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¿Qué son las tarjetas revolving?

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Las tarjetas revolving están en boca de todos debido a las últimas batallas judiciales que han protagonizado y a la nueva normativa que busca regularlas, pero, ¿qué son estos medios de pago y cómo puedes beneficiarte de ellos?

Las tarjetas revolving han protagonizado muchos titulares en los últimos meses. Desde que el Tribunal Supremo dictaminó que el interés de estos medios de pago podía considerarse usurario, muchas audiencias provinciales han fallado en contra de las entidades que los comercializan en procesos judiciales iniciados por clientes insatisfechos, atrayendo la atención de los medios. Es más, la controversia entorno a su funcionamiento ha provocado que, incluso, el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital apruebe una normativa específica para regularlas.  

Es importante tener en cuenta que, como sucede con cualquier otro producto de financiación, estas tarjetas tienen tanto fortalezas como debilidades, que resulta esencial conocer para poder hacer un buen uso de ellas. Para que entiendas qué son las tarjetas revolving, qué implicaciones han tenido la sentencia del Supremo y la normativa del Ministerio en su uso y si existen alternativas más baratas a este tipo de productos de financiación, en Kelisto te ofrecemos nuestro análisis con todas las claves al respecto.

Además, si necesitas un plástico para financiar tus gastos, no te olvides de que, con nuestro comparador de tarjetas de crédito, podrás escoger entre todas las ofertas del mercado, cotejar sus características y contratar la que prefieras a golpe de clic.

¿Qué son las tarjetas revolving?

Las tarjetas revolving son un tipo de tarjetas de crédito que te permite aplazar las compras utilizando un sistema muy particular: en lugar de fraccionar la cantidad que quieras en un número determinado de meses y cobrarte un interés por ello (como sucedería con un préstamo personal), con estas tarjetas puedes decidir cuánto quieres pagar cada mes y, en función a eso, se calcularán los meses que tardarás en devolver tu deuda.

En la práctica, las tarjetas revolving permiten que el cliente fije la cuota que quiere pagar cada mes de dos formas distintas: o bien eligiendo una cantidad fija en euros, o bien, seleccionando un porcentaje de la deuda a pagar cada mes. A este sistema de devolución tan peculiar, se suma una singularidad más: el crédito que ofrecen estas tarjetas se actualiza cada mes. Es decir, por un lado, la deuda del cliente disminuye con las cuotas que va pagando, pero por otro, aumenta a medida que se van sumando intereses, comisiones y nuevas compras.

Diferencias entre las tarjetas revolving y el resto de tarjetas de crédito

En realidad, las tarjetas revolving son tarjetas de crédito como el resto de las que podrás encontrar en el mercado: es decir, medios de pago que te permitirán disponer de un dinero por adelantado, que deberás devolver a tu entidad en el plazo o condiciones acordadas, junto con unos intereses. Sin embargo, la forma de devolver la deuda es distinta a las dos opciones que tradicionalmente han ofrecido las tarjetas de crédito:

  • Pago único: todo el dinero que hubieras gastado con la tarjeta de crédito se te cobrará, de golpe, a final de mes o comienzos del mes siguiente. Normalmente, esta forma de pago no tiene intereses ni comisiones.
  • Pago aplazado: al igual que sucedería con un préstamo, podrás fraccionar los pagos que hayas hecho con tarjeta en un número determinado de meses, a cambio de pagar unos intereses.

¿Qué debes tener en cuenta al contratar este medio de pago? 

La forma de pago tan peculiar de las tarjetas revolving hace que sea especialmente complicado calcular los intereses que acabarás pagando por utilizarlas. De hecho-como te detallaremos más adelante en el artículo-, muchas entidades están sufriendo varapalos judiciales por no mostrarse transparente con los clientes durante el proceso de solicitud de estas tarjetas. 

