Opciones para financiar tu coche

 

Para ir y volver del trabajo, llevar a los niños al colegio, si viajas por carretera con frecuencia, porque apenas hay transporte público de tu zona… En la mayoría de las ocasiones, un coche no es un capricho, es una necesidad, lo que hace que sea un gasto difícil de posponer. Sin embargo, adquirir un automóvil, incluso uno de los más asequibles, conlleva un importante desembolso de dinero difícil de asumir si no dispones de unos ahorros elevados. Así que, con toda probabilidad, cuando estés decidido a comprar coche, tu principal duda sea cómo pagarlo.

 

No desesperes: existen muchas alternativas para financiar tu coche. Eso sí, para estar seguro de que eliges la que más te conviene y no pagar de más, debes conocerlas todas muy bien, además de buscar y comparar para encontrar la mejor oferta. En Kelisto te damos las claves para conseguirlo.

 

 

¿Qué son los préstamos para financiar tu coche?

 

Los préstamos para financiar tu coche se enmarcan dentro de los préstamos personales, que son productos de financiación que te ofrecen liquidez a cambio del pago de unos intereses. Es decir, con ellos puedes disponer de dinero, pero tendrás que devolverlo en forma de cuotas mensuales –compuestas de una parte de capital y otra de intereses– en el periodo de tiempo acordado.

 

Los préstamos personales se diferencian de otros productos como las hipotecas por aplicar unos intereses más elevados, al no contar con la vivienda como garantía, y por disponer de un plazo de amortización menor. Ahora bien, presentan una ventaja clave: facilitan liquidez para gastos específicos y los requisitos para acceder a ellos son menores que para los préstamos hipotecarios.

 

Existen muchos tipos de préstamos personales en función del importe máximo que se puede solicitar, el plazo de devolución o la finalidad. En concreto, es posible distinguir los siguientes: micropréstamos, préstamos preconcedidos, préstamos rápidos, anticipos de nómina y préstamos específicos en función del bien a financiar. Los préstamos para financiar un coche pertenecen a este último grupo, en el que se enmarcan también los destinados a estudios, viajes, reformas, etc.

 

Así, los préstamos para financiar un coche son productos específicos que comercializan las entidades bancarias para adquisición de un vehículo. Existen ofertas en el mercado que conceden hasta 75.000 euros –como la de BBVA– y, en líneas generales, suelen ofrecer intereses bastante atractivos en comparación con el resto de préstamos personales y el periodo para devolver el dinero puede llegar a los diez años, aunque varía en cada entidad. Además, algunos bancos añaden a su oferta de préstamos para financiar tu coche, productos con unas condiciones específicas especialmente diseñados para jóvenes menores de 30. Ahora bien, esto no suele ser lo más frecuente.

 

Préstamos coche

Principales características de los préstamos para financiar tu coche

 

Como te hemos explicado, los préstamos para financiar tu coche son un tipo de préstamos personales con unas características particulares. Aquí tienes las principales:

 

- Solo es posible solicitarlos para financiar un coche –lo que habrá que justificar debidamente– y sus condiciones pueden variar en función de si se trata de un coche nuevo o usado.

 

- El interés que aplican suele ser fijo –es decir, no está referenciado a índices como el euríbor como ocurre con las hipotecas– y existen multitud de ofertas en el mercado con intereses entre el 6% y el 8% TIN, si bien es posible encontrar ofertas por debajo del 5% TIN.

 

- Las condiciones de los préstamos para financiar tu coche varían en función de la vinculación que tengas con tu banco. Es decir, las entidades ofrecen intereses más atractivos a aquellos clientes que contratan más productos con ellos, como puede ser el seguro de coche o la cuenta nómina. Por tanto, puedes encontrarte en dificultades para conseguir uno si no domicilias tu salario

 

- Lo más habitual es que el periodo de amortización sea de ocho años, aunque puede variar entre dos y diez en función de cada oferta.

 

- Los préstamos para financiar tu coche ofrecen importes acordes con esta finalidad, pero la cantidad máxima que se puede solicitar depende de cada entidad. Por ejemplo, el Préstamo Coche Online de BBVA permite contratar desde 3.000 hasta 75.000 euros, mientras que el de Kutxabank ofrece de 1.500 a 60.000 euros.

 

- Al contrario que los préstamos hipotecarios –que solo financian el 80% del valor de la vivienda– los préstamos para financiar tu coche cubren el 100% de su valor.

