¿Qué es la reunificación de deudas?

La hipoteca no es el único pago mensual al banco al que tienen que hacer frente muchas familias, que también deben abonar el gasto en tarjetas de crédito o el préstamo del coche, entre otros. Todo esto puede llegar a ahogar la economía doméstica. En estos casos, la reunificación de deudas en una sola puede llegar a reducir la cuota mensual hasta la mitad. Pero no todo son ventajas. La reunificación de deudas también tiene sus inconvenientes, puesto que, a la larga, es probable que salga más caro.  En Kelisto te explicamos en qué consiste esta operación.

 

La reunificación de deudas es un instrumento financiero que tiene como objetivo equilibrar determinadas situaciones de sobrendeudamiento puntual y que consiste en juntar la deuda hipotecaria pendiente de una persona con todas sus demás deudas (tarjetas de crédito, préstamo del coche, créditos al consumo...), de manera que se forma una gran hipoteca que las engloba a todas. Aunque con unas características específicas, la reunificación de deudas es, básicamente, un préstamo hipotecario.

 

La gran ventaja de la reunificación de deudas para el cliente es que, al ser un préstamo hipotecario (en la mayoría de los casos), posee un interés menor que el resto de deudas previas y un plazo de amortización mucho mayor, más acorde a las necesidades del deudor. Esto reduce notablemente la cuota mensual, lo que permite que el usuario cuente con más dinero líquido durante el mes y, por tanto, vaya mucho más desahogado.
 

Eso sí, la reunificación de deudas es un instrumento para hacer frente a situaciones coyunturales. Lo que no tiene sentido es reunificar deudas para volver a endeudarnos al poco tiempo. Se trata de un mecanismo para ir haciendo frente a nuestras deudas de forma ordenadas, pero no es una fórmula mágica para resolver todos los problemas.  

¿Qué tipos de reunificaci

Las operaciones más habituales son la contratación de un nuevo préstamo hipotecario o la ampliación de uno ya existente. En este caso, la reducción de la cuota mensual que se consigue suele ser significativa, ya que se puede alargar el plazo de devolución hasta 30 o 35 años y, además, los intereses hipotecarios son más bajos que los de los préstamos personales.
 

Sin embargo, también es posible realizar una reunificación de deudas mediante la contratación de un préstamo sin garantía hipotecaria, normalmente a menor plazo que un préstamo hipotecario y, por lo tanto, la reducción de la cuota mensual es menos significativa. Este tipo de operaciones son minoritarias, ya que, además, la gran mayoría de las entidades financieras sólo accederán a estudiar una unificación de préstamos si hay un bien inmueble que pueda ser hipotecado o, en su ausencia, hay otro tipo de garantías adicionales.

Reunificación de deudas

¿Qué pasos hay que dar para realizar una reunificación de deudas?

Para conseguir buenas condiciones en una reunificación de deudas es necesario realizar una comparativa y analizar las condiciones que te ofrece cada entidad. Compara condiciones de reunificación de deudas en Kelisto y ahorra dinero al unificar todas tus deudas en una sola hipoteca.
 

1. Analiza las deudas que tienes y mira las condiciones de la reunificación de deudas
 

Como primer paso para una reunificación de deudas es conveniente que examines en detalle todos los préstamos, créditos y deudas en general que dispones. Es importante coger los recibos actuales de todos los préstamos que estén en vigor y apuntar cuánto pagas al mes por cada préstamo y el importe pendiente de cada uno. Una vez hecho eso, ya puedes empezar a comparar condiciones de reunificación de deudas de cada una de las entidades financieras.
 

2. Compara y negocia con las entidades bancarias y financieras para conseguir las mejores condiciones posibles

Para poder comparar todas las entidades de forma rápida, una de las mejores opciones es utilizar una comparativa de reunificación de deudas como la de Kelisto, que te ofrecerá información sobre este producto. Para ello, deberás introducir en un formulario los datos de tu hipoteca (deuda pendiente y valor de la vivienda), los datos del resto de deudas (suma de la cantidad de dinero pendiente y suma de las cuotas mensuales) y el importe de ingresos mensuales.
 

Una vez decidas dónde vas a realizar la reunificación de deudas, es recomendable que entres en negociaciones con la entidad elegida, para conseguir las mejores condiciones posibles.

 

3. Cancela todos los préstamos, créditos e hipotecas que tengas
 

Un requisito indispensable para poder realizar una reunificación de deudas es proceder a la cancelación de todos los préstamos, créditos o hipotecas que dispongas, pasando a tener un solo préstamo hipotecario.
 

