Cómo protegerse de los impagos del alquiler

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Alquilar una casa no siempre garantiza unos ingresos extra, puesto que la crisis ha disparado la morosidad, también en el alquiler. Por ello, en Kelisto te ayudamos a minimizar los riesgos y protegerte de este tipo de impagos.

Si estás pensando en alquilar una vivienda de tu propiedad pero te preocupa el riesgo de un posible impago, debes saber que existen maneras de protegerte y evitar que, en cierta medida, alquilar tu vivienda te salga caro. Entre estas opciones se encuentra la contratación de un seguro de alquiler, con coberturas adaptadas para las necesidades de propietario e inquilino.

Características del seguro de alquiler

Los seguros de alquiler son una de las incorporaciones más recientes a las carteras de las aseguradoras, porque la crisis económica ha disparado el número de impagos y, como consecuencia, la demanda de estos productos se ha incrementado.

Estos seguros se ocupan fundamentalmente de tres cosas: recuperar los recibos impagados, ofrecer protección jurídica al propietario y hacerse cargo de los daños ocasionados en la vivienda por parte del inquilino. Las coberturas básicas de este producto son las siguientes:

  • Reclamación de rentas impagadas.
  • Cobro de las mensualidades atrasadas -seis, nueve, doce o dieciocho meses-, siempre que exista sentencia firme.
  • Coste de los daños en caso de actos vandálicos realizados por los inquilinos, normalmente con un tope máximo que suele ser de 3.000 euros.
  • Cobertura legal en caso de tener que acudir a los tribunales.

Existen también otras coberturas adicionales que se pueden contratar de forma opcional, como por ejemplo:

  • Asistencia en caso de averías
  • Reclamaciones a otras compañías de seguros
  • Reclamación de daños y perjuicios

Ventajas de contar con un seguro de alquiler

Según el Observatorio Español del Seguro del Alquiler (OESA), cuando existe un seguro de este tipo, los impagos se retrasan hasta la novena o décima mensualidad, mientras que en los alquileres sin seguro los problemas empiezan a partir del tercer o cuarto mes. OESA calcula que estos seguros se encuentran ya en el 17% de los alquileres vigentes, un porcentaje que no parece muy alto pero que es importante si tenemos en cuenta que este producto lleva poco más de un año implantado en España. 

Otra ventaja es que el seguro se puede contratar por un año, mientras que las fianzas o avales suelen estar entre los dos y seis meses de alquiler.

Qué se necesita para contratarlo

Normalmente, la compañía de seguros de hogar, que es quien suele comercializar este producto, le pedirá al inquilino una copia de su contrato de trabajo, de su DNI y de las tres últimas nóminas. A cambio, el inquilino se evitará tener que pagar una fianza o pedir un aval bancario, que implica un gasto en comisiones bastante elevado.

Conviene recordar que el seguro de alquiler debe estar a nombre del propietario del piso y no del inquilino, puesto que si este se convierte en moroso, dejará de pagar también el seguro y el impago no estará cubierto. Además, no se pueden contratar para alquileres de temporada, locales de negocio, subarrendamientos, alquileres rústicos y de viviendas que no tengan condiciones de habitabilidad.

Cuánto cuesta un seguro de alquiler

El precio estos seguros se fija en función del coste del propio alquiler, siendo aproximadamente entre el 3,5% el 4,5% de la renta anual. Para una vivienda situada en Madrid, con un alquiler mensual de 600 euros, los precios medios son los siguientes:

 

6 MESES

9 MESES

12 MESES

CASER

194.49 €

 

291.94 €

MAPFRE

200.88 €

244.08 €

264.24 €

ARAG

183.88 €

245.08 €

278.20 €

Fuente: Arrenta con datos de las aseguradoras

Las coberturas en estos tres casos son muy similares, aunque Caser no permite contratos de nueve meses, Arag excluye la asistencia 24 horas y las reparaciones urgentes, y Mapfre no añade ni la reclamación a otras aseguradoras ni la de contratos de reparación y mantenimiento en sus pólizas básicas.

Otras fórmulas para protegerse de un posible impago del alquiler

Además del seguro de alquiler, existen otras fórmulas para cubrir un posible impago, que pueden ser un complemento del seguro en caso de que busquemos una protección extra.

  • Pedir una fianza o un aval

Actualmente, la fianza o el aval (o ambas) son las fórmulas más comunes de asegurar el pago en caso de que el inquilino no abone algún mes de alquiler. Normalmente, se suelen solicitar uno o dos meses de fianza, aunque hay propietarios que piden hasta seis. Cuando el inquilino deja la vivienda el propietario está obligado a devolver la cantidad depositada, pero puede descontar el coste de los desperfectos que se hayan producido en la vivienda, siempre y cuando estos los haya causado el inquilino. También puede usar la fianza para abonar recibos pendientes de luz, gas o agua.

Por otro lado, si se solicita un aval bancario, será la entidad bancaria del inquilino la que se comprometa a avalar la deuda en caso de que la hubiera. Normalmente, el casero suele pedir el equivalente a entre cuatro o cinco mensualidades de alquiler.

  • Acudir al ayuntamiento o tu comunidad autónoma

Algunas comunidades autónomas o ayuntamientos ponen a disposición de los usuarios fórmulas para facilitar el arrendamiento y garantizar el pago. Por ejemplo, en la Comunidad de Madrid funciona desde 2008 el Plan Alquila, que ha facilitado la gestión de 63.000 contratos mediante los cuales más de 100.000 madrileños han optado a viviendas con descuento al tiempo que los propietarios evitan riesgos de impago. El coste para el propietario es de algo menos de 200 euros y el inquilino debe aportar un contrato de trabajo y las últimas nóminas.

  • Incluye cláusulas de arbitraje en el contrato

Incluir cláusulas de arbitraje en un contrato de alquiler implica que tanto el casero como el inquilino renuncian a acudir a los tribunales en caso de conflicto y se someten en cambio al arbitraje del organismo correspondiente. En general, los procedimientos de arbitraje duran hasta seis meses menos que un contencioso en los tribunales. 

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