 

- Hasta ciertos importes, es posible contratarlos a través de Internet y el dinero se obtiene rápidamente en la cuenta.

 

- Los préstamos para financiar tu coche se reintegran por medio de una cuota fija mensual durante toda la vida del préstamo.

 

- A menudo, los préstamos para financiar tu coche no aplican comisión de estudio, aunque sí de apertura.

 

 

¿Qué entidades conceden préstamos para financiar tu coche?

 

Los préstamos para financiar tu coche son muy habituales en la cartera de productos de las entidades bancarias, que completan su oferta con otro tipo de préstamos personales más generales o destinados a otras finalidades como bien pueden ser el pago del IRPF, la matrícula de la universidad, un máster o una reforma en la vivienda.

 

El que se trate de productos que ofrecen los bancos tradicionales presenta una ventaja: su regulación. Para poder operar deben contar con la autorización del Banco de España (BdE), organismo que, además, se encargará de supervisarlos.

 

Ahora bien, hace tiempo que la banca es reacia a conceder créditos a las familias, por lo que es mucho más exigente en cuanto a los requisitos que exige a sus clientes para darles financiación. Así, si vas a pedir un préstamo para financiar tu coche, la entidad te requerirá que seas cliente, es decir, que al menos dispongas de una cuenta en el banco; que domicilies tu nómina –que ha de superar un importe mínimo – y, en ocasiones, te solicitará que contrates con ellos otros productos como el seguro de coche o tarjetas asociadas a la cuenta para ofrecerte un interés más bajo.

 

 

Elementos clave de los préstamos para financiar tu coche

 

Como en todos los préstamos personales, cuando te plantees solicitar un préstamo para financiar tu coche deberás enfrentarte a una serie de conceptos clave que has de comprender a la perfección para asegurarte de que estás de acuerdo con las condiciones de la financiación y de que podrás cumplir con tus obligaciones.  Estos son algunos de los puntos fundamentales a los que debes prestar atención antes de contratar un préstamo para financiar tu coche:

 

- Interés: el TIN, al que ya nos hemos referido anteriormente, es el Tipo de Interés Nominal, es decir, el precio que te cobra el banco por prestarte el dinero. Por su parte, la TAE –la Tasa Anual Equivalente– se compone del TIN más las comisiones y tiene en cuenta el plazo de amortización. 


Las ofertas de préstamos para suelen expresar su interés en forma de TIN, pero puede ocurrir que el préstamo con el TIN más bajo no sea el más barato si va acompañado de comisiones que elevan su TAE. Por ello, para poder comparar diferentes ofertas debes fijarte en la TAE.

 

- Comisiones: se trata de importes que te cobra el banco por diferentes conceptos a lo largo de la operación y que pueden encarecer mucho el préstamo. Las más frecuentes son las de estudio, apertura y cancelación anticipada.

Tanto la comisión de estudio como la de apertura se cobran al principio de la operación, pero la mayoría de préstamos para solo aplica la segunda, con la que se abonan los costes de formalizar la operación.

En cuanto a la comisión por cancelación anticipada, es aquella que te cobra el banco si decides pagar tu préstamo antes de tiempo y, por lo general, es menor cuando quedan menos de 12 meses para el vencimiento de la operación.

 

- Importe máximo: no todos los préstamos conceden las mismas cantidades, tampoco los destinados a financiar tu coche. Así, la cantidad de dinero límite que puedes solicitar en cada oferta recibe el nombre de importe máximo. Busca el préstamo que te ofrezca la cantidad que necesitas, aunque hay ofertas que te permiten pedir prestados hasta 75.000 euros, es muy posible que el valor del coche que quieres comprar sea mucho menor.

 

- Plazo de amortización: éste es el nombre que recibe el periodo de tiempo del que dispones para devolver lo prestado al banco más los intereses. A mayor plazo de amortización, mayor será la cantidad que tendrás que pagar en concepto de intereses, así que elige un periodo de tiempo que te permita pagar las cuotas del préstamo sin agobios, pero intenta no prolongar tu deuda innecesariamente.

 

- Cuota: al contratar un préstamo para financiar tu coche –o cualquier otro préstamo personal– la entidad bancaria ingresa en tu cuenta una cantidad de dinero y establece un plazo de amortización durante el cual debes ir reintegrando (amortizando) el dinero en forma de cuotas. En una mayoría de los préstamos, el sistema que se emplea es el francés, en el que todos los meses el cliente paga una cuota fija de la que una parte corresponde a la devolución del capital prestado y otra, al pago de los intereses.

