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Cómo confirmar que tu seguro de hogar cubre el robo y el hurto

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El robo es una cobertura habitual en el seguro de hogar pero en el momento del siniestro, muchos asegurados ven cómo su póliza no cubre ciertos objetos o solo indemniza si este se ha producido en determinadas circunstancias. Para que no te lleves sorpresas, te contamos lo que debes analizar para que tu seguro cubra el robo y el hurto.

Lamentablemente, cada año muchos hogares sufren la desagradable experiencia de un robo. En muchos casos, los propietarios cuentan con un seguro para hacer frente a las pérdidas pero ¿qué incluye realmente el seguro de hogar en caso de robo? ¿En qué casos tenemos derecho a una indemnización? En Kelisto te contamos todo lo que necesitas saber sobre la cobertura de robo y hurto del  seguro de hogar.

Cabe recordar que en 2007, año del principio de la crisis, el número de robos en domicilios quedó en 81.309, mientras que sólo en los primeros nueve meses de 2014, esa estadística se sitúa ya en más de 92.000. Es decir, si se mantiene la tendencia al finalizar el año se habrán producido 120.000 robos en domicilios, según datos del Ministerio del Interior.

El importe medio de estos siniestros asciende a 769 euros, tal y como se señala en las estadísticas de Investigación Cooperativa entre Entidades Aseguradoras y Fondos de Pensiones (ICEA).

Qué consideran un robo las aseguradoras

Las compañías de seguros definen como robo la apropiación indebida mediante actos que implican fuerza o violencia en las cosas. Por su parte, un hurto se produce cuando hay apropiación indebida mediante actos que no implican fuerza o violencia en las cosas ni en las personas.

Es decir, que, por ejemplo, si un ladrón entra con violencia en un domicilio se considera robo y la compañía tendrá que indemnizar por los daños ocasionados, pero si lo hace a través de una ventana o puerta que hemos dejado abierta, será un hurto.

¿Qué no cubren las aseguradoras? 

Por lo general, las compañías de seguros no cubren el robo cuando hay una dejación de responsabilidades por parte del asegurado (dejar la puerta de la casa abierta, por ejemplo) o cuando las medidas de seguridad declaradas en la póliza (gracias a las cuales, se logran descuentos en la prima) no se ajustan a la realidad o no se han seguido. En general, toda falsedad en los datos aportados al contratar la póliza puede llegar a ser penalizada con la ausencia de indemnización.

El hurto es la cobertura que más dudas genera, pues solo está cubierto dentro de la vivienda asegurada y descrita en las condiciones particulares de la póliza y suele ser un porcentaje del capital que hayamos declarado en el contenido (muebles, bienes…), generalmente no será más de un 10%. Además, tampoco está cubierto, por lo general, el hurto fuera de la vivienda ni el hurto de joyas, objetos de valor especial y dinero en efectivo dentro de casa.

Entre las aseguradoras que cubren hurto entre sus coberturas estándar (los servicios más básicos), se encuentran Caser, Ocaso (cubre, en su póliza estándar, el hurto hasta un capital específico), Pelayo, Regal, Santa Lucía... Otras como Mapfre, Allianz, Génesis o AXA no incluyen cobertura por hurto en sus modalidades más básicas, pero sí en las superiores. 

¿Qué tener en cuenta para evitar sorpresas?

Te damos una serie de recomendaciones generales que debemos considerar para evitar problemas en el futuro con nuestro seguro de hogar.

  • Leer con atención las cláusulas y las limitaciones de las pólizas. Como en todos los contratos, es conveniente prestar atención a la letra pequeña y aclarar bien cualquier duda antes de firmar la póliza.
  • Asegurar el valor total del inmueble (el continente) y el contenido: declarar un valor menor buscando una rebaja en el precio de la póliza puede conllevar el riesgo de que, en caso de siniestro, la indemnización no se corresponda con la realidad.
  • Asegurar los objetos de valor especial (mobiliario exclusivo, joyas y dinero en efectivo). De no estar detallado y certificado su valor, es probable que la aseguradora no cubra su pérdida. En términos generales, quedan cubiertos por defecto y sin necesidad de incluir una sobreprima, hasta un valor de 3.000 euros.  Un buen consejo es hacer fotografías de los bienes de mayor valor, ya que serán muy útiles para reclamar su importe tras un siniestro.
  • Describir con veracidad las medidas de seguridad. Exagerar sobre las medidas de seguridad con las que cuenta nuestra casa puede hacer que baje la prima pero, en caso de robo, la compañía podrá anular la indemnización.
  • Atención a las depreciaciones de los productos. La fecha de compra o fabricación de ciertos productos (un ordenador, por ejemplo) será tenida en cuenta a la hora de calcular una indemnización.
  • El precio es un aspecto relevante, sin duda, pero las coberturas pueden hacer que una póliza sea más interesante en caso de robo o hurto. Así, los seguros más básicos pueden incluir tarifas muy competitivas pero en caso de tener que indemnizar es probable que no cubran la pérdida de todos nuestros bienes.

