Alternativas para financiar tu moto

 

Sentir el viento en la cara mientras conduces, escapar de los atascos, no tener problemas para aparcar… Si eres de los que prefiere moto antes que coche, pero no dispones de liquidez para hacerte con una, siempre puedes recurrir a productos que te permitirán pagarla a plazos. En Kelisto te explicamos cuáles son las alternativas que te ofrece el mercado de los préstamos al consumo para financiar tu moto.

 

 

¿Existen los préstamos específicos para financiar tu moto?

 

Los préstamos para financiar tu moto entran dentro de los préstamos personales. En concreto, dentro de los que limitan sus condiciones en función el bien o servicio que vayas a adquirir, como los préstamos para estudios, para reformas en el hogar o para comprar un coche. Sin embargo, al contrario que ocurre con los préstamos para financiar un automóvil, en los que la oferta es amplísima, no es fácil encontrar este tipo de préstamos destinados a la compra de motocicletas.

 

Un ejemplo concreto es el de Cetelem, que dispone de una oferta específica para financiar tu moto: el Crédito moto. Según la página web de la entidad de crédito, este producto permite financiar tu moto, sea cual sea, es decir, independientemente del modelo, marca y de si se trata de una moto nueva o de segunda mano. En cuanto a las condiciones específicas, en la web de la entidad no se da mucha información, limitándose a informar de que se podrá disponer del dinero en 48 horas sin necesidad de cambiar de banco, así como de que el plazo máximo de devolución es de 96 meses para motocicletas con un valor mayor o igual a 10.000 euros, y de 60 meses en los casos en los que el valor sea inferior.

 

 

¿Qué productos te ayudarán a financiar tu moto?

 

Ante la ausencia de productos específicos para financiar tu moto, se hace necesario buscar alternativas. La más inmediata son los préstamos personales o préstamos al consumo que no limitan el destino que puede darse al dinero. Los hay de muchos tipos y la oferta es muy amplia. El Préstamo Naranja de ING Direct o el Préstamo Ahora de BMN son solo dos ejemplos de los muchos que puedes encontrar solo en las entidades bancarias tradicionales y que podrás usar para financiar tu moto.

 

Ahora bien, antes de recurrir a un préstamo personal para financiar tu moto, conviene que conozcas bien en qué consisten este tipo de productos. Los préstamos personales son un tipo de productos de financiación que permite a los consumidores –prestatarios– recibir una determinada cantidad de dinero –capital del préstamo– de una entidad de crédito –prestamista– a cambio de que se comprometan a devolverlo en un periodo de tiempo concreto –plazo de amortización– mediante pagos periódicos –cuotas– junto con el abono de unos intereses.

 

Además, los préstamos personales, sean o no para financiar una moto, se diferencian de otro tipo de productos de financiación porque la garantía de recobro para el banco son los bienes presentes y futuros del prestatario.

 

Préstamos moto

Tipos de préstamos personales para financiar tu moto

 

Existen varios tipos de préstamos personales, así que si decides recurrir a uno de ellos para financiar tu moto, tendrás donde elegir. En concreto, las opciones a tu disposición en el mercado son los préstamos tradicionales, los préstamos rápidos, los préstamos preconcedidos y los anticipos de nómina en el caso de que la cantidad de dinero que necesites no sea muy elevada. A continuación te explicamos en qué consiste cada uno:

 

- Préstamos tradicionales: cuando hablamos de  préstamos tradicionales como alternativa para financiar tu moto nos referimos a los productos de financiación de toda la vida, los que ofrecen los bancos sin necesidad de que sean para una finalidad concreta. Estos suelen ofrecer importes más elevados que el resto de modalidades y plazos más prolongados, si bien la tramitación es compleja, ya que requiere acudir físicamente a la entidad, aportar una larga lista de documentos para que ésta pueda hacer una evaluación de nuestro caso, y cumplir elevados requisitos de solvencia.

 

- Préstamos rápidos: son una modalidad de financiación urgente que se caracteriza por estar a medio camino entre un préstamo tradicional y un minicrédito online –un tipo de productos ofertados por entidades específicas que ofrecen importes pequeños a devolver en plazos reducidos–, ya que presenta características de ambos productos.

Si lo que quieres es estos préstamos pueden serte muy útiles, ya que permiten que el prestatario solicite importes que oscilan entre los 600 y los 10.000 euros, en función de la entidad que actúe como prestamista, y establecen periodos de hasta cinco años para devolver la cantidad prestada.