Antes de contratar una tarjeta revolving, es importante que tengas claras un par de cuestiones: 

  • Las condiciones de financiación: al igual que sucede con cualquier otra tarjeta de crédito, al utilizar tu tarjeta revolving estás pidiendo dinero prestado a una entidad, y, a la hora de devolverlo, tendrás que pagar intereses por ello. Sin embargo, debido a su peculiar modo de pago, en el caso de las tarjetas revolving debes entender a la perfección el interés que se te va a aplicar, los gastos y comisiones, de manera que no te lleves sorpresas al descubrir la deuda pendiente.
  • La cuota que pagarás cada mes: si fijas cuotas muy bajas con una tarjeta revolving, puedes llegar a pagar intereses excesivamente altos y alargar tu plazo de devolución de forma excesiva. 

Por eso, desde el Banco de España se anima a las entidades a proporcionar a los clientes información clara y periódica sobre tres cuestiones: el plazo de amortización previsto (es decir, cuándo se acabará de devolver la deuda), simulaciones para que se pueda entender cuánto se ahorraría en intereses si se aumenta el importe de la cuota y el importe al que se debería subir la cuota para finiquitar toda la deuda en un año.

¿Qué ventajas te ofrecen las tarjetas revolving?

Como sucede con otros productos bancarios, este tipo de tarjetas puede convertirse en un instrumento de pago peligroso si no entiendes bien su funcionamiento. Sin embargo, con un uso adecuado, son muchas las ventajas de las tarjetas revolving de las que podrás aprovecharte: 

  • Son una forma sencilla de conseguir dinero rápido: normalmente, las tarjetas revolving pueden solicitarse cómodamente a través de Internet en apenas unos minutos, y, una vez que las recibas y actives, podrás acceder inmediatamente a la financiación.
  • Ofrecen una gran flexibilidad: a diferencia de lo que sucede con otros medios de pago, con una tarjeta revolving eres tú quien controlas qué cantidad pagas cada mes, lo que puede serte de gran ayuda para cuadrar tus cuentas. 
  • Cuentan con varias formas de pago.: además del propio pago revolving, la mayoría de estas tarjetas también ofrecen la forma de “pago único”, para que devuelvas toda tu deuda a final de mes o principios del mes siguiente (normalmente sin intereses ni comisiones), y el “pago aplazado” (para que determines en cuántos meses quieres devolver tus compras, como si se tratara de un préstamo).
  • Cuentan con los beneficios habituales de las tarjetas de crédito, como seguros de viaje o de protección de compras. También pueden llevar aparejados descuentos exclusivos, darte acceso a promociones especiales o devolverte un porcentaje de las compras.

¿Existen tarjetas de crédito más baratas que las tarjetas revolving?

Al igual que ocurre con otros productos bancarios, el concepto “caro” o “barato” en relación a las tarjetas revolving es muy relativo. En cualquier caso, debes saber que tanto la tarjeta de crédito más barata del mercado como la más cara (en lo que respecta al interés que cobran) son tarjetas revolving: 

  • Como verás en nuestro ranking de las mejores tarjetas de crédito, la tarjeta de crédito más barata del mercado es la de MyInvestor, que te aplicará un interés del 5,84% TIN (Tipo de Interés Nominal) si decides pagar una compra eligiendo una cuota fija para cada mes (es decir, si la usas como una tarjeta revolving). 
  • En el extremo contrario, la tarjeta de crédito más cara es la de Activobank, que por pagar las compras a crédito usando el método revolving te cobrará un TIN del 24%.

Como podrás imaginar, entre una y otra existe un amplio abanico de opciones. De ahí que desde Kelisto te recomendemos que, a la hora de elegir, te fijes en el interés, pero también analices qué uso le vas a dar a este medio de pago. 

