Las comisiones de las tarjetas bancarias han aumentado hasta un 167% en los últimos años

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Según un estudio de Kelisto.es, las entidades financieras han aumentado las cuotas y comisiones de las tarjetas bancarias de forma generalizada desde 2005. En concreto, han aplicado subida de hasta el 167%, un encarecimiento que no corresponde ni con la evolución del IPC ni con la de los costes laborales

  • La comisión que más ha subido ha sido la que aplican los bancos por sacar dinero con tarjetas de débito en cajeros de la misma red pertenecientes a otras entidades, que prácticamente se han triplicado desde 2005: del 0,5% de la cantidad extraída al 1,73% (+1,23 puntos porcentuales), con un mínimo que ha pasado de 0,54 euros a 1,44 euros (+167%)
  • La cuota anual de las tarjetas de débito se ha duplicado desde 2005, al pasar de 10 a 20 euros; por su parte, el  mínimo que se abona por sacar efectivo de dispensadores de otras redes ha crecido un 46% (de 2,47 euros a 3,61 euros) y el porcentaje que se cobra sobre la cantidad extraída ha subido 0,77 puntos porcentuales (del 3,55% al 4,32%)
  • Las comisiones de las tarjetas bancarias han subido mucho más que el IPC o los costes laborales, lo que conduce a pensar que este encarecimiento responde a una estrategia de las entidades para aumentar sus beneficios gracias a estos cobros
  • La banca ingresa 3.266 millones por las cuotas y comisiones de las tarjetas, el cuádruple de lo que gasta en mantener la red de cajeros (840 millones)
  • Firma nuestra petición para exigir un sistema de comisiones más sencillo,  transparente y justo para el consumidor aquí

Las cuotas y comisiones que abonan los consumidores por el uso de sus tarjetas bancarias se han encarecido de forma generalizada desde 2005 hasta la actualidad. En concreto, estos costes se han incrementado entre un 21% y un 167% en función del tipo de comisión y de tarjeta, unas subidas que no se corresponden ni con la evolución del Índice de Precios al Consumo (IPC) ni con la subida de los costes laborales en el mismo período, según un estudio de Kelisto.es.

La fuerte escalada de estos costes tiene un impacto generalizado sobre el consumidor, dado que en España hay 69,7 millones de tarjetas emitidas en manos de 28 millones de personas, es decir, del 73% de la población adulta. Del total de tarjetas bancarias emitidas en el mercado nacional, el 62% es de crédito (43,2 millones) y el 38% restante, de débito (26,4 millones). Ahora bien, aunque las de crédito son más numerosas, el número de titulares es inferior (18,6 millones frente a 23,8 millones para las de débito) y la cantidad de operaciones que se realizan con ellas también: 332 millones (36% del total), frente a los 578 millones efectuadas con las de débito.

Tal y como te explicamos en Kelisto, la mayoría de las entidades financieras cobran a los titulares de tarjetas una cuota anual y, además, una comisión por retirada de efectivo, salvo que se utilicen los cajeros de la propia entidad en las extracciones con tarjeta de débito. Dichas comisiones son un porcentaje sobre el importe retirado, sujeto al pago de una cantidad mínima en euros.

En 2013, los consumidores realizaron 901 millones de operaciones de retirada de efectivo con tarjeta bancaria (2,4 millones por día) por un importe equivalente al 10% del PIB (109.200 millones de euros).  Más del 50% de esas operaciones (450 millones de extracciones) estuvo sujeto al pago de una comisión, un porcentaje en el que ha influido la progresiva desaparición de cajeros automáticos en el mercado nacional.

La probabilidad de que un usuario medio de tarjetas bancarias utilice cajeros sin comisiones (es decir, de su propia entidad) es del 50%, mientras que la de usar uno de su propia red (excluidos los de su banco) se sitúa en el 19,2% y la de emplear uno de otras redes, del 30,8%. 

El coste por sacar a débito en cajeros de la propia red se triplica desde 2005

Los costes que soporta un consumidor por utilizar una tarjeta bancaria se han encarecido de forma especialmente pronunciada en las que permiten sacar dinero a débito. La subida más significativa en ha sido la que afecta a las comisiones por sacar dinero en cajeros de la propia red (distintos de los de la entidad que emite la tarjeta), que se han triplicado: han pasado del 0,5% de la cantidad extraída al 1,73% (+1,23 puntos), con un mínimo que ha evolucionado desde los 0,5 euros de 2005 a los 1,44 euros de 2014 (+167%).

El resto de costes que se abonan por usar las tarjetas de débito también ha aumentado. Por ejemplo, la cuota anual se ha duplicado, al pasar de 10 euros a 20 euros. Por su parte, el mínimo que se aplica cuando se saca dinero en cajeros de otras redes ha crecido un 46% (desde los 2,47 euros de 2005 a los 3,61 euros de 2014) y el porcentaje que se cobra sobre el dinero extraído en estas operaciones ha aumentado 0,77 puntos (del 3,55% al 4,32%).

TABLA 1 Comisiones máximas por tarjetas de débito desde 2005 hasta la actualidad 

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TABLA 2 Variación acumulada (2005-14) de las comisiones máximas. Tarjetas de débito

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En la evolución experimentada por los costes aplicados a tarjetas de débito, resulta llamativo lo sucedido con las comisiones por sacar en otras redes y en el extranjero. En 2009, un nuevo reglamento europeo obligó a que las comisiones cargadas por sacar dinero en la Eurozona no fueran superiores a las máximas cargadas dentro de un país. En el caso español, esto provocó que las entidades realizaran una convergencia al alza, es decir, elevaron las comisiones por uso de otras redes a las que se aplicaban por sacar dinero en el extranjero (las más caras de todas).