4. Reunifica todas estas deudas en una nueva hipoteca o en la que ya tenías
 

Una vez cancelados todas tus deudas, tendrás que unificarlas o bien en una hipoteca de nueva creación o si ya disponías de una antes de la reunificación, en la hipoteca antigua.

¿Cómo se realiza una reunificación de deudas?

Como se ha comentado, normalmente, para poder hacer una reunificación de deudas será necesario cancelar todos los créditos y préstamos anteriores y disponer de una hipoteca activa. De esta manera, el deudor solo tendrá que hacer frente a un solo préstamo, cuyo importe será igual a la suma de todos los que tenía con anterioridad. Eso sí, en general, con mayor plazo y menor interés.
 

En este sentido, el proceso para realizar una reunificación de deudas es similar al de una tramitación de una hipoteca normal. Aunque con algunas peculiaridades:
 

- Lo primero que hay que hacer es negociar las condiciones de la hipoteca con la entidad financiera. Entre la documentación que seguramente te solicitarán estarán los últimos recibos del pago de las diferentes deudas.

 

- Después se tasará la vivienda que vas a hipotecar.

 

- Si todo está en orden, deberás ir al banco para firmar los contratos y seguros correspondientes, así como para que te entreguen la oferta vinculante de la reunificación de deudas.

 

- También te pedirán los certificados de deuda pendiente de la hipoteca antigua, de los préstamos, la deuda pendiente de las tarjetas y cualquier otro justificante que necesite el banco para cancelar el endeudamiento previo a la reunificación de deudas.

 

- Una vez tengas claro las condiciones del nuevo crédito, deberás visitar al notario para firmar el préstamo hipotecario con la entidad de crédito.

 

¿Qué gastos conlleva la reunificación de deudas?

Antes de tomar una decisión, debes tener presente que la reunificación de deudas implica unos gastos que hay que valorar antes de contratar este producto. En el caso de contratar o ampliar un préstamo hipotecario, los principales gastos a tener en cuenta en una refinanciación son:
 

1. La tasación de la vivienda que se va a hipotecar. Una empresa tasadora homologada tendrá que realizar la tasación de la propiedad. Suele oscilar entre los 200 y los 400 euros, para un piso medio.
 

2. Los gastos de cancelación del préstamo hipotecario anterior. Deberás abonar la comisión de cancelación más los gastos de gestoría y notario y las comisiones de cancelación de los préstamos personales y resto de deudas. En el caso de los préstamos personales, esta penalización no puede superar el 1% de la cantidad que se reembolse, si para la finalización del contrato queda más de un año, y el 0,5%, si es menor al año.
 

3. Los gastos de constitución de la nueva hipoteca. Son los mismos que los gastos de una hipoteca normal y corresponden al notario, impuestos, registro,... Es el caso de la comisión de apertura de la hipoteca. Muchas entidades la han eliminado, pero en el caso de que tu préstamo lo tenga, recuerda que puedes llegar a pagar entre el 0,25% y el 1% del importe del mismo.
 

4. Honorarios del intermediario financiero: En la actualidad, la forma más habitual de tramitar la reunificación de deudas es mediante el asesoramiento e intermediación de un profesional, a cambio de unos honorarios por dicha gestión.

¿Qué ventajas tiene la reunificación de deudas?

La reunificación de deudas no es ni mala ni buena. Todo depende de cómo se utilice. Se trata de un mecanismo que te puede ayudar a recuperar tu equilibrio financiero, por lo que no debes utilizarlo para endeudarte más. Lo mejor es conocer el producto y aplicarlo como corresponde.
 

La principal ventaja de la reunificación de deudas es que al juntar todos tus préstamos y créditos en uno pagarás menos ya que solo tendrás una cuota mensual. ¿De dónde viene el ahorro? De los tipos de interés. Al tener menor número de productos financieros con intereses, sólo tendrás que pagar los intereses vinculados a esa hipoteca donde reunifiques tus deudas. Esto supondrá un alivio para tus finanzas personales.
 

Además de que los tipos de las hipotecas son menores que los de los préstamos personales, el plazo de devolución se puede ampliar hasta 30 o 35 años, por lo que la cuota mensual se reduce sensiblemente (puede ser hasta un 80% menor que la suma de todo lo que estabas pagando hasta ahora).
 

Otra ventaja es que, al reunificar todas tus deudas en una hipoteca, podrás realizar amortizaciones parciales o, en el caso de que mejore tu economía, incluso realizar una amortización total de la misma. De esta manera, las amortizaciones parciales te permitirán reducir el plazo de devolución o la cuota mensual, de forma que podrás ahorrar en el pago de los intereses totales que tendrás que abonar por toda la operación.
 

