¿Cómo ahorrar en calefacción?

Ahorra hasta 74€ en tu factura del gas

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La llegada del frío hace que aumente el consumo de energía, sobre todo para mantener el hogar confortable. Para evitar sobresaltos en la factura, en Kelisto te traemos algunos consejos sobre cómo ahorrar en calefacción.

Después del calor del verano, el otoño parece que va llegando para quedarse. En este fin de semana se espera la primera ola de frío del año, con zonas en el norte peninsular donde se registrarán temperaturas bajo cero e, incluso, se espera alguna nevada por zonas de montaña. Si, además del cambio de armario, empiezas a necesitar mantener tu vivienda calentita, es posible que llegue la hora de empezar a usar la calefacción. Sin embargo, con la escalada del precio de la luz y del gas, es posible que temas encender tu radiador. Para que lo hagas sin demasiadas preocupaciones, en Kelisto te traemos estos consejos para ahorrar en calefacción, además de las tarifas de gas más económicas del mercado libre.

Consejos prácticos para ahorrar en calefacción

Aunque el consumo de este servicio es algo estacional (solo se da durante los meses más fríos del año), el peso en la factura de la calefacción durante este periodo puede ser muy elevado. De hecho, según datos del IDAE (Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía), el consumo de calefacción representa, de media, el 47% del consumo de energía de un hogar. Para hacer que este gasto no suponga un quebradero de cabeza, puedes seguir estos consejos para ahorrar en calefacción que te servirán sin importar el tipo de sistema que tengas (gas, gasoil, calefacción eléctrica o con leña/carbón).

  • Mantén una temperatura adecuada: no realizar subidas fuertes en la temperatura de tu calefacción, ya que esto puede incrementar el consumo de energía y, por tanto, tu recibo. Recuerda que tener calefacción en casa no implica que parezca verano: es mejor ponerse un jersey que llevarse un susto con la factura.
  • Apaga la calefacción por la noche: salvo en casos de frío extremo, no es necesario mantener la calefacción por la noche, por lo que es posible ahorrar en calefacción al apagar los radiadores.
  • Programa el encendido: si solo estás en casa unas horas al día, dejar la calefacción encendida, aunque sea a baja temperatura, puede suponer un gasto extra. La mejor opción es programar su encendido una hora antes de que llegues a casa. Así, tu vivienda estará a la temperatura adecuada cuando llegues sin gastar de más.
  • No calientes las habitaciones vacías: para no derrochar en consumo cierra la llave de los radiadores de gas de las habitaciones que no utilices. Si no lo haces, aumentarás tu gasto de forma innecesaria.
  • Ventila la vivienda solo el tiempo justo: si es posible, aprovecha el momento más soleado del día para abrir las ventanas. 15 minutos por habitación son suficientes y evitarás pérdidas de calor excesivas.
  • Cambia tu caldera por una de bajo consumo: si es el momento de renovar tu caldera, valora la posibilidad de hacerlo por un sistema más eficiente, como las de cogeneración. Aunque suponen una inversión mayor, la reducción del consumo y del importe en tu factura merecerá la pena a la larga. Comprueba si en tu comunidad existe actualmente un plan Renove de calderas y benefíciate de las ayudas disponibles.
  • No cubras los radiadores: colocar un mueble demasiado cerca o poner ropa húmeda encima para que se seque más rápido no es recomendable si quieres ahorrar en calefacción. La energía que necesite el radiador para calentar la estancia será mayor, por lo que también subirá el consumo y la factura.
  • Extrae el aire de los radiadores: si tienes este tipo de dispositivo de calefacción en casa, purgar o sacar el aire a los radiadores es necesario, al menos, una vez al año, cada vez que comienza el invierno. Esto se debe a que es habitual que se acumulen pequeñas burbujas de aire que impiden el paso del calor y, por tanto, provocan que los radiadores no calienten con toda la potencia necesaria.
  • Revisa el aislamiento: entre el 25% y el 30% de las necesidades de calefacción de un hogar se deben a pérdidas de calor que se originan en las ventanas, según los datos del IDAE. Por ello, es necesario comprobar que la vivienda cuenta con sistemas de aislamiento adecuados que no dejen entrar el frío.
  • Revisa tu caldera: un buen mantenimiento te permitirá ahorrar en calefacción y evitará que se produzcan problemas importantes en el futuro. Algunas compañías incluyen en el contrato el servicio de mantenimiento de forma gratuita. Recuerda realizarla una vez al año para evitar sorpresas.

¿Cómo ahorrar según el tipo de calefacción que tengas?