  • Por ejemplo, si normalmente usas la tarjeta de crédito para abonar compras en pago único (es decir, para pagarlas de golpe a final de mes o principios del mes siguiente), pero quieres tener la opción del pago revolving por si algún día te hiciera falta, la mejor opción que puedes encontrar a día de hoy es la Tarjeta YOU, emitida por el banco digital Advanzia Bank. Además de que para contratarla no tendrás que cambiar de banco, esta es la única tarjeta del mercado –emitida por un banco- que te ofrece aplazar tus compras gratis (0% TIN y 0% TAE) en siete semanas. Es decir, alarga más de lo habitual el plazo que tendrás para devolver tu deuda si eliges el formato de pago único. 
Imagen de banco Advanzia Bank

Tarjeta YOU Advanzia Bank

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  • Si lo que buscas es una tarjeta revolving con ventajas adicionales, también tendrás varias opciones: por ejemplo, la Visa Proyecta de Abanca te devuelve el 1% de todas las compras que hagas en comercios físicos y online, y la Tarjeta de Crédito Premium de Openbank incluye cuatro tipos distintos de seguros totalmente gratuitos: un seguro de asistencia en viaje, otro de protección de compras, otro de fraude y, el último, de accidentes en viaje.
Imagen de banco Abanca

Tarjeta de crédito Visa Proyecta Abanca

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Imagen de banco Openbank

Tarjeta Crédito Premium Openbank

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  • Si tu prioridad a la hora de contratar una tarjeta revolving es que no te exijan cambiar de banco y, por tanto, tener que domiciliar tu nómina en una nueva entidad, en nuestro top 10 de las mejores tarjetas de crédito sin vinculación encontrarás los plásticos más competitivos del mercado que no te exigen atarte a una nueva entidad. Aunque sus tipos de interés son más altos que los de las tarjetas vinculadas, puedes encontrar ofertas entre el 14,95% y el 18,36%, lo que resulta más económico que lo que cobran muchas tarjetas revolving. Entre todas ellas, además, encontrarás algunas con ventajas extra, como la Tarjeta Viajes de BBVA, con la que podrás disfrutar de un 5 % de descuento en las oficinas B The travel Brand.
Imagen de banco BBVA

Tarjeta Viajes BBVA

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¿Qué ha dictaminado el Tribunal Supremo sobre las tarjetas revolving?

En marzo de este año, el Tribunal Supremo declaró nulo el contrato que una usuaria tenía con Wizink por el interés que cobraba su tarjeta revolving: un 26,82% TAE, que llegó a subir hasta el 27,24% cuando la afectada pidió que se anulara su plástico. ¿Las razones? En opinión del Alto Tribunal, el interés de esta tarjeta revolving era usurario, al ser notablemente superior al que normalmente se aplica en este tipo de operaciones: algo más de un 20%, según datos del Banco de España, un dato que el Supremo ya considera “muy elevado”. 

En su sentencia, el Supremo también destacó los peligros que pueden comportar este tipo de medios de pago por dos razones: el público al que suelen ir destinadas (“particulares que no pueden acceder a otros créditos menos gravosos”) y las peculiaridades del pago revolving, que pueden prolongar excesivamente la devolución de la deuda hasta convertir al usuario en un “deudor cautivo” a juicio del Alto Tribunal. 

Por último, el Supremo destaca que el riesgo de impagos que suele tener este tipo de tarjetas no puede justificar que cobren un interés “notablemente superior al normal”. “La concesión irresponsable de préstamos al consumo a tipos de interés muy superiores a los normales, que facilita el sobreendeudamiento de los consumidores, no puede ser objeto de protección por el ordenamiento jurídico”, destacaba la sentencia. 

Estos acontecimientos abrieron la puerta a que los usuarios de tarjetas revolving presentaran reclamaciones en las que soliciten la nulidad de sus contratos, con la correspondiente devolución de todo el dinero pagado en intereses. 

