¿Merece la pena contratar un seguro de salud privado?

Con la masificación y las largas listas de espera que pueden suceder en la sanidad pública, cada vez son más los usuarios que deciden contratar un seguro médico privado. Pero, ¿realmente merece la pena el desembolso que suponen?

La crisis de la Covid-19 ha puesto de manifiesto que la salud sigue siendo una de las grandes preocupaciones de los españoles. Según el último Barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), el coronavirus es el problema que más afecta personalmente a los ciudadanos (29,4% del total), mientras que la sanidad ocupa el cuarto puesto (con un 19,4%). En este contexto, resulta más que recomendable cuidar la salud de la mejor manera posible, lo que lleva a muchos ciudadanos a plantearse si merece la pena contratar un seguro médico privado, sobre todo preguntándose si estarán cubiertos ante el coronavirus. En este sentido, es importante que sepas que estas pólizas han seguido funcionando y ponen tu disposición los servicios médicos que solicites. Ahora bien, ¿es necesario contar con un seguro de salud privado si ya perteneces a la seguridad social?

¿Qué es un seguro médico privado y qué coberturas debe tener?

Antes que nada, conviene que sepas exactamente qué te ofrece un seguro de salud privado. Este tipo de seguro médico es una póliza que contratas para tener servicio sanitario, desde el más básico, como la atención primaria, hasta todo tipo de consultas e intervenciones. Puedes contratar varios tipos de seguros de salud, aunque los más importantes son dos:  los seguros sin copago y con copago (además de los seguros de reembolso). Con los primeros, la prima será más cara (aunque en Kelisto te ayudamos a encontrar los mejores seguros sin copago para que estés seguro de que optas por la alternativa más ventajosa del mercado) pero no tendrás que pagar cada vez que utilices un servicio, como ocurre con los seguros médicos con copago.

Una de las cosas más importantes que debes tener en cuenta a la hora de contratar un seguro médico privado son las coberturas básicas que debe de tener. En tu póliza privada no puede faltar un buen seguro dental, ya que este servicio no está cubierto por la sanidad pública y es una de las coberturas más usadas. Además, tu seguro de salud privado también debería incluir una buena prestación en obstetricia y parto, hospitalización y realización de intervenciones quirúrgicas.

Sin embargo, a la hora de contratar un seguro médico privado debes de tener muy presente los periodos de carencias, es decir, el tiempo que pasa desde la suscripción de la póliza hasta que puedas empezar a usar un determinado servicio. Esto es importante, sobre todo, para las mujeres que quieran quedarse embarazadas, ya que el parto es uno de los servicios con carencias más largas, que puede ir desde los ocho a los diez meses.

¿Cuáles son los seguros de salud privados más baratos del mercado?

Si estás pensando en contratar alguno de los seguros de salud más baratos del mercado, debes tener en cuenta qué tipo de modalidad es la que estás buscando. Por norma general, los seguros con copago son más baratos, aunque tendrás que pagar una cantidad extra por cada vez que uses uno de sus servicios. Eso sí, esta cantidad no suele ser muy alta, por lo que si eres una persona que no suele acudir mucho al médico, es recomendable contratar este tipo de póliza.

Para que te hagas una idea del precio que puede tener un seguro médico privado, en el comparador de seguros de salud de Kelisto hemos analizado las distintas pólizas para una persona de 40 años residente en Madrid:

Imagen de proveedor DKV

INTEGRAL COMPLET (COPAGO)

PRIMA MENSUAL

25,17€

Imagen de proveedor Asisa

ASISA MOMENTO (COPAGO)

PRIMA MENSUAL

28,64€

Imagen de proveedor Axa

ÓPTIMA FAMILIAR L (COPAGO)

PRIMA MENSUAL

29,97€

Fuente: Kelisto.es. Tarificación realizada el 24/09/2020 para una personas de 40 años residente en Madrid. Todas las pólizas de este ranking pertenecen a la modalidad con copago.

¿Qué diferencias hay entre la seguridad social y un seguro privado?

Aunque siempre contarás con la asistencia sanitaria pública (un derecho de todo ciudadano español), lo cierto es que cada vez son más demandados los seguros de salud privados. Dentro del contexto de esta pandemia por coronavirus, las contrataciones de seguros médicos privados han aumentado un 5% a cierre del mes de junio, según los datos de UNESPA, la patronal del sector. Pero, ¿realmente existe tanta diferencia entre la seguridad social y el seguro privado?

