El “abc” de las cuentas sin comisiones

 

Las comisiones asociadas a cuentas corrientes son bastante habituales y conocidas por los clientes bancarios, ya que pueden llegar a suponer un importante gasto (una media de 200 euros anuales). Sin embargo, en el mercado bancario actual, en el que el principal objetivo de las entidades es captar dinero, es posible encontrar numerosas cuentas sin comisiones.

 

Aunque parezcan productos sencillos, la mayoría de las cuentas sin comisiones suele ir acompañada de una amplia letra pequeña, en la que se recogen la lista de requerimientos que exigen los bancos para poder disfrutar de sus ventajas. Así, no es raro encontrar cuentas sin comisiones en las que se exige un saldo mínimo para poder librarse de los gastos más frecuentes o que limitan su política de “coste cero” a un determinado número de operaciones.

 

cuentas sin comisiones

¿Qué son las cuentas sin comisiones?

 

Cuando se habla de cuentas sin comisiones, lo habitual es hacer referencia a un depósito a la vista por el que una entidad no cobrará aquellos gastos más comunes asociados a la operativa bancaria. En la práctica, eso significa que se trata de cuentas gratis con las que el cliente puede gestionar sus ahorros, sacar dinero cuando quiera –usando, por ejemplo, una tarjeta- y pagar sus recibos, sin tener que abonar ningún coste.

 

¿Cuáles son las comisiones más frecuentes de una cuenta bancaria?

 

Las cuentas sin comisiones son cuentas bancarias que están libres de aquellos costes relacionados con los servicios más frecuentes. Lo más habitual es que estén exentas de las comisiones de administración y mantenimiento. Sin embargo, cada vez es más frecuente encontrar cuentas sin comisiones que van más allá y también ofrecen gratis las transferencias y el ingreso de cheques. Incluso hay cuentas sin comisiones que ofrecen gratis la cuota anual por disponer de una tarjeta de débito.

 

Entre las comisiones y gastos más habituales en una cuenta corriente se encuentran:

 

  1. Comisión de mantenimiento: es la comisión básica, la que se cobra por el mero hecho de tener la cuenta abierta. Se suele abonar para compensar a la entidad de crédito por custodiar tu dinero, mantener los registros que necesita el depósito, para que puedas sacar e ingresar dinero en tu cuenta o para la emisión de los extractos y liquidaciones. Además, incluye prestaciones como el servicio de caja básico, que hace referencia a los ingresos y reintegros en cheques o en efectivo, los adeudos o la entrega, por ejemplo, de una libreta básica. No obstante, estos servicios pueden variar en función del banco. Las cuentas sin comisiones no la cobran.
     
  2. Comisión de administración: suele pagarse cuando el banco presta servicios de cargo y abono adicionales a los que cubre la comisión de mantenimiento (por ejemplo, los adeudos de recibos o los apuntes de transferencias que se hayan ordenado o recibido). Es importante que controles la periodicidad del pago de las mismas para que hagas el cálculo adecuado de su coste. Este es otro de los gastos de los que eximen las cuentas sin comisiones.
     
  3. Comisiones bancarias por transferencias. normalmente, se cobra cuando se transfiere una determinada cantidad de dinero de una cuenta de una entidad a otra que está en un banco distinto. Numerosas cuentas sin comisiones no cobran por estas operaciones. En el caso de que las cuentas estén en el mismo banco (tanto si son del mismo titular como de distintos titulares), se considera que se está realizando un “traspaso” y, normalmente, no se cobra ninguna comisión. Además, tienes que tener presente que para transferencias ordinarias, las entidades cobran más comisión a las transferencias ordenadas en una oficina bancaria que a las realizadas por vía electrónica. Asimismo, las urgentes conllevan una comisión más elevada. La comisión por transferencia suele aplicarse cargando un tanto por ciento sobre el importe transferido o cobrando un mínimo.
     
  4. Comisión por ingreso de cheques: es la cantidad que cobra el banco por ingresar un cheque. En ocasiones esta comisión suele ir incluida en la de mantenimiento pero, dado que es un servicio que cada vez se utiliza menos, hay entidades que la aplican de forma separada. Muchas cuentas sin comisiones incluyen este servicio de manera gratuita.

     
  5. Gastos por el envío de correo o SMS: son los gastos que se cobran cuando la entidad repercute a su cliente los gastos por enviarle documentos, extractos o liquidaciones. Cada vez son más los bancos que tratan de ahorrar costes reduciendo la correspondencia que envían a sus clientes y potenciando el uso de sus plataformas online. Una de las formas que tienen las entidades de disuadir al usuario de la utilización de las notificaciones en papel es el cargo de comisiones por este servicio. Algunos bancos también cobran determinadas alertas vía SMS que reciben los usuarios en su móvil cuando hay movimientos en sus cuentas.

