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Usuario Paga Una Compra Con Su Tarjeta

El consumidor hará frente a un máximo de 50 euros si le roban la tarjeta

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  • Hoy termina el plazo de consulta pública para que la nueva Directiva de Servicios de Pago revisada (DSP2) pueda entrar en vigor en España.

Al igual que ya pasó con la nueva ley hipotecaria, España llega tarde a la aplicación de una normativa de gran relevancia para el consumidor. La nueva Directiva de Servicios de Pago revisada (DSP2 por sus siglas en inglés) nació con el objetivo de modernizar este tipo de herramientas, proteger al consumidor e, incluso, ahorrarle dinero, y tenía que haber entrado en vigor el pasado 13 de enero. Sin embargo, hoy ha terminado el plazo de consulta pública previo a su inclusión en la normativa española y habrá que esperar todavía unas semanas hasta que su puesta en funcionamiento sea una realidad.

Con su entrada en vigor, la Comisión Europea prevé que la Directiva de Servicios de Pago revisada (DSP2) no solo ayudará al desarrollo de los pagos móviles y online, sino que también tendrá un impacto directo en el bolsillo de los consumidores, con un ahorro de más de 550 millones de euros al año gracias a la eliminación de recargos que se podían aplicar hasta ahora.

Para que sepas cómo te afectará en tu día a día la Directiva de Servicios de Pago revisada (DSP2), en Kelisto hemos analizado su contenido y te ofrecemos las principales claves:

Se eliminan los recargos por uso de tarjeta

La nueva Directiva de Servicios de Pago revisada (DSP2) prohibirá que se cobren gastos adicionales cuando un consumidor usa su tarjeta de débito para realizar pagos, tanto en establecimientos físicos como en páginas web. Estos recargos ya estaban prohibidos en nuestro país gracias al Real Decreto Ley 8/2014, pero algunas compañías los seguían cobrando, tal y como ya denunciamos en este artículo.

Se limita la responsabilidad del cliente en caso de robo de la tarjeta

Hasta ahora, los proveedores de servicios de pagos podían establecer que sus clientes tenían parte de responsabilidad cuando se producía un uso fraudulento de su tarjeta como consecuencia, por ejemplo, de un robo. Dicha responsabilidad estaba limitada a 150 euros pero, con la nueva DSP2, la cifra bajará hasta un máximo de 50 euros, salvo en casos de máxima negligencia por parte del propietario del plástico.

Se refuerza la seguridad para pagos online

Con la entrada en vigor de la Directiva de Servicios de Pago revisada, los proveedores de servicios de pago tendrán que aplicar la conocida como “Autentificación Reforzada del Cliente” (SCA por sus siglas en inglés) cuando el consumidor inicie una transacción. Este procedimiento permite validar la identidad del usuario mediante dos o más elementos, entre los que figuran el código PIN, la huella dactilar, el reconocimiento de voz o un código de verificación generado específicamente para cada operación.

Se establece un derecho “incondicional” de devolución de cualquier pago

La nueva normativa establece un nuevo derecho para el consumidor. Cuando el usuario de un medio de pago reciba un adeudo en su cuenta (por ejemplo, una factura de la luz o de teléfono), podrá solicitar la devolución de la misma de forma “incondicional” (es decir, sin que se le pidan explicaciones) durante un plazo de ocho semanas desde que el dinero se le retiró de la cuenta.

Más protección ante el bloqueo de dinero en una cuenta bancaria

Cuando se contrata un coche de alquiler o se reserva una habitación de hotel, es habitual que la compañía que ofrece el servicio bloquee cierta cantidad de dinero en la cuenta del cliente para garantizar el pago. Con la entrada en  funcionamiento de la DSP2, la compañía que desee inmovilizar el dinero solo podrá hacerlo si el consumidor da su consentimiento para que se congele una cantidad exacta de dinero, en lugar de que esa cifra sea indeterminada, como sucedía hasta ahora.

Se reduce el plazo para resolver reclamaciones a proveedores de servicios de pago

Entre las medidas de protección al consumidor de la DSP2, se establece una reducción del tiempo de respuesta para las reclamaciones que un consumidor pudiera interponer a un proveedor de servicios de pago. Dicho período pasará, tras su entrada en vigor, de los dos meses actuales a 15 días hábiles.

Se regula el acceso de terceros a las cuentas de los consumidores

Otra de las novedades de la nueva Directiva de Servicios de Pago revisada es que se eliminarán las barreras para el funcionamiento de iniciadores de pagos o agregadores de cuentas, que podrán acceder a la infraestructura de los  bancos para conseguir la información necesaria para su funcionamiento. Al mismo tiempo, se reforzará la identificación de los consumidores para que este tipo de agregadores e iniciadores puedan acceder a sus cuentas. 

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