Préstamos para estudios: 12 cosas que debes saber antes de contratarlos

 

Para muchos españoles la cuesta de enero no es nada comparada con la llegada de septiembre. Libros, matrículas y tasas universitarias se suman a los gastos habituales en muchos hogares, y no todos disponen de liquidez para asumirlos.

 

Además, esta situación se ha vuelto un poco más difícil para muchas familias en los últimos años como consecuencia de la reducción de la cuantía de las becas del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, unida al incremento que experimentaron las tasas universitarias en cursos anteriores. Así, no es de extrañar que muchas familias acudan a los préstamos para estudios para costear la carrera, un máster, un curso de idiomas o una estancia formativa en el extranjero.

 

Si tú también te estás planteando recurrir a los préstamos para estudios, en Kelisto te contamos todo lo que debes saber y qué debes tener en cuenta antes de firmar el contrato de la operación.

 

 

1.¿Qué son los préstamos para estudios?

 

Los préstamos para estudios son un tipo producto de financiación que se enmarca dentro de los préstamos personales y que habitualmente son ofrecidos por las entidades bancarias. Se podrían definir como una operación financiera en la que una entidad que actúa de prestamista entrega una cantidad pactada de dinero a un cliente –prestatario–a cambio de que éste se comprometa a devolverlo en el periodo de tiempo acordado (por lo general, mediante cuotas periódicas). Además, la entidad cobrará al prestatario por dejarle el dinero una cantidad en concepto de intereses que también deberá abonar en el calendario establecido. En cuanto a su principal particularidad, reside en que no existe una garantía específica, como sucede con la vivienda en las los préstamos hipotecarios, sino que el prestatario responde con sus bienes presentes y futuros.

 

Pues bien, dentro de los préstamos personales o financiación al consumo existen muchas modalidades. De hecho, micropréstamos, préstamos rápidos y anticipos de nómina, entre otros, pese a ser productos muy distintos en lo que a sus condiciones se refiere, son todos préstamos personales.

 

En el caso de los préstamos para estudios, estos se encuadran dentro de los préstamos personales en función del bien o servicio que se quiere financiar. Por tanto, son un tipo de productos en los que la entidad limita el destino que se le dará al dinero solicitado. Así, la finalidad de los préstamos para estudios es pagar la matrícula u otros gastos derivados de la actividad formativa, como puede ser el traslado fuera del domicilio habitual o el material académico. Cabe destacar que, al estar ligados a la realización de una carrera, un máster, etc., su importe y su plazo máximo varían en base al precio y la duración de los estudios.

 

Préstamos estudios

 

2.Tipos de préstamos para estudios

 

Dada la coyuntura actual, son muchas las entidades que han visto en los estudiantes y sus familias a potenciales clientes de este tipo de financiación y han comenzado a ofrecer préstamos para estudios de todo tipo. Aquí tienes un resumen de algunos de los más frecuentes.

 

- Para la matrícula: en primer lugar, es posible encontrar en el mercado productos para financiar solo la matrícula, ya sea de un máster, de la universidad o de un curso de idiomas, por ejemplo. Algunas ofertas de este tipo de productos son el Préstamo Matrícula de Banco Popular, el Préstamo Matrícula Blue de BBVA y el Préstamo Matricula-T Open de Openbank. Todos ellos ofrecen hasta 6.000 euros a devolver en periodos de un máximo de un año, aunque el plazo varía en cada oferta: por ejemplo, el Préstamo Matrícula-T Open estipula como plazo único 10 meses, es decir, no permite escoger otro plazo de amortización.

 

- Para el máster: ciertas entidades diferencian sus préstamos para estudios en función del tipo de formación al que se vaya a destinar el dinero, ofreciendo productos específicos para aquellos que vayan a cursar un máster. Éste es el caso de BBVA, que además del Préstamo Matrícula Blue, también pone a disposición de sus clientes el Préstamo Estudios Máster Blue –hasta 50.000 euros–; y del Banco Sabadell, que ofrece, por un lado, su crédito para estudios y cursos –con un límite de 15.000 euros y un plazo máximo de 10 años– y, por otro, un producto específico para estudios de postgrado. Éste último es su Préstamo Máster y presenta unas características muy similares al anterior, pero en el que el importe máximo, al estar ligado al coste de los estudios, es superior.

