Cómo ahorrar en tu seguro de salud

El precio del seguro médico depende principalmente de la edad o el estado de salud del cliente y del tipo de coberturas contratadas. Sin embargo, puedes seguir una serie de consejos que te ayudarán a ahorrar lo máximo posible.

El seguro de salud privado ofrece múltiples ventajas frente a la sanidad pública, como la posibilidad de acceder a especialistas sin pasar antes por el médico de cabecera y evitar las largas listas de espera. A finales de 2018, el seguro médico tenía 12 millones de clientes según los últimos datos del Informe Estamos Seguros de UNESPA. Esto supone que casi el 22% de los españoles cuenta con una póliza de este tipo. Si eres uno de ellos, o simplemente estás pensando en hacerte con uno, en Kelisto te mostramos una serie de consejos para que consigas ahorrar en tu seguro de salud.

Antes de contratar tu seguro de salud debes tener en cuenta las prestaciones que puedes requerir, para elegir la póliza que mejor se adapta a tus necesidades. La prima que pagarás por tu seguro de salud también es un factor a tener en cuenta, ya que puede variar mucho en función de la modalidad que elijas: con copago, sin copago o con reembolso. Presta atención a esta y a las siguientes cuestiones para saber si los seguros de salud más baratos son adecuados para ti o si, por el contrario, necesitas otro tipo de póliza.

1. Compara precios

Analizar qué ofrecen las distintas compañías del mercado es una forma rápida y sencilla de ahorrar en tu seguro de salud. Los comparadores de precios, como el de Kelisto, te harán la tarea de elegir tu póliza mucho más fácil, ya que no solo te muestran la prima mensual a pagar, sino que también podrás conocer qué coberturas estarás contratando. Con el comparador de Kelisto podrás ahorrar más de 320 euros en tu seguro médico, es decir, más de un 38%.

2. ¿Con copago o sin copago?

Dentro de los seguros de salud puedes encontrar varias modalidades con copago o sin copago. Según tu perfil, será más recomendable que contrates una u otra:

  • Seguro de salud con copago: esta modalidad se caracteriza por tener una prima mensual más económica, pero a cambio pagarás una pequeña cantidad por cada servicio que se preste. El copago puede ser desde solamente un euro o ser de cantidades mucho más elevadas. Esta modalidad es recomendable para aquellas personas que no acudan con mucha asiduidad al médico.
  • Seguro de salud sin copago: al contrario que en la modalidad anterior, aquí pagarás una prima más elevada, pero no tendrás que hacerte cargo de gastos cada vez que vayas al centro de salud. Los seguros médicos sin copago son recomendables para personas que sí acudan al médico de manera habitual, aunque debes asegurarte de conocer las exclusiones y periodos de carencia para saber si te conviene la aseguradora que has pensado contratar.
  • Seguros de salud con reembolso: en los dos casos anteriores, el asegurado tendrá que visitar a los profesionales que se encuentran dentro del cuadro médico de su compañía. Si quieres poder ir al especialista que quieras, sin tener que correr luego con los gastos, puedes considerar la opción de contratar un seguro de reembolso: pagarás el servicio que hayas necesitado y luego, la aseguradora te reembolsará un porcentaje de dicha consulta. Este porcentaje suele ser de entre el 70% y el 90% o, incluso, el 100%.

3. Cuidado con la cancelación

La contratación de los seguros de salud está regulada por la Ley 50/1980. En esta ley se estipula que, por normal general, los seguros médicos se contratan por anualidades naturales, es decir, que dicho contrato finalizará el 31 de diciembre de cada año independientemente del inicio del mismo. Si quieres darte de baja, tendrás que avisar con un mes de antelación a la renovación automática del seguro, esto es, en el mes de noviembre (siempre y cuando en el contrato con tu aseguradora no se establezca otra cosa). En caso de que la compañía cambie la prima u otro aspecto del seguro que el cliente contrató, le avisará con dos meses de antelación a la renovación automática para que decida si continuar con dicha aseguradora o no.

Una vez renovada la póliza, lo normal es que las aseguradoras no te permitan cancelarla, aunque siempre puedes negociar con tu compañía.

4. Combina las pólizas de coche u hogar

Si ya tienes un seguro de coche u hogar con una aseguradora que también comercializa pólizas de salud, es muy posible que te hagan una oferta para que amplíes tu vinculación con la empresa. Antes de mirar en otras compañías, busca ahorrar en tu seguro de salud con la que ya tienes contrato de hogar o coche para ver si pueden ofrecerte un precio mejor.

5. Contrata solo lo que necesitas

Algunas compañías ofrecen pólizas “a medida” en las que puedes elegir las coberturas que necesitarás en el futuro y desechar aquellas que consideras bien cubiertas por la Seguridad Social. Por ejemplo, si no contratas la cobertura hospitalaria reducirás el precio de la prima y, en caso de que necesites hospitalización, tienes a tu disposición la red de hospitales del sistema público.

6. Revisa los periodos de carencia

El periodo de carencia implica que durante un determinado tiempo no podrás acceder a ciertas coberturas. Cuanto más reducidos sean los periodos carencia, antes podrás hacer uso del servicio sin que suponga un coste para tu bolsillo. A través de los periodos de carencia las compañías se aseguran de que una persona no contrata su seguro médico porque quiere resolver un problema de salud ya existente.

7. Limitaciones y exclusiones

De la misma manera que los periodos de carencia sirven para que no se use el seguro de salud para tratar preexistencias, las aseguradoras también puedes establecer otras limitaciones en sus pólizas. Antes de contratar el seguro revisa bien la letra pequeña y presta atención a estas exclusiones para evitar sorpresas en el futuro. Algunas pólizas incluyen límites reducidos o dejan fuera ciertas pruebas y tratamientos que podrías necesitar. Dedica un tiempo a leer el condicionado con detalle y negocia con tu compañía todo aquello que creas importante incluir.

8. Seguro de salud para toda la familia

Una forma de ahorrar en tu póliza médica es contratar un seguro de salud familiar. La mayoría de las aseguradoras aplican descuentos de hasta el 30% en función del número de personas incluidas, por lo que resulta más económico contratar una póliza familiar que mantener varias pólizas en diferentes entidades.

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