia (en la mayoría de los casos, un índice que podría subir, como el euríbor) y un diferencial, que es un porcentaje fijado por la entidad y que se mantiene sin cambios durante toda la vida del préstamo.

 

2) Hipotecas con interés fijo: aplican un interés que se mantiene sin cambios durante toda la vida del préstamo. Ahora bien, ese interés, normalmente, siempre es más alto que los intereses que ofrecen las que tienen interés variable.

 

Tradicionalmente, las hipotecas con interés fijo solían cobrar unas comisiones más altas que las de interés variable, permitirían financiar un porcentaje menor del valor de la vivienda que se quisiera comprar y ofrecían un plazo de amortización más corto. Sin embargo, a lo largo de los últimos años, su oferta se ha reactivado y cada vez son más las entidades que ofrecen este tipo de productos con unas características muy similares a las de los préstamos a interés variable.

 

3) Hipotecas con interés mixto: se caracterizan por combinar los tipos fijos y variables. Normalmente, este tipo de préstamos hipotecarios aplican un interés fijo durante sus primeros años de vida y, posteriormente, empiezan a aplicar un tipo variable.

 

¿Cómo puedes saber a cuánto está el euríbor?

 

Conocer a cuánto está el euríbor es esencial para saber cuánto pagarás por tu hipoteca, en caso de que elijas una a tipo variable. No obstante, es conveniente que entiendas qué es el euríbor para, a continuación, saber cuál es su valor y cómo puede evolucionar. Además de conocer qué pasará con tu hipoteca si vuelves a subir el euríbor.

 

Para conocer qué es el euríbor hay que empezar por explicar que se trata de un índice que va cambiando con el paso del tiempo. A día de hoy, se calcula con los datos que ofrecen, a diario, un conjunto de 20 bancos europeos acerca del interés que se cobran por prestarse dinero entre sí.

 

Una vez hayas entendido qué es el euríbor debes tener en cuenta que este índice cambia cada día, aunque existen otros tipos de registro. En el caso de las hipotecas variables que se comercializan en nuestro país, el registro que deberás tener en cuenta es el del euríbor a 12 meses, que es el que los bancos utilizan para sumar a sus diferenciales y, así, calcular el interés de tu hipoteca. Por tanto, si quieres conocer cuál es el valor del euríbor hoy y usarlo como referencia para saber cuánto pagarías por una hipoteca, siempre deberás consultar qué nivel alcanzó el euríbor a 12 meses en el último mes: es decir, si vas a firmar tu hipoteca a mediados de marzo, deberías conocer cómo terminó el euríbor a 12 meses el mes de febrero, algo que puedes consultar siempre que quieras desde la página web del Banco de España.

 

¿Cómo conseguir las mejores hipotecas?

 

Los préstamos hipotecarios son productos de financiación complejos y dar con la mejor oferta requiere de un análisis muy pormenorizado de cada una de sus características. Los rasgos a los que habrá que prestar más atención para dar con las las mejores hipotecas son:


 

1) El interés: es el elemento que determina el precio que el cliente pagará por lograr disponer de dinero para la compra de una vivienda. En el caso de las hipotecas variables, el interés está determinado por el euríbor a un año, más un diferencial que aplicará cada banco.

 

2) La vinculación de productos: es la contratación de productos extra que una entidad puede requerir para poder acceder a las mejores hipotecas y con el diferencial más bajo. Ahora bien, con la nueva ley hipotecaria, el banco no los podrá ofrecer dentro de un mismo pack, sino que se tendrán que vender por separado. De esta forma, el cliente podrá elegir más libremente si quiere contratar más productos, o no, con su entidad.

 

3) Las comisiones de apertura y estudio: la nueva ley hipotecaria ha afectado a las comisiones iniciales de las hipotecas, de manera que el único cargo que los bancos te pueden cobrar es la comisión de apertura, que permite compensar a la entidad por los trámites que efectuará para formalizar el préstamo y poner el dinero a disposición del cliente. Por tanto, es uno de los costes de las hipotecas más importantes. 

 

4) La compensación por desistimiento: es la comisión que las entidades aplican cuando un cliente decide cancelar anticipadamente su hipoteca y permite compensar a los bancos por pagar antes de tiempo una deuda que debía tener una vida más larga y que, por tanto, iba a generar más intereses. Las entidades no pueden cobrar más del 0,15% en los cinco primeros años de vida de las hipotecas o del 0,25% durante los tres primeros años.

