Claves para entender los préstamos online

 

A lo largo de tu vida son muchos los momentos en los que te ves en situaciones para las que necesitas pedir financiación. Puede ser para comprar una casa, adquirir un coche, hacer un máster, pagar una multa, hacer el viaje de tus sueños… Independientemente de cual sea el motivo por el que necesites liquidez, tendrás que solicitar algún producto de financiación.

 

En ese momento, la primera dificultad es saber por dónde empezar. Existen multitud de ofertas en el mercado y no es fácil compararlas todas; menos aún si dispones de un plazo limitado para obtener el dinero y tus quehaceres diarios te dejan poco tiempo para acercarte hasta tu oficina bancaria.  Ante esta situación, los préstamos online se plantean como una opción muy cómoda para conseguir financiación sin moverte de casa.

 

Hace unos años, la idea de pedir un préstamo en el banco sin acudir a su oficina era impensable. Sin embargo, gracias a Internet, a día de hoy existe un amplio abanico de ofertas de préstamos online que permiten lograr dinero en un clic a través de bancos online, páginas web de bancos tradicionales y otros tipos de entidades. 

 

Además, entre las principales características de los préstamos online no se encuentra solo la contratación por Internet, sino que ésta suele venir acompañada de una tramitación más ágil y con menos papeleo, así como de unos intereses que pueden resultar bastante atractivos aunque, eso sí, dependerá del tipo de préstamos online del que se trate, ya que existen muchas variantes.

 

Contratar un préstamo online

 

Tipos de préstamos online en el mercado

 

Cada vez hay más entidades que ofertan préstamos online, lo que hace que la oferta sea muy variada. Así, podemos distinguir tres tipos: préstamos personales online o al consumo –entre los que encontramos micropréstamos , préstamos rápidos, préstamos para fines específicos y  préstamos preconcedidos–, hipotecas online y préstamos entre personas o crowdlending.

 

  • Préstamos personales online o al consumo: se trata de productos de financiación con los que puedes disponer de una determinada cantidad de dinero con rapidez a cambio de que la devuelvas en el plazo que acuerdes con la entidad junto con los correspondientes intereses. Por eso se llaman personales, porque no se exige ninguna garantía especial para el recobro. Se distinguen de otros tipos de préstamos online porque no limitan la finalidad que puedes darle al dinero y cuentan con, al menos, cuatro modalidades.

 

Micropréstamos: también conocidos como minicréditos online, estos préstamos online se caracterizan porque se tramitan con mucha rapidez –puede ser cuestión de minutos–, conceden cantidades muy pequeñas –entre 50 y 800 euros, en función de la oferta– y se devuelven en un plazo máximo de 45 días o incluso menos. Al tratarse de dinero urgente, cobran unos intereses muy elevados –pueden alcanzar el 2.000 o 3.000% TAE– que se denominan “honorarios”. No obstante, existen entidades como Vivus que ofrecen promociones de bienvenida con las que es posible conseguir el primer préstamo sin intereses (300 euros a devolver en 30 días).

 

Préstamos rápidos: estos préstamos online son una solución de financiación intermedia entre los micropréstamos y los préstamos , ya que la cantidad máxima que conceden al prestatario oscila entre los 600 y los 10.000 euros, en función de la compañía, y el plazo de amortización va de los seis meses a los cinco años. Con ellos también es posible obtener una respuesta en poco tiempo, en unas 24 o 48 horas aproximadamente.

 

Préstamos para fines específicos: la principal característica de estos préstamos online es que limitan el destino que puede darse al dinero. Es decir, se trata de ofertas para adquirir productos o servicios concretos. Un ejemplo muy habitual son los préstamos online para financiar un coche, que además de tener una tramitación muy ágil, también presentan intereses competitivos. 

 

Préstamos preconcedidos: estos préstamos online consisten en líneas especiales de financiación que los bancos ponen a disposición de sus mejores clientes, motivo por el que tanto el importe máximo como los intereses a aplicar pueden variar de un consumidor a otro, aunque no suelen ofrecer más de 30.000 euros. Generalmente, las entidades bancarias solo ofrecen estos productos a clientes con pocas deudas, elevados ingresos, un volumen de ahorros importante, etc.


Además, al tratarse de préstamos online que el banco ofrece al cliente sin que éste lo solicite, la tramitación es muy rápida, dado que la entidad ya ha realizado el estudio del caso previamente.