La comisión por sacar a crédito del propio banco crece un 60%

Las comisiones de las tarjetas de crédito guardan ciertas diferencias con las que se aplican para las de débito: en primer lugar, generalmente son más elevadas; y en segundo, sí se cobran cuando se extrae dinero de un cajero de la propia entidad, cosa que no ocurre cuando se saca efectivo a débito. El motivo es que los bancos no solo cobran a los usuarios por disponer de su dinero en un dispensador, sino que también lo hacen por avanzarles un dinero a crédito.

En este tipo de tarjetas, la comisión que más se ha encarecido es la que se aplica por sacar dinero en cajeros de la propia entidad. Desde 2005 hasta 2014, el porcentaje que se cobra sobre la cantidad extraída ha subido algo más de un punto porcentual (del 2,75% al 3,8%) y el mínimo a abonar ha aumentado un 59% (de 2 euros a 3,3 euros).

Los demás costes de las tarjetas de crédito también han crecido, aunque en menor medida. Por ejemplo, la cuota anual ha aumentado un 57% desde 2005, al pasar de 21 euros a 34 euros. En el caso de las comisiones por extraer efectivo en dispensadores de la misma red de otra entidad, la subida ha sido de 0,56 puntos en el porcentaje que se abona sobre la cantidad sacada (del 3,95% al 4,51%) y del 35,6% en el mínimo aplicado (de 2,82 euros a 3,82 euros). 

TABLA 3 Comisiones máximas por tarjetas de crédito desde 2005 hasta la actualidad

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TABLA 4 Variación acumulada (2005-14) de comisiones máximas. Tarjetas de crédito

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Las comisiones suben mucho más que el IPC y los costes laborales 

El crecimiento de las cuotas y comisiones que se aplican por el uso de las tarjetas bancarias ha sido extraordinariamente elevado si se compara con la evolución del coste de la vida (tomando como referencia el IPC) y los costes laborales entre 2005 y 2014. Para llegar a esta conclusión, basta con tomar como referencia un índice ponderado, que parte de 100 en 2005 para establecer una evolución comparable de estas magnitudes.

Evolución de las comisiones de las tarjetas, el IPC y el coste laboral en el sector servicios (2005=100)

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Fuente:Elaboración propia con datos del INE (coste laboral e IPC), Banco de España (comisiones 2005 a 2012) y estimaciones propias (comisiones 2013-2014) 

De este índice se desprende que, al llegar 2014, el IPC había llegado al 121 y los costes laborales, al 118. En cambio, los correspondientes a las comisiones de las tarjetas estaban muy por encima: el de las de débito se había situado en el 204 (el doble que en 2005) y el de las de crédito, en el 145.

La evolución de estas cifras demuestra que el aumento de comisiones de las tarjetas no responde a una actualización del IPC ni a un intento de equilibrarlo con los costes laborales, ya que el aumento de estas dos magnitudes (hasta 121 y 118, respectivamente) ha sido muy inferior al de los costes asociados a este medio de pago, que avanzaron hasta 204 (débito) y 145 (crédito). Esto conduce a pensar que la subida de cuotas y comisiones responde a una estrategia de aumento de beneficios de las entidades gracias a estas comisiones.

Esta hipótesis se confirma al comparar los ingresos anuales que las entidades obtienen respecto a los costes en los que incurren. Como ya te contamos en Kelisto, las cuotas y las comisiones de las tarjetas aportan a la banca unos ingresos de 3.266 millones de euros en la actualidad, una cifra que cuadruplica el coste total del mantenimiento del parque de cajeros en España, que a día de hoy asciende a 840 millones de euros. La diferencia entre los ingresos y costes de las entidades es de 2.426 millones de euros al año, un excedente que representa el 6,5% del valor agregado bruto (VAB) del sector de actividades financieras y seguros.

Falta autorregulación y una legislación eficaz para proteger al cliente

La legislación que regula el funcionamiento de las comisiones en España parece insuficiente para evitar el desequilibrio que se produce en la evolución de las comisiones por tarjetas bancarias. La ley solo pone un límite a esas comisiones: deben responder a un servicio que realmente se haya prestado y que haya sido aceptado por el consumidor. Ahora bien, no se determina cómo pueden valorarse esos gastos habidos ni qué entidad o institución realizará un seguimiento de las comisiones. Eso ha provocado que, desde 2005, las comisiones aplicadas por la banca crezcan a un ritmo mucho mayor de lo que lo hace el IPC o los costes laborales.

Además, la ausencia de una acción pública y la falta de iniciativa y autorregulación del sector –como sucede en otros países europeos- ha ayudado a que ese desequilibrio en la evolución de las comisiones se mantenga en el tiempo e, incluso, sea aún más acusado desde el inicio de la crisis.

Kelisto exige un sistema de comisiones más sencillo, transparente y justo para el consumidor

Ante el impacto socioeconómico y los perjuicios que genera el actual sistema de comisiones, desde Kelisto.es queremos:

1. Que se investigue la legalidad de las comisiones que cobran los bancos por las tarjetas y que cambie la normativa actual para aumentar la protección del consumidor

2. Una reforma integral del actual sistema de comisiones en España para que sea más justo, barato y sencillo

3. Un aumento de la transparencia y medidas que garanticen la publicación de información periódica y de fácil interpretación

Consulta todos los detalles de cada petición aquí

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Si quieres saber cuánto ingresa la banca por las comisiones de las tarjetas y cuánto gasta en dar este servicio, consulta nuestro reportaje.

Para conocer cuáles son las peticiones de Kelisto para poner fin a los actuales desequilibrios de la política de cuotas y comisiones de tarjetas, pincha aquí.

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