prestamos para estudios

Préstamos para estudios: ¿qué son y cómo funcionan?

¿Necesitas un préstamo?

Te ayudamos a conseguirlo de forma inmediata
  • Si buscas financiación para pagar un máster o un grado, recuerda que los bancos disponen de productos concretos para ayudarte a pagar las tasas universitarias: los préstamos para estudios. Desde Kelisto hemos analizado qué requisitos deben cumplir quienes deseen solicitarlos y qué debe tenerse en cuenta a la hora de hacerlo.

Para muchos españoles la cuesta de enero no es nada comparada con la llegada de septiembre. Libros, matrículas y tasas universitarias se suman a los gastos habituales en muchos hogares, y no todos disponen de liquidez para asumirlos. Por eso, no es de extrañar que muchas familias acudan a los préstamos para estudios para costear la carrera, un máster, un curso de idiomas o una estancia formativa en el extranjero.

Si tú también te estás planteando recurrir a alguno de los mejores préstamos para estudios para pagar tu matrícula, en Kelisto te contamos todo lo que debes saber y qué debes tener en cuenta antes de firmar el contrato de la operación.

¿Qué son los préstamos para estudios?

Lo primero que debes saber sobre este tipo de productos es que los préstamos para estudios son un tipo producto de financiación que se enmarca dentro de los préstamos personales y que, como ocurre con estos, habitualmente son las entidades bancarias las que los ofrecen.

Para explicar de forma sencilla el funcionamiento de los préstamos para estudios, se los podría definir como una operación financiera en la que una entidad que actúa de prestamista entrega una cantidad pactada de dinero a un cliente –prestatario– a cambio de que éste se comprometa a devolverlo en el periodo de tiempo acordado (por lo general, mediante cuotas periódicas). Además, la entidad cobrará al prestatario por dejarle el dinero una cantidad en concepto de intereses que también deberá abonar en el calendario establecido. En cuanto a su principal particularidad, reside en que no existe una garantía específica, como sucede con la vivienda en las los préstamos hipotecarios, sino que el prestatario responde con sus bienes presentes y futuros.

Al contrario de lo que ocurre con otras formas de financiación, en el caso de los préstamos para estudios el banco establece unos límites al destino del dinero solicitado, que debe estar ligado al pago de la matrícula u otros gastos derivados de la actividad formativa, como puede ser el traslado fuera del domicilio habitual o el material académico. Cabe destacar que, al estar vinculados a la realización de una carrera, un máster, etc., su importe y su plazo máximo varían en base al precio y la duración de los estudios.

¿Qué tipos de préstamos para estudios existen y qué hay que cumplir para solicitarlos?

A la hora de buscar un préstamo para estudios, es importante que busques uno que coincida con el uso que vas a hacer del capital que recibas. Entre los productos de este tipo más frecuentes están:

  • Préstamos para estudios universitarios (grados): en primer lugar, es posible encontrar en el mercado productos para financiar solo la matrícula, ya sea de un máster, de la universidad o de un curso de idiomas, por ejemplo. También es posible encontrar entidades bancarias que añaden a su oferta préstamos al consumo para financiar las necesidades del día a día del estudiante.
  • Préstamos para estudios posuniversitarios (máster): ciertas entidades diferencian sus préstamos para estudios en función del tipo de formación al que se vaya a destinar el dinero, ofreciendo productos específicos para aquellos que vayan a cursar un máster.
  • Anticipos de beca: por último, a aquellos alumnos a los que se les ha concedido una beca por parte de algún organismo público,  algunos bancos les ofrecen la oportunidad de recibir este pago por adelantado y no en mitad del curso, como es habitual.
  • Préstamos para estudiantes sin nómina: aunque no son específicamente un tipo de préstamos, la particularidad de estos productos es que están abiertos a clientes que no dispongan de ingresos regulares y, por tanto, no cumplan con los requisitos de solvencia que normalmente exigen los bancos. En algunos casos, eso sí, te pedirán un aval para poder contratarlos. Antes de contratar un préstamo para estudiantes sin nómina, es esencial que analices las mismas cuestiones que con cualquier otro producto de financiación: el interés, las comisiones, el plazo máximo de amortización o la cantidad máxima que puedes solicitar son esenciales para saber si una oferta es realmente atractiva o no. 