La reacción de la Justicia no se hizo esperar: desde marzo, varios juzgados de primera instancia de diversas provincias (entre ellas, Madrid, Oviedo, Cádiz y Murcia) han declarado la nulidad de la cláusula de interés remuneratorio de diversas tarjetas revolving. En algunas ocasiones, esta decisión se ha tomado al considerar el interés abusivo, mientras que en otras se ha reprochado a las entidades emisoras su falta de transparencia para con los clientes en el momento de la firma del contrato.

¿Qué ha sucedido con las tarjetas revolving de Wizink?

Las tarjetas revolving de Wizink han estado sometidas a un escrutinio especial durante los últimos meses. Después de todo, fue el fallo del 4 de marzo del Tribunal Supremo contra una de ellas el que constituyó un precedente jurídico para que diversos juzgados empezaran a ordenar la nulidad de los contratos de las tarjetas revolving que constituyeran usura o un ejemplo claro de falta de transparencia.  

Apenas una semana después de que se produjera el fallo, el banco digital cambió su oferta comercial, dejando de ofrecer la Tarjeta Wizink Oro y recortando el interés de la Tarjeta Wizink Plus para que no superará el 20% de media que impera en el mercado, lo que convierte a este plástico -ahora sí- en una opción mucho más competitiva para el cliente. Además, Wizink ha mejorado notablemente la información que ofrece a sus potenciales clientes en su página web para intentar que estos entiendan mejor el producto que están contratando.

Imagen de banco WiZink

Tarjeta Wizink Plus

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En junio, la entidad dio un paso más hacia la reestructuración, anunciando un ERE en su plantilla y provisionando 142 millones de euros para hacer frente a las demandas relacionadas con sus tarjetas revolving, aparentemente preparándose para una serie de largas batallas judiciales que no han dejado de producirse desde entonces. 

¿En qué consiste la nueva normativa sobre tarjetas revolving aprobada por el Gobierno?

Como adelantábamos a comienzos de este artículo, el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital aprobó en julio una modificación de la Orden 2899/2011, con el objetivo de incluir una normativa específica para las tarjetas revolving que obliga a los bancos y a las empresas especializadas en la concesión de tarjetas a dar más información a sus clientes y a comprobar que estos son solventes antes de darles financiación. 

Estas son las principales claves de la orden ministerial:

  • El banco o la empresa emisora de la tarjeta deberán comprobar la solvencia de los clientes: en concreto, se establece que han de tener constancia de que el cliente puede amortizar, al menos, un 25% de su deuda con las cuotas correspondientes a un año. Por ejemplo, si tuvieras una deuda de 2.000 euros en tu tarjeta, a un interés del 21%, y quisieras fijar una cuota mensual de 45 euros, acabarías teniendo que devolver 3.901,5 euros, y tardarías más de siete años en hacerlo. Con esa mensualidad, durante el primer año solo amortizarías 540 euros, una cifra que se quedaría muy lejos del 25% marcado por la nueva ley (y que equivale a 975,375 euros). Por tanto, el banco no debería dar su aprobación a esta cuota. En su lugar, la entidad podría proponerte fijar una cuota mensual de 65 euros, que te permitiría saldar tu deuda -que bajaría hasta los 2.899 euros- en 44 cuotas, es decir, en menos de cuatro años: con estos números, cada año amortizarías 780 euros, una cifra que incluso supera el 25% fijado por la nueva normativa (que equivale a 724,75 euros). Como habrás podido deducir por estos cálculos, esta medida está diseñada para evitar el sobreendeudamiento y que el capital pendiente no se convierta en una deuda que nunca se acaba de saldar.
  • La información precontractual deberá incluir al menos dos ejemplos de cuota: es decir, el banco o la empresa deberán mostrar al cliente cuánto tardaría en devolver su deuda y los intereses de la misma con al menos dos tipos de cuotas. Por ejemplo, si contratas una tarjeta revolving con un interés del 22% y aplazas la compra de un ordenador de 1.000 euros con una cuota de 50 euros al mes, tardarías 25 meses en devolver tu deuda, que ascendería a 1.255 euros. Sin embargo, si estableces una cuota de 150 euros, la devolución solo te llevará siete meses y la cuantía de la operación ascenderá a 1.080 euros. Al incluir estos escenarios, se busca que los usuarios tengan claro desde el primer momento a cuánto pueden llegar a ascender los intereses de sus compras, y cuánto tardarían en saldar su deuda. 
  • El cliente tiene derecho a que se le facilite información periódica sobre su préstamo: también en aras de la transparencia, el banco o empresa deberá remitir al cliente información mensual o trimestral detallando la situación de su préstamo, es decir, detallando cuestiones como la deuda pendiente, lo que se tardará en pagarla con la cuota actual y cómo evolucionaría con otras cuotas distintas. 
  • No se podrá ampliar el límite de crédito sin el consentimiento del cliente: en ocasiones, algunas de las entidades emisoras de tarjetas revolving ampliaron el límite de crédito de sus clientes sin consultarles. En ocasiones, esta ampliación del límite de crédito conllevaba modificaciones en las cuotas mensuales y la deuda acumulada. La orden ministerial pone coto a esta práctica, señalando que nunca se podrá ampliar el límite de crédito de una tarjeta sin el consentimiento expreso del cliente. 

