¿Cómo influyen los tipos de interés en la cuota de tu hipoteca?

Shutterstock 272987771

Tu opinión nos importa:

Puntúa y deja tu comentario.
¿Necesitas una hipoteca?

Te ayudamos a conseguirla de forma inmediata

La cuota que un consumidor deberá pagar por su hipoteca dependerá de los tipos de interés que haya acordado con su banco y de cómo éstos varíen a lo largo del tiempo. En Kelisto te explicamos qué significa este concepto, cómo se calcula y de qué informa impacta en el coste de un préstamo.

En el ámbito de las finanzas personales, los tipos de interés pueden indicar dos cosas distintas: lo que un cliente tendrá que pagar a su banco cuando este le presta dinero, o lo que una entidad abona a un consumidor a cambio de que este deje unos ahorros, por ejemplo, en un depósito a plazo.

Por tanto, cuando hablamos de hipotecas, los tipos de interés son el indicador que muestra el coste que tendrá que asumir un usuario cuando su banco le deja dinero para financiar la compra de una vivienda. Es decir, cuando un banco presta dinero a un consumidor, le facilitará una determinada cantidad (en jerga técnica, lo que se conoce como “principal”), a lo que le va a añadir un determinado porcentaje que se suma a esa cifra.

Ahora bien, el interés puede ser de dos tipos:

  • Tipos de interés variables

Como su propio nombre indica, los variables son aquellos que cambian con el paso del tiempo. En el caso de las hipotecas, en España lo normal es que cuando esa tasa que se suma al dinero que presta el banco es variable, tome como referencia para calcularla el euríbor a un año.

 

El euríbor (Euro Interbank Offered Rate) es el precio que pagan las entidades europeas por dejarse dinero entre sí a un plazo que puede ser mensual, semestral, anual… En el caso de las hipotecas con variables que se firman en España, la gran mayoría toma como referencia el euríbor a un año.

 

En la práctica, este indicador se aplica al interés de un préstamo de la siguiente manera. Cuando un usuario contrata una hipoteca, su banco establecerá un determinado diferencial (en forma de porcentaje) que se sumará al euribor. Por ejemplo, en junio de 2015, la Nueva Hipoteca Santander cobraba a sus clientes más vinculados euríbor+1,25%. Eso significa que, si un usuario firmara su contrato con el euríbor de mayo de 2015 (0,16), el interés que tendría que pagar por la hipoteca sería del 1,41% (1,25+0,16).

 

Ahora bien, ¿qué pasaría dentro de un año? Pasados 12 meses, el banco revisaría los de ese préstamo y pasaría a utilizar para el cálculo el euríbor de ese momento. Por tanto, si ese índice hubiera subido hasta el 2,5% en mayo de 2016, el interés que tendría que pagar el consumidor sería del 2,66% (2,5+0,16).

  • Tipos de interés fijos

En España, el 90% de las hipotecas que se firman tienen un interés variable. Sin embargo, a lo largo de 2015 las entidades han comenzado a lanzar ofertas a tipo fijo cada vez más competitivas que podrían hacer que ese porcentaje fuera cambiando.

Los tipos de interés fijos, al contrario que los variables, permanecen constantes durante toda la vida de un préstamo hipotecario. Cuando se opta por esta modalidad, el interés de la hipoteca ya no se calcula teniendo en cuenta un índice que fluctúa, al que se le suma un determinado porcentaje. En estos casos, la entidad establece una tasa determinada que no cambiará durante toda la vida del préstamo. Lógicamente, esta cifra será más alta que el diferencial que se utiliza en las hipotecas variables.

El interés que aplican los bancos, tanto a las hipotecas como a cualquier otro tipo de préstamo, no está regulado por ley. Es decir, las entidades pueden cobrar a sus clientes lo que consideren oportuno. Ahora bien, sí que existen ciertas obligaciones que las entidades deben cumplir. Por ejemplo, tienen que publicar los tipos que van a aplicar cuando se produce un descubierto en una cuenta corriente. Es decir, lo que van a cobrar a un cliente si se queda en números rojos. Además, en este caso, la normativa no solo establece que los datos deben hacerse públicos: también determina que el interés que se cobra (expresado en Tasa Anual Equivalente) no podrá superar el interés legal del dinero multiplicado por 2,5.

Palabras clave: Guía hipotecas
¿Necesitas una hipoteca?

Te ayudamos a conseguirla de forma inmediata

Kelisto te ayuda
¿Buscas una hipoteca?
Un experto te ayudará a encontrar la hipoteca idónea para tí