Claves para elegir entre seguro del hogar individual y comunitario

Kel 17

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Si vives en un piso, es muy probable que en algún momento a la comunidad de propietarios se os haya planteado la duda de si contratar un seguro comunitario en lugar de uno individual para cada vivienda. ¿Qué tiene más ventajas? ¿Es verdad que contratando uno para todos los vecinos se ahorra respecto a un seguro para cada uno? 
 
Por ejemplo, se suele decir que con el seguro comunitario podemos evitar incluir en el seguro de hogar individual el continente (es decir, el edificio), porque éste queda cubierto por el de la comunidad y así ahorraríamos una parte importante del precio de nuestro seguro. O que debemos revisar bien qué nos cubre la póliza de la comunidad para no volver a asegurar el mismo ítem en nuestra póliza individual. Pero veamos qué hay de cierto en esto y analicemos pros y contras de una y otra opción.

El seguro comunitario, ¿qué es?

El seguro comunitario es una póliza que contrata la comunidad de propietarios para cubrir los riesgos que se puedan producir en la totalidad del edificio, en las partes comunes, fachadas, tejados, o por la rotura de elementos comunes (tuberías bajantes comunitarias) y por los daños ocasionados a terceros. Los locales comerciales, plazas de garaje y trasteros de la comunidad también se pueden incluir en esta póliza. Son espacios que, de otra manera, sería más difícil asegurar.
Las pólizas comunitarias consideran tres tipos de capitales:
  • Continente: la estructura del edificio, los muros, ventanas, puertas, etcétera. Se calcula el valor real de la vivienda, sin tener en cuenta el del terreno.
  • Contenido: muebles y enseres de uso común.
  • Responsabilidad civil: los daños causados a terceros.
Este seguro no siempre cubre todos los siniestros y no es obligatorio, aunque en algunas comunidades autónomas (Madrid y Comunidad Valenciana) sí lo es tener un seguro de Incendios y de daños a terceros, es decir, de Responsabilidad Civil. Seguramente ésta sea la parte más importante de estos contratos, ya que, en caso de daños personales, las indemnizaciones podrían ser cuantiosas y muy difíciles de cubrir de nuestro bolsillo.
Un seguro comunitario suele cubrir:
  • Daños producidos por incendio, rayo, explosión, implosión, autoexplosión y sus efectos secundarios.
  • Electricidad, humo, viento, pedrisco y nieve.
  • Gastos de salvamento, demolición, desescombro y extinción.
  • Daños por agua, incluyendo los gastos de localización y reparación de la avería.
  • Rotura de lunas, espejos, cristales y metacrilatos, incluyendo los gastos de instalación.
  • Desalojo forzoso del edificio y pérdida de rentas en pisos y locales de alquiler.
  • Responsabilidad civil, incluyendo indemnizaciones a terceros, gastos de defensa jurídica, pago de costas, gastos judiciales o extrajudiciales y constitución de fianzas.
  • Protección jurídica integral, incluyendo la asistencia jurídica telefónica especializada, reclamación del pago de cuotas de comunidad, reclamación de daños, defensa penal, Derecho Administrativo, Civil y Laboral.
Además, se pueden incluir cláusulas adicionales como 'bonificación por no siniestralidad', o reclamaciones a copropietarios por impago de gastos de comunidad, un punto interesante que está bien considerar. Todo es cuestión de estar atentos a qué firmamos y a qué pedimos a la compañía.

Uno de los puntos que suele dar más dolores de cabeza son los daños por agua, fallos eléctricos y rotura de cristales. Por ello, es importante verificar que la póliza los cubre al cien por cien.

Contratar un seguro comunitario puede suponer un ahorro para cada propietario en su seguro de hogar individual, ya que pueden excluirse de la póliza particular los riesgos que aparezcan cubiertos en el seguro comunitario. La cifra dependerá del tipo de inmueble en el que vivas y del seguro que tenga contratada tu comunidad. Pero ante esto hay que conocer muy bien qué cubre y qué no nuestra póliza para no llevarnos sorpresas.

Qué coberturas debemos revisar

Un seguro comunitario no suele cubrir para el interior de las viviendas:
  • Daños por agua de tuberías privativas (es decir, las que están en el interior de cada vivienda o local). 
  • Responsabilidad civil por daños derivados de agua. Ante un escape de agua de nuestras tuberías, tendremos que responder.
  • Daños estéticos (falta de azulejos, baldosas). El seguro comunitario sólo cubre las zonas comunes.
  • Roturas. Ni los cristales, ni los sanitarios, ni los materiales de encimeras de cocina y baños particulares están incluidos.
  • Escape de agua de aparatos electrodomésticos. Si por una fuga de una lavadora o lavavajillas queda dañado el parqué de la vivienda o las paredes, por ejemplo, los daños pueden tener un importante valor económico pero el seguro individual no lo cubrirá por no tener el continente, y el comunitario tampoco al no incluir esta cobertura.
Por tanto, lo más lógico es que tener un seguro de la comunidad no nos libre de contratar uno individual. Como mucho, podríamos revisar la parte del continente, para no repetir en ambas pólizas. Aún así, lo más aconsejable seguiría siendo tener un seguro individual con el continente incorporado para evitar riesgos y situaciones sin protección. Y es que se trata de riesgos complementarios. Cada seguro cubre su parte. Sería verdaderamente dramático que por 'ir de listos' y querer ahorrar algo al año, en caso de necesidad nos viéramos desamparados, pudiendo haberlo hecho bien desde el principio, ya que de hecho estamos contratando dos pólizas.

¿Y al revés? ¿Podría eximirnos la póliza individual de un seguro comunitario?

Un seguro comunitario no cubre el interior de las viviendas, por lo que tener uno no nos exime de contratar otro individual. Pero, ¿y al revés? Si todos los vecinos tienen una póliza por ejemplo en la misma compañía, ¿no equivaldría a un seguro comunitario?

Es verdad que si la póliza cubre la responsabilidad civil en caso de siniestro, se hará cargo de los daños provocados a terceros, proporcionalmente a lo que corresponde a cada vivienda del inmueble. Pero, atento en este punto, porque sólo se trata de daños a terceros. Por ejemplo: se rompe una tubería y se inundan las casas de varios vecinos. El seguro cubriría el daño provocado dentro de la casa de los vecinos, pero no los daños ocasionados en la comunidad. En este caso, nos pasaría al revés que en el supuesto anterior. Sería la comunidad quien quedaría desprotegida. Por otro lado, siempre es difícil poner de acuerdo a un grupo de gente y cada vez que hubiera un impago, o un siniestro, lo más normal es que fuera una fuente de conflicto (¿y si alguien deja de pagar? ¿O no da su parte al seguro?, por ejemplo). Por tanto, lo recomendable seguiría siendo tener ambas pólizas, para no quedar desprotegido en alguna situación indeseable. Y, por supuesto, leer siempre lo que firmamos y tener claro qué hemos contratado.

* La Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones tiene un negociado de consultas y reclamaciones, donde puedes acudir en caso de necesidad.
Fuentes: comunidades.comcomunidadesdepropietarios.com
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