¿Qué son las cuentas remuneradas?

 

Las cuentas remuneradas son productos de ahorro con los que el consumidor puede obtener una cierta rentabilidad a cambio de depositar su dinero en el banco durante un determinado período de tiempo. Sin embargo, a diferencia de los depósitos a plazo, cuentan con el atractivo de la liquidez. Es decir, el usuario puede recuperar su saldo siempre que quiera sin necesidad de abonar una penalización.

 

Las cuentas remuneradas son cuentas corrientes que ofrecen una cierta retribución por los ahorros que se mantengan en ellas. Al igual que sucedería con cualquier depósito a la vista, estos productos tienen la ventaja de que el dinero que contengan está disponible en cualquier momento. Sin embargo, al estar diseñadas para el ahorro, las cuentas remuneradas no permiten contar con cierta operativa, como la domiciliación de recibos o de la nómina, o el uso de tarjetas.

 

Entre las características de las cuentas remuneradas destaca que, en algunos casos, cuentan con una rentabilidad “promocional” que desciende transcurridos algunos meses. Es decir, es habitual encontrarse con bancos que ofrecen una rentabilidad elevada (por ejemplo, del 2,5%) durante los cuatro primeros meses de vida de la cuenta, que luego baja (hasta el 0,5%, por ejemplo) de forma indefinida.

 

Esto puede suponer una desventaja frente a los depósitos a plazo, que son productos que ofrecen una rentabilidad fija durante un período específico de tiempo con la seguridad de que no se va a reducir. Sin embargo, también puede representar una oportunidad para el consumidor: dado que las cuentas remuneradas permiten disponer del dinero en cualquier momento, el cliente podría aprovechar la rentabilidad “promocional” y, una vez hubiera transcurrido ese plazo”, buscar otro producto más interesante en el mercado, lo que convierte a las cuentas remuneradas en productos interesantes para invertir el dinero de forma conservadora

 

Además de estas particularidades, hay que tener en cuenta que cada vez es más común encontrarse con cuentas remuneradas que combinan dos productos: una corriente y una cuenta remunerada. Estos híbridos permiten que, por un lado, el consumidor pueda usar su cuenta corriente pa su operativa habitual (domiciliación de recibos y nómina, pagos con tarjeta, transferencias) y, por otro, transfiera el dinero que le sobre a su cuenta remunerada de una forma rápida y sencilla.

 

cuentas remuneradas

¿Cómo se puede calcular el interés de las cuentas remuneradas?

 

1) El TIN

El Tipo de Interés Nominal (o TIN) es el porcentaje del dinero que tengas en la cuenta que el banco te pagará como recompensa. Ahora bien, este indicador no tiene en cuenta los gastos ni las comisiones que pudiera aplicar el producto que se contrata.

 

En la práctica, si un banco comercializara una cuenta remunerada al 3% TIN durante el primer año, el cliente podría pensar que iba a recibir 300 euros por sus ahorros. Sin embargo, ese 3% no tendría en cuenta, por ejemplo, la comisión de mantenimiento que pudiera aplicar la cuenta.

 

Para que el usuario tuviera claro qué es lo que está contratando, el Banco de España impuso a las entidades en 1990 que se creara una tasa equivalente al TIN, pero que tuviera en cuenta los gastos y el plazo de la inversión: la TAE.

 

2) La TAE

La Tasa Anual Equivalente (o TAE) es un indicador que muestra la rentabilidad de un producto pero que, además, tiene en cuenta los posibles gastos que pudiera cobrar una entidad financiera y el plazo de la inversión. Es, por tanto, una referencia que permite analizar la remuneración de un producto (y comparar entre varios), sea cual sea su plazo, ya que ofrece un cálculo en base anual.

 

Para no confundirse es fundamental tener en cuenta que no todos los productos tienen un plazo de un año. Por ejemplo, si un banco ofrece un cuenta remunerada al 5% TAE y otro banco, una al 2% TAE, es probable que el plazo “promocional” de la primera sea menor que el de la segunda. Por tanto, la TAE solo podrá usarse para comparar cuentas remuneradas que tienen el mismo plazo.

 

3) Así se hacen los cálculos

Para poder calcular la rentabilidad de las cuentas remuneradas se puede partir de dos situaciones:

 

- Si se conoce la TAE

Si un consumidor tiene 10.000 euros ahorrados y contrata una cuenta remunerada que ofrece un 3% TAE durante los 6 primeros meses, tendría que hacer la siguiente operación:

 

Cantidad (10.000) x TAE (3) x días (180)/ total días del año (365) x 100= 147,94 euros

 

- Si se conoce el TIN

Si el cliente solo dispone del TIN, lo más sencillo es consultar el simulador del Banco de España. Esta calculadora permite conocer los intereses y la TAE de una cuenta remunerada con solo incluir el dinero depositado, el TIN, el plazo y los posibles gastos que pudiera tener.

 

cuentas remuneradas

¿Cómo tributan las ganancias de una cuenta nómina?

Las ganancias de las cuentas remuneradas –igual que las que se obtengan, por ejemplo, con un depósito- están sujetas al pago de impuestos. Esos impuestos dependerán de la cantidad que se obtenga y Hacienda establece tres tramos distintos por los que habrá que tributar una cantidad diferente.