 

5) Las cláusulas suelo: fueron disposiciones de los contratos hipotecariosque limitaban a la baja el interés que iba a pagar el consumidor, es decir, no permitían a los usuarios beneficiarse de las bajadas del euríbor. La nueva ley hipotecaría ha puesto fin a las cláusulas suelo y ya no se podrán aplicar.

 

6) El porcentaje máximo de financiación: es la variable que permite saber cuánto prestará el banco para comprar una vivienda. Se expresa en forma de porcentaje sobre el valor de tasación o de compraventa de un inmueble. La mayor parte de las hipotecas ofrecen hasta un 80%.

 

7) Los ingresos mínimos: algunas entidades no solo comprueban la solvencia de sus futuros clientes analizando si tienen un contrato indefinido o si carecen de deudas. Para asegurarse de que serán capaces de afrontar los pagos del préstamo, muchas diseñan hipotecas con un salario mínimo exigido: es decir, el titular o titulares deberán acreditar que ganan una cierta cantidad para poder acceder a la financiación.

 

8) El plazo máximo de amortización: es el período que dará una entidad para poder devolver la hipoteca. Lo más aconsejable es optar por plazos de amortización cortos. De esa forma, el consumidor podrá ahorrar en intereses. La mayoría de las hipotecas ofrecen plazos máximos de amortización de 30 años, aunque algunas pueden llegar a los 40.

 

9) Las garantías adicionales: algunos bancos pueden pedir a sus clientes que dispongan de garantías extra, algo muy habitual cuando la cantidad que se va a pedir es muy similar al valor del inmueble.

 

Créditos hipotecarios y productos vinculados: ¿qué hay que tener en cuenta?

 

La mayoría de los bancos bonifican a aquellos clientes que contraten productos extra con sus hipotecas. Es decir, realizan rebajas en sus diferenciales por contratar, por ejemplo, cuentas nómina, tarjetas, planes de pensiones o seguros, entre otros. Estos extras se denominan "productos vinculados" y es una de las vías que todavía usan las entidades para encarecer sus créditos hipotecarios. Ahora bien, a diferencia de lo que venía pasando hasta ahora, estos productos ya no se pueden comercializar en forma de pack, sino que tendrán que ofrecerse por separado.

 

Los productos vinculados más habituales son las cuentas nómina y la contratación de seguros de vida y hogar. En cambio, los que se exigen con menos frecuencia son la contratación de tarjetas de débito o de crédito, y la contratación de seguros de protección de pagos. 

 

¿Qué seguros suelen ofrecer las entidades junto con los préstamos hipotecarios?

 

La mayoría de los préstamos hipotecarios que ofrecen las entidades financieras requieren que el consumidor contrate uno o varios seguros para poder disfrutar del diferencial más bajo, pero ¿cuáles son las pólizas más frecuentes?

 

1. Los seguros de hogar: son los que se ofrecen con más frecuencia y son imprescindibles para poder contratar un préstamo hipotecario. Las hipotecas que ofrecen vincularse mediante un seguro de hogar disponen de distintos tipos: desde pólizas que solo cubren el continente, hasta otras muchos más completas, con la cobertura del contenido incluida.

 

2. Los seguros de vida: estos seguros permiten que, en caso de que el titular fallezca o sufra invalidez, el banco pueda cobrar la deuda que todavía estaba pendiente de pago. En algunos casos, los bancos también requieren que se contrate un seguro de accidentes para cubrir el riesgo de invalidez o enfermedad.

 

3. Los seguros de protección de pagos: estas pólizas permiten que se garantice el pago de la deuda hipotecaria cuando, por ejemplo, un consumidor se queda sin trabajo, sufre una enfermedad o un accidente.

 

 ¿Hay que contratar obligatoriamente algún seguro con las hipotecas?

 

Cuando se contratan préstamos hipotecarios, el consumidor está obligado a hacerse con un seguro de hogar, pero con determinadas condiciones.

