Claves para entender la nueva factura de la luz

Red Electrica

Tu opinión nos importa:

Puntúa y deja tu comentario.
Ahorra hasta 194€ en tu factura de la luz
COMPARA AHORA

Hay algo por lo que pagas más cada día sin saber muy bien por qué: la electricidad. Pero ya hay un pequeño consuelo: desde el 1 de enero de 2014 la nueva ley eléctrica obligará a las empresas a simplificar la factura. En Kelisto te ayudamos a entender mejor lo que esconde tu recibo.

Qué pagamos en nuestra factura

La factura de la luz incluye cuatro aspectos: la potencia contratada, la energía consumida, el alquiler del contador y los impuestos. Sólo los dos primeros conceptos pueden variar su precio, mientras los otros tienen un coste fijo.

En la primera página de las nuevas facturas aparecerá el importe total a pagar y un breve desglose en el que se indica cuánto pagas por cada concepto:

  1. Potencia contratada: se expresa en kilovatios (kW) y se refiere a la potencia que un cliente contrata con su compañía eléctrica. Dependerá de los aparatos que tengamos en nuestra casa, cuantos más aparatos eléctricos tengamos instalados, más potencia deberemos contratar y el recibo será más caro.
  2. Energía consumida: se expresa en kilovatios/hora (kWh) y se trata de la energía que hemos consumido durante el periodo al que se refiere el recibo y que se registra en el contador. Es decir, la energía que han necesitado los aparatos eléctricos que tenemos en casa.
  3. Alquiler de contador: cada mes pagamos por el alquiler y mantenimiento de estos equipos entre 0,81 y 1,15 euros.
  4. Impuestos: son dos, el de la electricidad (cerca de un 6%) y el 21% de IVA, lo que suma un total de un 27% por este concepto.

Tipo de tarifa y contrato

En la primera página de la factura encontrarás el recuadro “Datos de contratación y suministro” donde podrás saber si tienes la tarifa regulada (la TUR o tarifa de último recurso  que a partir de febrero de 2014 se conocerá como Precio Voluntario para Pequeño Consumidor), o si lo que tienes es, por el contrario, un contrato en el mercado libre.

  1. Tarifa regulada: es la tarifa fijada por el Gobierno y a la que tienen derecho todos los consumidores con una potencia contratada inferior a 10 kW.
  2. Contrato en el mercado libre: en este tipo de contrato los consumidores pueden negociar libremente el precio de la energía con la comercializadora que elijan.

En la primera página de la factura también encontrarás información sobre si tu contrato tiene o no discriminación horaria. Si cuentas con un contrato con discriminación horaria quiere decir que durante ciertas horas del día pagas menos por tu consumo energético. En el recibo se detalla cuántos kilovatios/hora has consumido en el periodo de horas punta, el más caro (de las 13 a las 23 horas en verano y de las 12 a las 22 horas en invierno), y cuántos en el periodo de horas valle, el más barato.

A quién estamos pagando

La nueva factura incluye, en la cabecera, el logo de la empresa comercializadora, que es la encargada de suministrar la energía a los consumidores. Hasta 2009 las propietarias de los tendidos de distribución, las clásicas eléctricas, eran las distribuidoras y comercializadoras, que se encargaban también de vender la energía. Ahora, sin embargo, existe un gran número de comercializadoras alternativas que amplían el abanico de opciones para los usuarios. Algunas de estas nuevas comercializadoras están especializadas en ofrecer electricidad 100% renovable o en la gestión por Internet como Gesternova, Audax y Enara.

En la segunda página del recibo encontrarás un desglose con el origen de la electricidad a nivel nacional, es decir, qué porcentaje es nuclear, renovable o gas. A continuación, aparecen los porcentajes del origen de la electricidad que vende tu comercializadora. Así podrás comparar y ver, por ejemplo, si la energía que consumes es más verde que la media nacional.

Por qué pagas lo que pagas

En la segunda página del recibo verás también un cuadro con el “Destino del importe de la factura”. En este apartado verás un quesito, el típico círculo con franjas de colores, en el que podrás identificar rápidamente a dónde va cada euro. Aparte de los impuestos, las dos grandes porciones corresponden al coste de la energía y los denominados peajes: transporte y distribución de la energía, intereses de la deuda eléctrica e  incentivos a las renovables, una tasa adicional que pagamos a estas tecnologías verdes.

Conoce tu consumo

La tercera página de la factura recoge el clásico gráfico de barras que vemos también en las facturas de telefonía móvil y que te permite saber si has consumido más o menos que en los meses anteriores. Las barras precisarán si el consumo está calculado a partir de lecturas reales o de estimaciones y tendrás una línea de corte con la media de tu consumo.

Por cierto, algunas de las nuevas comercializadoras independientes ofrecen en sus recibos información sobre si consumes más o menos que la media de tus vecinos del mismo bloque o barrio.

Qué hacer si no estás de acuerdo con tu factura

Es posible que no estés del todo de acuerdo con lo que veas en tu recibo. Para emitir tus quejas, al final de la primera página del recibo hay un recuadro llamado “Atención al cliente y reclamaciones”. Este apartado recoge la información que deberás aportar al operador de tu compañía, incluido el Código Universal de Punto de Suministro o CUPS, un código único que identifica cada punto de suministro de energía. Aparecen allí también los teléfonos de atención al cliente, averías, urgencias y reclamaciones. En este último caso, la empresa debe ofrecer también una dirección de correo electrónico. Por si todo esto no sirviese de nada, verás además el contacto para dirigirte a los servicios de consumo de tu comunidad autónoma.

Así funciona tu nuevo recibo de la luz. ¿Crees que servirá para que el consumidor pueda entenderlo mejor? 

¿Qué te parece? Otros usuarios ya están comentando este artículo. Deja tu opinión aquí
Ahorra 168 euros en tu factura de la luz
COMPARA AHORA