Todo lo que necesitas saber para contratar el mejor seguro de salud

 

Contar con un seguro de salud es una buena alternativa para proteger nuestra salud y la de nuestra familia. En los últimos años, y pese a la crisis, el seguro de salud ha crecido notablemente en nuestro país y hoy en día es uno de los productos aseguradores más contratados, solo por detrás de los seguros de vida y de coche. Actualmente, más de 10 millones de españoles tienen un seguro de salud en España.

 

La razón de este crecimiento se debe principalmente a la comodidad y la rapidez para acceder a médicos especialistas y la posibilidad de evitar las largas listas de espera en determinados servicios y tratamientos. El seguro de salud ofrece múltiples ventajas, pero es necesario conocer bien cuáles son nuestras necesidades y analizar qué tipo de seguro nos interesa contratar. Actualmente existen diferentes modalidades de seguros con diferentes servicios y coberturas, con lo que en muchas ocasiones no resulta sencillo encontrar el seguro de salud que más se adapta a nuestras necesidades y a nuestro presupuesto.

 

¿Qué es un seguro de salud básico?

 

Por lo general, el seguro de salud básico incluye la atención médica primaria, el acceso a los especialistas (pediatras, otorrinos, endocrinos, ginecólogos etc.), determinados tratamientos (prótesis, escayolas, curas, etc.), asistencia hospitalaria, pruebas médicas, urgencias y asistencia a domicilio.

 

A estas coberturas se añaden otro tipo de servicios como la segunda opinión médica, atención psicológica,  la asistencia en el extranjero, la cobertura dental, etc. En función de esos servicios extra podemos encontrar pólizas más o menos completas con primas que pueden variar notablemente entre compañías.

 

¿Qué es un seguro de salud de asistencia sanitaria?

 

 

El seguro de salud de asistencia sanitaria es la modalidad de seguro más extendida y permite al asegurado acceder a un determinado número de centros y profesionales médicos, lo que se denomina el cuadro médico de la aseguradora.

El acceso a estos profesionales no implica ningún coste para el asegurado salvo en los seguros que incluyen copago. El copago implica que cada vez que se acuda a una consulta o tratamiento el asegurado deberá abonar una pequeña tasa, que suele estar entre los 3 y los 10 euros. Las pólizas con copago suelen tener una prima menor, por lo que puede ser una buena opción si no acudimos al médico con asiduidad y queremos pagar menos cada mes.

 

¿Qué es un seguro de salud con reembolso de gastos?

 

El seguro de salud con reembolso de gastos permite al asegurado acudir la médico que desee, esté o no en el cuadro médico de la compañía, y la aseguradora le reembolsará un porcentaje de la factura. Este porcentaje estará determinado en la póliza, aunque normalmente se sitúa entre el 80 y el 95%. Se trata de una buena opción para los que no quieran dejar de acudir a su médico o centro de confianza pero éste no esté dentro de la oferta de la aseguradora.

¿Qué es un seguro de salud mixto?

 

El seguro de salud mixto surge al combinar las dos opciones anteriores, ya que el asegurado puede elegir cualquier médico del cuadro médico de la compañía pero cuando desee ser atendido por un especialista que no esté incluido en dicho cuadro puede recibir la devolución de parte de la factura como en el seguro de reembolso de gastos.

 

Qué tener en cuenta antes de contratar un seguro de salud

 

El seguro de salud es uno de los seguros que más reclamaciones recoge, ya que en muchas ocasiones los clientes no son conscientes de los límites de su póliza o de que existen tratamientos o pruebas que no están cubiertos por su seguro . Para evitar este tipo de situaciones es recomendable revisar el condicionado del seguro de salud y resolver con la compañía todas las dudas que podamos tener antes de firmar para evitar problemas futuros en algo tan delicado como es nuestra salud o la de nuestra familia.

 

Aunque en los últimos años las aseguradoras han hecho un esfuerzo para que los condicionados sean mas comprensibles para sus clientes, lo cierto es que todavía son documentos extensos con lenguaje técnico, lo que puede provocar que muchos asegurados no los revisen con detalle antes de contratar su seguro de salud.

 

Para que no te encuentres con un problema al necesitar una prestación, te recomendamos que antes de firmar tu seguro de salud prestes atención a aspectos como las exclusiones, los límites de las coberturas, los periodos de carencia y su ámbito geográfico.

 

¿Qué son las exclusiones y límites del seguro de salud ?