 

- Requisitos: aunque contratar un préstamo para financiar tu coche es más sencillo que conseguir que el banco te de una hipoteca, esto no implica que no debas cumplir una serie de requisitos de solvencia que aseguren a la entidad que devolverás el dinero a tiempo. De hecho, muchas ofertas de préstamos para financiar tu coche suelen establecer unos ingresos mínimos mensuales para los prestatarios.

 

- Vinculación: además de los requisitos de solvencia, las entidades que conceden préstamos para financiar tu coche puede exigirte que contrates con ellas más productos a cambio de ofrecerte un interés más bajo. Valora estas opciones porque una vinculación excesiva puede encarecer mucho el préstamo.

 

Además, antes de pedir financiación, valora tu situación personal –estabilidad laboral, ingresos mensuales medios, nivel de endeudamiento, etc. – y, si finamente te decides a solicitar un préstamo para financiar tu coche, recuerda leer muy bien la letra pequeña del contrato.

 

Coche comprado con un préstamo coche

 

Diferencias entre préstamos para financiar tu coche y otros productos de financiación de los bancos

 

La principal diferencia de los préstamos para financiar tu coche es, como te hemos explicado, el hecho de que solo puedas emplearlos para este fin.  Ahora bien, también presentan otras características que los distinguen del resto de productos de financiación como son el importe máximo que conceden, el periodo máximo del que dispones para devolverlo y los menores requisitos de solvencia exigidos.

 

Así, tanto la cantidad máxima que puedes solicitar como el plazo de amortización son inferiores a los de productos como los préstamos hipotecarios, en los que, además, la vivienda actúa como garantía.  En concreto, las ofertas de préstamos para financiar tu coche que puedes encontrar en el mercado suelen ofrecer desde 1.500 euros hasta cantidades próximas a los 100.000 a devolver en periodos que van de los dos a los diez años.

 

¿Cuál es la principal ventaja de los préstamos para financiar tu coche?

 

Al tratarse de productos especialmente diseñados para financiar un coche, habitualmente presentan unos tipos de interés más atractivos de los de préstamos personales sin finalidad específica. Como te hemos comentado, en el mercado puedes encontrar un amplio abanico de préstamos para financiar tu coche que aplican entre un 6% y un 8% TIN, y existen ofertas incluso por debajo del 5% TIN.

 

Es más, con frecuencia los préstamos para financiar tu coche suelen hacerse un hueco en el ranking mensual de préstamos personales de Kelisto, en el que se recogen las diez mejores ofertas del mes. Para seleccionar los productos que aparecen en esta clasifiación tenemos en cuenta, en primer lugar, el TIN del préstamo, seguido de las comisiones y la vinculación exigida –dando prioridad siempre a los productos en los que estos tres parámetros son menores–; tres aspectos en los que los préstamos para financiar un coche son muy competitivos.

 

 

¿Cómo solicitar un préstamo para financiar tu coche?

 

El proceso para solicitar un préstamo para financiar un coche es similar al que debes seguir en otros tipos de préstamos personales y depende de la entidad, ya que algunas ofrecen la posibilidad de solicitarlo a través de Internet o telefónicamente. Además, será mucho más sencillo solicitarlo en un banco del que ya seas cliente porque les será más fácil evaluar tu solvencia haciendo un estudio pormenorizado de tu caso.

 

En cualquier caso, seas o no cliente, para que puedan estudiar tu solicitud, debes aportar a la entidad los documentos que te solicite y que están relacionados con tus ingresos –últimas nóminas, contrato de trabajo, última declaración de la renta, etc. –, tus gastos –documentos relativos a otras deudas pendientes y recibos– y un comprobante del automóvil que quieres adquirir –puedes solicitarlo en el concesionario–; además del DNI.

 

¿Qué ocurre si no puedes pagar el préstamo para financiar tu coche?

 

Antes de solicitar financiación, debes asegurarte de que podrás devolver lo prestado en los plazos establecidos, ya que, de no abonar las cuotas mensuales a tiempo, el banco podrá cobrarte intereses de demora, que son mucho más elevados que los que aplica por prestarte el dinero.

 

De hecho, hasta no hace mucho cada banco podía cobrar los intereses de demora que considerara oportunos sin límite. Sin embargo, en mayo de 2015 el Tribunal Supremo declaró abusivos los intereses que superen en más de dos puntos porcentuales a los aplicados en el préstamo. Es decir, si vas a financiar tu coche al 6% TIN, los intereses de demora no deberían sobrepasar el 8%.