 

- Para los gastos asociados: también es posible encontrar entidades bancarias que, además de ofertar préstamos para estudios para pagar la matrícula de la universidad o el máster, añaden a su oferta préstamos al consumo para las necesidades del día a día del estudiante. Éste es el caso de Banco Santander, con tres préstamos para estudios distintos: Préstamo Total Carrera –con un importe máximo de 56.000 euros a devolver en ocho años, como mucho–, Préstamo Postgrado –con un límite de 28.000 euros y un plazo de amortización límite de ocho años– y Préstamo Consumo –hasta 30.000 euros a ocho años–.

 

- Para la matrícula y los gastos: los más completos son los préstamos para estudios, que incluyen la matrícula más los gastos asociados. Dos ejemplos de este tipo de préstamospara estudios son el Préstamo Carrera de Banco Popular –importe máximo personalizado y plazo límite de 10 años– y el Supercrédito 4 de Open Bank.

 

- Para irse de Erasmus: ciertas entidades bancarias también cuentan en su oferta con préstamos para estudios destinados a sufragar los gastos de irse al extranjero con una beca Erasmus. Algunos ejemplos son BBVA que dispone de un Préstamo Blue-Erasmoo –hasta 6.000 euros a devolver en nueve meses, como máximo– y Open Bank, que oferta el Préstamo Erasmus –hasta 18.000 euros a devolver en un plazo fijo de 10 meses–.

 

3.Características de los préstamos para estudios

 

Lo cierto es que, más allá de la finalidad del dinero solicitado, los préstamos para estudios no difieren demasiado de otros préstamos personales. En cualquier caso, aquí tienes cuatro rasgos básicos que los caracterizan:

 

- El plazo de amortización límite y el importe máximo de los préstamos para estudios están ligados a la duración y precio de los mismos, respectivamente, por lo que la cantidad que podrás solicitar suele ser menor en los destinados a pagar la matrícula de la universidad que en los que financian un máster.

 

- Algunas ofertas exigen que los prestatarios sean estudiantes o estén relacionados de alguna manera con la enseñanza. Otras fijan un límite en la edad de los clientes para solicitar el préstamo.

 

- No es raro encontrar préstamos para estudios con periodos de carencia destinados a que el prestatario no se vea obligado a pagar cuotas mientras está estudiando.

 

- Entre sus comisiones, estos productos suelen incluir la de apertura.

 

 

4.¿A quiénes se dirigen los préstamos para estudios?

 

Con frecuencia, las entidades bancarias incluyen sus préstamos para estudios dentro de los productos que se ofertan a los clientes más jóvenes, habitualmente menores de 30 años. Así ocurre con el los préstamos de BBVA y Open Bank: ambas entidades ofrecen productos bancarios específicos para universitarios, entre ellos, financiación.

 

No obstante, esto no es siempre así. Por tanto, si has decidido retomar tus estudios después de la treintena, puedes buscar ofertas de préstamos para estudios que no te impongan este requisito o recurrir a préstamos personales genéricos.

 

5.¿Los préstamos para estudios exigen tener una nómina?

 

Muchos de los préstamos para estudios los ofrecen las entidades bancarias y esto, como sabes, implica que cumplas con sus requisitos de solvencia, que suelen ser elevados. Sin embargo, si te dedicas a tiempo completo a estudiar y no cuentas con ingresos, ten en cuenta que, aunque el prestatario seas tú, pueden avalarte terceras personas: por ejemplo, tus padres.

 

 

6.Alternativas a los préstamos para estudios

 

Si no cumples los requisitos para acceder a los préstamos para estudios por razones de edad, pero no de solvencia, también puedes recurrir a otros tipos de préstamos personales que ofrecen las entidades bancarias, como los préstamos preconcedidos, los rápidos y los anticipos de nómina, además de otros productos de financiación al consumo que no limitan la finalidad del dinero.

 

Ahora bien, si tu problema para pedir préstamos para estudios en tu banco son los requisitos de solvencia, tendrás que buscar financiación en otro tipo de compañías, como son los establecimientos financieros de crédito como Cofidis y Cetelem, o a las empresas especializadas en micropréstamos. Ahora bien, debes tener presente que con este tipo de productos pagarás unos intereses mayores y podrás solicitar importes inferiores –un máximo de 800 euros en el caso de los micropréstamos– que pueden serte útiles para pagar los libros de texto, por ejemplo, pero son insuficientes para costear un MBA.

 

Por último, también puedes explicar tu proyecto a los prestamistas particulares de plataformas de financiación participativa como Comunitae y Zank, a fin de convencerles para que inviertan en él y te financien. O solicitar financiación en condiciones preferentes a través de la institución educativa en la que vayas a estudiar, ya que muchas de ellas tienen acuerdos especiales con bancos para sus estudiantes.

