10 consejos para ahorrar en calefacción

Ahorra hasta 74€ en tu factura del gas

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La llegada del frío hace que aumente el consumo de energía y, por tanto, la factura de luz o gas. Para ayudarte a llevar el invierno lo mejor posible, en Kelisto te traemos estos consejos para ahorrar en calefacción.

La borrasca Filomena ha congelado a gran parte del país, primero con unas nevadas históricas y después con temperaturas extremas que, en algunos puntos, han sobrepasado los -15 ºC. Este temporal de nieve y frío ha puesto en el punto de mira el gasto en calefacción, que durante estas fechas se vuelve imprescindible. Sin embargo, la borrasca también ha traído una subida en el precio de la electricidad y el gas sin precedentes, por lo que ahorrar en calefacción cobra especial importancia para que el recibo no se dispare en estos días.

Ahorra al contratar tu tarifa

Antes que nada, lo más importante para ahorrar en calefacción es que contrates aquella tarifa que sea la más económica del mercado y, a su vez, se ajuste mejor a las necesidades de tu hogar.  En Kelisto podrás encontrar las mejores tarifas de gas según su precio, para un consumo de 3.500 kWh (la media de consumo en España). No obstante, como cada hogar es un mundo, desde Kelisto también podrás contratar otras opciones que también podrían adaptarse a tus necesidades:

TARIFA GAS 3.1
  • Revisión de precios anual
  • Sin permanencia
  • Facturación online
283,09
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FÓRMULA GAS
  • Revisión de precios anual
  • Sin permanencia
  • 10% descuento en el consumo
315,23
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HOLAGAS 3.1
  • Revisión de precios anual
  • Sin permanencia
  • Facturación online
316,34
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Fecha de tarificación: 13/01/2021. Precios anuales. Tarifas para una residencia en Madrid con un consumo anual de 3.500 kWh

¿Cómo ahorrar en calefacción?

Una vez que ya tienes la tarifa de gas más adecuada para tu consumo, es el momento de poner en práctica algunos consejos útiles para ahorrar en calefacción. A pesar de su peso en la factura, el consumo en gas natural por calefacción es algo estacional, ya que si comparas lo que pagas en invierno con lo que pagas en verano, verás que, en ocasiones, la factura se duplica. Esto también ocurre con el recibo de la luz, que en los meses más fríos se suele disparar.

Para no pagar de más, sigue estos consejos para ahorrar en calefacción:

  • Extrae el aire de los radiadores: si tienes este tipo de dispositivo de calefacción en casa, purgar o sacar el aire a los radiadores es necesario al menos una vez al año, cada vez que comienza el invierno. Esto se debe a que es habitual que se acumulen pequeñas burbujas de aire que impiden el paso del calor y, por tanto, provocan que los radiadores no calienten con toda la potencia necesaria.
  • Mantén una temperatura adecuada: las subidas fuertes de temperatura en la calefacción provocan un gasto extra, por lo que debes saber que 21 grados es suficiente para calentar un hogar de forma confortable. Recuerda que tener calefacción en casa no implica que parezca verano: es mejor ponerse un jersey que llevarse un susto con la factura. Con un termostato te ayudará a mantener una temperatura óptima durante todo el día y te permitirá ahorrar en calefacción entre un 8 y un 13%, es decir, entre unos 60 y 100 euros al año. Recuerda que cada grado que subas la calefacción supone un gasto de 35 euros al año.
  • Programa el encendido: si solo estás en casa unas horas al día, dejar la calefacción encendida, aunque sea a baja temperatura, no sale rentable. La mejor opción es programar su encendido una hora antes de que llegues a casa. Así, tu vivienda estará a la temperatura adecuada cuando llegues sin gastar de más.
  • No calientes las habitaciones vacías: para no derrochar en consumo cierra la llave de los radiadores de gas de las habitaciones que no utilices. Si no lo haces, aumentarás tu gasto de forma innecesaria.
  • Ventila la vivienda sólo el tiempo justo: si es posible, aprovecha el momento más soleado del día para abrir las ventanas. 15 minutos por habitación son suficientes y evitarás pérdidas de calor excesivas.
  • Cambia tu caldera por una de bajo consumo: si es el momento de renovar tu caldera, valora la posibilidad de hacerlo por un sistema más eficiente, como las de cogeneración. Aunque suponen una inversión mayor, la reducción del consumo y del importe en tu factura merecerá la pena a la larga. Comprueba si en tu comunidad existe actualmente un plan Renove de calderas y benefíciate de las ayudas disponibles.
  • No cubras los radiadores: colocar un mueble demasiado cerca o poner ropa húmeda encima para que se seque más rápido no es recomendable si quieres ahorrar en calefacción. El consumo será mayor y también, la factura.
  • Apaga la calefacción por la noche: salvo en casos de frío extremo, no es necesario mantener la calefacción por la noche, lo que nos permitirá reducir el gasto de forma considerable.
  • Revisa el aislamiento: entre el 25% y el 30% de las necesidades de calefacción de un hogar se deben a pérdidas de calor que se originan en las ventanas, según los datos del IDAE. Por ello, es necesario comprobar que la vivienda cuenta con sistemas de aislamiento adecuados que no dejen entrar el frío.
  • Revisa tu caldera: un buen mantenimiento te permitirá ahorrar en calefacción y evitará que se produzcan problemas importantes en el futuro. Algunas compañías incluyen en el contrato el servicio de mantenimiento de forma gratuita. Recuerda realizarla una vez al año para evitar sorpresas.

