Guía para contratar un seguro médico

Los seguros médicos ofrecen muchas ventajas a quienes los contratan pero, a veces, elegir las coberturas más adecuadas o conocer en detalle los servicios de los que disponemos no es sencillo. Para que no te pierdas en la búsqueda, te contamos todo lo que debes saber sobre el seguro de salud

Evitar las listas de espera o acceder a un especialista sin tener que pasar por el médico de cabecera son algunas de las razones por las que muchas familias optan por contratar un seguro médico. Además, muchas de las pólizas de salud que ofrecen actualmente las compañías incluyen interesantes servicios adicionales, como consultas de osteopatía, fisioterapia o atención médica telefónica durante las 24 horas.

Por este motivo, cada vez más españoles optan por un seguro médico privado. En 2018, más de 12 millones personas contaban ya con un seguro de salud, según el informe Estamos Seguros de UNESPA. De hecho, los seguros médicos son actualmente uno de los productos aseguradores más contratados, tras los de vida y automóviles.

¿Qué es un seguro médico privado?

El seguro de salud tiene que ser visto como un complemento a la asistencia que ya te presta el sistema sanitario público. Con un seguro médico privado, podrás acceder a especialidades médicas más rápidamente, ya que podrás evitar los largos periodos de espera que se dan en la sanidad pública.

Dentro de los seguros de salud, existen varios tipos, cada uno de ellos con sus particularidades. La diferencia más importante que encontrarás en estos seguros es el pago de la prima mensual. De esta manera, puedes contratar un seguro médico que pertenezca a una de las siguientes modalidades:

  • Seguro de salud con copago: el asegurado paga una prima mensual más pequeña, pero cada vez que use un servicio del cuadro médico tendrá que abonar una pequeña cuantía. Este tipo de pólizas está recomendado para aquellas personas que no necesiten acudir al médico habitualmente, ya que en caso de que vaya muy seguido, no le saldrá rentable pagar dicha cuantía y sería mejor un seguro médico sin copago.
  • Seguro médico sin copago: el asegurado paga una prima más elevada, pero no tendrá que pagar un extra cada vez que requiera un servicio del cuadro médico. Como ya hemos dicho, es recomendable para personas que tengan que acudir al médico con asiduidad. Aun así, recuerda que si tienes patologías previas y buscas un seguro de salud, estas no entrarán en la póliza.
  • Reembolso de gastos. El cliente puede acudir al médico que desee y la aseguradora le reembolsa un porcentaje de la factura que ha abonado, en función del contrato suscrito (entre un 85 y un 95%). Permite más libertad a la hora de elegir facultativo, pero supone también el pago del servicio por adelantado.
  • Mixto. Con este tipo de seguro, el cliente combina los dos anteriores, pues puede elegir el médico y servicios que desee dentro del cuadro médico propuesto por la compañía, aunque también puede recibir el reembolso de una parte de la factura si utiliza un servicio exterior a dicho cuadro.  

¿Qué cubre un seguro médico?

Los seguros de salud privados ofrecen los servicios que puedes encontrar en la sanidad pública, pero con la ventaja de no tener que esperar demasiado para acceder a un especialista. Entre las coberturas básicas que debe tener tu seguro, destacan:

  • Medicina primaria: tendrás cobertura en todos los casos de medicina primaria que necesites.
  • Obstetricia y parto: una de las coberturas más deseadas, aunque es vital prestar atención a las carencias de cada póliza.
  • Hospitalización: algunas aseguradoras incluyen en esta cobertura la hospitalización de día o la hospitalización psiquiátrica.
  • Pruebas diagnósticas: en la sanidad privada podrás acceder a pruebas diagnósticas más rápidamente que por la sanidad pública, aunque son igual de eficaces.

Además de estas prestaciones, una muy interesante es la cobertura de asistencia en el extranjero. Las aseguradoras están obligadas a prestar asistencia sanitaria si uno de sus asegurados está en un país distinto y cae enfermo. Además, en caso de hospitalización, pagarán la estancia de un familiar para que actúe como acompañante. Eso sí, cada póliza y aseguradora tiene sus limitaciones y condiciones, por lo que es recomendable leer bien la letra pequeña de cada prestación para evitar sorpresas.

Seguro de salud y pandemias: ¿están cubiertas?

Como en todos los productos, los seguros médicos cuentan con algunas excepciones dentro de sus coberturas, dependiendo de lo que marquen sus condiciones generales. Por ejemplo, en el caso de los seguros de salud quedarán fuera las situaciones que no se hayan podido prever, como las epidemias, pandemias, actos de guerra o de terrorismo. Para ello, la cobertura la prestará la sanidad pública.

Ahora bien, debido a la reciente aparición del coronavirus, las aseguradoras han decidido prestar atención médica a sus clientes en caso de padecer esta enfermedad, incluso aunque en sus condiciones generales esté excluida. Por lo tanto, cualquier paciente que tenga síntomas de coronavirus puede llamar a su aseguradora privada para recibir atención.

Tres cosas a tener en cuenta antes de contratar un seguro médico

Antes de contratar un seguro de salud debes prestar atención a algunos aspectos del contrato:

  • Exclusiones. Es preciso leer atentamente la letra pequeña de los contratos, ya que normalmente las pólizas excluyen determinadas prestaciones, como tratamientos de enfermedades crónicas, cirugía estética, accidentes laborales o tratamientos derivados de drogadicción o alcoholismo. Asimismo, algunas compañías de seguros no admiten como clientes a personas con determinadas patologías o mayores de 60 ó 65 años. Otras empresas las admiten, aunque aumentan de forma considerable el coste de la póliza por cubrir las posibles dolencias de estos clientes.
  • Periodo de carencia. Todos los seguros establecen un plazo de tiempo que debe transcurrir desde que entra en vigor la póliza contratada hasta que el servicio se hace realmente efectivo. Algunas coberturas cuentan con periodos de carencia de hasta un año, como es el caso de la ortodoncia o el embarazo. Por ejemplo, si una mujer contrata un seguro de salud estando embarazada, la póliza no cubrirá las pruebas relacionadas con el embarazo ni tampoco tendrá acceso a la asistencia privada durante el parto.
  • Aspectos económicos. Antes de contratar un seguro hay que analizar si la póliza contempla el copago. Además, es preciso analizar los límites económicos establecidos, puesto que, si el coste de un tratamiento supera el límite que figura en el contrato el usuario tendrá que pagar la diferencia.

Cómo ahorrar en el seguro de salud

Si estás pensando en contratar un seguro de salud, ten en cuenta una serie de consejos:

  • Valora qué coberturas vas a necesitar realmente y comprueba los periodos de carencia que tiene el seguro. Cuanto más reducidos sean los periodos de carencia, antes podrás hacer uso del servicio sin que suponga un coste para tu bolsillo. 
  • Analiza el precio del seguro con y sin copago. Si la reducción del precio de la póliza es considerable y no sueles ir al médico de forma habitual, puede que el copago sea una buena opción para ahorrar.
  • Para evitar sorpresas, lee bien la información que ofrece la aseguradora en los “paquetes de bienvenida” y las coberturas, periodos de carencia y exclusiones del seguro.
  • Utiliza comparadores de seguros como el de Kelisto para encontrar el producto que mejor se adapte a tus necesidades al mejor precio.
  • Estudia las limitaciones establecidas en el contrato respecto a días de hospitalización, asistencia en viaje, etc. 
  • Comprueba si la compañía dispone de servicios complementarios como atención psicológica, fisioterapia o atención sanitaria telefónica, que pueden suponer un importante valor añadido.

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