Consejos para calcular el contenido del seguro de hogar

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Proteger nuestros muebles, ordenadores, televisores o cuadros en nuestro seguro de hogar es sencillo. Pero para evitar sorpresas tras un siniestro es necesario calcular correctamente el contenido de nuestro seguro. En Kelisto te contamos cómo hacerlo.

Antes de contratar un seguro de hogar hay que calcular algo básico, lo que en el argot asegurador se denomina el contenido de la póliza. De él va a depender el precio de nuestro seguro, y lo que es más importante, su correcta definición en el contrato va a ser fundamental para evitar disgustos o decepciones en caso de que se produzca un siniestro.

Por eso en Kelisto hemos desmenuzado este concepto con el objetivo de ofrecer unas recomendaciones clave, incluida la forma de calcularlo utilizando nuestra propia calculadora.

 

¿Qué es el contenido?

Se trata de la cobertura para artículos patrimoniales que son movibles. Es decir, la parte del seguro que cubre los bienes que no están unidos a la estructura de un edificio y que forman parte de nuestra vida diaria. Los seguros de hogar que incluyen el contenido de la vivienda suelen cubrir – en determinadas situaciones que especifica el contrato- la reparación o reposición de muebles, aparatos de televisión, electrodomésticos, ropas y otros enseres familiares y personales y un largo etcétera.

¡Ojo con las joyas y otros objetos de valor!

Se llaman objetos de valor especial a las colecciones con valor superior a los 1.600 euros, objetos, tapices o cuadros con un valor artístico o histórico por unidad superior a los 1.600 euros, prendas de piel valoradas por la misma cantidad, joyas cuyo importe sea mayor al 10% de la suma asegurada para el conjunto del contenido, y los vehículos a motor, remolques, caravanas y embarcaciones que se encuentren en la vivienda.

Si en nuestra casa tenemos objetos de este tipo que queramos cubrir en el seguro, hay que tener en cuenta que la mayoría de las pólizas de hogar no contemplan estos objetos especiales, aunque las hay que sí lo hacen y otras que sólo cubren una parte de su valor. En cualquier caso, si el seguro elegido no los cubre, es habitual que la compañía ofrezca la posibilidad de contratar garantías opcionales.

Las exclusiones también importan

Una vez que sabemos lo que está incluido, conviene tener claro qué cosas no se pueden incorporar al contenido en un seguro de hogar, además de los objetos especiales descritos anteriormente. Quedan fuera de la cobertura de la póliza los bienes que estén en el interior de la vivienda y que no sean propiedad del asegurado o de terceros que la habiten. Están excluidos también, entre otros, metales preciosos en barras, mascotas vivas y piedras no engarzadas. Dicho esto, siempre hay que tener en cuenta que no hay nada que no se pueda negociar con la aseguradora.

Atentos a la forma de cobrar la indemnización

Antes de calcular el valor del contenido conviene saber de qué manera indemniza la aseguradora en caso de siniestro. Para eso hay que leer con cuidado el contrato, pero antes es necesario conocer las diferentes opciones que pueden ofrecer las pólizas.

La indemnización puede ser a valor de nuevo (o de reposición), es decir, como si los objetos dañados fuesen nuevos sin importar su antigüedad; a valor real, que sí tiene en cuenta la antigüedad, el uso y el desgaste, de forma que la compañía pagará lo que en ese momento costaría el bien en el mercado; o a primer riesgo, fórmula por la cual la aseguradora indemniza hasta la cantidad acordada previamente. Normalmente, los asegurados prefieren establecer el valor del contenido a valor de nuevo, mientras que las compañías prefieren indemnizar por el valor real.

Cuidado con las valoraciones incorrectas

Independientemente de la forma de indemnización, lo importante es calcular bien el valor de los objetos y el mobiliario. Si no es así, podremos tener un problema en caso de siniestro.

Si se ha declarado un valor del contenido inferior al real, es lo que se denomina infraseguro: por ejemplo, el valor es de 20.000 euros, pero se ha contratado un seguro declarando un contenido de 10.000. En este caso, si se produjera un siniestro total en la vivienda, la compañía sólo pagaría 10.000, el 50% de lo que en realidad debería haber recibido el cliente. El perjuicio para el asegurado es obvio.

Sin embargo, la situación es distinta si lo que se produce es el caso contrario, el sobreseguro: se asegura el contenido en 30.000 euros, cuando en realidad vale 20.000. En esta circunstancia, cuando se detecta la incongruencia, la compañía no indemnizará por el 100% del valor contratado si se produce un siniestro, sino por su valor real. Esto es así porque lo prohíbe la Ley de Contrato de Seguro (artículo 26): “El seguro no puede ser objeto de enriquecimiento injusto para el asegurado. Para la determinación del daño se atenderá al valor del interés asegurado en el momento inmediatamente anterior a la realización del siniestro”.

La lista del contenido debe ser minuciosa

Una vez que tenemos claro lo que puede y lo que no puede incluirse en el contenido, la forma de indemnización y la necesidad de calcular correctamente su valor, ha llegado el momento de elaborar la lista con los bienes y el mobiliario que están dentro de la casa y que va a cubrir el seguro.

Es conveniente ir apuntándolos habitación por habitación de forma detallada. En este punto, conviene tener en cuenta que si la póliza va a cubrir también los objetos de valor especial, éstos deben ser expresamente detallados a la aseguradora (no el resto), salvo que no superen el 20% del valor del contenido.  

Llegados a este punto, tenemos la información suficiente para calcular el valor del contenido, del que va a depender la prima a pagar por nuestro seguro y la indemnización en caso de siniestro. Para ello hay herramientas en el mercado que nos ayudan a no equivocarnos, como la Calculadora de Kelisto, que incorpora aspectos como el número de ocupantes de la vivienda, el tipo de la misma, los metros o la existencia o no de cajas fuertes, etc. para facilitar la búsqueda del seguro de hogar que mejor se adapte a nuestras necesidades.

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