Otras formas de ahorrar gas: agua caliente y cocina

Aunque ahorrar en calefacción ya hará evitará que tu factura se dispare en los meses de invierno, el consumo de gas es algo a lo que debes prestar especial atención durante todo el año. Junto al calor en tu hogar, debes de tener cuidado con el consumo que realices del agua caliente o de tu cocina, si estos servicios también se suministran con gas natural.

Ahorrar en agua caliente

Quedarse un rato debajo de la ducha o darse un baño de agua caliente es un placer, pero si tienes un calentador o una caldera de gas hay que tener cuidado, porque el consumo puede dispararse. De hecho, el agua caliente sanitaria es el segundo consumidor de energía de los hogares tras la calefacción.

  • Ducha en lugar de baño: lo primero que tienes que tener en cuenta para ahorrar en calefacción y gas es que sale más barato ducharse que bañarse. De esta forma, tardas menos y reduces el consumo de agua y energía en una cuarta parte. También debes acostumbrarte a cerrar el grifo del agua caliente mientras no la necesites. En el caso de que sea necesario bañarse –muy habitual cuando se tienen niños pequeños-, llena la bañera solo hasta donde haga falta, ya que un mayor volumen de agua requiere un mayor consumo de gas. El agua se enfría enseguida y no compensa tanto caudal.
  • Utiliza un termostato: otra medida que nos ayuda a ahorrar es utilizar un termostato para el baño; así evitarás estar añadiendo agua fría y caliente de forma continua hasta encontrar la temperatura ideal. Existen diferentes aparatos en el mercado, a precios asequibles, que te permiten regular la temperatura del agua para que salga constante.

Ahorrar gas en la cocina

Muchos hogares españoles utilizan el gas para cocinar. Si es tu caso, además de ahorrar en calefacción no está de más que tengas en cuenta algunos de estos consejos:

  • Limpia los quemadores: antes de ponerte a hacer la comida, ten la precaución de limpiar los quemadores de grasa u hollín para que el gas salga con facilidad, ya que en el caso de que estén sucios, el consumo podría ser un 10% superior al habitual. Si la llama que sale por el quemador es de color azul, significa que hay buena combustión.
  • Elige el recipiente adecuado: a la hora de elegir los recipientes para cocinar, utiliza aquellos que sean adecuados para este tipo de cocinas y que tienen un tamaño acorde con la forma de los quemadores. Lo mejor es que sean iguales o superiores, porque si el recipiente es más pequeño que el quemador, desperdiciarás calor. Para estas cocinas de gas lo mejor son los utensilios con el fondo plano.
  • Reduce el tiempo de cocción: en función del tipo de alimentos que tengas que preparar y, siempre que sea posible, utiliza una olla a presión. Este recipiente es más rápido que otros utensilios y, por tanto, el consumo se minimiza al poder ahorrar hasta un 50% de energía.
  • En el caso de que necesites hervir algún alimento, vierte en el recipiente la cantidad de agua justa y tápalo. Así, el agua romperá a hervir antes. Procura que la llama no sobrepase la base del recipiente para aprovechar mejor el calor. Lo mejor es comenzar poniendo el fuego alto e irlo bajando hasta apagarlo para terminar de cocinar con el calor residual. No obstante, si solo tienes que calentar, es mejor que utilices el microondas. No merece la pena encender la cocina para un par de minutos.
  • Cuidado con el horno: el horno es, sin duda, el electrodoméstico que más consume en la cocina debido a su potencia. Para intentar ahorrar en calefacción de gas natural, hay que evitar abrir la puerta del horno en la medida de lo posible, utilizar recipientes de cristal y descongelar los alimentos antes de introducirlos, ya que así se cocinarán más rápidamente. También conviene apagarlo cuando los alimentos estén casi listos para aprovechar el calor residual.

Ahorra hasta 74€ en tu factura del gas

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