Cómo ahorrar si tienes calefacción de gas

La calefacción de gas es la más habitual en nuestro país, ya que según los últimos datos del INE (Instituto Nacional de Estadística), un 32% de los hogares españoles usa este sistema. Dentro de la calefacción de gas puedes usar calderas de gas natural, pero también de butano o propano, es decir, que solo necesitarás una bombona para hacerla funcionar. Este sistema es, además, uno de los más económicos, aunque la subida del precio del gas está poniendo en jaque esta afirmación. Eso sí, si usas la calefacción de gas natural, tendrás que instalar los conductos en tu hogar para que puedan darte el suministro.

Los consejos que te proponemos al principio de este artículo te ayudarán a ahorrar en calefacción, tanto si es de gas como si es de cualquier otro tipo. No obstante, existen otras pautas que puedes seguir para ahorrar calefacción de gas:

  • Revisa tu tarifa de gas: encontrar alguna de las mejores tarifas de gas según su precio es una buena manera de ahorrar en tu factura. En el mercado, además de la tarifa regulada por el Gobierno (la TUR), también puedes encontrar ofertas liberalizadas de gas con unos precios igual de competitivos. Estas son las más económicas:
INSIGNIA GAS 3.2 ONLINE
  • Término fijo: 0,2919 €/día
  • Término variable: 0,0461 €/kWh
  • Sin permanencia
592,10
PLAN GAS HOGAR ONLINE
  • Término fijo: 0,3677 €/día
  • Término variable: 0,0545 €/kWh
  • Sin permanencia
706,04
GAS & MÁS
  • Término fijo: 0,2873 €/día
  • Término variable: 0,0629 €/kWh
  • Sin permanencia
750,53

Fuente: comparador de la CNMC. Precios consultados el 4/11/2021 para un consumo anual de gas de 7.900 kWh, usados para calefacción, agua sanitaria y cocina.

  • Elige una caldera de condensación: estas calderas de gas usan la condensación del vapor de agua de la combustión para funcionar, por lo que permiten ahorrar un 30% de energía en comparación con otras calderas, como las eléctricas. Sin embargo, en el mercado puedes encontrar una gran variedad de calderas de condensación, por lo que lo ideal es que compares entre los distintos modelos para encontrar el más eficiente de forma que puedas obtener una buena relación calidad/precio.
  • No te saltes ninguna inspección: realizar las inspecciones obligatorias de gas natural, así como revisar periódicamente la caldera, te ayudará a mantener tu instalación en buen estado y evitar que haya algún problema que esté aumentando tu consumo de energía. La inspección obligatoria se debe realizar cada cinco años, aunque en el País Vasco este periodo baja a cuatro.

Cómo ahorrar si tienes calefacción de gasoil

La calefacción de gasoil es aquella que usa combustibles líquidos, es decir, el gasóleo. Estas calderas tienen un depósito que hay que llenar de este combustible para que pueda funcionar. Este tipo de calefacción también necesita una instalación previa para alojar el depósito y solo es habitual en lugares donde todavía no ha llegado la red de distribución del gas natural.

Si quieres ahorrar en calefacción de gasoil, además de los consejos que te ofrecemos al comienzo de este artículo también debes tener en cuenta:

  • Vigila el precio del gasóleo: el precio del gasoil para calefacción no es el mismo que el que se usa para combustible. Sin embargo, tal y como ha sucedido con el diésel (cuyo precio ha aumentado un 25% en el último año según el Boletín Petrolero de la Unión Europea), este gasoil también ha incrementado su coste. Por ello, es importante que te fijes en el precio del gasoil para calefacción, diferente en cada comunidad autónoma, para adquirirlo en el momento justo. Por ejemplo, la época de invierno es cuando el precio del gasoil para calefacción suele dispararse, por lo que puedes abastecerte de este combustible para tu caldera en una época de menos frío.
  • Compara los precios de los distintos establecimientos: el gasoil para calefacción puede adquirirse en las gasolineras y cada comercializadora puede ofrecer un precio diferente, por lo que no está de más que compares en cuál puede salirte más barato. Sin embargo, al tratarse de un gasóleo bonificado (concretamente, el tipo C) su precio suele ser el mismo o similar en la mayor parte de establecimientos. Además, también es posible comprarlo a través de Internet en las páginas web de estas propias compañías. Por ejemplo, en Repsol puedes pedir tu gasóleo de calefacción para que te lo lleven a tu domicilio. Eso sí, recuerda que el precio de este gasoil será distinto según la comunidad autónoma. Para que te hagas una idea, a fecha de este artículo, el precio medio del gasoil para calefacción en Madrid es de 0,9550 euros, mientras que en Castila- La Mancha es de 0,8020 euros.
  • Utiliza aditivos para tu gasoil de calefacción: los aditivos son sustancias químicas que se añaden al gasoil para que este sea más eficaz. De este modo, no solo conseguirás ahorrar al no necesitar tanto combustible para hacer funcionar tu caldera, sino que estarás alargando la vida útil de esta gracias a un mejor mantenimiento.

