¿Es seguro pedir micropréstamos? ¿Puedes fiarte de las compañías que los conceden? Es probable que alguna vez se te hayas planteado estas cuestiones antes de solicitar financiación a través de uno de estos productos. Desde Kelisto te damos respuesta a las dudas más frecuentes.

 

¿Qué son los micropréstamos? 

Los minipréstamos se han convertido en una opción rápida y ágil para solicitar pequeñas cantidades de dinero. Ahora bien, su presencia en el mercado español es relativamente reciente, las compañías que los conceden no son tan conocidas como las grandes entidades financieras y su letra pequeña incluye una serie de cuestiones que hay que analizar con detenimiento antes de contratarlos.

 

En Kelisto hemos recopilado algunas de dudas prácticas sobre minipréstamos que suelen plantearse los usuarios para que, llegado el momento de solicitar uno, no tengas ninguna duda sobre sus condiciones, su precio o la seguridad que ofrecen.

 

¿Qué requisitos hay que cumplir para pedir micropréstamos? 

Normalmente, los micropréstamos son mucho más flexibles que un préstamo normal en lo que respecta a los requisitos que exige al cliente para su concesión. Lo más habitual es que solo pidan que el consumidor tenga más de 18, presente su DNI (o documentación similar) y un número de cuenta donde se le ingresará el dinero, y que no figure en ningún fichero de morosos, como el de Asnef. No obstante, también existen micropréstamos que permiten que el usuario sí forme parte de uno de esos listados. 

 

¿Qué ventajas y desventajas tienen los micropréstamos? 

Las principales ventajas de los micropréstamos tienen que ver con su flexibilidad y rapidez. Se trata de productos de financiación aptos para casi cualquier tipo de cliente, siempre que se trate de un usuario mayor de edad. Además, se pueden solicitar en cualquier momento, sin tener que desplazarse a una oficina (se pueden pedir por teléfono o por Internet) y permiten disponer del dinero pedido en tan solo unos minutos. 

Las desventajas de los micropréstamos están relacionadas con su coste, las cantidades que se pueden solicitar y el plazo de devolución. Dado que son muy poco exigentes con el consumidor, se trata de productos que suelen cobrar un elevado interés. De hecho, su TAE suele estar muy por encima de la de un préstamo personal concedido por un banco. Además, la cantidad máxima que permiten pedir suele ser pequeña (como máximo, unos 600 euros) y su plazo de devolución también suele ser muy reducido, con un máximo de 30 o 45 días para reintegrar el dinero. 

 

¿En qué se diferencia un micropréstamo de un préstamo normal?

Los minipréstamos (también conocidos como micropréstamos) son un tipo de préstamo personal. Por tanto, permiten que un consumidor obtenga dinero por adelantado a cambio de comprometerse a devolverlo en un período de tiempo concreto, más el pago de una cantidad extra (los intereses).

 

Ahora bien, lo cierto es que tienen algunas características que los distinguen de esta definición genérica. Por ejemplo, los minipréstamos solo permiten obtener una cantidad pequeña de dinero (hasta 600 euros) que tendrá que ser devuelta en un plazo corto (como máximo, 45 días).

 

En cuanto a sus intereses, los micropréstamos no los expresan en forma de Tipo de Interés Nominal (TIN) o Tasa Anual Equivalente (TAE), como sí sucede en los productos de financiación tradicionales. En este caso, el “precio” del préstamo viene indicado por los “honorarios” que paga el cliente, es decir, una cantidad fija en euros que establecen las compañías de micropréstamos.

 

Por último, otra de sus grandes diferencias tiene que ver con la forma de solicitarlo. Mientras que los préstamos tradicionales suelen pedirse acudiendo a un banco o a una entidad de crédito especializada, que deberá hacer un análisis previo del cliente, en este caso, el proceso es distinto: las compañías de minipréstamos apenas piden documentación al cliente y basta con enviar un SMS, llamar por teléfono o rellenar un formulario por Internet para que, en unas horas, el dinero este en la cuenta del usuario.

Micropréstamos

¿Puedes  confiar en los micropréstamos sin intereses? 

Sí, pero siempre que leas detenidamente la letra pequeña de la promoción. Algunas empresas de micropréstamos disponen de ofertas exclusivas para sus nuevos clientes con las que se puede obtener una pequeña cantidad de dinero (normalmente, micropréstamos de 300 euros), a devolver en 30 días sin intereses.

