¿Cómo ahorrar en calefacción?
Ventilar a horas adecuadas, ‘purgar’ los radiadores y, sobre todo, escoger la mejor tarifa son algunos de los mejores consejos para ahorrar en calefacción ante la llegada del frío.
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Fuente: comparador de gas de Kelisto y webs de las compañías. Tarificación realizada el 9/12/2025 en base a un perfil promedio de 4.000 kWh de consumo anual en la modalidad RL1. Se incluyen impuestos y cargas.
Comparar tarifas en búsqueda de la mejor opción, ventilar a las horas adecuadas, realizar un buen mantenimiento de los radiadores para que sean eficientes o evitar usarlos cuando no toca son algunos de los consejos con los que podrás ahorrar en calefacción de manera fácil y, en muchos casos, gratuita.
Para que puedas mantener tu hogar caliente y cómodo sin demasiadas preocupaciones por la factura, en Kelisto te explicamos todos los consejos que puedes poner en marcha para ahorrar en calefacción, además de las tarifas de gas más económicas del mercado libre.
Consejos prácticos para ahorrar en calefacción
Aunque el consumo de este servicio es algo estacional (solo se da durante los meses más fríos del año), el peso en la factura de la calefacción durante este periodo puede ser muy elevado. De hecho, según datos del Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía (IDAE), el consumo de calefacción representa, de media, el 47% del consumo de energía de un hogar.
Para que este gasto no te suponga un quebradero de cabeza, puedes seguir estos consejos para ahorrar en calefacción que te servirán sin importar el tipo de sistema que tengas (gas, gasoil, calefacción eléctrica, aerotermia o con leña/carbón):
21 grados son suficientes para estar cómodo, y no es necesario que parezca verano en el interior de tu casa: es mejor ponerse un jersey que llevarse un susto con la factura.
Salvo en casos de frío extremo, no es necesario mantener la calefacción por la noche, contando con una buena manta o edredón.
Dejar la calefacción encendida si no estás en casa es un gasto innecesario y es peligroso. Numerosos sistemas permiten la programación para que puedas prenderla una hora antes de llegar a casa.
Apaga o cierra la llave de los radiadores en las estancias que no estés ocupando.
Si es posible, aprovecha el momento más soleado del día para abrir las ventanas. 15 minutos por habitación son suficientes, evitando pérdidas de calor excesivas.
Entre el 25% y el 30% de las necesidades de calefacción de un hogar se deben a pérdidas de calor que se originan en las ventanas. Por ello, es necesario comprobar que la vivienda cuenta con sistemas de aislamiento adecuados que no dejen entrar el frío. Hay programas del Gobierno para subvencionar las obras y pequeñas adaptaciones que puedes hacer sin obras: por ejemplo, colocar burletes en las rendijas.
¿Cómo ahorrar según el tipo de calefacción que tengas?
Cómo ahorrar si tienes calefacción de gas
- Revisa tu tarifa de gas: encontrar alguna de las mejores tarifas de gas según su precio es una buena manera de ahorrar en tu factura. En el mercado, además de la tarifa regulada por el Gobierno (la Tarifa de Último Recurso o TUR), también puedes encontrar ofertas liberalizadas de gas con precios competitivos. Estas son las más económicas del momento para un consumo en la modalidad RL2, con calefacción:
Fuentes: precios ofrecidos por las compañías, comparador de la CNMC y comparador de gas de Kelisto. La comparativa de precios fue realizada el 9/12/2025 para una vivienda ubicada en Madrid con un consumo de 8.000 kWh al año. Los importes que figuran en la tabla incluyen el IVA, el alquiler del contador y el impuesto de hidrocarburos.
- Elige una caldera de condensación: estas calderas de gas usan la condensación del vapor de agua de la combustión para funcionar, por lo que permiten ahorrar un 30% de energía en comparación con otras calderas, como las eléctricas; y hasta ¡un 50% de ahorro! con respecto a las calderas más antiguas.