 

Libros comprados con un préstamo estudios

 

7.¿Cómo analizar una oferta de préstamos para estudios?

 

Cuando decidas pedir financiación, siempre debes analizar los siguientes siete puntos en el contrato de la operación. También si se trata de préstamos para estudios:

 

1. Intereses: es lo que te cobra el banco por prestarte el dinero. Se expresa en forma de Tipo de Interés Nominal (TIN) o Tasa Anual Equivalente (TAE), dos magnitudes que debes calcular para conocer el interés real de un préstamo. Ésta última es la que te permitirá comparar ofertas, ya que incluye el TIN más las comisiones y tiene en cuenta el plazo de amortización del préstamo. Algunas entidades no indican el TIN en las ofertas de préstamos para estudios disponibles en sus páginas web, y la TAE que reflejan está calculada para un importe y plazo concretos. En estos casos, deberás dirigirte a la entidad para conocer cuál sería el interés a pagar en tu caso.

 

2. Comisiones: el interés de los préstamos para estudios suele ir acompañado de diferentes comisiones que cobra el banco por distintos conceptos. Si un préstamo tiene un TIN muy bajo pero presenta comisiones muy elevadas, podría resultar más caro que otro con un Tipo de Interés Nominal superior pero sin comisiones. Por eso siempre debes fijarte en la TAE. En cuanto a las comisiones más habituales, se trata de las de estudio, apertura y cancelación anticipada, aunque muchos préstamos para estudios no aplican la primera de ellas.

 

3. Importe máximo: todas las ofertas de productos de financiación fijan un importe máximo, que es la cantidad límite que te permiten solicitar. En el caso de los préstamos para estudios, este importe máximo puede venir determinado por el coste de la formación.

 

4. Plazo de amortización: cuando solicitas préstamos te comprometes a devolver el dinero en un periodo de tiempo acordado con la entidad prestamista. Ese periodo es el plazo de amortización y en los préstamos para estudios está muy ligado a la duración de los mismos.

 

5. Requisitos: las entidades pueden exigirte una serie de condiciones para poder acceder a los préstamos para estudios, que pueden ir desde requisitos económicos (como unos ingresos mínimos mensuales) hasta exigencias relacionadas con una edad límite.

 

6. Vinculación: las ofertas de préstamos para estudios habitualmente están ligadas a la contratación de una serie de productos con la entidad como pueden ser cuentas o tarjetas. Revisa bien el coste de estos extras porque pueden encarecer mucho tu préstamo.

 

7. Periodo de carencia: con frecuencia los préstamos para estudios ofrecen la posibilidad de disfrutar de periodos de carencia que pueden ser de meses o, incluso, de años. El periodo de carencia consiste en un tiempo durante el cual no tienes que pagar nada (carencia total) o solo debes abonar los intereses (carencia parcial). Ahora bien, durante este tiempo tu deuda seguirá generando intereses por lo que se incrementará la cantidad que tendrás que abonar al banco al vencimiento de la operación.

 

8.¿Cómo se solicitan los préstamos para estudios?

 

El proceso de solicitud de los préstamos para estudios es el mismo que para cualquier producto de financiación al consumo. Basta con que sigas estos cuatro pasos:

 

- Consulta la publicidad de diferentes ofertas en entidades distintas para hacerte una idea de en torno a qué tipo de interés se mueven los préstamos para estudios en el momento de tu solicitud y cuáles son las comisiones que aplican. Así podrás detectar las ofertas más caras y descartarlas.

 

- Cuando hayas seleccionado al menos cuatro o cinco préstamos para estudios, revisa los requisitos de cada uno y, si crees cumplirlos, solicita información a cada una de las entidades que los ofrecen para conocer la letra pequeña de la oferta en relación, entre otras cuestiones, a los productos vinculados. En algunos casos podrás hacerlo por Internet, pero en otros deberás invertir algo de tiempo en acercarte a la oficina bancaria.

 

- Una vez hayas seleccionado el préstamo que mejor se adecúa a tus necesidades, acude a la entidad que lo oferta para solicitar una oferta vinculante –este documento es gratuito y deben entregártelo siempre que la cantidad solicitada supere los 200 euros–. Con esta oferta podrás conocer al detalle las condiciones de la operación antes de decidirte a contratar el préstamo.