Puedes encontrar este tipo de productos útiles para tanto en entidades bancarias tradicionales como en establecimientos financieros de crédito y en ambos casos su solicitud se realizará online, aunque, eso sí, las condiciones variarán sustancialmente en función de la entidad en la que los solicites, los requisitos que te exijan para acceder a la financiación, etc.


Por último, al tratarse de dinero urgente, se caracterizan por su rápida tramitación, que habitualmente se realiza íntegramente por Internet o, si acaso, con ayuda del teléfono.

 

- Préstamos preconcedidos: los préstamos preconcedidos son un tipo de financiación solo al alcance de unos pocos. Es decir, únicamente podrás recurrir a ellos para financiar tu moto en el caso de que tu entidad bancaria te considere uno de sus mejores clientes.

Se trata de líneas especiales de financiación que las entidades ponen a disposición de los clientes más solventes. Por ello no tienen unas condiciones estándar, sino que la cantidad límite que permiten solicitar y el tipo de interés que aplican puede variar de unos consumidores a otros. Ahora bien, como máximo suelen ofrecer 30.000 euros, un importe límite más que suficiente para .

Entre los requisitos indispensables para que un banco te ofrezca un préstamo preconcedido suelen figurar el que dispongas de ingresos recurrentes elevados, tengas un volumen de ahorros considerable, no cuentes con muchas deudas o tengas productos de inversión contratados en la entidad.

En cuanto a su tramitación, al ser préstamos personales que el banco ofrece al cliente sin que éste lo solicite previamente, la concesión suele ser muy rápida porque la evaluación del caso está hecha de antemano.

 

- Anticipos de nómina: por sus características específicas, no siempre podrás recurrir a los anticipos de nómina para financiar tu moto. Esto se debe a que consisten en un beneficio que añaden ciertas entidades a sus cuentas bancarias caracterizado porque permite al usuario de dicha cuenta obtener un préstamo de un importe equivalente a su salario  con unas condiciones más ventajosas que los préstamos tradicionales, los rápidos o, incluso, los preconcedidos.

El motivo por el que no siempre te serán útiles para es que el importe máximo que te concederán suele situarse, en función de la entidad, en torno al equivalente de una nómina, dos o, como mucho, tres. Por ello, a no ser que tengas unos ingresos mensuales elevados, no podrás pedir grandes cantidades. Además, ciertas entidades ponen un límite de 5.000 euros, así que aunque tu salario fuera de 2.000 euros al mes y el máximo que te adelantaran fuera tres nóminas, no podrías pedir 6.000 euros.

Por lo demás, son productos muy atractivos, dado que existen entidades que los ofrecen incluso sin intereses y otras lo hacen con precios muy competitivos. Ahora, eso sí, para solicitarlos deberás tener domiciliada una nómina.

 

Con qué entidades puedes financiar tu moto

 

En función del tipo de préstamo que vayas a solicitar para financiar tu moto, podrás recurrir a los bancos tradicionales o, también a los establecimientos financieros de crédito. En concreto, mientras que los bancos ofertan préstamos tradicionales, específicos, rápidos, preconcedidos y adelantos de nómina, en el caso de los establecimientos de crédito la oferta se reduce a los rápidos.

 

Entre estos dos tipos de entidades a las que puedes acudir para financiar tu moto existe una diferencia básica: los bancos están autorizados para captar fondos de particulares y los establecimientos financieros de crédito no. Es decir, mientras que la actividad de los bancos consiste en captar dinero y conceder financiación, los establecimientos financieros solo pueden hacer lo segundo. Ahora bien, en ambos casos se trata de entidades sometidas a la supervisión del banco de España que han de contar con su autorización para poder operar.

 

Sobran los ejemplos de bancos tradicionales. Seguro que se te ocurren varios sin apenas esfuerzo, pero, en cualquier caso, entre los principales bancos españoles por volumen de activos se encuentran el Banco Santander, BBVA y La Caixa; y los tres disponen de préstamos al consumo a los que puedes recurrir para financiar tu moto.

 

En cuanto a los establecimientos de crédito, Cofidis, Cetelem o Big Bank son algunos de ellos. Además, Big Bank presenta la particularidad de que, mientras que en España solo dispone de préstamos personales, en otros países sí está autorizada para captar fondos del público y ofrece depósitos a plazo fijo.