Sin embargo, en el mercado puedes encontrar una gran variedad de calderas de condensación, por lo que lo ideal es que compares entre los distintos modelos para encontrar el más eficiente de forma que puedas obtener una buena relación calidad/precio. En cualquier caso, si tu caldera es antigua, cámbiala cuanto antes: no solo por ahorro, también por seguridad. - No te saltes ninguna inspección: realizar las inspecciones obligatorias de gas natural, así como revisar periódicamente la caldera, te ayudará a mantener tu instalación en buen estado y evitar que haya algún problema que esté aumentando tu consumo de energía. La inspección obligatoria se debe realizar cada cinco años, aunque en el País Vasco este periodo baja a cuatro.
- Purgar o sacar el aire a los radiadores es necesario, al menos, una vez al año, cada vez que comienza el invierno. Esto se debe a que es habitual que se acumulen pequeñas burbujas de aire que impiden el paso del calor y, por tanto, provocan que los radiadores no calienten con toda la potencia necesaria.
Es fácil hacerlo: localiza la válvula de purga (arriba a un lado) con un destornillador, coloca un recipiente y ábrela girando antihorario hasta que solo salga un chorro de agua constante. Puedes cerrarla cuando ya no salga agua.
Cómo ahorrar si tienes calefacción de gasoil
- Vigila el precio del gasóleo: el precio del gasoil para calefacción no es el mismo que el que se usa para combustible, pero también se ha encarecido en los últimos años. La época de invierno es cuando el precio del gasoil para calefacción suele dispararse, por lo que puedes abastecerte de este combustible para tu caldera en una época de menos frío.
- Compara los precios de los distintos establecimientos: el gasoil para calefacción puede adquirirse en las gasolineras y cada comercializadora puede ofrecer un precio diferente, por lo que no está de más que compares en cuál puede salirte más barato. Sin embargo, al tratarse de un gasóleo bonificado (concretamente, el tipo C) su precio suele ser el mismo o similar en la mayor parte de establecimientos.
- Utiliza aditivos para tu gasoil de calefacción: los aditivos son sustancias químicas que se añaden al gasoil para que este sea más eficaz. De este modo, no solo conseguirás ahorrar al no necesitar tanto combustible para hacer funcionar tu caldera, sino que estarás alargando la vida útil de esta gracias a un mejor mantenimiento.
En lo que respecta a su funcionamiento, la calefacción de gasoil es aquella que usa combustibles líquidos, es decir, el gasóleo. Estas calderas tienen un depósito que hay que llenar de este combustible para que pueda funcionar. Este tipo de calefacción también necesita una instalación previa para alojar el depósito y solo es habitual en lugares donde todavía no ha llegado la red de distribución del gas natural.
Cómo ahorrar si tienes calefacción eléctrica
Evitar un mal uso de los radiadores, cerrarlos en habitaciones vacías o ventilar a las horas adecuadas son consejos que también te pueden servir para ahorrar en tu calefacción eléctrica, con aparatos directamente conectados a la red. Como su eficiencia es baja (calienta menos que otros sistemas con la misma energía consumida) y el precio de la luz e muy cambiante, te ofrecemos unas recomendaciones adicionales:
- Elige bien tu tarifa: al igual que ocurre con las ofertas de gas natural, si utilizas calefacción eléctrica y quieres ahorrar en tu factura lo primero es asegurarte de que cuentas con alguna de las tarifas de luz más baratas. Además de la tarifa regulada, cuyo precio está en alza en estos momentos, puedes comparar las distintas ofertas del mercado libre. Esta es la mejor tarifa del momento en el comparador de electricidad de Kelisto, con precio fijo. Es decir: el coste del kWh será siempre bajo (a cualquier hora y cualquier día del año) y se mantendrá, como mínimo, durante un año:
52,87€
Punta: 2,85 € kW/mes / Valle: 0,81 € kW/mes
0,119 €/ kWh
Fuente: páginas de las comercializadoras y comparador de Kelisto. Oferta con precio fijo para un consumo anual total de 2.540 kWh. Fecha de tarificación 5/12/2025. El perfil analizado es el de un consumidor medio según la CNMC, con una potencia contratada de 4,2 kW tanto para el tramo punta como para el tramo valle. Los precios incluyen el impuesto de la electricidad (5,11%), el IVA (21%) y el alquiler del contador (9,72 euros al año), así como la financiación del bono social (0,31 euros). Los precios pueden cambiar según tus hábitos de consumo.