A pesar de que cada uno está destinado a  sufragar unos gastos concretos, la mayoría de préstamos para estudios comparten algunas características comunes:

  • Como es lógico, este tipo de financiación está orientada a aquellos que estén en procesos de formación educativa, pero además algunos bancos ponen un límite de edad, que suele ir de los 18 a los 30 años. Esto no es siempre así, por lo que si has decidido retomar tus estudios después de la treintena, puedes buscar ofertas que no te impongan este requisito o recurrir a préstamos personales genéricos.
  • El plazo de amortización límite y el importe máximo de estos productos están ligados a la duración y precio de los estudios que se vayan a financiar, respectivamente, por lo que la cantidad que podrás solicitar suele ser menor en los destinados a pagar la matrícula de la universidad que en los que financian un máster.
  • Algunas ofertas exigen que los prestatarios sean estudiantes o estén relacionados de alguna manera con la enseñanza.
  • No es raro encontrar préstamos para estudios con carencia, es decir, ofertas que te eximen de devolver la deuda mientras estás estudiando y que solo te la exigirán cuando llegues al mundo laboral.
  • Entre sus comisiones, estos productos suelen incluir la de apertura.

¿Qué pasos debes seguir para solicitar un préstamo para estudios?

El proceso de solicitud de los préstamos para estudios es el mismo que para cualquier producto de financiación al consumo. Basta con que sigas estos pasos:

  • Consulta la publicidad de diferentes ofertas en entidades distintas para hacerte una idea de en torno a qué tipo de interés se mueven los préstamos para estudios en el momento de tu solicitud y cuáles son las comisiones que aplican. Así podrás detectar las ofertas más caras y descartarlas.
  • Una vez hayas seleccionado el préstamo que mejor se adecúa a tus necesidades, la entidad te pedirá que entregues cierta documentación –DNI, últimas nóminas, contrato de trabajo, declaración de IRPF, recibos y algún documento que demuestre la finalidad que vas a darle al dinero– a fin de hacer una evaluación de tu caso para averiguar si podrás devolver el importe que solicitas en el plazo indicado. En este proceso tendrán en cuenta tus ingresos, tu patrimonio, las deudas que tengas contraídas, tus avales en el caso de los tengas y también revisarán si estás inscrito en ficheros de morosos como el de Asnef.

Claves para elegir un préstamo para estudios

Solicitar un préstamo para estudios conlleva un riesgo, así que es importante que antes de hacerlo calcules el cuadro de amortización y tus posibilidades para hacer frente a la devolución del dinero. Para que puedas analizar bien si el producto cumple con lo que necesitas, te ofrecemos los factores a tener en cuenta para elegir el mejor préstamo de estudios:

