El número de hogares en pobreza energética en España superará los 4 millones en 2014

Pobreza Energetica

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  • Más de cuatro millones de personas sufren pobreza energética en España, es decir, no pueden mantener su vivienda a una temperatura adecuada en invierno – equivalente a algo más del 9% de la población
  • El aumento de los precios de la energía en nuestro país y la caída de los ingresos de las familias han disparado el número de personas que sufren pobreza energética: de 2,7 millones en 2008 a 4,2 millones en 2012, 1,4 millones de personas más
  • Actualmente, la pobreza energética es responsable de más de 2.300 muertes al año, más que los accidentes de tráfico
  • Las familias que sufren pobreza energética en España sólo pueden acudir a organizaciones sociales o religiosas en busca de ayuda o si no, quedan expuestas al corte del suministro

Cada año son más los hogares españoles que se encuentran en situación de pobreza energética. Las altas tasas de paro y los impuestos han reducido los ingresos de las familias, a lo que se une el incremento de los precios de la energía. En 2014, más de cuatro millones de hogares sufrirán pobreza energética.

El término pobreza energética se asocia a menudo con países en vías de desarrollo y con la falta de acceso a la energía. Sin embargo, este problema también está presente en países desarrollados y, aunque en España no hay una definición oficial al problema, por lo general hace referencia a los hogares que necesitan gastar más del 10% de sus ingresos para calentar la casa en un estándar adecuado: 21 grados en la sala de estar y 18 en el resto de habitaciones ocupadas.

En 2012, 4,2 millones de personas ya sufrían pobreza energética en España, una cifra que ha aumentado en 1,4 millones desde 2008. Según el análisis de Kelisto, los ingresos de los hogares españoles se redujeron un 3,5% en el último año. Si a esto le sumamos la subida del 2,3% en la factura de la luz fijada por el Gobierno para el primer trimestre de 2014, todo apunta a que el número de hogares que se encontraban en situación de pobreza energética se incrementará este año, superando los 4,2 millones.

El incremento de los precios afectará en mayor medida a los colectivos vulnerables. En el caso de uno de estos grupos, los pensionistas, la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA) señala que, “como siempre”, el colectivo de los mayores es uno de los sectores más afectados: “Mientras las pensiones públicas se han revalorizado un 0,25% para 2014, el precio de la luz subirá un 2,3%. Considerando que muchos mayores están ayudando a sus familias a seguir adelante porque sus hijos se encuentran en situación de desempleo, todo esto hace que la situación para estos mayores sea más complicada”.

Un fenómeno emergente

Con un 21,6% de población en riesgo de pobreza en 2013, según la Encuesta de Condiciones de Vida que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE), la situación en España no parece haber mejorado. Según esta encuesta, un 17,9% de los hogares no puede mantener una temperatura suficientemente cálida en invierno, un dato 4,3 puntos mayor que el que se registró en 2007.

Esta cifra se eleva sustancialmente en el caso de algunas Comunidades Autónomas. En Andalucía, por ejemplo, el 31,2% de los hogares no está lo suficientemente cálido durante los meses fríos, casi 10 puntos más que en 2007 (21,6%). Por delante de Andalucía solo se sitúan Ceuta (47,3%) y Murcia (31,9%). En este contexto, la Junta de Andalucía está estudiando la posibilidad de establecer medidas legislativas que garanticen los suministros de agua y electricidad en los hogares acogidos al salario social.

Otra comunidad afectada especialmente por la pobreza energética es Cataluña, donde recientemente se ha aprobado un decreto ley que impide la interrupción de los suministros energéticos a las personas en situación de vulnerabilidad económica durante los meses de invierno. De este modo, de noviembre a marzo, las unidades familiares que así lo acrediten tendrán garantizados los servicios de electricidad y de gas.

El bono social, insuficiente para resolver el problema

Pese a que la pobreza energética es un problema creciente en nuestro país aún no se han puesto en marcha medidas efectivas para paliar sus efectos. De hecho, actualmente la pobreza energética es responsable de más de 2.300 muertes prematuras al año, un número más elevado que la cifra de fallecimientos por accidentes en carretera, que en 2013 no superó los 1.200.