     
  6. Gastos por disponer de tarjetas de débito o crédito: contar con un medio de pago asociado a una cuenta, en muchos casos, tiene un precio. Aunque algunas cuentas sin comisiones ofrecen estos medios de pago de manera gratuita, lo más habitual es que la cuota que cobran las entidades por disponer de una tarjeta sea más cara si se trata de una de crédito, en lugar de una de débito.

     
  7. Comisión por descubierto: es la que se aplica cuando el saldo en la cuenta es negativo, es decir, que debes dinero al banco. Por un lado, la entidad te aplica dicha comisión por el simple hecho de que te quedes en números rojos, y, por otro, también aplica un tipo de interés al dinero que, durante ese tiempo, esté en descubierto. Lo que sí que está regulado es que las comisiones y los intereses no pueden superar un valor que sea 2,5 veces el interés legal del dinero. Las cuentas sin comisiones no suelen eximir de esta comisión.


A esto debes sumar otros gastos, como los que puedes encontrarte al sacar dinero de un cajero automático. Estos también varían, dependiendo de si se trata de un cajero de la misma entidad o red. Cuando sacas dinero en un cajero de un banco que no es el tuyo, te cobran una comisión. Ese importe también varía en función de la red a la que pertenezca el cajero automático en el que se realiza la operación. Las comisiones son más altas en los cajeros de otras redes que en los de la misma red. En la actualidad, en España hay tres redes de cajeros: Red 6000, red 4B y Servired. Es obligatorio que el cajero te informe de la comisión y los gastos de la operación antes de que se realice, así como darte la posibilidad de no realizar la operación solicitada.
 

 

 

¿Pueden establecer las entidades financieras las comisiones que quieran?

 

Esa es la pregunta que te puede surgir al comprobar que hay cuentas con comisiones y cuentas sin comisiones. El Banco de España recuerda que las entidades de crédito tienen libertad para establecer sus comisiones bancarias y gastos repercutibles siempre que respondan a servicios efectivamente prestados o gastos que pueda haber. Sin embargo, más allá de esta condición, el organismo regulador también comenta que no existe ningún límite para el importe de las mismas, salvo que haya alguna normativa específica que las limite.

 

La normativa que regula la transparencia informativa en operaciones bancarias, así como en servicios de pago, exige que se informe al cliente de forma personalizada sobre el servicio que se le va a prestar y sobre lo que se le va a cobrar. Asimismo, se debe  informar de cualquier cambio que realice en el servicio y de las condiciones del mismo. De esta manera, no se podrán cargar comisiones bancarias o gastos por servicios no aceptados o solicitados por el cliente, ni cobrar dos o más veces por el mismo concepto.

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¿Dónde puedo conocer las comisiones que aplican las entidades?

 

Con la entrada en vigor de la Orden de transparencia y protección del cliente de servicios bancarios, en octubre de 2011, desapareció la obligación que tenían las entidades de crédito de publicar un folleto de tarifas máximas de comisiones y gastos, detallando los importes que podrían cobrar a sus clientes. Sin embargo, la eliminación de estos documentos no debe significar que se haya reducido el derecho de los clientes a obtener información sobre comisiones.

En este sentido, la normativa establece la obligación de que las entidades pongan a disposición de sus clientes los tipos de interés y comisiones que aplican de manera habitual a sus servicios más frecuentes. Esta información debe estar disponible para los consumidores de forma gratuita en las oficinas bancarias y en sus respectivas páginas web. Este documento se encuentra con diferentes títulos dependiendo de cada banco: tablón, tarifas y comisiones, tablón de anuncios, tarifas e información de interés…

 

Si quieres comparar estos datos, el Banco de España cuenta con una herramienta que permite consultar esta información de forma trimestral. Ahora bien, debes recordar que no se trata de tarifas máximas, sino de comisiones que se aplican “de manera habitual”, una definición que no limita adecuadamente el tipo de información que podrá obtendrá el consumidor. Además, tampoco se muestran todos los servicios que ofrece el banco, sino únicamente los más frecuentes.

 

¿Qué entidades ofrecen cuentas sin comisiones?

 

El principal objetivo de las entidades es captar dinero, por lo que, en la actualidad, prácticamente todas las entidades financieras ofertan cuentas sin comisiones. Es uno de sus reclamos para atraer capital en un momento en que no pueden acudir a otros productos, como los depósitos (su rentabilidad no es muy atractiva) o las hipotecas.