 

En la mayoría de los casos, la propuesta no tiene truco. Simplemente es un gancho comercial para conseguir nuevos clientes. Ahora bien, debes saber dos cosas:

 

1) Cuando vayas a pedir minipréstamos con la misma compañía, ya no se aplicarán las mismas condiciones y, por tanto,  conseguir dinero sí tendrá un coste. Consulta detenidamente a cuánto asciende y si es posible contratar otros micropréstamos más atractivos. Para ello, puedes usar herramientas como el comparador de Kelisto, donde podrás consultar un gran número de ofertas y ver cuáles son todas sus características.

 

2) Si te retrasas en el pago de micropréstamos “sin intereses” tendrás que pagar una tasa por esa demora que será mucho más elevada que el interés que se aplica habitualmente a uno de estos minipréstamos. Por tanto, antes de contratar una de estas promociones, piensa si serás capaz de cumplir con sus plazos y exigencias.

Micropréstamos

¿Existen alternativas a los micropréstamos?

En el mercado existen algunos productos de financiación que guardan cierta similitud con algunas características de los micropréstamos. Sin embargo, ninguno es exactamente igual.

Por ejemplo, con las tarjetas de crédito el consumidor también puede disponer de pequeñas cantidades de dinero por adelantado. Eso sí, para poder conseguir uno de estos medios de pago, el consumidor será sometido a un análisis de riesgo por parte de la entidad para decidir si puede optar a este producto o no. Otras formas de obtener dinero urgente son los préstamos rápidos, los adelantos de nómina y los préstamos preconcedidos, aunque todos ellos tienen diferencias con los micropréstamos:

 

¿Qué diferencia hay entre los préstamos rápidos y los micropréstamos? 

Los préstamos rápidos permiten obtener entre 600 y 10.000 euros a devolver en plazos que oscilan entre los seis meses y los 10 años. Su interés siempre está expresado en forma de TIN y de TAE y suele ser mucho más bajo que el de los micropréstamos (15-20% TAE). Para solicitar un préstamo rápido, el consumidor puede acudir a un banco o una entidad de crédito especializada, y podrá realizar los trámites por Internet o de forma presencial.

 

Micropréstamos y adelantos de nómina: ¿por qué son distintos? 

Los adelantos de nómina permiten que el usuario obtenga una cantidad equivalente al salario que tienen domiciliado (o a varias veces su sueldo) con unas condiciones más interesantes que las que tendría un préstamo personal ordinario. Normalmente, se ofrecen como ventajas de las cuentas nómina y apenas requieren de papeleo para su concesión, ya que se supone que la entidad ya dispone de toda la documentación necesaria del cliente para poder concederlo.

 

¿En qué se diferencian los préstamos preconcedidos de los micropréstamos? 

Los préstamos preconcedidos son productos de financiación que las entidades solo ofrecen a sus clientes más solventes: es decir, a aquellos que tienen ingresos regulares y que nunca se han retrasado en el pago de sus deudas, algo que no es necesario a la hora de solicitar minipréstamos.

 

Las características de estos préstamos varían en función del perfil del usuario y, al igual que en el caso de los micropréstamos, su tramitación es muy rápida y apenas es necesario presentar papeleo para poder solicitarlos.

Micropréstamos

¿Son fiables las empresas que conceden micropréstamos? 

Los micropréstamos suelen estar ofertados por empresas especializadas en este negocio, en lugar de formar parte del catálogo de bancos o de entidades de crédito. Por tanto, se trata de organizaciones que no están vigiladas por organismos supervisores como el Banco de España o la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

 

Ahora bien, eso no quiere decir que no puedas fiarte de estas empresas o que no tengan que cumplir con ninguna normativa. En primer lugar, debes saber que las compañías de minipréstamos deben cumplir con la la Ley sobre comercialización a distancia de servicios financieros destinados a consumidores, una norma que trata de proteger a los usuarios de mercado financiero por tratarse de un sector en el que se comercializan productos complejos. Eso sí, debes saber que esta ley no pone ningún límite a los intereses que se pueden cobrar por los micropréstamos, por lo que las compañías que los conceden pueden aplicar lo que consideren oportuno.

 

Aparte de esto, las empresas especializadas en minipréstamos tienen que inscribirse en el Registro Mercantil, algo que puedes comprobar antes de solicitar financiación con cualquiera de ellas. También deberán respetar los derechos del consumidor y, entre otras cosas, ofrecer información transparente y clara sobre los micropréstamos que comercializan en su publicidad o en los contratos que firme el cliente. 

 

 

Ver más...