 

  • Hipotecas online: la financiación online está tan generalizada que incluso es posible obtener por esta vía una hipoteca, por ejemplo, a través de entidades que solo operan online como Oficinadirecta.com u Openbank. Los préstamos online hipotecarios se solicitan a través de Internet y se tramitan por teléfono –si bien sí habrá que hacer algunos trámites presencialmente, como por ejemplo, la firma ante el notario–, lo que los hace más cómodos para el cliente y permite a la entidad ahorrar costes, algo que debería verse reflejado en el interés que cobra al cliente.

    Estos de tipo hipotecario funcionan igual que una hipoteca habitual y tienen la misma regulación, es decir, es un producto bancario que permite al prestatario recibir una determinada cantidad de dinero proveniente del banco, que actúa como prestamista, a cambio de que el cliente se comprometa a devolver el capital prestado junto con el pago de unos intereses periódicos en forma de cuotas.


    A simple vista pueden parecer iguales que los préstamos personales, pero entrañan una característica que los diferencia, ya que en las hipotecas la vivienda actúa como garantía del préstamo, mientras que en los préstamos personales las garantías de recobro para la entidad son los bienes presentes y futuros de su cliente.

 

  • Crowdlending o financiación participativa: en cuanto al crowdlending, se trata de unos préstamos online cuya principal diferencia es la procedencia del dinero, ya que son préstamos entre particulares ofrecidos por plataformas online de financiación participativa, que ponen en contacto a prestamistas  –personas que desean invertir su dinero– con prestatarios –personas que demandan financiación– sin que medie ninguna entidad financiera en el proceso, por lo que pueden ser muy útiles para aquellos que no cumplan todos los requisitos de solvencia que les exigen otras entidades de crédito.


    Algunas de las plataformas de crowdlending que existen en España son Comunitae y Zank, que ofrecen desde 600 euros a devolver en un plazo máximo de 48 meses.

 

¿Quién concede préstamos online?

 

Al igual que la oferta de préstamos online, el número entidades que los ofrece es amplísimo, pero no todas son iguales ni aportan las mismas garantías. Es posible encontrar préstamos online en entidades que van desde los bancos tradicionales hasta las compañías especializadas en microcréditos, pasando por la banca online. Cada uno tiene sus propias características.

 

  • Entidades bancarias: ya sean online o no,  los bancos se diferencian del resto de entidades financieras en el hecho de que están autorizados, además de para prestar dinero, para captar fondos del público. Entre los principales bancos españoles por volumen de activos se encuentran Banco Santander, BBVA y La Caixa.

 

  • Establecimientos financieros de crédito: a diferencia de las entidades bancarias, estas compañías de crédito no pueden captar fondos del público, por lo que se dedican únicamente a conceder financiación a través de distintos productos  como los préstamos online. Algunos ejemplos de este tipo de establecimientos son Cofidis o Big Bank –en otros países, Big Bank sí que oferta también depósitos a plazo fijo, pero en España solo dispone de préstamos online al consumo–.

 

  • Entidades especializadas en micropréstamos: existe un tercer tipo de entidades  -diferenciadas de las dos anteriores por su regulación- especializadas en la concesión de pequeños préstamos online llamados los micropréstamos. Hay muchos ejemplos de este tipo de compañías en España. Algunos de ellos son Vivus, Wonga u Ok Money, entre otros.

 

  • Plataformas de crowdlending: las plataformas de financiación participativa son compañías online cuya función consiste en actuar de punto de encuentro entre prestamistas y prestatarios particulares , gestionando posteriormente la operativa de los préstamos online, ya que son ellas quienes se encargan de cobrar la cuota mensual correspondiente al prestatario y retribuir su interés al prestamista. Hasta hace muy poco no contaban con ningún tipo de regulación.

 

Dinero de préstamos online

¿Están regulados los préstamos online?

 

La regulación de los préstamos online varía en función de la compañía de la que provengan, ya que no todas están supervisadas por el Banco de España (Bde). Por tanto, no tendrás las mismas garantías si solicitas préstamos online en entidades bancarias tradicionales que en plataformas de financiación participativa.

 

Así, el Banco de España supervisa tanto a la banca tradicional, como a la online, y también a los establecimientos financieros de crédito. Además, para operar en España, todas las entidades que concedan crédito supervisadas por el BdE e inscritas en sus registros necesitan una autorización administrativa previa para poder operar.