Cómo ahorrar si tienes calefacción eléctrica

La calefacción eléctrica es aquella que utiliza la luz para funcionar, es decir, los radiadores, calentadores o estufas que son habituales en las viviendas. Aunque es muy sencilla de instalar, ya que solo requiere del aparato en sí y de un enchufe, es una de las menos eficientes. Además, con el precio de la luz en alza, su coste es mucho más elevado que el de otros sistemas.

Sin embargo, además de los consejos sobre cómo ahorrar en calefacción que te hemos ofrecido al inicio de este artículo, si usas energía eléctrica para calentar tu hogar puedes seguir estos otros trucos:

  • Elige bien tu tarifa: al igual que ocurre con las ofertas de gas natural, si utilizas calefacción eléctrica y quieres ahorrar en tu factura lo primero es asegurarte de que cuentas con alguna de las tarifas de luz más baratas. Además de la tarifa regulada, cuyo precio está en alza en estos momentos, puedes comparar las distintas ofertas del mercado libre. En el siguiente podio podrás ver cuáles son las tarifas del mercado libre más baratas a precio fijo, es decir, con un precio del kilovatio (kWh) que no cambiará en, al menos, un año:
TARIFA COMPROMISO
  • Término de potencia 1: 0,0360 € kW/día / Término de potencia 2: 0,0537 € kW/día
  • Precio kWh: 0,1221
  • Sin permanencia
462,78
2.0TD ONLINE
  • Término de potencia 1: 0,0760 € kW/día / Término de potencia 2: 0,0287 € kW/día
  • Precio kWh: 0,1281
  • Sin permanencia
502,65
TARIFA A LARGO PLAZO
  • Término de potencia: 0,0682 € kW/día
  • Precio kWh: 0,1295
  • Sin permanencia
509,74

Fuente: páginas de las comercializadoras, comparador de la CNMC y comparador de luz de Elige tu Energía. Ofertas con precio de la luz fijo a 12 meses. Fecha de tarificación 04/11/2021. El perfil analizado es el de un consumidor medio según la CNMC, con una potencia contratada de 4,1 kW para ambos periodos y un consumo anual de 2.250 kWh. Los precios incluyen el impuesto de la electricidad (0,5%), el IVA (10%) y el alquiler del contador (9,72 euros). Los precios pueden cambiar según tus hábitos de consumo.

  • Ajusta tu potencia: con la nueva tarifa de la luz, es posible elegir dos potencias distintas para el periodo punta y llano (los más caros) y para el periodo valle (el más barato). Si usas tu calefacción durante las horas más caras, quizás necesites una potencia más alta para ese periodo, mientras que para las horas valle puedes elegir otra más barata. De esta manera, adaptarás tu factura a tu consumo. Eso sí, asegúrate de que la potencia eléctrica que elijas es suficiente, ya que si escoges una más baja de lo que necesitas, corres el riesgo de perder momentáneamente el suministro (es decir, de que salten los plomos).

Cómo ahorrar si tienes calefacción de leña o carbón

La calefacción de leña o carbón es la que utiliza combustibles sólidos, como carbón o pellets de madera para que funcionen. Se trata de las clásicas chimeneas, que puede que sean las más estéticas, pero también las más difíciles de instalar debido a que requieren una obra para colocar la salida de humos. Eso sí, como su combustible es la biomasa, es una de las más baratas, ya que estos pellets de madera pueden conseguirse a un precio muy asequible. Es un tipo de calefacción que puede encontrarse, sobre todo, en viviendas grandes y casas de campo.

A la hora de ahorrar en calefacción de leña o carbón puedes seguir todos los consejos que te dábamos al inicio de este artículo y, además, estas pautas específicas:

  • Trocea la leña para tu chimenea: es mejor utilizar pequeños trozos de leña o madera, en lugar de una tabla demasiado grande. De esa manera, arderá más rápido y la chimenea conseguirá la temperatura óptima más eficazmente.
  • Mantén el combustible en un lugar seco: no guardes la leña o el carbón en un sitio húmedo o donde pueda darle la lluvia. Esto mojaría el combustible y luego se requeriría de mucho más tiempo y energía para que comenzara a arder.
  • Limpia la salida de humos: es importante que deshollines tu chimenea para evitar que se quede polvo y ceniza en su interior, ya que esto impediría la correcta salida del humo. Esto no solo puede ser perjudicial para tu instalación, sino también para tu salud.

¿Qué tipos de calefacción existen?

