La banca ingresa 3.266 millones por las cuotas y comisiones de las tarjetas, el cuádruple de lo que gasta en mantener la red de cajeros

Ganancias

Tu opinión nos importa:

Puntúa y deja tu comentario.
¿Necesitas una tarjeta?

Te ayudamos a conseguirlo de forma inmediata

Según un estudio de Kelisto.es, las entidades ingresan 2.000 millones de euros al año por cuotas anuales y 1.266 millones en comisiones por retirada de efectivo, frente a los 840 millones de euros que gastan en el mantenimiento del parque de cajeros.

  • En España hay 69,7 millones de tarjetas en manos de 28 millones de personas (el 73% de la población adulta) que realizaron 901 millones de operaciones de retirada de efectivo en cajeros en 2013
  • Del total de operaciones en cajeros que se realizaron en España, la mitad (450 millones) están sujetas al pago de una comisión
  • Los usuarios de tarjetas de débito pagan 67 euros al año de media en gastos y comisiones (22 euros por cuota anual y 45 euros en comisiones de extracción), mientras que los de crédito abonan 90 euros (79 euros por cuotas y 11 por retirada)
  • La estructura de comisiones aplicada por los bancos provoca que un usuario en riesgo de pobreza pague el doble de comisiones (86 euros) que un consumidor medio (45 euros) por retirar dinero del cajero con tarjeta de débito
  • La normativa actual resulta insuficiente para proteger al consumidor, no establece mecanismos para el control de su cumplimiento y provoca que existan lagunas en materia de transparencia
  • Firma nuestra petición para exigir un sistema de comisiones más sencillo,  transparente y justo para el consumidor aquí

Campaign-cash-banner_horizontal

Las cuotas y las comisiones de las tarjetas bancarias aportan a la banca unos ingresos de 3.266 millones de euros, una cifra que cuadruplica el coste total del mantenimiento del parque de cajeros en España, que a día de hoy asciende a 840 millones de euros, según un estudio elaborado por la web independiente del ahorro, Kelisto.es. De los 3.266 millones ingresados por las entidades que emiten tarjetas, 2.000 millones de euros (61% del total) corresponden a las cuotas anuales y 1.266 millones, a las comisiones por extracción en cajeros.

Por tanto, solo las cuotas anuales permitirían cubrir los costes de mantenimiento y generar un excedente de 1.160 millones de euros para las entidades. En general, el excedente que genera esta actividad (2.426 millones) representa el 6,5% del valor agregado bruto (VAB) del sector de actividades financieras y seguros.

Este desequilibrio tiene un impacto social generalizado, dado que en España hay 69,7 millones de tarjetas emitidas en manos de 28 millones de personas, es decir, el 73% de la población adulta. Del total de tarjetas bancarias emitidas en el mercado nacional, el 62% son de crédito (43,2 millones) y el 38% restante de débito (26,4 millones). Ahora bien, aunque las tarjetas de crédito son más numerosas, el número de titulares es inferior (18,6 millones frente a 23,8 millones para las de débito) y la cantidad de operaciones que se realizan con ellas también: 332 millones (36% del total), frente a los 578 millones efectuadas con las de débito.

En España, la mayoría de las entidades financieras cobran a los titulares de tarjetas una cuota anual y, además, una comisión por retirada de efectivo, salvo que se utilicen los cajeros de la propia entidad en las extracciones con tarjeta de débito. Dichas comisiones son un porcentaje sobre el importe retirado, sujeto al pago de una cantidad mínima en euros.

En total, los consumidores realizaron 901 millones de operaciones de retirada de efectivo con tarjeta bancaria en 2013 (2,4 millones por día) por un importe equivalente al 10% del PIB (109.200 millones de euros). Más del 50% de esas operaciones (450 millones de extracciones) estuvieron sujetas al pago de una comisión, un porcentaje en el que ha influido la progresiva desaparición de cajeros automáticos en el mercado nacional.

En concreto, el número de dispensadores ha pasado de 61.714 unidades en 2008 a 52.221 en la actualidad. Estos expendedores de efectivo están agrupados en tres redes, cuyos accionistas son las propias entidades financieras: Servired (56% de los cajeros), Euro 6000 (23%) y 4B (21%). Cuando un cliente utiliza cajeros de otras redes, la entidad emisora de su tarjeta le cobra una comisión más elevada que cuando usa los de su propia red (salvo que sean los de la propia entidad).

La complejidad del actual sistema de comisiones deja en desventaja informativa al consumidor

Para averiguar el impacto de las comisiones en el bolsillo del consumidor, es necesario conocer cuáles son sus hábitos a la hora de usar las tarjetas. En el caso de las de débito, un usuario medio cuenta con 1,1 tarjetas y realiza 24 operaciones de retirada de efectivo al año por un importe medio de 111 euros cada una (2.423 euros en total): 12 en cajeros de la propia entidad (por tanto, sin comisión), 5 en los de la propia red y 7 en otras redes. De estas cifras se desprende que su gasto anual en comisiones se sitúa en 67 euros: 22 euros por cuota anual y 45 euros en comisiones por retirada de efectivo de cajeros.

