10 consejos a tener en cuenta al alquilar un coche

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Alquilar un vehículo puede convertirse en una pesadilla si no somos precavidos. ¿Qué hay que saber a la hora arrendar un automóvil?

Hay varios conceptos que pueden hacer que la factura crezca significativamente cuando alquilamos un automóvil. No debemos cegarnos con ofertas espectaculares, sino que siempre hay que prestar mucha atención a la letra pequeña del contrato para no tener que pagar más de lo que pensábamos.

“Cada compañía fija sus propias reglas que, en general, suelen ser bastante similares. Pero sí es recomendable leer con atención toda la información relativa a la prestación del servicio para saber qué incluye o no el precio ofertado y conocer las diferentes opciones que puedes contratar en el momento de la reserva o directamente en el mostrador, así como la operativa en caso de avería, accidente, ampliación de la duración del contrato, etc.”, remarca Miguel Ángel Saavedra, presidente de la Federación Nacional de Empresas de Alquiler de Vehículos (Feneval).

Aunque leer el contrato sea muy tedioso, es esencial. Recuerda que al firmar el contrato autorizas a la empresa arrendadora para que facture lo que estime oportuno, dentro de los términos acordados. Te damos, además, algunas pistas para que no te lleves sorpresas desagradables al alquilar un vehículo:

1. ¿Cuáles son tus derechos?

El vehículo que vamos a alquilar tiene que reunir las condiciones adecuadas para prestar el servicio.  No hay una regulación nacional que concrete exactamente cuáles son dichos requisitos, aunque algunas comunidades autónomas precisan algo más. “En Canarias no se puede alquilar un vehículo que tenga más de dos años de antigüedad”, señala Jordi Castilla, del gabinete jurídico de la asociación de consumidores Facua.

Por su parte, el presidente de Feneval indica que el coche debe estar “en buen estado de conservación, sin golpes o desperfectos que puedan poner en peligro la seguridad del cliente”. Además, insiste en que  “el consumidor lea las condiciones del contrato y pregunte si tiene alguna duda. Si la reserva se hace a través de Internet, debe comprobar, antes de efectuar pago alguno, el alcance y las condiciones que se derivan de la citada reserva”.

Por otro lado, cuando alquilamos con antelación, hemos de tener en cuenta que reservamos un vehículo de una determinada categoría, pero no un coche en concreto. Es decir, si solicitamos un Renault Mégane, tal vez nos entreguen un Citroën C4. Dependerá de la disponibilidad de coches en el momento de la recogida.

2. ¿Qué nos entregan con el coche?

El automóvil arrendado debe suministrarse con todo lo exigido para circular con cualquier vehículo. Así, deben darnos toda la documentación en regla –permiso de circulación, tarjeta de ITV, seguro-. Lo más normal es que nos den fotocopias compulsadas de estos papeles. El coche también  debe incluir los triángulos de avería y el chaleco reflectante obligatorio.

Es importante asegurarse de que recibimos todo esto, puesto que si no lo entregamos a la devolución, tendremos que asumir el pago de su reposición. En las condiciones generales de alquiler de las compañías suele indicarse su coste de reposición.

3. El depósito de garantía

Todas las empresas exigen un depósito como garantía de pago y de la entrega del vehículo en perfectas condiciones.

Este depósito suele ser proporcional al valor del automóvil y equipamiento adicional alquilado. No hay una regulación expresa acerca de la cantidad, sino que manda la libertad de las partes.

El depósito puede hacerse mediante tarjeta de crédito o de débito o, en algunos casos, en metálico. Si se trata de vehículos de alta gama, es frecuente que sólo se pueda realizar el depósito con tarjeta de crédito. De hecho, algunas empresas sólo aceptan tarjeta de crédito. Para hacer frente a esta garantía, la compañía bloquea la cantidad del depósito en nuestra cuenta.

Si se produce algún desperfecto en el vehículo, nos cobrarán su reparación de la tarjeta que hemos facilitado. Y si cometemos alguna infracción, la compañía proporcionará nuestros datos a la entidad sancionadora, a la que tendremos que pagar la multa. Adicionalmente, las empresas suelen pasar un cargo por el trámite de gestión de la multa.

4. Revisión a fondo

La revisión previa del vehículo es fundamental. “Los daños en el coche, si existen, se revisan y se detallan en un documento al inicio de cada alquiler en presencia del cliente. Y se realiza el mismo proceso en el momento de la devolución, si es posible. Debemos poner mucha atención a los daños especificados en dicho documento. Si vemos cualquier arañazo que no está especificado, hay que insistir en que se haga constar por escrito. Incluso podemos hacer fotos, añadiendo la fecha en las imágenes. Esto es especialmente recomendable si la entrega se realiza fuera del horario de oficina y no hay un empleado de la compañía que revise el coche en la devoluShutterstock_76002598ción.

Hay que ser especialmente cuidadoso en este momento, ya que la compañía nos facturará el importe de la reparación de cualquier desperfecto que no esté especificado en el documento de daños.

Además, no debemos observar sólo la chapa, sino todo el equipamiento y prestaciones, como luces, llantas, neumáticos, aire acondicionado, elevalunas eléctricos, tapicería, etc. “Estamos pagando por un vehículo que no sólo debe circular, sino que debe hacerlo con todas sus prestaciones. Si cualquiera de ellas no se da de forma adecuada, existe la opción de reclamar. Si la prestación no es esencial, puede traducirse en una rebaja del precio. Pero si es fundamental, podríamos pedir la anulación del contrato. Por ejemplo, si alquilamos un coche en Córdoba en agosto y no funciona el aire acondicionado”, señala el representante de Facua. Hay que comunicar cuanto antes cualquier problema que detectemos.