 

 

Todas las pólizas de seguro de salud incluyen determinadas exclusiones, es decir, situaciones o servicios que no están incluidos en el seguro y que, por tanto, llegado el caso el asegurado no estará cubierto por la compañía. Suelen estar relacionadas con el tratamiento de enfermedades crónicas, cirugía estética o accidentes laborales. Estas son, según los condicionados de las principales compañías, algunas de las más comunes:

 

o  Los fármacos y medicamentos

o  La asistencia sanitaria derivada del alcoholismo o la adicción a las drogas.

o  Los daños y lesiones que se produzcan como consecuencia de la práctica de actividades de riesgo.

o  La asistencia sanitaria de enfermedades o lesiones que ya existieran cuando se contrató el seguro de salud. En este caso, la compañía suele pedirnos que rellenemos un formulario con datos acerca de nuestra salud para comprobar si sufrimos o hemos sufrido alguna patología. Si la aseguradora comprueba que la información aportada no es veraz podría negarse a ofrecer la cobertura.

o  El diagnóstico y las intervenciones quirúrgicas realizadas con fines estéticos trasplantes de órganos y asistencia sanitaria del S.I.D.A.

o  La cirugía de la miopía, hipermetropía y astigmatismo.

 

 Es importante comprobar también si nuestro seguro de salud incluye copago, que implica que deberemos pagar una pequeña cuota cada vez que hagamos uso de nuestro aseguro.Además, las coberturas suelen tener unos límites económicos que, si son bajos, pueden no llegar a cubrir nuestras necesidades.

¿Qué es el periodo de carencia del seguro de salud ?

 

El seguro de salud establece determinados periodos de carencia para ciertos servicios. Esto significa que durante un tiempo, que puede ser de pocos meses  o hasta de un año, esa prestación no estará disponible.

Los periodos de carencia del seguro de salud pueden variar entre las distintas compañías. Por ejemplo en el caso de los partos este periodo “sin cobertura” puede ir desde los siete meses a los dos años en algunos casos. En este caso, si una mujer contrata su seguro estando embarazada o incluso, en los casos más restrictivos, se queda embarazada meses después de contratar la póliza no tendría acceso a las pruebas ni a la atención sanitaria privada durante el parto.

Estos periodos de carencia, además de en el caso de los partos, suelen ser comunes en tratamientos como la ortodoncia, la hospitalización y los tratamientos quirúrgicos, tratamientos de reproducción asistida e incluso para la oncología.

 

¿Hasta qué edad se puede contratar un seguro de salud?

 

Algunas compañías no admiten entre sus clientes del seguro de salud a los asegurados que superen los 65 años o, si lo hacen, aumentan notablemente el coste del seguro. Si te encuentras cerca de este tramo de edad comprueba qué compañías penalizan menos a sus asegurados por cumplir años.

 

doctor que asiste en el seguro de salud

Cómo ahorrar en el seguro de salud

 

El precio del seguro de salud depende de diferentes factores como la edad del asegurado, su estado de salud y el número de coberturas que se incluyan. No obstante, aun en productos muy similares es posible encontrar seguros con primas muy diferentes con lo que es fundamental comparar bien antes de elegir nuestro seguro de salud y seguir las siguientes recomendaciones:

 

1.Contrata sólo lo que necesites: en los últimos años las compañías han lanzado seguros de salud modulares, capaces de adaptarse a cada cliente. Este tipo de productos permiten a los asegurados seleccionar aquellas coberturas que necesitan o que pueden necesitar en el futuro evitando contratar garantías innecesarias. Al reducir las coberturas reduciremos también el coste de la prima y, en algunos casos, esas coberturas de las que prescindimos están bien cubiertas por el sistema público.

 

2.Habla con tu aseguradora de coche u hogar: con el objetivo de fidelizar a sus clientes, las aseguradoras ofrecen a sus asegurados interesantes descuentos al contratar otros seguros. Por ejemplo, si ya tienes un seguro de coche u hogar, consulta con tu compañía si tienes por ello condiciones especiales en el seguro de salud.

 

3.Cuidado con la cancelación: si no quieres tener problemas al cambiar de compañía recuerda avisar a tu aseguradora de seguro de salud dos meses antes del vencimiento de la póliza. Si no lo haces podrían reclamarte la prima, aunque no suele ser habitual.

 

4.Revisa los periodos de carencia: el periodo de carencia hace que no podamos hacer uso de determinadas coberturas o servicios, por lo que cuanto menor sea ese periodo antes podremos acceder a esas garantías y repercutirá menos en nuestro bolsillo.