¿Cuáles son las desventajas de la reunificación de deudas? 

Pero la reunificación de deudas también tiene sus inconvenientes y desventajas, que debes tener en cuenta antes de realizarla. Por un lado, uno de los puntos en contra que puedes encontrar es que si alargas la duración de la nueva hipoteca, pagarás cuotas mensuales menores, pero también acabarás pagando más intereses al final de la vida de todo el préstamo.
 

Otra desventaja, tal y cómo se ha explicado, son las comisiones y gastos a los que tendrás que hacer frente para realizar la operación. Por un lado, los asociados a la cancelación de los préstamos o créditos anteriores a la reunificación, si éstos tenían dicha penalización. Si no poseen comisiones por cancelación, los gastos serán menores. A éstos hay que sumar los gastos de la operación de reunificación de deudas (todos los gastos que conlleva la constitución de la nueva hipoteca).
 

Otro de los inconvenientes es que la deuda final se incrementa, puesto que los intereses totales serán mucho mayores y se pagarán durante más meses.
 

También hay que tener en cuenta que si eliges la hipoteca como destino del resto de deudas estarás poniendo en riesgo tu vivienda. Con lo cual, al ser un préstamo con garantía, en caso de impago, la entidad podría ejecutar la hipoteca y embargar tu casa. Por todo ello, es necesario comprobar los pros y los contras antes de decidirte a realizar la operación. Es una buena opción si la cuota que resulta es menor y la puedes pagar sin problemas. Pero recuerda que, en caso de problemas, lo que está en juego es tu vivienda.
 

Por eso, antes de proceder a la reunificación de deudas es importante que compares en un simulador como el de Kelisto las condiciones que cada entidad te va a ofrecer y si finalmente te compensa el unificar todos tus préstamos y créditos o si, por el contrario, vas a acabar pagando más.

Reunificación de deudas

¿Con quién puedo reunificar deudas?

Lo más aconsejable, sin duda, es tramitar la operación de reunificación de deudas con tu entidad bancaria, la misma que te haya concedido los otros préstamos y tratar de negociar con ella. Sin embargo, cada vez son menos los bancos que están dispuestos a llevar a cabo este tipo de operaciones.
 

Debido a las particularidades del producto y la escasa oferta de entidades bancarias, los intermediarios financieros son la segunda opción y la vía más fácil para tramitar este tipo de operaciones, siempre y cuando esté acreditada la profesionalidad y solvencia de los mismos. La actividad de intermediación hipotecaria está regulada por la Ley 2/2009, que posteriormente fue desarrollada en el RD 106/2011 que crea el Registro Estatal de empresas de intermediación y de capital privado. Con lo cual, comprueba que el intermediario esté inscrito en dicho registro.


 

También es recomendable que te asesores sobre el tipo de comisiones que te van a cobrar y que puede rondar entre el 3% y el 5% del importe de la operación. Además, el intermediario financiero sólo deberá cobrar su comisión si al cliente le interesa la hipoteca que le encuentran y se formaliza finalmente la reunificación de deudas.

 

De lo que sí que debes de tratar de huir es de los prestamistas privados, ya que suelen poner tasas abusivas y cláusulas muy restrictivas. En el caso de optar por esta alternativa, es imprescindible que tengas la seguridad de que vas a poder responder a la deuda, ya que, en caso contrario, no dudarán en iniciar un proceso de embargo. Y, además, intenta contar con asesoramiento profesional, ya sea de un abogado o cualquier otro profesional especializado en finanzas.

¿Qué requisitos hay que cumplir para la reunificación de deudas?

Uno de los objetivos de la reunificación de deudas es poder reunir todos los préstamos en uno solo, normalmente, una hipoteca. Por ello, es necesario tener contratado un crédito hipotecario o, en su ausencia, un bien hipotecable, ya sea un piso, un local, una finca o una casa.
 

Por otro lado y por norma general, la suma de todas las deudas que se pretende agrupar no podrá ser superior al 80% del valor del inmueble que se va a hipotecar. Si el conjunto de deudas es superior no será posible la operación. Por eso, si las deudas son superiores se recomienda incluir en la unificación aquellas por dicho máximo y dejar fuera el resto.


 

Además, hay que tener unos ingresos mensuales demostrables, con el fin de garantizar que puedes hacer frente al pago de las cuotas de la reunificación de deudas. En este sentido, se trata de demostrar que podemos hacer frente al pago de las cuotas. Por eso es necesario que el importe de los plazos no sobrepase el 40% de los ingresos.

