¿Cómo funcionan las cuentas nómina?

 

Domiciliar el sueldo y las facturas de casa, y disponer de una tarjeta con la que pagar las compras y sacar dinero en cajeros son, quizá, los servicios más frecuentes que un consumidor necesita cuando establece una relación con una entidad financiera. Para responder a estas necesidades, hace años que los bancos incluyeron en sus catálogos las cuentas nómina, un tipo de cuentas bancarias con unas características muy específicas.

 

Pese a ser un producto relativamente sencillo, la letra pequeña de las cuentas nómina ha ido aumentado con el paso del tiempo: si bien antes solo premiaban al cliente con el típico regalo (una vajilla, un televisor, etc.) ahora le obsequian con rentabilidad, devolución de un porcentaje de los recibos domiciliados e, incluso, con la entrega de acciones del banco.

 

Ahora bien, al tiempo que los regalos de las cuentas nómina se han ido haciendo más sofisticados, su letra pequeña ha ido aumentando: ahora no siempre basta con domiciliar cualquier sueldo (se establece un mínimo) y las entidades pueden exigir la contratación de productos vinculados o que se respete una determinada permanencia.

 

Para que puedas entender cómo funcionan las cuentas nómina y qué debes analizar para poder conseguir las mejores cuentas nómina del mercado, en Kelisto hemos hecho un repaso por los aspectos esenciales que todo consumidor debería saber.

 

Cuentas nómina

¿Qué son las cuentas nómina?

 

Las cuentas nómina son un tipo de cuentas corrientes en las que el consumidor puede domiciliar su nómina y, a cambio de ello, disfrutar de una serie de ventajas. Por tanto, son depósitos a la vista donde el usuario podrá depositar su salario mes a mes y contar con una operativa básica, además de un conjunto de beneficios que varían en función de cada entidad e, incluso, del salario que se domicilie, de los meses que el cliente permanezca en cada entidad o de la vinculación extra que se establezca.

 

Al igual que sucede con cualquier cuenta corriente, las cuentas nómina permiten que el cliente pueda contar con una operativa básica: por ejemplo, que pueda domiciliar facturas, realizar transferencias, pagar con cheques o disponer de una tarjeta de débito y una de crédito: la primera, para pagar las compras o para sacar dinero de los cajeros, y la segunda, para poder disponer de un cierto saldo por adelantado con el que pagar las compras de forma aplazada.

 

¿Qué beneficios ofrecen los bancos por contratar cuentas nómina?

 

Cada banco establece un listado de ventajas distintas por contratar cuentas nómina. Tradicionalmente, las más comunes han sido la eliminación de las comisiones más frecuentes y la entrega de algún tipo de obsequio. Sin embargo, con el paso de los años, los premios que las cuentas nómina ofrecen al consumidor han ido ampliándose.

 

1. Supresión de las comisiones

 

Es la ventaja más habitual de estos productos. La mayoría de las cuentas nómina que hay en el mercado eliminan los costes más frecuentes, entre los que figuran:

 

- La comisión por mantenimiento
 

- La comisión por administración
 

- Los gastos por transferencia
 

- La cuota de la tarjeta de débito o crédito
 

Ahora bien, es importante que, antes de contratar cuentas nómina, analices su política de cero comisiones que puede ofrecerte una entidad:

 

- Por un lado, es posible que esta supresión de gastos tenga sus limitaciones: por ejemplo, hay entidades que ofrecen transferencias gratuitas, pero solo hasta un determinado número al mes. A partir de esa cifra, el cliente tendría que pagar el coste habitual de esta operación.
 

- Por otro lado, la supresión de ciertas comisiones puede estar condicionada al uso que se le de a las propias cuentas nómina o alguno de sus sistemas de pago vinculado. Por ejemplo, existen productos que no te cobrarán la cuota anual de la tarjeta de débito o crédito, pero siempre que realices una serie de operaciones al mes (o al año) o que realices un consumo mínimo con ellas.