 

No obstante, los bancos online han sido los pioneros en tener cuentas sin comisiones. La operativa vía Internet reduce los gastos a los que las entidades tienen que hacer frente: oficinas, personal… por lo que comercializan cuentas gratuitas sin requisitos de apertura, disponibles para cualquiera que quiera abrir una cuenta. De hecho, prácticamente todas las entidades online tienen una política de ‘cero comisiones’ y ofrecen cuentas sin comisiones. Es el caso de ING Direct, ActivoBank, Openbank o Self Bank.

 

Sin embargo, cada vez son más los bancos tradicionales que se suman a esta políticas de ‘cero comisiones’. De hecho, entidades como EVO Banco o Triodos Bank tienen cuentas sin comisiones para las que no exigen requisitos. Sin embargo, lo normal en las entidades clásicas es condicionar la exención de gastos al cumplimiento de una serie de requisitos (domiciliación de nómina, ingresos mínimos, contratación de otros productos,…). Es decir, a mayor vinculación, menos comisiones. Asimismo, puedes encontrarte con cuentas sin comisiones, que, con el tiempo, pasan a cobrártelas. Si en el contrato de la cuenta que has suscrito con el banco no existe ninguna condición sujeta a tiempo, se trata de un contrato indefinido. En este sentido, pasado un tiempo, se puede dar la posibilidad de que el banco te comunique que van a empezar a cobrarte comisiones. Especialmente, si no tienes cierta vinculación con la entidad.

 

¿Qué requisitos exigen las cuentas sin comisiones?

 

Los requisitos para contratar cuentas sin comisiones dependerán de cada entidad y del tipo de cuenta que sea. No obstante, la domiciliación de la nómina o contar con unos ingresos regulares suele ser el requisito mínimo de la mayoría de las cuentas sin comisiones. Más allá de la domiciliación del salario, puede haber otras muchas exigencias para huir de los gastos. En ocasiones, pueden aplicarse de forma aislada. Sin embargo, en la mayoría de los casos suelen formar parte de un paquete de exigencias impuesto por la entidad:

 

  1. Nómina mínima: algunas ofertas de cuentas sin comisiones no sólo requieren que el cliente domicilie su nómina, sino que, además, ésta tenga un importe mínimo específico. La cantidad puede variar, dependiendo de la entidad, y mientras en algunas te exigen un salario mínimo de 600 euros, en otras puede superar los 1.000 euros.
     
  2. Permanencia: exigir una determinada permanencia es algo habitual en aquellas cuentas sin comisiones, que, además, ofrecen a los clientes algún extra, como regalos o una remuneración por sus ahorros.
     
  3. Uso mínimo de la tarjeta: en algunos casos, para poder beneficiarte de las ventajas de las cuentas sin comisiones, el banco te puede exigir que dispongas de una tarjeta de débito o crédito y que realices un determinado número de pagos o un determinado consumo con ella.
     
  4. Saldo mínimo disponer de unos ahorros en la cuenta (o invertidos en otros productos de ahorro de la entidad) puede ser otro de los requisitos que puede imponer un banco para poder acceder a cuentas sin comisiones. Este saldo también varía mucho entre una entidad y otra. Y mientras que una puede demandar un saldo medio en los últimos meses de 300 euros, otras exigen tener 30.000 euros invertidos en productos de ahorro de la entidad.
     
  5. Otros requisitos: en otras ocasiones, las cuentas corrientes sin comisiones pueden conllevar la domiciliación de un determinado número de recibos, la contratación de productos extras, como seguros, o realizar una aportación concreta a un plan de pensiones de la entidad.

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¿Qué debes tener en cuenta para escoger entre las distintas cuentas sin comisiones?

 

Recuerda que hay cuentas sin comisiones que exigen cumplir una serie de requisitos para poder beneficiarte de sus ventajas. Por eso, antes de contratar uno de estos productos fíjate en:

 

  1. La nómina mínima exigida, ya que para acceder a determinadas cuentas sin comisiones, las entidades te exigirán que domicilies tu salario. Sin embargo, es posible que no valga con cualquier cantidad. Es habitual que los bancos fijen un mínimo, que suele oscilar entre los 600 y los 1.000 euros. Comprueba si tu nómina se encuentra dentro de la banda salarial exigida por el banco.
     