 

Por último, si pasado el tiempo continúas sin saldar la deuda, el banco tendrá derecho a intentar recuperar el dinero mediante el procedimiento que establece la Ley de Enjuiciamiento Civil, por lo que tus bienes podrían ser embargados.

 

Automóvil comprado con un préstamo coche

Otras alternativas para financiar tu coche

 

Ahora bien, al margen de los préstamos específicos de los bancos, existen otras alternativas para financiar tu coche a las que puedes recurrir:

 

- Financiación a través del concesionario o la marca: tanto los concesionarios como las principales marcas de automóviles suelen ofrecer la posibilidad de financiar el coche con ellos y, a fin de dar al cliente el mayor número de facilidades para que adquiera el vehículo, reducen al máximo los trámites. Además, al financiar tu coche por esta vía, el concesionario suele cobrarte un precio inferior que si lo compraras en efectivo.


Ahora bien, aunque es una alternativa muy interesante, sobre todo en caso de que no hayas podido conseguir un préstamo con tu banco, a la hora de contratar esta financiación es necesario valorar las mismas cuestiones que en los préstamos bancarios –interés, comisiones, importe máximo, plazo de amortización y cuota–.

 

- Préstamos preconcedidos: si lo prefieres, para financiar tu coche también puedes recurrir a un préstamo preconcedido. Estos productos se caracterizan por una rápida tramitación y por presentar unas condiciones ventajosas. Sin embargo, no son para todo el mundo. Es decir, son los bancos quienes se los ofrecen a sus clientes sin que estos los soliciten y son también ellos los que deciden a qué clientes y con qué condiciones.

Por lo general, para que tu entidad te ofrezca uno de estos productos debe considerarte un buen cliente, es decir, con ingresos elevados, dinero en la cuenta y, en ocasiones, productos de ahorro contratados.

Así, aunque variará en función del perfil del cliente, según un análisis realizado por Kelisto en marzo de 2015, el importe máximo que ofrece este tipo de productos es de 30.000 euros y el Tipo de Interés Nominal que aplican puede ser superior al de algunos préstamos específicos para .

 

- Préstamos rápidos: si el coche que quieres comprar no es muy caro, también pueden serte útiles los préstamos rápidos. Se trata de préstamos personales ofrecidos por entidades bancarias y establecimientos financieros de crédito que conceden de 600 a 10.000 euros a devolver en plazos de amortización que van de los cinco a los 10 años, y también presentan una tramitación muy ágil, ya que se contratan por Internet

Ahora bien, con uno de esto préstamos te saldrá mucho más caro, dado que aplican una TAE en torno al 15-20%.

 

- Préstamos entre particulares: en el caso de que no reúnas los requisitos de solvencia exigidos por los bancos ni por los establecimientos financieros de crédito, también puedes recurrir a las plataformas de préstamos entre personas o crowdlending como Comunitae y Zank. Estas plataformas se encargan de poner en contacto a personas que desean invertir su dinero en productos distintos a los que les ofrece la banca tradicional –prestamistas– con otras personas que necesitan financiación –prestatarios– sin necesidad de que intervenga una entidad bancaria, por lo que los requisitos para acceder a esta financiación son menores.

Para solicitar financiación en estas plataformas debes indicar la cantidad que deseas y el plazo en el que devolverá el dinero. Con estos dos datos y algunos detalles más sobre tu perfil financiero la plataforma hará un estudio de tu caso. Si tu solicitud es aprobada, la empresa te enviará una oferta con unas determinadas condiciones y, en caso de que la aceptes, publicará tu proyecto –en este caso, comprar un coche– para que los prestamistas puedan invertir en él. Una vez tu proyecto haya recibido aportaciones suficientes, recibirás el dinero y será la propia plataforma quien se encargue de cobrarte la cuota mensual correspondiente y pagar a los prestamistas.

 

- Anticipo de nómina: por último, si lo que necesitas no es financiar el coche íntegramente, sino un pequeño empujón, los anticipos de nómina de los bancos también pueden ayudarte. Eso sí, como ocurre con los préstamos preconcedidos,  estos productos tampoco están disponibles para todos los consumidores, ya que requieren que tengas domiciliado tu salario.

Se trata de préstamos que adelantan el importe de hasta tres nóminas –de modo que la cantidad máxima a solicitar dependerá de tu salario–  a devolver con unos intereses más bajos que los de los préstamos personales al uso o, incluso, sin ellos.

 

Ver más...