2. Rentabilidad

 

Cada vez son más las cuentas nómina que ofrecen una cierta rentabilidad por el saldo medio que el consumidor mantenga en ellas. Es decir, funcionan como una especie de híbrido entre las cuentas remuneradas y las cuentas nóminas ordinarias. Cuando te encuentres con una oferta de este tipo, debes considerar un par de cuestiones:

 

- El plazo de la rentabilidad: algunas cuentas nómina ofrecen una rentabilidad muy atractiva, pero solo lo hacen durante un determinado período de tiempo y, posteriormente, o bien no aplican ninguna retribución, o bien la reducen considerablemente. En otros casos, como sucede con la Cuenta 1|2|3 del Santander, la rentabilidad se mantiene indefinidamente, aunque ligada al cumplimiento de una importante lista de requisitos

 

- El saldo al que se aplica la rentabilidad ofertada: en ocasiones, las entidades que ofrecen una determinada retribución en sus cuentas nómina establecen ciertos límites en cuanto al saldo que podrá beneficiarse de esa remuneración. Por ejemplo, la Cuenta Nómina de Bankinter establece un tope máximo de 5.000 euros. Por tanto, el saldo que supere esa cantidad no recibirá ninguna retribución. La Cuenta 1|2|3 del Santander, en cambio, impone un tope máximo y uno mínimo: solo retribuirá los saldos de más de 1.000 euros y hasta un límite de 15.000 euros.

 

- El saldo medio mensual: en la mayoría de los casos, las cuentas nómina con una determinada remuneración no retribuyen el saldo del que disponga el cliente en un determinado momento, sino el saldo medio de un determinado período de tiempo: por ejemplo, mensual. Por tanto, haz cuentas si quieres averiguar, exactamente, cuál es la cifra real que recibirás por tener tu salario domiciliado.

 

3. Devolución de recibos

 

Cada vez son más las cuentas nómina que remuneran a sus clientes con la devolución de un porcentaje de los recibos domiciliados que suele oscilar entre el 1% y el 3%. En la misma línea, existen ofertas que, si bien no retribuyen devolviendo parte de las facturas del hogar, sí reintegran un porcentaje de otros gastos habituales, como pueden ser los carburantes o lo que el cliente gaste en determinados establecimientos de alimentación.

 

Antes de decantarte por cuentas nómina que devuelvan una parte de las facturas tienes que tener en cuenta una serie de aspectos:

 

- El tope máximo para la devolución de recibos: algunas promociones de devolución de recibos establecen un máximo anual o mensual. Por tanto, aunque los recibos que el consumidor tenga domiciliados le dieran derecho a cobrar una cantidad determinada, si dicha cifra superara el límite establecido por el banco, solo recibiría la cantidad tope fijada por la entidad.
 

- Los recibos deben ser de distintas empresas: en algunas ofertas se exige que los recibos domiciliados sean de distintas compañías, es decir, de empresas con un CIF distinto. Por tanto, hay que tener cuidado cuando se domicilian las facturas, por ejemplo, de varios teléfonos móviles de una misma operadora porque, de restringirse la devolución a recibos de distintas empresas, solo se recibiría un porcentaje por una de ellas.

4. Regalos

 

Los televisores y otros regalos tecnológicos, las vajillas o las bicicletas siguen siendo un buen reclamo para conseguir nuevos clientes. Por eso, muchos bancos todavía premian a quienes contratan nuevas cuentas nómina con este tipo de obsequios.

 

Si te interesa una de estas recompensas, debes saber que tendrás que fijarte en algunos aspectos antes de contratar la oferta que más te atrae:

 

- Los regalos también tributan: al igual que sucede, por ejemplo, con los rendimientos de un depósito o de una cuenta remunerada, los regalos de los bancos también están sujetos al pago deimpuestos. Por tanto, no hay que olvidar que habrá que pagar un porcentaje de su valor al Fisco aunque, en ocasiones, es la propia entidad quien se hace cargo de ello.
 

- El consumidor tiene que pagar los gastos de envío: cuando los obsequios de los bancos son de gran tamaño, es posible que el consumidor no pueda recogerlos en una sucursal de la entidad. En lugar de eso, lo recibirá en su propio  domicilio y, en ocasiones, tendrá que hacerse cargo de los gastos de envío.
 

Los regalos de las cuentas nómina pueden estar vinculados a un salario mínimo y a una permanencia: algunas cuentas nómina disponen de un amplio catálogo de regalos en el que figuran diferentes opciones en función del salario que domicilie el cliente y de la permanencia que esté dispuesto a respetar. Es necesario analizar ambos aspectos y decidir si se podrá cumplir con ellos durante el período en el que te comprometas a seguir en tu banco ya que, de no hacerlo, la entidad podría aplicar una penalización.
 