Recuerda que al elegir una póliza de hogar no debes basar tu decisión solo en el precio, ya que las coberturas que incluya el seguro y sus límites son fundamentales para proteger tus bienes en caso de que sufras un siniestro como un robo. 

Además de contar con un buen seguro, hay varias medidas para prevenir que entren en a robar en tu hogar. Si quieres evitar un susto desagradable, te ofrecemos algunos consejos para disuadir a posibles ladrones cuando estés fuera de casa:

Pautas para evitar los robos en casa

Toma nota de los siguientes consejos antes de salir de viaje. Ocultar que la vivienda está vacía y tomar ciertas precauciones con los objetos de valor contribuirá a evitar un posible robo.

  • Si estás suscrito a un diario, pide que no te envíen los ejemplares a casa mientras estés de vacaciones, sobre todo si vas a estar fuera muchos días. La acumulación del correo en los buzones es una señal muy clara de que la vivienda está vacía. Puedes pedir a un vecino o a alguien de confianza que recoja tu correo cada dos días.
  • Si tienes objetos de valor en la vivienda, guárdalos en sitios poco habituales: una caja de zapatos en la despensa, en bolsas en el armario del cuarto de baño... etc. Puedes adquirir también una caja fuerte o una caja de seguridad, pero recuerda que, seguramente, será el primer lugar en el que busquen los amigos de lo ajeno.
  • No bajes las persianas del todo. Mantenlas tal y como las tendrías si estuvieras en casa. Eso sí, asegúrate de cerrar bien las ventanas y dejar las cortinas echadas. Así nadie podrá ver si la casa está vacía.
  • Si tienes contestador automático, no cambies tu mensaje ni indiques en él que te vas fuera. Puedes desviar el teléfono fijo a tu móvil para atender las llamadas.
  • Deja ropa tendida. Puede servir para que descarten tu vivienda como objetivo para un intento de robo.
  • Instala algún elemento de seguridad. Aunque requiere una inversión es una forma de garantizar la protección de tu vivienda mientras estás fuera. Puedes contratar, por ejemplo, un sistema de alarma cuyo precio suele variar en función del tipo de vivienda o de su ubicación. Saldrás de viaje más tranquilo e incuso algunas te permitirán controlar lo que pasa en tu vivienda desde tu smartphone.
  • Apunta la referencia, marca y tipo de todos los electrodomésticos y aparatos que puedan ser robados. En caso de que entren en casa es necesario también tener a mano las facturas para poder reclamar al seguro. Hacer un inventario de este tipo de bienes aligerará la búsqueda y captura del ladrón y de los objetos robados.
  • Sé discreto en las redes sociales. No dejes mensajes públicos indicando cuántos días te vas de vacaciones ni dónde. Si quieres subir fotos de tu destino de vacaciones, hazlo a la vuelta. Actualmente es posible saber si un domicilio está vacío por la actividad de sus ocupantes en Internet, sé precavido y no des pistas a los ladrones.

Evita otros siniestros mientras estés fuera

Además de los robos, hay otro tipo de problemas que pueden darse en tu vivienda mientras no estás. Estas son algunas recomendaciones para evitarlos:

  • Cierra las llaves de paso del agua y asegúrate de que los grifos no gotean. De este modo evitarás fugas de agua que puedan provocar humedades o goteras.
  • Cierra también la llave del gas, si vas a estar varios días fuera es mejor prevenir y evitar posibles fugas.
  • Vacía el frigorífico: no dejes alimentos que puedan ponerse en mal estado y provocar malos olores.
  • Desenchufa los electrodomésticos y aparatos electrónicos. Así evitarás que se estropeen en caso de subidas de tensión provocadas por tormentas con aparato eléctrico. Y también ahorrarás en la factura de la luz.

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