  • Intereses: es lo que te cobra el banco por prestarte el dinero. Se expresa en forma de Tipo de Interés Nominal (TIN) o Tasa Anual Equivalente (TAE), dos magnitudes esenciales para el cálculo de intereses reales de cualquier préstamo. La TAE es la que te permitirá comparar ofertas, ya que incluye el TIN más las comisiones y tiene en cuenta el plazo de amortización del préstamo. Algunas entidades no indican el TIN en las ofertas de préstamos para estudios disponibles en sus páginas web, y la TAE que reflejan está calculada para un importe y plazo concretos. En estos casos, deberás dirigirte a la entidad para conocer cuál sería el interés a pagar en tu caso.
  • Comisiones: el interés de los préstamos para estudios suele ir acompañado de diferentes comisiones que cobra el banco por distintos conceptos. Si un préstamo tiene un TIN muy bajo pero presenta comisiones muy elevadas, podría resultar más caro que otro con un TIN superior pero sin comisiones. Por eso siempre debes fijarte en la TAE. En cuanto a las comisiones más habituales, se trata de las de estudio, apertura y cancelación anticipada, aunque muchas ofertas no aplican la primera de ellas.
  •  Importe máximo: todas las ofertas de productos de financiación fijan un importe máximo, que es la cantidad límite que te permiten solicitar. En este caso, este importe máximo puede venir determinado por el coste de la formación.
  • Plazo de amortización: cuando solicitas préstamos te comprometes a devolver el dinero en un periodo de tiempo acordado con la entidad prestamista. Ese periodo es el plazo de amortización y en los préstamos para estudios está muy ligado a la duración de los mismos. Es importante que conozcas los intereses a los que te enfrentarías en caso de demora, ya que si pasado un tiempo continúas sin saldar su deuda, la entidad prestamista tendrá derecho a intentar recuperar el dinero mediante el procedimiento que establece la Ley de Enjuiciamiento Civil, así que podría lograr que un juez embargara tus bienes. En el caso de que hayas recurrido a un aval a la hora de contratar el préstamo, el banco podría exigir directamente al avalista que abone los pagos pendientes.
  • Requisitos: las entidades pueden exigirte una serie de condiciones para poder acceder a este tipo de productos, que pueden ir desde requisitos económicos (como unos ingresos mínimos mensuales) hasta exigencias relacionadas con una edad límite.
  • Vinculación: las ofertas de préstamos para estudios habitualmente están ligadas a la contratación de una serie de productos con la entidad como pueden ser cuentas o tarjetas. Revisa bien el coste de estos extras porque pueden encarecer mucho tu préstamo.
  • Periodo de carencia: algunas entidades ofrecen préstamos para estudios con una carencia que pueden ser de meses o, incluso, de años. Estas ofertas permiten que, durante un tiempo, no tengas que pagar nada (carencia total) o solo debas abonar los intereses (carencia parcial). Ahora bien, durante este tiempo tu deuda seguirá generando intereses por lo que se incrementará la cantidad que tendrás que abonar al banco al vencimiento de la operación. Por tanto, antes de contratar préstamos para estudios con carencia, es importante que analices sus condiciones y, sobre todo, si crees que necesitarás recurrir a esta facilidad para la devolución de tu deuda. 

Recuerda que, de acuerdo con la Directiva de créditos al consumo, cuando solicites este tipo de financiación, tienes derecho a recibir por parte de la entidad una publicidad transparente sobre las condiciones del producto que vas a contratar. La normativa europea también permite que, si cambias de idea, puedas rechazar el contrato que firmaste. Eso sí, tendrás que hacerlo en un plazo máximo de 14 días, aunque tendrás que devolver el dinero que te hayan ingresado, los intereses y las comisiones no reembolsables. Además, tienes derecho a amortizar el pago antes de tiempo, aunque deberás abonar un coste por ello si así lo especifica el contrato del préstamo. Ahora bien, esta comisión no debe ser superior al 0,5-1%.

Alternativas a los préstamos para estudios

Si no cumples los requisitos para acceder a los préstamos para estudios por razones de  solvencia, tendrás que buscar financiación en otro tipo de compañías, como los establecimientos financieros de crédito, entre los que figuran empresas como Cofidis Cetelem, o a las empresas especializadas en micropréstamos. Ahora bien, debes tener presente que con este tipo de productos pagarás unos intereses mayores y podrás solicitar importes inferiores –un máximo de 800 euros en el caso de los micropréstamos– que pueden serte útiles para pagar los libros de texto, por ejemplo, pero son insuficientes para costear un MBA.

Si te has decidido a buscar financiación para pagar tus estudios, utilizar nuestro comparador de préstamos puede servirte de ayuda: solo tendrás que indicar el tipo de préstamo que te interesa, la cuantía que necesitas y el plazo en el que quieres devolverlo y en cuestión de segundos te mostraremos todas las ofertas disponibles y acordes a lo que buscas.

Otros artículos que también te podrían interesar:

Tu opinión nos importa

Puntúa y deja tu comentario

¿Necesitas un préstamo?

Te ayudamos a conseguirlo de forma inmediata