 

5.Cuidado con los límites y las exclusiones: antes de firmar la póliza del seguro de salud debes leer con detalle el condicionado y revisar con detalle los aspectos relacionados con las exclusiones y los límites de las coberturas para evitar que en el futuro tengas que asumir el coste de determinados servicios o tratamientos.

 

6.Apuesta por la opción con cuadro médico: los seguros de cuadro médico o asistencia sanitaria son, por lo general, más económicos que los de reembolso de gastos. Por ello, si el seguro de salud incluye en su cuadro centros y profesionales de tu confianza y cerca de tu domicilio elije esta opción para ahorrar en el coste de la prima.

 

7.Mejor el pago anual: aunque, por lo general, el seguro de salud se paga mensualmente, algunas compañías ofrecen mejores tarifas si la prima se abona en un único pago anual.

 

8.Contrata una póliza familiar: si estás pensando contratar varios seguros para los miembros de la familia es conveniente optar por las pólizas familiares, un seguro de salud colectivo que cubre a todo el núcleo familiar. Estas pólizas suelen ser más económicas que si contratamos los seguros por separado y los descuentos aumentan en función del número de personas que incluyamos en la póliza.

 

¿Qué es el copago en el seguro de salud?

 

En el seguro de salud de asistencia sanitaria existe la posibilidad de reducir la prima a cambio de que cada vez que acudamos a una consulta o tratamiento paguemos una pequeña tasa, es lo que se denomina copago. Esta opción puede ser interesante si prevemos que no acudiremos asiduamente al médico y, por tanto, a la larga resultaría más económico. Los copagos pueden variar de una compañía a otra y dependen del tipo de tratamiento. Pueden ir desde los 3 euros hasta los 10 o incluso algo más para pruebas complejas.

 

       ¿Existen diferencias de precio entre las distintas compañías de seguros de salud?

 

Si comparamos ofertas de seguro de salud entre las distintas aseguradoras del mercado podemos encontrar diferencias de hasta cerca de 200 euros al año. Utilizar un comparador como el de Kelisto nos ayuda, en menos de cinco minutos, a encontrar el seguro más económico pero también el que incluye todas aquellas coberturas con las que queremos contar en nuestro seguro de salud. Si quieres conocer cuñales son los seguros de salud más económicos consulta nuestra mejor compra.

Qué tener en cuenta al contratar un seguro de salud familiar

 

Las compañías de seguro de salud cuentan con paquetes especiales para proteger la salud de las familias, con precios más competitivos que si contratáramos cada seguro por separado. Sin embargo, cada miembro de la familia puede tener unas necesidades diferentes y el seguro debe adaptarse a todos, desde los niños a los asegurados más mayores.

 

Las pólizas conjuntas suelen incluir al tomador y su cónyuge e hijos hasta 16 años, aunque puede haber algunas diferencias entre compañías con respecto a la edad. En algunos casos, es posible incluir a los padres del titular de la póliza si viven en el mismo domicilio y dependen de él económicamente

 

Los descuentos del seguro de salud familiar pueden alcanzar el 30% para cada asegurado de la póliza conjunta. Sin embargo, si resulta complicado elegir la mejor póliza para un solo asegurado la cosa se complica cuando hablamos del conjunto familiar, ya que cada miembro puede tener unas necesidades distintas y es necesario prestar atención a determinados aspectos para encontrar el producto más adecuado. A continuación detallamos algunas características del seguro de salud que debes analizar antes de contratar una póliza familiar:

 

- Cobertura sanitaria: el cuadro médico de la compañía debe incluir profesionales de confianza y centros cercanos al domicilio familiar. 

- Cobertura dental: importante sobre todo si hay niños en casa, ya que estos suelen necesitar la atención del dentista con mayor frecuencia. Por lo general, incluye algunos tratamientos gratuitos como limpiezas y extracciones y otros subvencionados como empastes y ortodoncias.

- Asistencia psicológica: en algunas compañías podemos encontrar límites en las sesiones psicológicas al año, con lo que si estamos interesados en esta cobertura merece la pena revisar hasta que punto queda cubierta en nuestro seguro de salud.