 

- Si te decides a solicitar el préstamo, la entidad te pedirá que entregues cierta documentación –DNI, últimas nóminas, contrato de trabajo, declaración de IRPF, recibos y algún documento que demuestre la finalidad que vas a darle al dinero– a fin de hacer una evaluación de tu caso para averiguar si podrás devolver el importe que solicitas en el plazo indicado. En este proceso tendrán en cuenta tus ingresos, tu patrimonio, las deudas que tengas contraídas, tus avales en el caso de los tengas y también revisarán si estás inscrito en ficheros de morosos como el de Asnef.

 

Además, en la primera parte del proceso puedes servirte de comparadores como el Kelisto, en los que indicando el tipo de préstamo que te interesa, la cuantía que necesitas y el plazo en el que quieres devolverlo podrás obtener una comparativa con las mejores ofertas del mercado.

 

 

9.¿Cuánto tiempo tienes para pagar los préstamos para estudios?

 

La vida del préstamo, o el tiempo que tendrás para devolver el dinero, varía de unas ofertas a otras, aunque siempre es superior a la duración de los estudios. Así, puedes encontrar ofertas de préstamos para estudios, como el Préstamo Erasmus y el Préstamo Matrícula-T de Open Bank con un plazo único de 10 meses –es decir, no te permiten seleccionar el periodo de tiempo– y otras que van de los tres meses a los diez años.

 

Además, si durante los primeros años quieres centrarte en tus estudios y retrasar el pago hasta que los finalices y te incorpores al mercado laboral, puedes escoger préstamos para estudios con periodo de carencia –BBVA ofrece hasta cinco años–, pero recuerda que encarecerán el préstamo.

 

 

10.¿Cómo calcular las cuotas a pagar en los préstamos para estudios?

 

La mejor forma de asegurarte de que podrás hacer frente al pago de las cuotas mensuales del préstamo es que calcules el cuadro de amortización. Para ello puedes ayudarte de simuladores como el del Portal del Cliente Bancario del Banco de España en el que bastará con que introduzcas el importe del préstamo –capital inicial–, el plazo de amortización y el tipo de interés, así como el periodo de carencia si lo hubiera, para obtener el cuadro de amortización del préstamo, en él figurarán todas las cuotas que tendrás que abonar de forma que puedas compararlas con tus ingresos.

 

Profesor universidad préstamos estudios

 

11.¿Qué pasa si no pagas los préstamos para estudios?

 

Es muy importante que antes de firmar el contrato de cualquier tipo de préstamos para estudios compruebes que podrás hacer frente a los pagos periódicos porque, de lo contrario, tendrás que abonar intereses de demora, que habitualmente son muy superiores al interés del préstamo. Además, algunas entidades cobran también una comisión de demora por reclamación de cuotas impagadas.

 

Tanto los intereses de demora como la comisión de demora deben estar indicadas en el contrato de la operación, así que revisa siempre antes de firmar a cuánto ascenderán y ten presente que en mayo de 2015 el Tribunal Supremo declaró abusivos aquellos intereses de demora que sobrepasen en más de dos puntos a los del préstamo.

 

Ahora bien, si pasado un tiempo continúas sin saldar su deuda, la situación se complicará aún más porque la entidad prestamista tendrá derecho a intentar recuperar el dinero mediante el procedimiento que establece la Ley de Enjuiciamiento Civil, así que podría lograr que un juez embargara tus bienes.

 

Por último, en el caso de que hayas recurrido a un aval a la hora de contratar el préstamo, la situación varía porque, en caso de impago, la entidad podría exigir directamente al avalista que abone los pagos pendientes.

 

 

12.¿Cuáles son tus derechos como consumidor en los préstamos para estudios?

 

Los derechos de los consumidores que solicitan algún tipo de préstamo personal entre 200 y 75.000 euros, como pueden ser los préstamos para estudios, están regulados en la Directiva de créditos al consumo.

 

Según esta normativa, cuando solicites este tipo de financiación, tienes derecho a recibir por parte de la entidad una publicidad transparente sobre las condiciones del producto que vas a contratar y a disponer de información detallada antes de la firma del contrato, así como a contar con información clara en el contrato de la operación.

 

Además, la normativa europea permite que, si cambias de idea, puedas rechazar el contrato que firmaste. Eso sí, tendrás que hacerlo en un plazo máximo de 14 días, aunque tendrás que devolver el dinero que te hayan ingresado, los intereses y las comisiones no reembolsables.

 

Por último, si ahorras y decides cancelar parte de la deuda antes de tiempo, el banco no puede impedírtelo, aunque deberás abonar un coste por ello si así lo especifica el contrato del préstamo. Ahora bien, esta comisión no debe ser superior al 0,5-1%.

 

 

 

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