Los consumidores que disponen de una tarjeta de débito abonan, de media, una cuota anual de 20 euros, según el análisis realizado por Kelisto.es de los costes aplicados por las 10 mayores entidades del país por volumen de activos (ver Tabla 1). Por lo que respecta a las comisiones por extracción, ninguna entidad cobra a sus clientes por sacar dinero en cajeros del propio banco a débito, pero sí lo hacen, sin excepción, si utilizan cajeros de la misma red. Salvo dos entidades, esa comisión es un porcentaje (1,73% del importe retirado, de media), sujeto a un pago mínimo por operación. Es decir, se saque la cantidad que se saque, se pagará un cantidad mínima, que se sitúa en 1,44 euros.

Si el consumidor desea sacar dinero a débito de una red distinta a la de su banco, pagará un porcentaje aún más elevado (4,32% del importe retirado) con un mínimo que también resulta más alto (3,61 euros). Estas comisiones coinciden, con escasas excepciones, con las que se cobran por sacar dinero en el extranjero. 

TABLA 1 Comisiones máximas de las tarjetas de débito vigentes al inicio de 2014

Tabla6

(1) No se especifica en los folletos sobre tarifas que sean comisiones máximas
* Estas entidades cargan una comisión fija por operación en la propia red, no un % (con un mínimo en €)
Fuente: Elaboración propia a partir de información de las páginas web de las distintas entidades.

Por su parte, aquellos consumidores que disponen de tarjeta de crédito cuentan con 2,3 tarjetas y realizan 17 operaciones de retirada de efectivo de 140 euros cada una (1.042 euros en total): la mitad en cajeros de la propia entidad y, el resto, en dispensadores de la propia red u otras redes. En consecuencia, su gasto anual en comisiones alcanza los 90 euros al año: 79 euros por cuota anual y 11 por comisiones de retirada de efectivo (en términos comparables).

Estos consumidores abonan una cuota anual media de 34 euros (ver Tabla 2). A la hora de extraer dinero de un cajero, las entidades cobran el 3,82% del importe (con un mínimo de 3,32 euros) por sacar en dispensadores del propio banco. Estas comisiones aumentan si el cliente usa cajeros de la misma red (4,51%, con 3,82 euros de mínimo), de otras redes (4,80%, con 3,89 euros de mínimo) o del extranjero (4,89%, con 4,08 euros de mínimo), aunque de forma menos pronunciada que en las tarjetas de débito. 

TABLA 2 Comisiones máximas de las tarjetas de crédito vigentes al inicio de 2014

Tabla7

(1) No se especifica en los folletos sobre tarifas que sean comisiones máximas
Fuente: Elaboración propia a partir de los datos recogidos en las páginas web de las distintas entidades.

La complejidad del esquema de comisiones que se aplica tanto a tarjetas de débito como de crédito siembra dudas sobre la protección del cliente bancario. Cada vez que sacan dinero de un cajero, los consumidores deben tener en cuenta que, salvo que lo hagan en su propio banco, tendrán que abonar un porcentaje sobre el importe retirado (sujeto a un mínimo en euros), que varía  según utilice cajeros de la propia red o de otras redes.

Sacar dinero con tarjeta de débito es más caro que hacerlo con una de crédito

Hay que tener en cuenta que las comisiones por extraer dinero con tarjetas de débito y de crédito no pueden compararse directamente: con las primeras, la operación queda registrada automáticamente en la cuenta, mientras que con las segundas no hace falta tener fondos, sino que la operación se liquidará posteriormente en las condiciones que el cliente pacte con su entidad.

De estas características, se deduce que las comisiones por extracción de las tarjetas de crédito tienen dos componentes: una comisión por un avance de crédito y otra por la propia retirada de efectivo. Suponiendo que la comisión por acceder al crédito es la que se aplica cuando se retira efectivo en cajeros del propio banco –porque en las de débito esa comisión es cero-, se pueden obtener cifras comparativas (ver Tabla 3). 

TABLA 3 Resumen de comisiones por disposición de efectivo según tipo de tarjeta

Tabla8

Fuente: elaboración propia

Tomando como referencia las comisiones en términos comparativos, se observa que existe una gran disparidad entre los costes que soportan las tarjetas de débito y las de crédito por un mismo servicio. Por ejemplo, un usuario de tarjeta de crédito pagaría un mínimo de 0,5 euros por sacar dinero de cajeros de su propia red (excluidos los de su propia entidad), mientras que uno que utilizara tarjeta de débito abonaría 1,44 euros, casi el triple. La diferencia es aún mayor en el caso de las comisiones por extraer efectivo de cajeros de otras redes: el mínimo aplicado con tarjeta de crédito asciende a 0,6 euros y el de tarjeta de débito a 3,61 euros, seis veces más.