5. ¿Cómo debemos devolverlo?

Las compañías suelen entregar el coche limpio y con el depósito lleno de combustible, y así lo debemos devolver. No es preciso que lo lavemos antes de llevarlo, pero si lo entregamos lleno de barro o con manchas en la tapicería, lo normal es que nos facturen el coste de su limpieza.

Si no devolvemos el depósito lleno, nos facturarán el combustible que falte, así como un cargo adicional por el servicio de repostado. Hay otras fórmulas menos habituales y poco atractivas para el usuario, como recoger el coche con el depósito lleno y devolverlo vacío. En este caso, nos cargarán el importe del combustible, cuyo importe debe figurar en el contrato.

También hay que tener cuidado con el horario de devolución. Si  nos pasamos de la hora de entrega, nos cobrarán un día extra, por lo que conviene ir a devolverlo con tiempo.

Por otro lado, debemos prestar atención a las condiciones de devolución del vehículo. Hay ofertas que permiten disfrutar de precios muy bajos, pero luego incluyen un cargo adicional por entregar el coche en una oficina distinta de aquella en la que lo hemos retirado.

6. ¡Ojo al seguro!

El precio del alquiler incluye el coste del seguro obligatorio del automóvil y el de responsabilidad civil. Es decir, que si pagamos la tarifa más básica sólo estarán cubiertos los daños causados a un tercero, pero no los daños propios del vehículo.

Si queremos ir más tranquilos, conviene contratar un seguro  a todo riesgo para evitar tener que pagar si causamos algún daño al coche. También es posible contratar un todo riesgo con franquicia, que será más económico. Además, muchas compañías ofrecen seguros adicionales que amplían nuestra protección con coberturas de accidentes, de mercancías y equipajes o de defensa jurídica.

Debemos tener en cuenta que el seguro sólo responde si hacemos buen uso del automóvil. Por ejemplo, tendremos problemas si utilizamos el coche fuera de carreteras asfaltadas –pistas forestales, playas…-y tenemos algún percance.

Por otro lado, estos seguros no suelen cubrir determinados daños o averías, como desperfectos en llantas o neumáticos –pinchazos o reventones-, recarga de batería, daños en embrague o caja de cambios, pérdida o rotura de llaves, daños en los bajos del coche, etc.

7. ¿Qué podemos contratar?

Además de los seguros opcionales, muchas compañías ofrecen el alquiler de equipamiento accesorio, como silla para niños, baca, cadenas, GPS, etc.

Estos elementos también se arriendan por días, aunque suele haber un coste máximo. Es decir, si el alquiler de una silla es de 10 euros por día, seguramente habrá un tope de 100 euros, aunque hagamos uso de la misma durante más de 10 días. Si este equipamiento sufre desperfectos o es sustraído, tendremos que hacernos cargo del coste de reposición.

Por otro lado, algunas compañías incluyen en sus contratos una limitación de uso por kilometraje. Debemos ver si existe tal limitación y cuál es el importe facturado por cada kilómetro adicional recorrido.

8. ¿Quién es el conductor?

La persona que arrienda el vehículo debe ser el conductor del mismo. Si queremos compartir esta tarea con otra persona, habrá que pagar una cuota por conductor adicional. Evidentemente, nadie va a vigilar quién conduce el coche en cada momento. Pero es importante que todo esté en regla, puesto que si quien lleva el coche no está recogido como conductor adicional, queda excluido del seguro.

Por otro lado, muchas compañías no alquilan sus vehículos a conductores jóvenes. Es habitual que la compañía exija que el conductor tenga al menos 21 años y un año de carné. También puede haber un recargo si se trata de usuarios de 21 a 25 años. Para algunas categorías de vehículos incluso se exige que el conductor sea mayor  de 30 años.

9. ¿Y en caso de accidente?

Si tenemos la mala suerte de sufrir una avería durante el periodo de arrendamiento del vehículo, tendremos que recurrir al protocolo fijado por la empresa de alquiler. Es frecuente que los empleados de la compañía nos expliquen el protocolo de actuación en caso de avería al darnos el vehículo. Si no lo hacen, conviene preguntar. En cualquier caso, dicho protocolo puede estar especificado en el contrato que hemos firmado.

Lo normal es que haya que informar a la empresa de alquiler y llamar a la policía para que redacte un informe, incluso aunque no haya otros vehículos implicados. Este aspecto es importante, ya que dicho informe policial será preciso para solicitar el reembolso de la franquicia.

10. Reclamaciones más frecuentes

Si tenemos que reclamar, lo primero que tenemos que hacer es dirigirnos a la compañía. Si nuestra queja no surte efecto, habrá que seguir el procedimiento habitual, es decir, solicitar la hoja de reclamaciones y presentar una denuncia en Consumo, que debe ser respondida en menos de un mes.

Las reclamaciones más frecuentes se refieren a cargos por daños no reconocidos por el usuario o facturación por servicios que no se habían pactado, según explica el representante de Facua.

El presidente de Feneval indica que las reclamaciones suelen referirse a la política de combustible o las diferencias en los precios finales, debido a una deficiente información.

Si apreciamos en nuestra cuenta cargos no autorizados, podemos ir al banco para que se devuelva el recibo y se bloqueen pagos posteriores. 

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