 

En primer lugar, lo único obligatorio es contratar un seguro contra incendios que cubra la vivienda ante posibles daños y por un importe igual al valor de tasación del inmueble. Sin embargo, muchos bancos no solo tratarán de “venderte” ese seguro básico, sino que intentarán que contrates pólizas con garantías adicionales.

 

Por otro lado, hay que tener en cuenta que, aunque haya que contratar un seguro, no es obligatorio hacerlo con la entidad que conceda el préstamo. Lo que la legislación vigente dice es que hay que contar con una póliza que permita saldar la deuda con el banco en caso de que le sucediera algo a la vivienda pero, en ningún caso, determina que se tenga que contratar con el mismo banco que concede la hipoteca. Ahora bien, lo que puede suceder es que una entidad podría requerir que el usuario contrate su seguro de hogar si quiere disfrutar de una rebaja en el diferencial.

 

¿Se pueden cambiar de banco las hipotecas? 

 

Si después de visitar un comparador de hipotecas como el de Kelisto crees que puedes mejorar las condiciones de tu préstamo, recuerda que tienes dos opciones: la novación (es decir, negociar con su entidad un cambio en determinados aspectos de su préstamo para, por ejemplo, cambiar de una hipoteca variable a una fija) o la subrogación de hipoteca, es decir, llevarte su hipoteca a otra entidad.

 

Este último trámite te permitirá, de una forma muy sencilla, mejorar las condiciones de tu hipoteca de varias maneras: por ejemplo, podrás marcharte a otro banco que te ofrezca un préstamo con un interés más bajo, con menos comisiones o que te exija contratar menos productos adicionales.  Con la subrogación de hipoteca también podrás cambiarte de banco para cambiar el interés de tu préstamo de variable a fijo: de esta manera, no conseguirías un ahorro directo, pero sí ganarías en seguridad, ya que tendrías la garantía de tu cuota no cambiaría en ningún momento.

 

Además, la nueva ley hipotecaria facilita la posibilidad de que el consumidor se lleve su hipoteca a otro banco y ha establecido nuevos plazos para la subrogación de hipoteca: el cliente tendrá un período de siete días para comunicarle al banco actual que se va a subrogar. Pasado este tiempo, el banco tendrá hasta 15 días naturales para presentarle una contraoferta pero, si este no la acepta, pasado ese periodo, se realizará la subrogación.

 

¿Es posible modificar las condiciones de una hipoteca? 

 

Otra de las opciones que el consumidor tiene para mejorar las condiciones de las hipotecas es la novación: es decir, el cambio de condiciones de su préstamo, tras negociar con su banco. Antes de que se aprobase la nueva ley hipotecaria, el coste de la novación no estaba limitado pero, a partir de la entrada en vigor de la nueva regulación, esta comisión tendrá un tope del 0,15% durante los tres primeros años de vida de la hipoteca y, pasado este tiempo, no tendrá coste.

 

En cuanto a los gastos que tienen este tipo de operaciones, cambiar las condiciones de las hipotecas supone pagar varios costes. Por un lado, habrá que abonar la comisión por modificación o novación y, por otro, habrá que abonar los gastos relacionados con la nueva escritura, los de registro y los de gestoría.

 

¿Cuánto tardan en conceder una hipoteca los bancos?

 

Cuando un consumidor pide un préstamo para la compra de una vivienda, es importante tener en cuenta cuánto tarda en conceder una hipoteca el banco al que acudamos.

 

Una vez entregada la documentación, personal y de la casa, necesaria para que la sucursal a la que quieras pedir la hipoteca evalúe la concesión, pueden pasar unas dos semanas hasta que el banco nos responda si acepta o no tu solicitud.

 

Si el banco la aprueba, procederá a tasar la vivienda antes de que firmes la compra con el notario. Los plazos de cada operación varían según el banco y pueden alargarse hasta un mes.

 

¿Qué son los períodos de carencia hipotecaria? 