 

Por último, deberás estar al corriente de los pagos de tus diferentes préstamos. En caso contrario, es muy probable que los bancos no acepten la reunificación de deudas o se complique. Con lo cual, si se consigue es muy probable que sea con unos tipos de interés más altos.

¿Es posible reunificar deudas sin una hipoteca o sin propiedades?

En teoría, si es posible realizar una reunificación de deudas en un único préstamo sin aportar una hipoteca, aunque en la práctica, resulta muy difícil. Por un lado, tienes la opción de agrupar todas tus deudas en un préstamo personal, pero, en ese caso, será a un menor plazo y, en consecuencia, la reducción de las cuotas mensuales será menos significativa.

 

Por otro lado, si careces de hipoteca, la entidad financiera puede exigir otro tipo de garantía adicional no hipotecaria. Por ejemplo, un avalista solvente, cuyo patrimonio sea suficiente como para asumir la deuda en caso de problemas. De cara a aprobar una reunificación de deudas, otra garantía puede ser la posesión de saldos en cuentas a la vista, depósitos, fondos de inversión de bajo riesgo o planes de pensiones. Asimismo, en caso de impago puede llevar a cabo el empeño de los sueldos familiares.

¿Se pueden reunificar deudas estando en una lista de morosos?

Si apareces en una lista de morosos como ASNEF o RAI, la reunificación de deudas se complica, puesto que los bancos son totalmente reacios a conceder préstamos a personas que están en estos listados.

 

Sin embargo, hay empresas (ya sean intermediarios financieros o brokers) que permiten reunificar deudas en estas circunstancias. En este caso, parte de la operación será la cancelación de la deuda que ha provocado tu inclusión en los listados de morosos. Además, el coste para este tipo de reunificación de deudas suele ser más elevado, con unos tipos de interés más altos que los que se ofrecen a clientes libres de impagos.

Reunificación de deudas

¿Qué documentación necesitas para solicitar una reunificación de deudas?

Deberás facilitar tu DNI, la escritura de la vivienda, tu contrato de trabajo, las tres últimas nóminas, la última declaración de la Renta o IRPF, los últimos recibos liquidados de los créditos pendientes, la última tasación de la vivienda, y las cartas de abogados o autos judiciales en caso de embargos.

¿Qué recomendaciones generales hay que tener en cuenta para la reunificación de las deudas? 

Una reunificación de deudas puede ser muy útil para familias con problemas para llegar a fin de mes debido a las excesivas deudas por un problema económico coyuntural. Este instrumento financiero rebajará las cuotas mensuales de una manera sustancial, lo que permitirá reequilibrar la economía familiar. Sin embargo, la reunificación de deudas no debe considerarse una herramienta para que gastes por encima de tus posibilidades financieras y vuelvas a endeudarte. En este sentido, te recomendamos que modifiques tus hábitos de consumo y ajustes tu nivel de vida al de tus ingresos. Además, aquí tienes algunas recomendaciones más:

 

- Intenta amortizar parte de la deuda. Una vez realizada la reunificación de deudas, las cuotas mensuales que deberás abonar serán más pequeñas, lo que aumentará tu capacidad de ahorro. Aprovecha dicho ahorro para realizar amortizaciones parciales de la hipoteca que has suscrito y, además, de ahorrar en el importe de los intereses que deberás abonar, también evitarás un consumo innecesario.


 

- No pidas más dinero del importe de tus deudas. En una reunificación de deudas, el importe de la misma no podrá ser mayor del 80% del importe de la vivienda que se hipoteca, pero en caso de no alcanzar esa cantidad, no solicites más. Con esta operación se busca hacer viables las deudas que tienes, no de ampliarlas.


 

- Antes de decidirte por la reunificación de deudas, también puedes buscar alguna otra alternativa. Una de ellas es el método de amortización de deudas conocido como Snowball Debt o bola de nieve. Se trata de empezar a cancelar deudas con cantidades muy pequeñas, ya que tus recursos son limitados, pero de una forma que el efecto se va agrandando rápidamente. El método se basa en fijarte el ahorro mensual de una pequeña cantidad, que destinarás a amortizar el crédito que tenga el menor plazo de vencimiento. El ahorro que consigas con esa pequeña amortización deberás sumarlo a la cantidad que te propongas amortizar al mes siguiente. Normalmente cuanto menor sea el plazo del crédito, antes podrás cancelar la deuda. Además, estos préstamos a menor plazo son los que suelen tener un tipo de interés superior y, por tanto, son los que conviene cancelar en primer lugar.

 

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