 

Sin embargo, las compañías que conceden pequeños préstamos online se dedican exclusivamente a esta tarea sin que el Banco de España supervise su actividad. Ahora bien, que no estén supervisadas por el BdE no quiere decir que operen al margen de la ley. De hecho, deben cumplir con lo establecido en la Ley sobre comercialización a distancia de servicios financieros destinados a consumidores, un texto que vela por los consumidores intentando protegerles de un tipo de productos financieros que, al presentar unas características peculiares, pueden ser más difíciles de comprender. Eso sí, esta ley no contempla cuál es el interés máximo a aplicar en los minicréditos online.

 

La regulación de las entidades que conceden minipréstamos no termina aquí. También han de estar inscritas en el Registro Mercantil y respetar todas las normas existentes sobre los derechos de los consumidores. De esta modo, están obligadas a informar de forma transparente sobre las condiciones de los productos que comercializan.

 

Por último, hasta no hace mucho las plataformas de crowdlending no contaban con ninguna regulación. Sin embargo, el 28 de abril de 2015 se publicó en el BOE la Ley 5/2015 de Fomento de la Financiación Empresarial, que regula el crowfunding. Esta ley regula la modalidad de crowfunding en la que el prestamista particular financia al prestatario con la intención de lograr una rentabilidad dineraria, dentro de la cual se enmarcan los préstamos online entre personas. Entre otros aspectos, la ley estipula que estas plataformas están bajo la supervisión de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y del BdE.

 

Ocho conceptos clave de los préstamos online

 

Siempre que solicites financiación, ya sea mediante préstamos online o acudiendo a la oficina de tu entidad bancaria, e independientemente de que se trate de préstamos online ofrecidos por entidades bancarias, establecimientos financieros de crédito o plataformas de crowlending; o, incluso, si vas a pedir un micropréstamo, debes analizar una serie de aspectos básicos del contrato de la operación para asegurarte de comprenderlo bien y de que podrás asumir sus condiciones. Las cuestiones más importantes que nunca debes obviar son siete.

 

1. Interés: el dinero prestado tiene un precio, el interés. Por eso es imprescindible que lo conozcas para saber si los préstamos online que tienes entre manos son caros o baratos. Habitualmente, el interés viene expresado como TIN (Tipo de Interés Nominal) o como TAE (Tasa Anual Equivalente), aunque en el caso de los micropréstamos se refleja como “honorarios”. Además, mientras que en los préstamos personales el tipo aplicable suele ser fijo, en las hipotecas puede ser fijo, variable –por lo general referenciado al euríbor– o mixto.


Lo ideal es que la entidad te indique la TAE de los ya que ésta incluye las comisiones y tiene en cuenta el plazo de amortización, para que así puedas compararlo con otras ofertas.

 

2.  Comisiones: desconfía de los intereses muy bajos porque pueden ir acompañados de comisiones elevadas. Las más frecuentes son las de estudio, apertura y cancelación anticipada o por desistimiento en las hipotecas. No obstante, no todos los préstamos online las aplican todas, y todo dependerá de la entidad y de la oferta concreta.


La comisión de apertura se genera al principio de los para compensar a la entidad por los trámites que ha de realizar para formalizar el préstamo y poner el dinero a tu disposición. Suele ser un porcentaje sobre la cantidad solicitada.


En cuanto a la comisión de estudio, ésta es requerida por la entidad prestamista para costear las gestiones y los análisis que haya realizado a fin de comprobar la solvencia del prestatario y determinar las condiciones de la operación. Como la de apertura, se expresa con un porcentaje sobre el capital prestado.


Por su parte, la comisión por cancelación anticipada o comisión por desistimiento en los préstamos hipotecarios solo se aplica si decides saldar la deuda total o parcialmente antes de tiempo y sirve para compensar a la entidad por los intereses que dejará de percibir. Además, si decides cancelar el préstamo, cuanto más cerca de la fecha de vencimiento lo hagas, menor será esta comisión.


Además, algunas entidades aplican una comisión si el cliente solicita cambiar las condiciones de la operación durante la vida del préstamo.

 

3.Plazo de amortización: es el periodo de tiempo en el cual te comprometes a devolver a la entidad prestamista el dinero más los intereses. Cuanto mayor sea, más se incrementará la cantidad final a devolver porque mayores serán los intereses.


