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Microcréditos al instante: ¿qué son y cómo funcionan?

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  • Conseguir financiación rápida no es fácil para muchos consumidores: los bancos cada vez exigen más requisitos de solvencia y vinculación. Entonces, ¿qué hacer ante un gasto imprevisto? Entre las soluciones a las que puedes recurrir están los microcréditos al instante, y en Kelisto te lo contamos todo sobre ellos.

¿Qué formas hay de conseguir dinero urgente? Es común hacerse esa pregunta al tener que hacer frente a un desembolso inesperado fruto, por ejemplo, de una avería en el coche o una reforma en el hogar. En respuesta, han surgido varios métodos de financiación, ofrecidos por entidades que no son bancos tradicionales y que pueden sacarte de un apuro llegado el caso. Los microcréditos al instante, que se cuelan entre algunos de los mejores micropréstamos del mercado, son una de estas opciones pero, como verás en nuestro análisis en profundidad de este producto, no están libres de riesgo.

¿Qué son los microcréditos al instante?

Lo primero que debes saber es que los microcréditos al instante son un tipo de préstamos personales: dentro de estos, se enmarcan en los conocidos como préstamos rápidos y presentan ciertas particularidades que los definen. En concreto, el principal rasgo que los diferencia de otros productos de financiación es que suelen conceder cantidades pequeñas –con máximos de entre 500 y 800 euros– a devolver en un plazo muy reducido –de 30 a 45 días– y dan una respuesta sobre su concesión en un plazo muy breve ­–en minutos–. Por norma general, la solicitud de este tipo de préstamos puede hacerse online o por vía telefónica.

Frente a los préstamos al uso, los microcréditos al instante reducen el papeleo necesario para contratarlos, al requerir poca documentación y no exigir al solicitante que justifique la finalidad a la que destinará el dinero. Las condiciones de solvencia también son menos restrictivas: basta con haber cumplido la mayoría de edad. De hecho, no piden disponer de nómina y algunas entidades conceden estos préstamos incluso a personas inscritas en ficheros de morosos como el de Asnef.

A cambio de estas facilidades, el interés de los microcréditos al instante suele ser elevado. Además, cambia la forma en la que se informa al consumidor, ya que el interés que aplican suele venir indicado como “honorarios” cuando lo habitual en el resto de préstamos personales es que se indique mediante el Tipo de Interés Nominal (TIN) y la Tasa Anual Equivalente (TAE). Estos honorarios suelen suponer un 20-30% de la cantidad financiada. En muchos casos, si se calcula la TAE a la que equivalen, el resultado ronda el 2.000-3.000%.

Por último, hay que recordar que no los conceden entidades bancarias, sino compañías privadas que no están supervisadas ni por el Banco de España (BdE) ni por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Eso sí, estas empresas están obligadas a respetar los derechos del consumidor, lo que implica informar correctamente sobre las condiciones de contratación de sus productos.

Su funcionamiento también se rige por la Ley sobre comercialización a distancia de servicios financieros destinados a consumidores. Esta normativa tiene como objetivo proteger a los usuarios, pero no limita el tipo de interés que pueden aplicar estas empresas, y es ahí donde topamos con uno de los principales inconvenientes de los microcréditos al instante.

Ventajas e inconvenientes de los microcréditos al instante

A priori, los microcréditos al instante son una alternativa atractiva para personas con necesidades puntuales de efectivo que por sus características financieras no puedan acceder a préstamos personales en su entidad bancaria. Ahora bien, “nadie da duros a pesetas” y, a pesar de ser una opción para conseguir dinero urgente, no es barata. Para que puedas valorar si realmente te convienen, hemos analizados los pros y los contras de estos productos:

Ventajas de los microcréditos al instante

  • La mayoría se contrata como el resto de préstamos online del mercado, lo que permite ahorrar tiempo gracias a su tramitación por Internet.
  • Se contratan sin apenas papeleo, dado que la empresa solicita muy pocos documentos: generalmente basta con el DNI o el NIE, el número de cuenta y un justificante de ingresos.
  • Dan una respuesta casi inmediata, lo que facilita que el dinero esté en tu cuenta cuanto antes.
  • No piden explicaciones sobre la finalidad a la que se destinará el dinero.
  • Exigen menos garantías que otros productos de financiación: no es necesaria nómina y es posible encontrar compañías que conceden financiación a personas inscritas en listados de morosos.
  • Las entidades suelen indicar de antemano al prestatario el importe a devolver expresado en euros.
  • No suelen aplicar comisión de apertura.
  • No exigen cambiar de banco ni contratar productos vinculados.