 

Hasta julio de 2015, los tramos se organizaban así:
 

- Para ganancias que no superaran los 6.000 euros: un 20% de lo obtenido

- Para ganancias de entre 6.000,01 euros y  50.000 euros: un 22%

- Para ganancias de más de 50.000,01 euros: un 24%

 

En principio, estaba previsto que estos porcentajes se redujeran en 2016, pero el Gobierno decidió adelantar esta rebaja fiscal al 1 de julio de 2015. Con este recorte, las tasas que habría que abonar al Fisco quedaron de esta forma:
 

- Para ganancias que no superaran los 6.000 euros: un 19%

- Para ganancias de entre 6.000,01 euros y  50.000 euros: un 21%

- Para ganancias de más de 50.000,01 euros: un 23%

 

Las consecuencias que estas rebajas tendrán en el consumidor dependerán de la cantidad que mantenga en cuentas remuneradas, depósitos y otros productos de ahorro, y de la remuneración que ofrezcan los productos en cuestión.

¿Qué hay que tener en cuenta para elegir las mejores cuentas remuneradas?

Antes de firmar un contrato hay que tener en cuenta una serie de cuestiones que permitirán que el cliente se cerciore de que está optando por la mejor oferta de cuentas remuneradas.

 

1. Rentabilidad

Además de comparar la TAE de las distintas cuentas remuneradas que hay en el mercado, hay que considerar que las ofertas suelen ofrecer una rentabilidad elevada durante los primeros meses y, posteriormente, la recortan a un porcentaje bastante más inferior. Por tanto, es esencial tener en cuenta ambas cifras para saber qué producto es el más atractivo.

 

2. Comisiones

Al igual que cualquier cuenta corriente, las cuentas remuneradas pueden cobrar comisiones por mantenimiento y administración. De ser así, hay que considerar estos gastos y tenerlos en cuenta para calcular la rentabilidad real, o TAE.

 

3. Cantidad mínima y máxima retribuida

En algunos casos, los bancos ofrecen una cierta rentabilidad pero a cambio de que no se sobrepase una determinada cantidad de dinero, o de que los ahorros partan de un mínimo. Por ejemplo, la Cuenta Nómina Remunerada de Bankinter ofrece un 5% TAE durante el primer año, pero solo para el saldo que no supere los 5.000 euros.

 

4. Productos vinculados

Algunas cuentas remuneradas pueden vincular su retribución a la contratación de ciertos productos extra, como cuentas nómina o tarjetas. En estos casos, el cliente debe considerar cuál será el coste de estos productos añadidos y, si realmente, será capaz de darles el uso que le exige su banco.  

 

5. Permanencia

Es posible que algunas cuentas remuneradas requieran un período de permanencia al consumidor, como ocurre con los contratos de telefonía móvil o ADSL. Es decir, exigen que el cliente permanezca durante cierto tiempo en el banco para poder beneficiarse de una determinada retribución. Es esencial analizar este aspecto porque, en caso de que querer marcharse, el usuario tendría que abonar una penalización. Además, esta permanencia le impediría aprovecharse de nuevas promociones que pudieran aparecer en el mercado.

 

cuentas remuneradas

 

¿Están protegidos los ahorros de las cuentas remuneradas?

 

Los ahorros de las cuentas remuneradas, al igual que los de los depósitos o las cuentas corrientes, están respaldados por el Fondo de Garantía de Depósitos. Este sistema, al que contribuyen los bancos que operan en España, garantiza que el consumidor puede recuperar hasta 100.000 euros por entidad y por titular en caso de que su banco quebrara. Es decir, si un particular tuviera 50.000 euros en cuentas remuneradas del Santander y 75.000 euros en depósitos de Bankinter, podría estar tranquilo ya que todo su dinero le sería reembolsado.

 

Más allá de estas condiciones, hay que tener en cuenta que algunos bancos extranjeros que operan en España están respaldados por el Fondo de Garantía de sus países de origen, como ocurre con la entidad holandesa ING Direct. En situaciones como esta, es necesario consultar cuáles son las garantías que ofrece cada uno de estos mecanismos en cada país, pero siempre teniendo en cuenta dentro de la Unión Europea las condiciones son iguales para todos los estados: 100.000 euros por entidad y titular.

 

¿Qué diferencia hay entre las cuentas corrientes y las cuentas nómina?

Las cuentas  corrientes y las cuentas remuneradas pueden tener algunas características en común, pero es importante diferenciar entre ambas para entender qué tipo de producto nos conviene más en cada momento.

Las cuentas corrientes son depósitos a la vista con una operativa básica: es decir, permiten realizar trámites habituales como domiciliar cobros o pagos, efectuar transferencias, disponer del dinero mediante una tarjeta de débito, etc.  Al tratarse de depósitos a la vista, permiten que el cliente recupere su dinero siempre que lo necesite sin tener que pagar ninguna penalización.