Cuentas Nómina

¿Cómo tributan las cuentas nómina?

 

La remuneración que ofrecen las cuentas nómina, la devolución de un porcentaje de los recibos domiciliados e, incluso, los regalos con los que premian a sus clientes están sujetos al pago de impuestos ya que, a ojos de Hacienda, todas estas recompensas son rendimientos del capital mobiliario.

 

Para saber cuánto habría que pagar al Fisco es esencial saber una cosa: ¿cuánto se ha recibido realmente con las cuentas nómina? En el caso de las cuentas nómina con remuneración o en el de aquellas que devuelven un porcentaje de los recibos, la respuesta es fácil de averiguar. Sin embargo, ¿qué sucede con los regalos de los bancos? Para saber cuál es su valor (el valor que les da el banco), simplemente habrá que solicitar a la entidad un certificado de retenciones donde deberá constar esa información.

 

En cuanto a la cantidad que habrá que abonar a Hacienda por las recompensas de las cuentas nómina, solo hay que tener en cuenta que los rendimientos del capital mobiliario están sujetos al pago de un porcentaje de las ganancias que haya recibido el contribuyente, que varían en función de lo que el consumidor haya ingresado.

 

Hasta el pasado mes de julio, la tributación se distribuía de la siguiente manera:

 

- Para las ganancias de entre 0 y 6.000 euros, había que abonar un 20%
 

- Para las comprendidas entre 6.000,01 y 50.000 euros, un 22%.
 

- A partir de los 50.000,01 euros, un 24%.
 

Inicialmente, estaba previsto que estos porcentajes se rebajaran en 2016. Sin embargo, el Ejecutivo decidió adelantar esa rebaja fiscal al pasado mes de julio, lo que ha dejado las retenciones de la siguiente manera:

 

- Para las ganancias de entre 0 y 6.000 euros, un 19%
 

- Para las comprendidas entre 6.000,01 y 50.000 euros, un 21%.
 

- A partir de los 50.000,01 euros, un 23%.
 

¿Qué pasos hay que dar para abrir cuentas nómina?

 

  1. Lo primero que debes hacer antes de abrir cuentas nómina es saber si cumples con los dos requisitos fundamentales que hay que cumplir para poder abrir uno de estos productos: ser mayor de edad y tener tu documentación en regla. Por tanto, debes comprobar que tienes tu DNI en vigor o tu tarjeta de residente, en caso de que seas extranjero. En cuanto a la edad, las entidades pueden permitir que alguien con menos de 18 años abra una cuenta pero, para ello, necesitará de un tutor legal que será quien se haga responsable de lo que suceda con esa cuenta.
     
  2. El siguiente paso consiste en elegir qué vía se utilizará para realizar los trámites: si la presencial o la online. En caso de que decidas a abrir cuentas nómina en una oficina, es importante que tengas en cuenta cuál vas a elegir. En muchos casos, la sucursal donde se abre una cuenta se convierte en la oficina de referencia del cliente, es decir, en la única en la que se pueden realizar ciertos trámites, como cerrar la cuenta.
     
  3. En cuanto a los trámites, no existen muchas diferencias entre abrir cuentas nómina por la vía presencial o la online, más allá de la comodidad de poder hacerlo todo desde casa si decides utilizar Internet. En este caso, ten en cuenta que, en un primer momento, solo tendrás que facilitar al banco tus datos personales y elegir una clave secretar para realizar operaciones. Unos días más tarde, la entidad te enviará a tu domicilio (o a la dirección que elijas) el contrato de tu cuenta para que lo firmes y te solicitará que le envíes algunos documentos. Una vez hayas completado ese paso, tu cuenta estará abierta. 

¿En qué debes fijarte para elegir cuentas nómina?

 

A la hora de seleccionar entre las mejores cuentas nómina que hay en el mercado, hay una serie de criterios que es necesario analizar para dar con la oferta que mejor se adapta a las necesidades de cada usuario.