                                      

 

Factores a analizar antes de pedir un préstamo para financiar tu moto

 

Cuando te dispongas a solicitar un préstamo para financiar tu moto, si quieres ser capaz de distinguir una buena oferta de una demasiado cara o con exigencias desorbitadas, debes conocer una serie de factores de memoria y comprender muy bien en qué consisten. Estos aspectos clave que debes revisar en toda oferta de financiación son cinco: el interés, las comisiones, el plazo de amortización, el importe máximo y la vinculación.

 

Lo primero en lo que debes fijarte cuando vayas a financiar tu moto es en el interés, que es el precio que deberás pagar a la entidad prestamista por dejarte el dinero. El interés puede venir expresado bien como TIN, bien como TAE. Las primeras siglas corresponden al Tipo de Interés Nominal, que es el interés que aplica el banco sobre el capital prestado. Por su parte, las segundas son la abreviatura de Tasa Anual Equivalente, que consiste en el TIN más las comisiones y tiene en cuenta el plazo de amortización del préstamo. Debes calcular esta última cifra, porque solo así sabrás exactamente cuánto pagarás con cada oferta, lo que te permitirá diferenciarlas entre sí.

 

Dado que la TAE se compone del TIN más los intereses, un TIN muy bajo no necesariamente irá acompañado de una TAE atractiva, ya que ésta depende también de las comisiones. Es decir, un préstamo con un TIN muy bajo pero elevadas comisiones podría ser menos económico que uno con un TIN alto. De modo que, a fin de no caer en una oferta muy cara, no olvides prestar atención a las comisiones.

 

Para que no se te pase ninguna comisión por alto cuando quieras financiar tu moto, ten presente que las más comunes son las de apertura, estudio y cancelación anticipada.  Los bancos que cobran la comisión de estudio lo hacen para hacer frente a los gastos que genera el estudio realizado de cada solicitud de financiación. La de apertura, por su parte, sirve a las entidades para afrontar los gastos asociados a la formalización de la operación, así como a la puesta a disposición del dinero en la cuenta del cliente (de aplicarla, suele oscilar entre el 1% y el 2% del capital prestado). En cuanto a la comisión por cancelación anticipada, ésta es la que debe abonar el cliente en el caso de que decida saldar total o parcialmente la deuda entes del vencimiento de la operación y será menor cuanto más cerca esté este momento.

 

Además de las comisiones y los intereses, un elemento fundamental para filtrar las ofertas que te interesan es el importe máximo, que consiste en la cantidad límite que podrás solicitar. Este tope al dinero que puedes pedir varía en función del tipo de préstamo, la entidad y la oferta concreta. Por este motivo resulta fundamental que elijas una opción acorde con la cantidad que necesitas para financiar tu moto.

 

Asimismo, cada préstamo personal te permite devolver el dinero en un periodo de tiempo máximo: éste es el plazo de amortización de la deuda. Lo aconsejable es elegir una duración que te permita financiar tu moto sin agobios, pero sin prolongar la deuda innecesariamente, ya que cuanto más largo sea el plazo de amortización, mayores serán los intereses a abonar.

 

Por último, pero no por ello menos importante, a la hora de analizar un préstamo para financiar tu moto, no olvides chequear cuál es la vinculación que te exige la entidad, o lo que es lo mismo, los productos extra que deberás contratar para acceder a unas condiciones de financiación más ventajosas. Los productos vinculados más habituales que exigen las entidades bancarias a sus clientes son los seguros y las tarjetas. Antes de contratarlos calcula su coste porque éste podría encarecer mucho el préstamo.

 

Vespa comprada con un préstamos moto

¿Cómo elegir el mejor préstamo para financiar tu moto?

 

Siempre que te plantees pedir un préstamo, independientemente de que sea para financiar tu moto, el coche, un máster o las vacaciones, para encontrar la oferta que mejor responda a tus necesidades y tu capacidad pago siempre conviene que te hagas a ti mismo estas tres preguntas: ¿cuánto dinero necesito?, ¿en cuánto tiempo puedo devolverlo? y ¿cuánto puedo pagar al mes? O lo que es lo mismo, ¿qué volumen de intereses puedo asumir?

 

Con las respuestas a estas tres preguntas claras, podrás empezar a buscar y analizar diferentes ofertas disponibles en el mercado para financiar tu moto. Ahora bien, si quieres que esta tarea resulte más sencilla, lo ideal es que recurras a comparadores como el de Kelisto. Para sacarle todo el partido a su calculadora de préstamos basta con que elijas el tipo de financiación que te interesa, la cantidad que quieres solicitar, el tiempo en el que quieres devolverla y la finalidad a la que destinarás el dinero. Con esta información, nuestro comparador te ofrecerá una comparativa con los mejores préstamos personales para financiar tu moto.