 

- Coberturas familiares propiamente dichas:

 

  • Planificación familiar
  • Estudio esterilidad o infertilidad
  • Ligaduras de trompas o vasectomía
  • Control de tratamiento con anovulatorios
  • Control y tratamiento de la menopausia
  • Diagnóstico de la impotencia
  • Preparación al parto
  • Conservación de células madre del cordón umbilical para el recién nacido

 

medicinas cubiertas por el seguro de salud

¿Qué factores influyen en el precio del seguro de salud?

 

Al igual que ocurre con el resto de productos aseguradores, las compañías establecen los precios del seguro en función de diferentes variables que aumentan o reducen el riesgo de que se produzca un siniestro y, por tanto, afectan al coste que asume la aseguradora.

 

En el caso del seguro de salud, las principales variables que afectan al precio son las siguientes:

 

- Edad del asegurado: existen diferentes tramos de edad en los que contratar un seguro de salud es más caro por el mayor riesgo que tienen las personas de dicha edad de necesitar asistencia médica. Por un lado los bebés y los niños, por los múltiples servicios de pediatría que se precisan en los primeros años de vida, las personas de entre 28 y 35 años, por el riesgo de embarazo de las mujeres en este periodo, y las personas de más de 60 años, debido al riesgo de enfermedad que existe como consecuencia de la edad avanzada.
 

- Estado físico: las personas con sobrepeso tienen más riesgo de sufrir determinadas enfermedades, con lo que es posible que sus pólizas tengas unas primas algo más elevadas.
 

- Hábitos poco saludables: fumar o beber alcohol también se relaciona con algunas patologías, con lo que es posible que la compañía eleve la prima del seguro de salud para estos clientes o que no incluya el tratamiento de las enfermedades relacionadas con estos hábitos.

 

Seguros de salud para perfiles especiales

 

La intensa competencia que ha vivido el sector de los seguros en España en los últimos años ha provocado que las compañías de seguro de salud afinen al máximo su oferta para llegar cada vez a mayor número de clientes. De este modo, han ampliado sus coberturas para incluir garantías dirigidas a colectivos especiales o personas con necesidades muy concretas. Servicios como la acupuntura, la homeopatía, sesiones de fisioterapia para deportistas, etc. son algunos de los servicios que han incluido en sus condicionados.

 

Si tu estado de salud o tus hábitos de vida hacen que tengas necesidades concretas en materia de salud presta atención a los siguientes consejos para perfiles especiales:

 

- Seguro de salud para deportistas: aunque los deportistas no federados no están obligados a contratar un seguro de salud, si es conveniente contar con una póliza que les proteja en el ejercicio de su deporte. Por ejemplo, algunas compañías incluyen un asesor médico personal que ofrece consejo médico en el ámbito deportivo así como sesiones de fisioterapia gratuitas para la recuperación tras lesiones.

 

- Seguro de salud para enfermos crónicos: lo primero que debemos comprobar es si el seguro de salud nos cubre en el tratamiento de la enfermedad, ya que muchas pólizas excluyen aquellas patologías que ya tuviéramos antes de contratar el seguro o las enfermedades crónicas. Podemos negociar con nuestra compañía la inclusión de esta cobertura aunque como es lógico, la prima será más elevada. En estos casos, una opción interesante puede ser incluir un copago no demasiado algo para no disparar el coste de la prima. En este caso habría que analizar si el número de visitas al médico es tan alto que el copago no compensa.

 

Además, es conveniente revisar el cuadro médico del seguro de salud para comprobar que los especialistas que atienden nuestra dolencia están incluidos en dicho cuadro.

 

- Seguro de salud para viajeros: si solemos viajar habitualmente fuera de nuestro país es conveniente que nuestro seguro ofrezca una completa cobertura sanitaria fuera de nuestras fronteras. La mayoría de las aseguradoras limitan esta atención en el extranjero a los 90 días, pero si nuestros viajes son más extensos habrá que valorar la inclusión de alguna protección extra.

 

Existen seguros específicos con cobertura internacional que ofrecen asistencia sanitaria en cualquier lugar del mundo con unos límites elevados e incluso se pueden completar con la opción del reembolso de gastos por si no encontramos un profesional de confianza dentro del cuadro médico.

 

Seguro para gente sana: si no tenemos ningún problema de salud y no solemos acudir mucho al médico lo ideal es elegir un seguro que nos ofrezca la cobertura necesaria pero sin incluir extras que puedan elevar el precio pero que es posible que no lleguemos a utilizar. Por ejemplo, podemos optar por una póliza que no incluya la hospitalización, lo que permitirá reducir la prima y, en caso de tener que ser hospitalizados, podemos recurrir al sistema público de salud.

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