Las cuentas remuneradas también son depósitos la vista. Es decir, permiten que el consumidor disponga de sus ahorros cuando lo desee y sin abonar ninguna comisión. Eso sí, a diferencia de las cuentas corrientes, tienen un extra: al tratarse de productos diseñados para ahorrar, ofrecen al consumidor un cierto interés por sus ahorros. A cambio de eso, algunas cuentas remuneras limitan las operaciones que puede realizar el consumidor: por ejemplo, algunas no permiten que se domicilien nóminas o recibos, sino que solo se puedan efectuar trámites como las transferencias. 

 

Cuentas remuneradas y depósitos a plazo: ¿son lo mismo?

Las cuentas remuneradas y los depósitos a plazo fijo son dos de los productos preferidos por los ahorradores más conservadores. Ambos comparten algunas de sus características, pero también tiene algunas diferencias.

En cuanto a sus puntos en común, los dos destacan por la seguridad que ofrecen al ahorrador:

  • En ambos casos, el consumidor sabe de antemano cuánto dinero obtendrá cuando decida retirar sus ahorros
  • Tanto las cuentas remuneradas como los depósitos cuentan con la protección del Fondo de Garantía de Depósitos, que respalda hasta 100.000 euros por entidad y titular

Respecto a sus diferencias, cabe destacar que:

  • En las cuentas remuneradas, el interés que recibe el ahorrador suele cambiar con el paso del tiempo: normalmente, durante un período inicial más breve se ofrece una retribución alta, que luego baja y se mantiene de forma indefinida o durante un largo período de tiempo. En los depósitos, la retribución se mantiene igual durante el plazo acordado con el banco.
  • En las cuentas remuneradas, el usuario puede retirar su dinero siempre que lo desee sin que  su banco le aplique ningún tipo de penalización. En cambio, en la mayoría de los depósitos, si el cliente decide retirar su dinero antes de tiempo tendrá que afrontar algún tipo de castiga, que normalmente hará que se reduzca el interés que va a cobrar.
  • En cuanto a la operativa, normalmente las cuentas remuneradas permiten que el cliente disfrute de cierta operativa, que varía mucho en función de la oferta que tenga cada banco (realizar transferencias, disponer de tarjeta de débito, domiciliar cobros o pagos…). En cambio, en los depósitos, el consumidor prácticamente no podrá realizar ninguna operación de este tipo.

 

¿Por qué algunas cuentas remuneradas obligan a domiciliar la nómina? 

En los últimos meses, algunas entidades han comenzado a lanzar productos que funcionan como un híbrido entre cuenta remunerada y cuenta corriente. Es decir, son cuentas en las que hay que domiciliar la nómina y que permiten disfrutar de una operativa completa (domiciliaciones, pagos con tarjeta, cheques, etc), pero que al mismo tiempo ofrecen una cierta retribución por los ahorros.

Estas nuevas propuestas bancarias nacen para premiar al consumidor por domiciliar su salario en una entidad: mientras que algunos bancos solo eliminan las comisiones u ofrecen regalos, estas nuevas propuestas regalan dinero en forma de rentabilidad. Por tanto, se trata de una mezcla entre cuentas remuneradas y cuentas nómina, que permiten una operativa muy completa y, al mismo tiempo, sacar cierto partido a los ahorros.

 

¿Qué limitaciones pueden tener las cuentas remuneradas? 

Las cuentas remuneradas suelen tener dos grandes limitaciones que habrá que tener en cuenta para encontrar la que mejor se adapta a nuestras necesidades:

  • Limitaciones de tiempo

En las cuentas remuneradas, cada banco puede elegir durante cuánto tiempo  te ofrece un cierto interés por tus ahorros e, incluso, si ese interés varía con el paso de los meses. Por ejemplo, hay cuentas remuneradas que ofrecen siempre lo mismo, pase el tiempo que pase. Otras, en cambio, solo ofrecen un interés durante un período limitado de tiempo, mientras que las hay que te ofrecen una remuneración más alta durante los primeros meses, que posteriormente baja y se mantiene así de forma indefinida.

  • Limitaciones al saldo máximo remunerado

Algunas cuentas remuneradas pueden limitar el saldo máximo que está sujeto a remuneración o, incluso, determinar una cantidad mínima por la que se pagará un interés. Hay cuentas remuneradas que incluso van más allá y establecen distintos tramos, sujetos a remuneraciones diferentes. 

 

¿Se pueden abrir cuentas remuneradas en el extranjero?

Además de sacar partido a los ahorros en bancos situados en España, algunos consumidores también piensan en atravesar nuestras fronteras en busca de cuentas remuneradas que sean más atractivas que las que hay en el mercado nacional.

Esta opción es totalmente legal, pero no hay que olvidar una serie de cuestiones que ya te detallamos en este análisis:

  • Declarar las ganancias obtenidas en el IRPF
  • Si los ahorros que están fuera de Espala superan los 50.000 euros hay que declarar la existencia de la cuenta mediante el modelo 720
  • Hay que analizar cuál es el sistema de protección de depósitos que tiene el país donde vayamos a dejar el dinero
  • Hay que investigar cuál es la solvencia del banco extranjero, por ejemplo, mediante las calificaciones que le den las agencias de rating.
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