SANIDAD PÚBLICASANIDAD PRIVADA
Gratuita para todos los ciudadanosHay que pagar una cuota mensual/anual
Tiempos de espera largosSe suprimen los tiempos de espera para especialistas
Hay que estar empadronado en la comunidad autónoma correspondiente (aunque existe el traslado temporal)Puedes acudir al centro médico y especialista que quieras, en cualquier comunidad (e incluso en el extranjero)
Calidad en el servicio en el caso de complicacionesCalidad en el servicio, pero en caso de complicaciones puede derivar a la pública
Hay servicios no incluidos en la cobertura, a prioriPosibilidad de acceder a servicios especiales (dentistas, psicología, fisioterapia) a precios más económicos

Principales características de la seguridad social vs seguro privado

La respuesta se encuentra en pequeños matices. Por ejemplo, la principal ventaja de un seguro privado frente a la asistencia pública es que podrás ahorrarte las esperas para acudir a los especialistas. Mientras en la seguridad social para acudir, por ejemplo, a la consulta de ginecología, se necesita la derivación del médico de cabecera, con el seguro de salud podrás pedir cita para este especialista directamente. Esto no solo te ahorra el paso de pedir la cita, sino que además no tendrás que esperar varios días (ni, a veces, varios meses) para poder visitar al profesional indicado. Esto se debe a que el sistema de salud privado no está tan congestionado como el público.

Otra ventaja del seguro privado frente a la seguridad social es que podrás acudir al centro médico que quieras, sin necesidad de que este tenga que estar en tu área sanitaria. Esta libertad es muy útil, por ejemplo, si estás de viaje en otra comunidad autónoma del país y necesitas visitar a un médico: podrás hacerlo aunque no estés registrado en el sistema de salud de dicha comunidad.

El seguro de salud privado también te ofrece una gama de servicios que, en un principio, no se encuentran en la cobertura pública. Por ejemplo, con tu seguro podrás acudir a dentistas, fisioterapeutas o psicólogos, cuyos servicios siempre son de pago. Si cuentas con estas coberturas en tu póliza, el precio de estas consultas no solo puede ser mucho más económico que acudir por tu cuenta, sino que, incluso, puede ser gratuito.

A pesar de que el seguro de salud privado parece tener muchas ventajas sobre la seguridad social, lo cierto es que nuestro país cuenta con una sanidad pública de alta calidad , tanto por sus servicios como por los médicos especialistas que trabajan en ella. Incluso si se cuenta con un seguro médico privado, en caso de complicaciones o enfermedades más graves es habitual derivar a lo público. Por lo tanto, en ocasiones puede que no merezca la pena la contratación de un seguro privado, con el desembolso de dinero que ello implica, ya que con la sanidad social contarás con una buena cobertura de manera gratuita.

Por ello, lo ideal es pensar en un seguro médico privado como un complemento al servicio público que ya reciben todos los ciudadanos: no son incompatibles entre ellos, sino que pueden colaborar para que tu salud ocupe el lugar que merece.

¿Es recomendable contratar un seguro médico privado?

Una vez que ya sabes lo que te ofrece un seguro de salud privado, es hora de hacerte esta pregunta: ¿te interesa suscribir este tipo de pólizas?

Desde Kelisto pensamos que, para determinadas pruebas y patologías, puede ser beneficioso contratar un seguro médico privado, ya que esto agilizará los trámites y las listas de espera, algo que es un punto débil en la sanidad pública debido a la masificación. Sin embargo, la necesidad de un seguro médico privado dependerá de la edad del paciente y la frecuencia con la que necesite utilizar dichos servicios. Los procesos de patologías más básicas y de menor gravedad en lo privado se suelen cubrir más rápidamente y con una calidad muy aceptable, mientras que la seguridad social sigue con procesos más lentos que pueden perjudicar la calidad de vida del paciente con alguna de estas patologías.

Pero no solo es un seguro recomendable para personas de edad avanzada, ya que en especialidades como traumatología, por ejemplo, podemos encontrar desde pacientes jóvenes a adultos que puedan requerir un mayor uso, bien por lesiones deportivas o por posturas incorrectas, algo que puede afectar a autónomos y trabajadores. Otro de los perfiles interesantes que pueden beneficiarse de un seguro de salud privado son aquellas mujeres que quieran tener hijos. La ginecología, sobre todo a partir de los 30 años, queda más cubierta con un seguro privado, que realiza un seguimiento y unos procesos más continuos sin tener que esperar las citas correspondientes en la sanidad pública.

Además de todo esto, una póliza privada también vendrá muy bien para aquellas pequeñas urgencias que puedan surgir, ya que ofrecerá una atención más personalizada y más rápida que lo público, al seguir bastante saturado, principalmente en las grandes ciudades. Otra ventaja de los seguros privados es que pueden ofrecer varios descuentos a nuestros seres queridos, como es el caso de la contratación de seguros de salud para familias. De esta manera, podrás ahorrar en tu seguro médico, ya que contarás con coberturas para varios miembros de tu familia a un precio más económico que el que pagarías si contratas una póliza individual.

Noticias relacionadas

Descubre más noticias de
Seguros
Te contamos la última hora
Consejos y Análisis

Comentarios