La única medida que existe en España para que los consumidores más desprotegidos paguen menos en sus facturas energéticas es el bono social, la tarifa creada en 2009 para proteger a los colectivos más vulnerables.

Sin embargo, esta medida se ha mostrado insuficiente para paliar la pobreza energética, ya que no tiene en cuenta al gas natural o gas butano, que es el combustible utilizado en muchos hogares para la calefacción: “un servicio de la energía clave cuando hablamos de pobreza energética”, señala Sergio Tirado, director técnico del estudio “Pobreza energética en España” elaborado por la Asociación de Ciencias ambientales (ACA). Además, tampoco está claro que todos los hogares receptores, aunque potencialmente vulnerables, estén en situación de pobreza energética. Es decir, es una iniciativa que está ayudando en alguna medida a familias en pobreza energética, pero que es insuficiente y probablemente no siempre beneficie a hogares con este problema.

Una tercera crítica que se le puede hacer al bono social es que es una medida que no resuelve las causas estructurales de la pobreza energética, como son el desempleo, los bajos ingresos de los hogares o la baja eficiencia energética de las viviendas.

En Europa, por lo general, los Estados Miembros con menores tasas de pobreza y exclusión social son también los que tienen menores porcentajes de población incapaz de mantener su vivienda a una temperatura adecuada.

Para ayudar a paliar la pobreza energética, los Gobiernos de la Unión Europea han promovido distintas medidas, desde la mejora de la eficiencia en viviendas de protección oficial (VPO), pasando por el mencionado bono social y otras ayudas económicas, hasta el caso de algunos estados que prohíben la desconexión en períodos críticos para los hogares vulnerables. Reino Unido es el país con más experiencia en la definición de políticas y aplicación de medidas orientadas específicamente a combatir la pobreza energética. Sin embargo, sus tasas de pobreza energética han aumentado en los últimos años a pesar de que el gobierno se ha propuesto acabar con esta problemática en 2016.

Una reforma que no convence

La nueva Ley del sector eléctrico ha despertado quejas en diferentes sectores, principalmente entre las voces que defienden un sistema que apueste por una energía más limpia. Entre ellas se encuentra Cote Romero, directora general de Ecooo y miembro de la plataforma por un nuevo modelo energético, que sostiene que “estamos ante una reforma cuyo objetivo final es mantener el statu quo de las grandes corporaciones eléctricas. Hay que recordar que el sector eléctrico arrastra un déficit de casi 30.000 millones de euros que los consumidores de la luz debemos a las eléctricas”.

En relación a este debate sobre la reforma eléctrica, Sergio Tirado recuerda que hasta ahora la política energética no ha tenido en cuenta la preocupación de los consumidores finales por los precios. “Quizás ha habido más preocupación por los usos no residenciales -industriales, comerciales, etc.- de la energía que por los hogares, ya que desde los centros de decisión se tiende a dar prioridad a estos sectores, pensando en términos de competitividad”.

En opinión de este experto una política energética que no entienda los impactos sobre el bienestar de la pobreza energética será socialmente injusta, ya que no se trata únicamente de no poder afrontar con comodidad las facturas de la energía doméstica, sino que está comprobado que habitar una vivienda con temperaturas inadecuadas aumenta el riesgo de enfermar o morir prematuramente, además de constituir un síntoma de exclusión social. “Idealmente, una política energética verdaderamente sostenible debería tener como prioridades la reducción de los impactos ambientales y sociales del modelo de consumo de energía existente, o lo que es lo mismo: afrontar los retos del cambio climático, de la contaminación atmosférica y de la pobreza energética”.

Aunque la distribución de energía es un sistema muy regulado y centralizado, los hogares (sobre todos aquellos vulnerables) pueden tomar las riendas de su consumo de energía con acciones individuales. Seguir los consejos de Kelisto para ahorrar luz y gas en nuestros hogares y comparar entre las distintas ofertas del mercado son acciones fundamentales para no pagar de más.