 

1.Ingresos mínimos exigidos


Buena parte de las cuentas nómina que ofrecen las entidades financieras exigen que el consumidor cuente con unos ingresos mínimos para poder disfrutar de los beneficios que ofrece cada producto. Lo normal es que, cuanto mejores sean esas ventajas, mayor sea el salario mínimo exigido por el banco. Por ejemplo, la Cuenta Nómina remunerada de Bankinter requiere que el usuario ingrese, al menos, 1.000 euros al mes para disfrutar de una rentabilidad del 5% durante el primer año, y del 2% durante el segundo ejercicio. En cambio, la Cuenta Expansión del Sabadell, que tan solo ofrece comisiones gratuitas y la devolución de un porcentaje de los recibos domiciliados tan solo requiere que el cliente ingrese 700 euros al mes.


En ocasiones, una misma cuenta nómina puede exigir distintos salarios mínimos en función de la recompensa que desee el consumidor. Por ejemplo, con el programa “A punto” de Unicaja se puede acceder a un amplio catálogo de regalos. En función del obsequio que desee conseguir el usuario, el banco establece una horquilla salarial que debe garantizar si quiere conseguir su premio. Por ejemplo, para obtener un cubertería, tan solo es necesario domiciliar una nómina de 600 euros (con una permanencia de 30 meses) o de 1.200 euros (con una permanencia de 24 meses). Por el contrario, si lo que se quiere conseguir es el iPad Air de 16 Gb que forma parte del catálogo de regalos de Unicaja, las exigencias cambian: en este caso, el consumidor tendría que garantizar una nómina mínima de 1.800 euros (con una permanencia de 36 meses) o de 2.400 euros (con 30 meses de permanencia).

 

2. Permanencia
 

Cuando las cuentas nómina ofrecen jugosos beneficios a sus clientes (sobre todo, regalos) resulta muy habitual que una de las exigencias de los bancos que las comercializan sea la de un determinado plazo de permanencia. Es decir, el cliente no podrá abandonar la entidad durante un período determinado de tiempo, salvo que esté dispuesto a abonar una penalización.

 

Además del programa “A punto” de Unicaja, vinculado a su cuenta nómina, existen otros casos de permanencia en el mercado, como la Cuenta Nómina Remunerada de Bankinter. En su caso, la entidad exige que el usuario permanezca en el banco durante 24 meses si quiere disfrutar de la jugosa rentabilidad que ofrece este producto.

 

3. Requisitos de vinculación
 

Además de domiciliar el salario, muchas cuentas nómina exigen que los clientes contraten otra serie de productos y servicios para, por ejemplo, poder librarse las comisiones. Por ejemplo, requieren que el consumidor disponga de una tarjeta de crédito con la que se realicen una serie de compras mensuales o anuales, de otros productos de ahorro donde disponga de un saldo medio determinado, o de acciones de la propia entidad.

 

A la hora de analizar cuentas nómina con requisitos extra de vinculación, es necesario echar cuentas y estimar cuál es el coste que tendrán estos productos. Por ejemplo, si una cuenta nómina exige que se disponga de una tarjeta de crédito por la que habrá que pagar una cuota anual elevada, es posible que el gasto de cumplir con este requisito neutralice la ventaja de eliminar otras comisiones habituales.

 

4. Comisiones

 

Como en cualquier producto financiero, las comisiones también son un elemento esencial que habrá que analizar antes de elegir una de las muchas cuentas nómina que hay en el mercado.

 

¿Qué comisiones tienen las cuentas nómina?

 

- La comisión de mantenimiento:

Estas comisiones de las cuentas nóminas sirven para compensar a la entidad financiera por los gastos que genera, por ejemplo, la custodia del dinero, el mantenimiento de los registros necesarios para el correcto funcionamiento del depósito o el servicio de caja, que es el que posibilita que se pueda ingresar dinero en la cuenta o que se pueda, por ejemplo, disponer de cheques. Normalmente, dentro de esta comisión de mantenimiento de las cuentas nómina se incluye el coste por emitir documentos, como los extractos bancarios.

 

- La comisión de administración:

Las cuentas nómina pueden tener algunos servicios de cargo o abono que no están incluidos en la comisión de mantenimiento. Esos gastos son los que se suelen incluir en la comisión de administración.