Cabe prestar atención también al periodo de carencia que pueden presentar algunos . Se trata de un aplazamiento de los pagos, normalmente, al principio de la operación. Durante este tiempo no tendrás que pagar nada, si la carencia es total, o solo la parte de la cuota correspondiente a los intereses, si es parcial. Sin embargo, disfrutar de este periodo de carencia encarecerá el préstamo, ya que los intereses se continuarán generando sobre el importe total prestado, por lo que se incrementará la cantidad que tendrás que devolver al final de la vida del préstamo.

 

4. Importe máximo: todas las ofertas de préstamos online establecen una cantidad límite, que es el máximo que podrás solicitar. Ésta puede variar desde los 600 euros que fijan como importe máximo los micropréstamos a cientos de miles de euros en las hipotecas, ya que una mayoría suele financiar hasta el 80% del valor de la vivienda.

Ahora bien, que puedas solicitarla no significa que te la concedan, ya que las entidades, especialmente cuando se trata de importes elevados, fijan el límite en función de tu perfil y solvencia.

 

5. Cuota: cuando solicitas préstamos online te comprometes a reintegrar el dinero bajo unas condiciones concretas. Generalmente, la devolución se hace por medio de cuotas mensuales que varían en función del importe solicitado, el plazo de amortización elegido y los intereses. Una mayoría de los préstamos en España emplea para esta devolución el sistema francés, en el que todos los meses el cliente paga una cuota fija compuesta de una parte de capital y otra de intereses.

 

6. Requisitos: los préstamos online más atractivos son para los clientes más solventes, ya sean personales o hipotecarios, es decir, para aquellos que acrediten elevados ingresos y pocas deudas. Además, en el caso de las hipotecas, algunas ofertas establecen un nivel de ingresos mínimos para acceder al préstamo. Los menos exigentes en este aspecto son los micropréstamos: en muchos casos basta con que el prestatario sea mayor de edad y disponga de una cuenta en la que ingresar el dinero.

 

7. Vinculación: no pases por alto este punto, ya que puede encarecer mucho los préstamos online. La vinculación hace referencia a los productos “extra” que debes contratar en ciertas entidades para lograr unas condiciones más ventajosas y pueden ir desde tarjetas hasta productos de ahorro o seguros. Son especialmente habituales en las entidades bancarias.

 

8. Interés de demora: consiste en la penalización que tendrás que abonar en caso de que te retrases en el pago de las cuotas mensuales de tu préstamo online. Presta mucha atención a estos intereses porque suelen ser mucho más elevados que los que te aplica la entidad por prestarte el dinero. No obstante, en mayo de 2015 el Tribunal Supremo declaró abusivos los intereses que superen en más de dos puntos porcentuales a los aplicados en el préstamo.

Además, algunas entidades añaden a este interés de demora una cantidad fija en euros denominada comisión por impago y que se cobra en concepto de recordatorio de la deuda por saldar.

 

Préstamos online para coche

¿Cómo comparar préstamos online?

 

El mercado de los préstamos online es tan amplio que es prácticamente imposible que puedas analizar todas y cada una de las ofertas antes de decantarte por una. La mejor forma de asegurarte de que comparas todas las alternativas existentes para encontrar la que mejor se adapta a tus expectativas, a tus necesidades y también a tu capacidad económica a la hora de devolver el dinero, lo mejor es que recurras a un comparador como el de Kelisto en el que puedes buscar todo tipo de préstamos.

 

Para empezar, basta con que sepas cuánto dinero necesitas, para qué y en cuánto tiempo quieres devolverlo. Teniendo claras estas cuestiones, elige el tipo de préstamo que más te interese en base a lo que te hemos explicado en el comparador –rápidos, entre personas, micropréstamos, hipotecas, etc.– para comenzar la comparativa. 

 

A fin de limitar los préstamos que te muestra en la comparativa, el comparador te pedirá que introduzcas, precisamente, el importe solicitado, la finalidad del préstamo y el plazo deseados –en las hipotecas deberás detallar también el valor del inmueble– y, con ellos, te ofrecerá un listado de las ofertas más interesantes para ti. Con esos resultados podrás consultar el interés, la cuota mensual a abonar y el importe total a devolver al final de la vida del préstamo online.

 

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