Si lo prefieres, puedes optar por una tarifa de discriminación horaria, con un coste más bajo del kWh durante las horas valle (de madrugada, al mediodía y durante los fines de semana) y encender la calefacción en los tramos más baratos. Muchas estufas eléctricas ya permiten programación de su encendido, ¡para que no tengas que acordarte cada vez! La tarifa más competitiva de nuestro comparador en esta modalidad es también de Octopus Energy:
56,12€
Punta: 2,85 € kW/mes / Valle: 0,81 € kW/mes
🔴 Punta: 0,1910 €/kWh 🟠 Llano: 0,116 €/kWh 🟢 Valle: 0,079 €/kWh
Fuente: páginas de las comercializadoras y comparador de Kelisto. Ofertas con discriminación horaria para un consumo de 1.040 kWh en horas punta, 500 en horas llano y 1000 kWh en horas valle (consumo anual total de 2.540 kWh). Fecha de tarificación 6/12/2025. El perfil analizado es el de un consumidor medio según la CNMC, con una potencia contratada de 4,2 kW tanto para el tramo punta como para el tramo valle. Los precios incluyen el impuesto de la electricidad (5,11%), el IVA (21%), la financiación del bono social (0,31 euros) y el alquiler del contador (9,72 euros al año). Los precios pueden cambiar según tus hábitos de consumo. Iberdrola no aparece por expresa decisión de la compañía.
- Ajusta tu potencia: es posible elegir dos potencias distintas, una para el periodo punta y llano (los más caros) y otra para el periodo valle (el más barato). Si usas tu calefacción durante las horas más caras, quizás necesites una potencia más alta para ese periodo, mientras que para las horas valle puedes elegir otra más barata. De esta manera, adaptarás tu factura a tu consumo.
Eso sí, asegúrate de que la potencia eléctrica que elijas es suficiente, ya que, si escoges una más baja de lo que necesitas, corres el riesgo de perder momentáneamente el suministro (es decir, de que salten los plomos).
Cómo ahorrar si tienes calefacción con aerotermia
La aerotermia es, actualmente, el sistema de climatización más eficiente del mercado: es capaz de extraer hasta el 77% de la energía del aire exterior. Sin embargo, su funcionamiento es muy distinto al de una caldera de gas o radiadores eléctricos convencionales, siendo más parecido al del aire acondicionado tradicional (pero muchísimo más barato de usar, dado que su consumo es más bajo). Para maximizar el ahorro, sigue estos consejos:
- Evita los apagados y encendidos bruscos: a diferencia de las calderas de gas, la aerotermia es más eficiente cuando mantiene una temperatura constante. No conviene apagarla del todo si vas a salir unas horas; es mejor bajar el termostato uno o dos grados. El sistema consume mucha más energía arrancando desde cero que manteniendo el calor.
- Ajusta la temperatura de impulsión: si tienes suelo radiante, asegúrate de que el agua circule a la temperatura más baja posible (habitualmente entre 30°C y 45°C). Cuanto menor sea la diferencia entre la temperatura exterior y la del agua que circula por la casa, menor será el esfuerzo del compresor y mayor el ahorro.
- Aprovecha las horas de sol (si tienes placas solares): la aerotermia es el socio ideal de la energía fotovoltaica. Si tienes paneles, programa el sistema para que alcance la temperatura máxima de confort durante las horas centrales del día, usando tu propia energía gratuita, y deja que la inercia térmica mantenga la casa caliente por la noche.