 

¿Qué documentación necesitas para financiar tu moto?

 

Para solicitar préstamos personales para financiar tu moto deberás facilitar a la entidad una serie de documentos a fin de que pueda evaluar tu petición. Entre ellos se encuentran los siguientes:

 

- Tu DNI.

 

- Un documento que acredite tus ingresos (por ejemplo, tus últimas nóminas).

 

- Una copia de tu contrato de trabajo y de tu última declaración de la renta.

 

- Un justificante que demuestre cuál es su patrimonio.

 

- La escritura de tu vivienda en el caso de que seas propietario y, si no, el contrato de alquiler.

 

- Los recibos que pagas periódicamente.

 

- Una factura pro forma o presupuesto del producto o servicio que deseas adquirir.

 

- Recibos del pago de cuotas de otras deudas que tengas contraídas.

 

La razón por la que la entidad te requiere toda esta documentación es para estudiar no solo tus ingresos, sino también tus gastos, para así poder comprobar si podrás cumplir con las obligaciones de pago y, en base a ello, decidir si te concede o no financiación y en qué condiciones.

 

¿Cómo calcular intereses de un préstamo para financiar tu moto?

 

Los intereses que deberás abonar cuando solicites un préstamo para financiar tu moto se calculan exactamente igual que los de los préstamos rápidos, los preconcedidos y los anticipos de nómina.

 

En primer lugar, para poder hacer este cálculo necesitas conocer la TAE del préstamo, que, como te hemos explicado, tiene en cuenta no sólo el Tipo de Interés Nominal, sino también otras variables como las comisiones que cobra la entidad por prestarte el dinero y el plazo de amortización.

 

Según la normativa actual, las entidades están obligadas a informar sobre la Tasa Anual Equivalente en la publicidad que hacen sobre sus préstamos, en la información precontractual que te entregarán cuando acudas a ellas para solicitar, por ejemplo, un préstamo para financiar tu moto, y también en los propios contratos de la operación definitiva.

 

Ahora bien, si el ejemplo mostrado en la publicidad del préstamo no coincide con tu caso –en cuanto a plazo, por ejemplo– y lo que te interesa es poder calcular la TAE del préstamo antes incluso de acudir a la entidad bancaria a solicitarlo para poder comparar lo que pagarás en diferentes ofertas, puedes calcularla por tus propios medios.

 

Para ello puedes servirte de herramientas como los simuladores que pone a disposición de los consumidores el Banco de España en su Portal del Cliente Bancario. Entre todos los disponibles, existe una calculadora que te permitirá hallar a cuánto ascenderá la TAE del préstamo para financiar tu moto que estás analizando con solo indicar algunas características básicas del préstamo como el capital inicial, el Tipo de Interés Nominal, las comisiones y el plazo de amortización.

 

Además, con este simulador también podrás comprobar a cuánto ascenderá tu cuota mensual y la cantidad de dinero que habrás pagado al banco en concepto de intereses al final de la operación, al tiempo que te ofrecerá el cuadro de amortización completo del préstamo.

 

Moto comprada con un préstamo moto

 

Otras alternativas para financiar tu moto

 

Aparte de los préstamos personales, existen otras opciones a las que puedes recurrir cuando necesites financiar tu moto: son el crowdlending o financiación participativa y la financiación que te ofrecen las propias casas.

 

- Financiación a través de la marca: las principales casas suelen ofrecer la posibilidad de  financiar tu moto con ellas con el objetivo de darte el mayor número de facilidades posibles y que no dudes a la hora de comprar tu motocicleta.

Por ejemplo, Honda ofrece a sus clientes la posibilidad de financiar el 100% del importe de la moto más los gastos del contrato de financiación. Según promete  en su web, los clientes que quieran podrán hacerlo con unas condiciones económicas muy favorables y en un plazo a medida de sus necesidades particulares con un máximo de cinco años.

 

- Crowdlending: además, en el caso de que no quieras ligarte a un banco o no cumplas con los requisitos de solvencia exigidos para acceder a su financiación,  puedes solicitar un préstamo para financiar tu moto en las plataformas de crowdlending como Comunitae o Zank, también conocidas como plataformas de préstamos entre particulares.  Estas plataformas ponen en contacto a personas que quieren invertir su dinero con otras que necesitan financiación.

 

 

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