La pobreza energética es un problema social que exige medidas rotundas por parte de los gobiernos. Sin embargo, los pequeños gestos que se pueden poner en práctica de forma individual pueden suponer ahorros de 250 euros en la factura de la luz y 65 euros en la factura del gas.

Propuesta de soluciones al problema de la pobreza energética

Las escasas medidas puestas en marcha para paliar la pobreza energética en España han sido insuficientes. Por ello, Kelisto.es reclama acciones efectivas que contribuyan a reducir este problema creciente, como las que se exponen a continuación.

  • Prohibición de los cortes de suministro de luz y gas en los meses más fríos, algo que ya se ha hecho en algunas comunidades como Cataluña.
  • Vincular el bono social a los niveles de renta. De este modo, podrán acceder a él familias con pocos recursos, independientemente del número de hijos o de que estén o no todos sus miembros en paro.
  • Extender el bono social a la tarifa del gas e incrementar su descuento sobre la tarifa regulada. Actualmente los descuentos para un usuario medio son de poco más de 100 euros al año, algo insuficiente si hablamos de hogares con pocos recursos.
  • El sistema actual penaliza el ahorro y ahoga a los pequeños consumidores. Por ello, es necesario reducir al máximo el término fijo de la factura energética, con el fin de que lo que paguen los usuarios dependa en mayor medida del consumo energético y no de peajes e impuestos.

Consejos para protegerse del frío y ahorrar energía en el hogar

Además de los consejos para ahorrar en tus facturas de gas y electricidad que ya te contamos en Kelisto, a continuación detallamos algunos consejos para protegerse del frío dentro de casa y evitar pagar de más en las facturas energéticas:

  • Acondicionar la casa y el equipamiento:
    • Revisar el aislamiento de puertas y ventanas para reducir pérdidas de calor
    • Comprobar que el sistema de calefacción funciona correctamente y realizar el mantenimiento de la caldera una vez al año
    • Asegurarse de que las estufas de leña y gas funcionan correctamente antes de utilizarlas y que las salidas de aire no están obstruidas
  • Mantener la vivienda a la temperatura adecuada: colocar un termostato en la sala de estar a 21º, un sencillo gesto que permite ahorrar en la factura y evitar cambios bruscos de temperatura.
  • Reclamar beneficios y subvenciones: si el usuario se encuentra en una situación de vulnerabilidad puede consultar si tiene derecho al bono social. En caso de que necesite cambiar la caldera es conveniente comprobar si la Comunidad Autónoma correspondiente cuenta en ese momento con un Plan Renove que le permita reducir el coste.
  • Utilizar ropa apropiada:
    • Utilizar varias capas finas de ropa en lugar de una capa gruesa
    • Elegir prendas de lana o algodón
    • Elegir zapatos con suela gruesa para proteger los pies del frío
  • Mantenerse activo:
    • No permanecer sentado durante largos periodos de tiempo
    • Distribuir las tareas a lo largo de todo el día
  • Comer de forma adecuada:
    • Tomar al menos una comida caliente al día
    • Tomar bebidas calientes de forma regular durante todo el día, principalmente antes de acostarse
    • Las bebidas con cafeína pueden aumentar el metabolismo y favorecer la pérdida de temperatura, por lo que conviene no abusar de ellas

Fuentes:
1 Datos: Porcentaje de población que no puede mantener la casa a temperatura adecuada: Eurostat (Inability to keep home adequately warm) en contraste con los datos del censo de población para 2008 y 2012 del Instituto Nacional de Estadística (INE).

² Diferencia entre el porcentaje de personas afectadas en 2012 (9,1%) y en 2008 (6%) con datos de Eurostat, teniendo en cuenta las cifras de población total para ambos periodos del censo de población del INE.

³Informe Sostenibilidad en España 2012. Observatorio de la sostenibilidad en España.

⁴Datos Eurostat 2012 (Inability to keep home adequately warm).

⁵ Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre el tema “Por una acción europea coordinada para prevenir y combatir la pobreza energética”. Comisión Europea 2013.

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