 

- El coste de las transferencias:

Cuando un cliente manda dinero de una de sus cuentas a otra, dentro de la misma entidad, está realizando un traspaso. Estas operaciones, normalmente, no tienen ningún coste, pero no sucede lo mismo con las transferencias. Las transferencias son traspasos de dinero a la cuenta de otro consumidor, ya sea en la misma entidad o en otra distinta.


Muchas cuentas nómina ofrecen este servicio gratuitamente. Sin embargo, en otros casos habrá que pagar por ello o, simplemente, la gratuidad estará limitada a un número determinado de operaciones al mes o al año.

 

- Las cuotas de las tarjetas de crédito o débito:

Muchas cuentas nómina disponen de una tarjeta de débito para pagar compras o sacar dinero de cajeros, o de tarjetas de crédito con las que aplazar pagos a cambio de pagar un determinado interés. Algunas cuentas nómina “regalan” a sus clientes la cuota anual o semestral de estos medios de pago. En otros, esta gratuidad tendrá algunos límites: por ejemplo, algunas cuentas nómina solo ofrecen gratis la tarjeta de crédito o la de débito durante el primer año lo que significa que, a partir del segundo ejercicio, habrá que abonar una comisión si se desea disfrutar de ella. En otros casos, esa gratuidad dependerá de que el cliente realice un determinado consumo con la tarjeta durante un período fijado por el banco: un mes, un trimestre o un año suelen ser las opciones más frecuentes. 

 

¿En qué se diferencian las cuentas nómina de las cuentas corrientes?

 

Las cuentas corrientes y las cuentas nómina son dos de los productos bancarios más básicos que nos podemos encontrar en el catálogo de un banco. Sin embargo, es posible que no tengas claros qué diferencia a unas de las otras... o si realmente son lo mismo. 

Las cuentas corrientes son depósitos a la vista, es decir, productos con los que el consmidor puede recuperar su dinero cuando quiera, sin pagar una penalización. Más allá de este matiz, las cuentas corrientes son aquellas que permiten que el usuario tenga una operativa sencilla: ingresos, domiciliaciones, disposición del dinero con tarjetas, etc. Por tanto, si un consumidor quisiera, podría domiciliar su sueldo en una cuenta corriente, en lugar de optar por una cuenta nómina. 

Entonces, ¿donde está la diferencia? Básicamente en que, aunque las cuentas corrientes te permiten domiciliar ingresos como el salario, lo cierto es que muchas no ofrecen nada al clente a cambio de su vinculación, cosa que sí sucede en las cuentas nómina (ofrecen regalos, remuneración, la devolución de un porcentaje de los recibos, etc). 

 

¿Cuánto puedes conseguir realmente con las cuentas nómina que regalan dinero?

 

Además de eliminar las comisiones habituales u ofrecer regalos, algunas cuentas nómina premian a sus clientes obsequiándoles con dinero. ¿Cómo? Ofreciendo una determinada remuneración por los ahorros que mantengan. Ahora bien, para calcular cuánto vas a recibir realmente con esas cuentas nómina es necesario que tengas en cuenta una serie de cuestiones: 

  • El saldo máximo y/o mínimo remunerado: algunas ofertas de cuentas nómina retribuyen los ahorros a un cierto interés, pero limitan las cantidades que se pueden beneficiar de esta ventaja.
  • El período en el que se aplica la remuneración: en ocasiones, la retribución que se ofrece con las cuentas nómina no es eterna, sino que está lmitada a un determinado período de tiempo, que puede llegar a ser muy breve.
  • Las comisiones: aunque no es habitual, algunas cuentas nómina con remuneración cobran comisiones mensuales a sus clientes. En ese caso, si la retribución que se obtiene es muy baja, las comisiones podrían llegar a "engullirse" las ganancias conseguidas.
  • La vinculación: cada vez son más las cuentas nómina que exigen que el cliente contraten varios productos extra para poder acceder a sus ventajas. Si esos productos adicionales suponen un coste para el consumidor, será necesario echar cuentas para evitar que ese gasto acabe neutralizando lo obtenido a través de la remuneración. 
  • Los impuestos: las ganancias que se obtengan con una cuenta nómina remunerada están sujetas al pago de impuestos. Si la cantidad conseguida no supera los 6.000 euros, habrá que pagar a Hacienda un 19%.
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