La carencia hipotecaria es una alternativa para todos aquellos que tienen dificultades para afrontar el pago de su hipoteca. Se trata de períodos en los que una entidad permite que el consumidor deje de pagar intereses (es lo que se conoce como "carencia parcial") o que deje de abonar tanto intereses como capital pendiente ("carencia total"). Eso sí, hay que tener en cuenta que esta operación tienen un coste para el usuario: 

 

- Una vez finalizado el período de carencia, al cuota mensual suele ser superior a la que se abonaba inicialmente

- Disfrutar de un período de carencia implica realizar una novación de hipoteca, un trámite que, como veíamos previamente, genera una serie de gastos

- Durante el período de carencia, el banco podría aumentar el interés que se paga por el préstamo o exigir que el consumidor contrate más productos vinculados

 

Si quieres saber qué condiciones ofrecen la gran mayoría de las entidades financieras y comenzar el proceso de contratación de tu préstamo sin moverte de casa, te recomendamos que visites el comparador de hipotecas de Kelisto.

 

¿Qué hay que hacer para cancelar hipotecas?

 

Cuando llega la hora de poner fin a una hipoteca, el consumidor debe seguir una serie de pasos. El primero es el pago de la deuda pendiente con el banco y de la comisión de cancelación (en caso de que la hubiera). Además, no hay que olvidar que la entidad debe entregar al cliente los documentos de liquidación y que es recomendable pedir un certificado de deuda cero.

 

A continuación, el usuario debe acudir a la notaría ya que hace falta una nueva escritura de levantamiento de hipoteca. El interventor del banco correspondiente también deberá asistir.

 

Tras este paso, toca cita con el Fisco. La cancelación de una hipoteca está sujeta al Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentos, aunque está exenta de su pago. No obstante, el consumidor debe acudir a la delegación de Hacienda de su comunidad autónoma para completar el formulario de este tributo.

 

Por último habrá que acudir al registro de la propiedad con la escritura de cancelación y el impuesto de Actos Jurídicos Documentados sellado. Allí podrás hacer efectiva la operación y dejar al inmueble libre de cargas, algo que no es obligatorio pero sí recomendable, sobre todo si el particular se plantea vender su casa en el futuro.

 

¿Cuánto cuesta cancelar hipotecas?

 

Los gastos de cancelación de una hipoteca son muchos y variados. Por esa razón, tendrás que conocer cada uno de los costes que te conllevará realizar este trámite:

 

1. Comisión de desistimiento: es el que se aplica cuando se cancelan hipotecas antes de que finalice el plazo de devolución que habías acordado con tu banco. Por ley, los bancos tienen un tope máximo para esta comisión, a elegir entre el  0,15% de la deuda pendiente si la cancelación se produce en los cinco primeros años de vida del préstamo, o el 0,25% si se produce durante los tres primeros años.

2. Honorarios de la entidad: los clientes que prefieran que la entidad se encargue de tramitar todo lo relacionado con la finalización de su préstamo tendrán que añadir un concepto más a su lista de gastos por cancelación de hipoteca, aunque no olvides que estos trámites puedes hacerlos por tu cuenta y, de esa forma, ahorrarte una buena cantidad de dinero.

3. Gastos de la escritura de cancelación: sirven para pagar la inscripción ante notario del levantamiento de la hipoteca y varían en función del valor que tenga el préstamo.

4. Impuesto de Actos Jurídicos Documentados es gratuito: la cancelación de las hipotecas está sujeta a este tributo pero desde hace varios años existe una exención a su pago.

5. Coste de la inscripción en el registro de la propiedad: si el cliente quiere que la cancelación de su hipoteca conste en el registro de la propiedad tendrá que pagar unos aranceles que también dependen del valor de la hipoteca.

 

 Cláusulas suelo: ¿cómo reclamar lo cobrado de más?

El Gobierno ha puesto en marcha un nuevo mecanismo extrajudicial que permitirá que los consumidores que tuvieran cláusulas suelo en sus hipotecas puedan reclamar el dinero que su banco les cobró de más sin pasar por un juzgado. Eso sí, se trata de un procedimiento voluntario: por tanto, si un usuario lo desea, puede acudir a los tribunales directamente, aunque se arriesga a tener que pagar las costas del proceso.

 

Para completar todos estos pasos, la nueva normativa al respecto establece un plazo de tres meses.

 

Además de la devolución del dinero cobrado de más por las cláusulas suelo, el banco también puede proponer al usuario otro tipo de medidas compensatorias, como reducir el interés de su hipoteca o acortar el plazo de amortización. En cualquier caso, el banco deberá detallar el valor económico de estas alternativas y el consumidor tendrá que aceptar de forma manuscrita que las acepta.