A la vista de las cifras, da la impresión de que las entidades cobran por acceder al mismo servicio (sacar dinero en cajeros de la propia red o de otras redes) un importe muy superior cuando se utilizan tarjetas de débito (las más utilizadas para estas operaciones) que cuando la extracción se efectúa a crédito.

Los ciudadanos en riesgo de pobreza pagan el doble de comisiones que el usuario medio

El impacto económico que el consumidor soporta es aún mayor si se encuentra en riesgo de pobreza y exclusión social, dado que sus hábitos a la hora de usar la tarjeta son distintos: realiza más operaciones que el ciudadano medio, pero por un importe menor. Por ejemplo, en el caso de las tarjetas de débito, un usuario medio realiza 24 operaciones de extracción al año, con un importe medio por operación de 111 euros. En cambio, el consumidor en riesgo de pobreza efectúa 62 operaciones por valor de 30 euros cada una.

Dada la política de comisiones que se aplica en España -por la que se cobra un porcentaje del importe extraído, partiendo de un mínimo en euros-, un consumidor en riesgo de pobreza abonaría cada año 86 euros por sacar dinero del cajero (9,3% de lo extraído), mientras que el usuario medio pagaría casi la mitad: 45 euros, es decir, un 3,4% de la cantidad sacada (ver Tabla 4).

TABLA 4 Comisiones anuales por retirada de efectivo con tarjetas de débito (euros por usuario de tarjetas de débito)

Tabla9

Fuente: elaboración propia

La legislación actual no protege al cliente bancario

La legislación que regula el funcionamiento de este sistema de comisiones parece insuficiente para proteger al cliente. La ley indica que las comisiones serán las establecidas “libremente entre las entidades y el cliente”. Esto deja en manos de ambas partes (bancos y consumidores) la determinación de estos costes, lo que genera un importante desequilibrio, ya que los dos no disponen del mismo poder de negociación, ni de la misma información. 

Por otro lado, solo se pone un límite a esas comisiones: deben responder a un servicio que realmente se haya prestado y que haya sido aceptado por el consumidor. Ahora bien, no se determina cómo pueden valorarse esos gastos habidos ni qué entidad o institución realizará un seguimiento de estos costes en relación con las comisiones. Esto ha provocado que exista un fuerte desequilibrio entre las comisiones que tienen que abonar los consumidores y los gastos que realmente afrontan los bancos para mantener la red de cajeros, que es cuatro veces inferior.

Además, existen ciertas lagunas normativas en materias de transparencia. Por ejemplo, las entidades solo deben facilitar ciertos datos sobre su tarjeta más representativa, en lugar de hacerlo sobre todas, y no se precisa si deben facilitar información sobre comisiones máximas, medias o efectivas, como sucede en la mayoría de los países europeos. Como resultado de esta falta de concreción, nueve de las 10 entidades mayores del país solo muestran gastos máximos, lo que impide que el consumidor pueda saber, de antemano, los gastos reales que tendrá que asumir. 

Kelisto exige un sistema de comisiones más sencillo, transparente y justo para el consumidor

Ante el impacto socioeconómico y los perjuicios que genera el actual sistema de comisiones, desde Kelisto.es queremos:

1. Que se investigue la legalidad de las comisiones que cobran los bancos por las tarjetas y que cambie la normativa actual para aumentar la protección del consumidor

2. Una reforma integral del actual sistema de comisiones en España para que sea más justo, barato y sencillo

3. Un aumento de la transparencia y medidas que garanticen la publicación de información periódica y de fácil interpretación

NECESITAMOS TU AYUDA PARA CONSEGUIR UN SISTEMA DE COMISIONES MÁS SENCILLO, TRANSPARENTE Y JUSTO PARA EL CONSUMIDOR. FIRMA NUESTRA PETICIÓN AQUÍ.

Si quieres saber cuánto han aumentado las comisiones de las tarjetas desde 2005 hasta la actualidad, consulta nuestro reportaje.

Para conocer cuáles son las peticiones de Kelisto para poner fin a los actuales desequilibrios de la política de cuotas y comisiones de tarjetas, pincha aquí.

¿Qué te parece? Otros usuarios ya están comentando este artículo. Deja tu opinión aquí
Palabras clave: comisiones_abusivas
¿Necesitas una tarjeta?

Te ayudamos a conseguirlo de forma inmediata

Kelisto te ayuda
¿Necesitas un crédito?
Te ayudamos a conseguirlo con las mejores condiciones