Si buscas una buena tarifa para maximizar el ahorro producido por tus placas solares, aquí tienes las mejores opciones del mercado en estos momentos, con un análisis claro y detallado del pago de los excedentes y del coste de cada kWh que consumas de la red convencional:
- Mantenimiento de los filtros y unidad exterior: asegúrate de que la unidad que está fuera de la casa esté libre de hojas, suciedad o cualquier obstáculo que bloquee el paso del aire.
Cómo ahorrar si tienes calefacción de leña o carbón
Ventilar durante las horas centrales del día o mejorar el aislamiento te permitirá ahorrar en el uso de la calefacción de leña o carbón, que es la que utiliza combustibles sólidos, como carbón o pellets de madera para que funcionen. Se trata de las clásicas chimeneas, que puede que sean las más estéticas, pero también las más difíciles de instalar debido a que requieren una obra para colocar la salida de humos. Eso sí, como su combustible es la biomasa, es una de las más baratas, ya que estos pellets de madera pueden conseguirse a un precio muy asequible.
Además de los consejos generales, puedes seguir estas pautas específicas para ahorrar en calefacción de leña o carbón:
- Trocea la leña para tu chimenea: es mejor utilizar pequeños trozos de leña o madera, en lugar de una tabla demasiado grande. De esa manera, arderá más rápido y la chimenea conseguirá la temperatura óptima más eficazmente.
- Mantén el combustible en un lugar seco: no guardes la leña o el carbón en un sitio húmedo o donde pueda darle la lluvia. Esto mojaría el combustible y luego se requeriría de mucho más tiempo y energía para que comenzara a arder.
- Limpia la salida de humos: es importante que deshollines tu chimenea para evitar que se quede polvo y ceniza en su interior, ya que esto impediría la correcta salida del humo. Esto no solo puede ser perjudicial para tu instalación, sino también para tu salud.
¿A qué temperatura hay que poner la calefacción para ahorrar energía?
La temperatura a la que hay que poner la calefacción para ahorrar energía y, al mismo tiempo, disfrutar de tu casa de forma confortable es de 21 grados centígrados, según estudios del IDAE.
Para ayudarte a alcanzar esta temperatura y evitar que estés subiendo y bajando la calefacción continuamente, un termostato puede ser la mejor herramienta. Además, mantener una temperatura óptima durante todo el día te permitirá ahorrar en calefacción entre un 10 y un 30%, según cálculos de Iberdrola.
En lo que respecta a la temperatura a la que hay que poner la calefacción para ahorrar (21ºC), debes recordar que cada grado que subas la calefacción supone, un 7% más en la factura, según la Asociación Nacional de Ahorro y Eficiencia (ANAE).
Por último, una puntualización: si utilizas aerotermia con suelo radiante, ten en cuenta que el sistema tarda más en calentar la estancia. Por ello, los 21°C deben mantenerse de forma más estable que en un sistema de radiadores, donde el calor es más inmediato pero se pierde antes.
El consumo medio de gas al año es de más de 5.200 kWh al año, según el Instituto de Diversificación y Ahorro Energético (IDAE). Bajar dos grados la calefacción equivale a un descenso en el consumo del 16%: teniendo en cuenta el coste medio de las tarifas del momento en el mercado libre, ahorraríamos casi 60 euros al año.
En resumen: 11 consejos prácticos para ahorrar en calefacción
A continuación, te resumimos todos los consejos prácticos que puedes incorporar a tu día a día para ahorrar en la calefacción de tu hogar este e invierno. Para que puedas organizarte mejor, en la tabla que verás a continuación te detallamos si estos consejos te saldrán gratis (o requieren que hagas un gasto), para qué tipo de calefacción sirven (gas, electricidad, gasoil, leña, aerotermia) y a qué estancia de tu hogar afecta o se pueden llevar a cabo.