Aunque no cabe duda de que la nueva normativa aumentará la transparencia respecto a la situación actual, tiene algunas limitaciones importantes:

  • En primer lugar, aunque se limita en cierto sentido el pago mínimo (ya que la suma de las doce cuotas anuales deberá bastar para amortizar, al menos, el 25% de la deuda pendiente), la nueva normativa no establece sanciones para quien no respete este requisito. Esta es precisamente una de las críticas de la Asociación de Usuarios Financieros (Asufin), que sostiene que el Gobierno debería haber previsto sanciones para aquellas entidades que concedan préstamos irresponsables, es decir, préstamos que los clientes no tengan capacidad de saldar y conduzcan a su sobreendeudamiento.
  • La nueva normativa no establece un interés máximo para las tarjetas revolving. Debido a ello, sigue siendo responsabilidad de los tribunales determinar si el interés de una tarjeta es abusivo en caso de que se produzcan desavenencias entre el cliente y la entidad.
  • Además, la normativa no entrará en vigor hasta el 2 de enero de 2021. Teniendo en cuenta toda la controversia entorno las tarjetas revolving y los procesos judiciales que se han celebrado y que se están iniciando contra ellas, resulta difícil comprender los motivos de esta demora. 

Cómo reclamar por tu tarjeta revolving

En caso de que consideres que la entidad que te concedió tu tarjeta no fue transparente durante el proceso de contratación y quieras presentar una reclamación, estos son los pasos que debes seguir:

  • Reclama al banco: en primer lugar, es esencial que intentes llegar a un entendimiento con el banco. Si quieres reclamar por tu tarjeta revolving, necesitarás el contrato firmado con la entidad y el cuadro de amortizaciones de la tarjeta (que detalle los movimientos que has hecho con ella, el interés y a cuánto asciende tu deuda). Con toda esa documentación, deberás solicitar que anulen tu contrato y te devuelva al menos parte de los intereses. 
  • Reclamar ante el Banco de España: si tu banco no contesta a tu reclamación, o lo hace de una forma que no te resulta satisfactoria, puedes dirigirte al Banco de España para que medie en la disputa.  Sin embargo, es importante que tengas en cuenta que las determinaciones de esta institución no son vinculantes, es decir, que, aunque te den la razón, tu banco podría negarse a rectificar.

Si tu banco y tú no conseguís llegar a un acuerdo, será el momento de iniciar la vía judicial: esto implicaría presentar una demanda ante un juzgado de Primera Instancia y esperar al juicio. En el transcurso del mismo, la sentencia condenatoria del Tribunal Supremo contra Wizink y otros precedentes jurídicos podrían jugar a tu favor. 

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