 GAS O PROPANOGASOILELÉCTRICALEÑA O CARBÓN
¿Qué tipo de combustible utiliza?Combustible gaseoso (gas natural, propano o butano)Combustible líquido (gasoil)Energía eléctricaCombustibles sólidos (leña o carbón)
¿Requiere de instalación?Sí (instalar los radiadores y la caldera)Sí (instalar el depósito para el gasoil)No (a no ser que se opte por suelo radiante, en cuyo caso sí habría que hacer la instalación del mismo)Sí (salida de humos de la chimenea)
¿Es caro o barato?Más barato que la calefacción eléctrica y de gasoil, pero depende del precio del gas natural en ese momento (actualmente, el precio del gas en el mercado de referencia europeo ha llegado a alcanzar los 100 euros/MWh)Más barato que la calefacción eléctrica, pero depende del precio del gasoil (actualmente, es un 25% más caro que el año anterior)El sistema más caro de todos, ya que requiere mucha energía para calentar una estancia, aunque depende del precio de la electricidad (actualmente, el precio de la luz en el mercado mayorista se encuentra en máximos históricos, llegando a alcanzar los 200 euros/MWh)El más barato de todos, ya que su combustible es muy fácil de encontrar. Sin embargo, requiere la realización de una obra para su instalación, lo que conlleva un gasto económico
¿Es más o menos eficiente con el medioambiente?Poco eficiente (usa combustibles fósiles, que son más contaminantes)Poco eficiente (usa combustibles fósiles, que son más contaminantes)Eficiente (aunque necesita de mucha más energía para funcionar, esta puede provenir de fuentes renovables, según la tarifa contratada. No emite humos ni gases)Muy eficiente (aunque emite humos, usa biomasa como combustible, es decir, combustibles naturales)

Fuente: Kelisto.es

¿A qué temperatura hay que poner la calefacción para ahorrar energía?

La temperatura a la que hay que poner la calefacción para ahorrar energía y, al mismo tiempo, disfrutar de tu casa de forma confortable es de 21 grados centígrados.

Para ayudarte a alcanzar esta temperatura y evitar que estés subiendo y bajando la calefacción continuamente, un termostato puede ser la mejor herramienta. Además, mantener una temperatura óptima durante todo el día te permitirá ahorrar en calefacción entre un 10 y un 30%, según cálculos de Iberdrola.

En lo que respecta a la temperatura a la que hay que poner la calefacción para ahorrar (21ºC), debes recordar que cada grado que subas la calefacción supone, según la Asociación Nacional de Ahorro y Eficiencia (ANAE), un 7% más en la factura. Por ejemplo, si durante un mes tu consumo de gas es de 650 kWh (según un estudio del IDAE, esta es la cantidad media en los hogares españoles) y tu factura es de 47 euros (el coste correspondiente a la tarifa regulada del gas, la TUR 1), si añades un grado más a tu calefacción el recibo ascenderá hasta los 50,29 euros. Esto significa que, de media, puedes tener una subida anual en la factura de casi 40 euros.

¿Se ahorra calefacción al apagar los radiadores?

La respuesta es sí: se ahorra calefacción al apagar los radiadores. Por lo tanto, si estás en casa con la calefacción puesta, pero solo estás usando una de las habitaciones, acuérdate de cerrar la llave de otros radiadores que tengas, por ejemplo, en el cuarto de baño, el pasillo o la cocina, siempre que estés seguro de que no vas a entrar en estas estancias con frecuencia.

Además, también es posible ahorrar en calefacción al apagar los radiadores si vamos a salir de casa. Esto rompe el mito de que si dejas la calefacción encendida todo el día a una temperatura constante, se ahorrará más energía que si se enciende y se apaga. Si no vives en una zona de frío extremo, apagar la calefacción por la noche o cuando vayas a salir de casa durante un buen rato puede suponerte un ahorro de entre un 10% y un 20%, según el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

Eso sí, no apagues y enciendas la calefacción de forma habitual. Recuerda que la temperatura ideal para calentar un hogar es de 21 ºC, por lo que no pongas la calefacción a 25 ºC, por ejemplo, para apagarla a la media hora y luego, volverla a encender a una temperatura elevada.

¿Cómo puedo ahorrar en calefacción con el bono social térmico?

Ahorrar en calefacción con el bono social térmico es una alternativa para determinados tipos de consumidores. En concreto, esta ayuda está disponible para aquellos usuarios que también reciben el bono social de la luz, es decir, aquellos considerados vulnerables o vulnerables severos por lo que respecta a su nivel de ingresos.

En lo que respecta a su solicitud, debes tener en cuenta que para ahorrar en calefacción con el bono social térmico no tendrás que hacer nada, ya que esta ayuda se te concederá directamente por disfrutar del bono social de la luz .

La ayuda final del bono social térmico dependerá de la zona climática en la que se encuentre la vivienda (recibirán más importe las viviendas en zonas más frías), su mínimo era de 25 euros y su máximo, de 124 euros. Sin embargo, en octubre el Gobierno amplió el presupuesto destinado al bono social en 100 millones de euros, lo que supuso que la ayuda mínima se haya incrementado hasta los 35 euros.

Ahorra hasta 74€ en tu factura del gas

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