Inconvenientes de los microcréditos al instante

  • Las cantidades que puedes solicitar son muy pequeñas. Lo habitual es que concedan un máximo de entre 600 y 800 euros.
  • El plazo de amortización del préstamo es muy limitado. En concreto, las mejores ofertas dan un máximo de 45 días, pero lo más habitual es que concedan un plazo de 30 días para reintegrar la deuda y no permitan su prórroga.
  • Aplican un interés mucho más elevado que los préstamos tradicionales. Es decir, el precio del dinero prestado es más alto. De hecho, los honorarios pueden equivaler a un 2.000 o 3.000% TAE.
  • La información que ofrecen a los consumidores sobre los intereses que tendrán que abonar por el préstamo es confusa al venir expresada como honorarios en euros y no como la Tasa Anual Equivalente, lo que dificulta su comparación con otros productos de financiación.
  • Suelen aplicar penalizaciones por demora muy elevadas. Tanto es así que el retraso a la hora de saldar la deuda puede multiplicar la cantidad a devolver.
  • En el caso de no devolver la cuantía prestada a tiempo, el prestatario puede ver su nombre en la lista de impagados de Asnef.

Cómo elegir el mejor microcrédito al instante

Para unas finanzas personales saneadas lo ideal es que seas previsor e intentes ahorrar una pequeña parte de tus ingresos para gastos inesperados. Así, cuando te veas ante la necesidad de hacer pequeños desembolsos con los que no contabas, podrás hacerles frente sin necesidad de recurrir a préstamos como los microcréditos al instante.

Ahora bien, si aún no dispones de ese colchón económico, este tipo de financiación rápida puede sacarte de un apuro, pero es importante que recurras a ella sólo de forma esporádica y que atiendas a la letra pequeña, además de asegurarte de que podrás cumplir con las condiciones exigidas. Para evitar que los intereses de demora acaben jugando una mala pasada a tu bolsillo, siempre debes seguir estos consejos antes de solicitar un microcrédito al instante:

1. El primer paso es analizar bien tu situación, no sólo la cantidad que necesitas y si podrás pagar en el tiempo indicado. También debes plantearte si el gasto para el que necesitas el dinero es realmente imprescindible, ya que toda financiación tiene un coste y unos riesgos. Si el gasto puede esperar, posponlo hasta que puedas costearlo sin necesidad de pedir financiación.

2. Si, pasada esta primera fase, sigues decidido a solicitar dinero urgente, consulta las diferentes ofertas disponibles en el mercado. Dado que los importes y plazos que ofrecen las distintas entidades son similares, elige aquella entidad que cobre un interés menor o tenga una promoción de bienvenida sin intereses para el primer préstamo. Para encontrar la mejor oferta es imprescindible que consultes la publicidad del mayor número de entidades posible y compares sus condiciones. Herramientas como el comparador de préstamos de Kelisto te harán más sencilla esta tarea.

3. Cuando hayas seleccionado la oferta que más te interesa, no te dejes llevar por las prisas, revisa bien las condiciones, lee la letra pequeña y asegúrate de que comprendes a la perfección las condiciones del préstamo, poniendo especial atención en estos tres factores.

  • Plazo de amortización: es el periodo de tiempo que tendrás para devolver lo prestado más los intereses. Los microcréditos al instante cuentan con plazos de amortización muy breves. Si no estás seguro de si tendrás la liquidez necesaria al final del plazo para abonar lo prestado más los intereses, es mejor que no solicites esta financiación, ya que la entidad te penalizará con intereses de demora si te retrasas en el pago.
  • Comisiones: además de los intereses, la empresa prestamista podría cobrarte por otros conceptos –como por ejemplo, por recordatorio de impago–, lo que incrementaría el coste del préstamo. Lee bien la letra pequeña para revisar que comisiones te aplicará la entidad.
  • Interés de demora: las entidades que conceden este tipo de productos aplican elevadas penalizaciones a aquellos que no pueden pagar a tiempo. No olvides revisar cuál es el interés de demora al que tendrás que hacer frente en caso de que te retrases en el pago antes de contratar el préstamo.

¿Qué riesgo conlleva solicitar un microcrédito al instante?

Al solicitar un microcrédito al instanteel riesgo más importante que corres es el de impago, dado que podrías ver cómo, pese a haber solicitado solo unos cientos de euros, tu deuda se multiplica rápidamente si no cumples con el plazo de devolución. Este riesgo se incrementa si tienes en cuenta que muchas de estas compañías ni siquiera permiten ampliar el plazo de amortización.

La publicidad de estos productos hace que sean muy atractivos. Algunas compañías incluso ofrecen el primer microcrédito al instante sin intereses o con unos honorarios muy reducidos. ¿Dónde está el truco? Muy sencillo, normalmente si recurres a este tipo de productos no lo harás sólo una vez, de manera que si solicitas un préstamo con ellos sin intereses, es muy probable que lo hagas una segunda vez, pero eso sí, en esta ocasión ya sí tendrás que pagar un precio elevado por la financiación.

Además, aún en el caso de que te beneficies de una de estas ofertas de bienvenida, también estarás expuesto a una posible penalización en caso de impago. De esta forma, si te retrasas a la hora de devolver el dinero, la entidad comenzará a aplicarte intereses de demora sobre el total adeudado por cada día que pase y, en algunos casos, te cobrará también una comisión por impago. Si la situación se prolonga en el tiempo, escribirán tu nombre en un fichero de morosos, lo que te dificultará volver a obtener financiación en un futuro.

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