  2. Si todas las transferencias son gratuitas. El funcionamiento de las cuentas sin comisiones puede tener algunas limitaciones. Por ejemplo, existen algunos productos que limitan el uso de determinados servicios, como las transferencias. En ese caso, la entidad dejará transferir dinero sin coste durante un determinado número de ocasiones y, a partir de ese momento, empezará a cobrar una determinada cantidad.
     
  3. Qué servicios son gratuitos. La mayoría de cuentas sin comisiones eximen del pago de la comisión de mantenimiento y de administración. Sin embargo, son numerosos los gastos derivados de la operativa financiera. Analiza cuáles puedes evitar con las cuentas sin comisiones (ingreso de cheques, cuotas de tarjetas,…).
     
  4. Si no exige una vinculación extraordinaria para eliminar todos los costes. En la publicidad de algunas cuentas sin comisiones (sobre todo, si son cuentas nómina), una entidad puede dar a entender que, sólo con domiciliar un salario, el cliente podrá librarse del pago de determinados gastos. No obstante, es esencial examinar bien lo que dice la letra pequeña de estas cuentas sin comisiones porque, a veces, es necesario utilizar determinados productos (como las tarjetas) o disponer de un determinado saldo para esquivar los costes.

 

Otras cuestiones que debes de saber de las cuentas sin comisiones

 

Recuerda que si el banco te obliga a abrir una cuenta para poder obtener una hipoteca o tener un depósito, los gastos de administración o mantenimiento de la misma debe asumirlos la entidad. Es decir, tienen que ser cuentas sin comisiones. En este sentido, el Banco de España es muy claro: “El Servicio de Reclamaciones considera que cuando las cuentas se mantienen por imposición de la entidad o cuando son utilizadas exclusivamente para abonar los intereses de un depósito o para dar servicio a un préstamo hipotecario no corresponde a los clientes correr con los gastos de ninguna comisión por mantenimiento o administración”.

 

Asimismo, las cuentas de ahorro, por lógica, deberían ser cuentas sin comisiones, ya que están pensadas para ahorrar. Estos productos no suelen cobrar comisiones de gestión ni de mantenimiento (aunque, en alguna ocasión, sí pueden cobrar por transferencias). No obstante, antes de abrir una de estas cuentas, comprueba que, realmente, está libre de gastos. En este sentido, algunos bancos exigen que los titulares de una cuenta de ahorro tengan también una cuenta corriente en la entidad, con la que llevar a cabo la operativa financiera cotidiana. En ese caso, hay que comprobar también que las cuentas asociadas sean cuentas sin comisiones. De esta forma, evitarás que lo que ganas en forma de retribución por el dinero depositado en tu cuenta de ahorro, lo acabes perdiendo por el pago de comisiones en la cuenta corriente.

 

Por otro lado, es normal encontrar promociones de cuentas sin comisiones que, por ser cuentas remuneradas o cuentas con regalo, obligan al cliente a domiciliar la nómina durante un tiempo determinado (pueden ser 12, 24 o 36 meses). A cambio, estas cuentas sin comisiones te ofrecen, por ejemplo, cierta retribución por tus ahorros o un obsequio, así como la ausencia de comisiones durante ese periodo. Debes saber que si has firmado uno de estos contratos con compromiso de permanencia, el banco no puede modificar las condiciones del mismo y, por tanto, aumentar las comisiones durante todo ese tiempo, siempre que vengan estipuladas por contrato y el cliente cumpla con su parte.

 

¿Puede cambiar el banco las condiciones de las cuentas sin comisiones?

 

Generalmente, en el contrato que firmas a la hora de abrir una cuenta deberán estar especificados cuáles son los gastos derivados de la tenencia y uso de la misma. Sin embargo, el hecho de que se recojan estas condiciones no significa que no pueden cambiar en el futuro, salvo que haya alguna cláusula en el documento firmado en la que se especifique lo contrario y se establezca que siempre van a ser cuentas sin comisiones.

 

Si no se recoge tal punto en el contrato, puede pasarte que las cuentas sin comisiones que abras hoy, dejen de estar exentas de estos pagos en unos meses. Y es que los contratos de las cuentas bancarias suelen tener una duración indefinida. Amparados bajo el derecho de que nadie puede ser obligado a perpetuidad, los bancos tienen derecho a cambiar las condiciones de los contratos de duración indefinida y, por tanto, las condiciones relativas a las comisiones.

 

La Ley obliga a que las entidades avisen a sus clientes antes de realizar cualquier cambio en las condiciones de sus productos. En concreto, tu banco deberá avisarte con un mínimo de dos meses antes de que entre en vigor cualquier cambio en las condiciones de tus cuentas sin comisiones.

 

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