Un seguro de salud para cada estilo de vida

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Kelisto analiza aquellos hábitos o características del cliente que pueden afectar al precio del seguro de salud y, sobre todo, que se deben tener en cuenta a la hora de elegir el producto más adecuado.

La oferta de seguros de salud en España es muy amplia, con una gran variedad de servicios y coberturas, ya que se trata de un ramo en el que ha aumentado la competencia en los últimos años, lo que ha obligado a las entidades a innovar para atraer nuevos clientes.

Fruto de la diversificación y del interés de las compañías por adaptarse a los diferentes tipos de usuarios, han aumentado las pólizas que incluyen terapias alternativas, como acupuntura u homeopatía, las pólizas low cost, los seguros con cobertura de estancia en el extranjero o los dirigidos a colectivos muy concretos, como las personas con VIH.

Elegir una póliza puede ser una tarea complicada, pero se puede simplificar mucho si conocemos nuestras necesidades o aquellos aspectos de nuestro estilo de vida que pueden afectar a nuestra salud o al riesgo de padecer algún tipo de dolencia. De una correcta elección dependerá no sólo la satisfacción con el producto, sino también el precio que paguemos por él.

Practicar deporte

Lo primero que tiene que saber una persona que haga deporte es que, si está federado, debe contar con unas prestaciones mínimas reguladas por ley. Para estos deportistas profesionales existen, según explican desde FiatC, pólizas mixtas de salud y accidentes que incluyen las coberturas que establece la regulación.

En los casos en los que no es obligatorio tener un seguro pero el cliente quiere contar con una póliza que le cubra cualquier incidente en el ámbito deportivo, las opciones son muy variadas. En DKV explican que hay productos interesantes para un asegurado deportista que incluyen coberturas como un asesor médico personal, la atención de un consejo médico especializado en deporte o el acceso a planes de prevención específicos. En general, las aseguradoras ofrecen a los deportistas no profesionales seguros de salud convencionales con coberturas que pueden resultar especialmente interesantes y también seguros más especializados, enfocados tanto a deportistas de élite como a los aficionados.

Si, además, se entiende como deportista a alguien con un estado de salud envidiable, que apenas usa su seguro de salud, los expertos de Asisa advierten que el producto más conveniente sería uno en el que se pague una prima mensual más reducida y un copago (coste por acto médico) algo mayor.

Viajar con frecuencia

Una persona que viaje a menudo tiene también unas necesidades concretas en lo que respecta a su seguro de salud. Por ejemplo, requiere una póliza que no tenga limitada la estancia en el extranjero y que cubra en cualquier parte del mundo. Actualmente, muchos de los productos aseguradores que existen en el mercado incluyen cobertura fuera de España pero la mayoría la limitan a 90 días, con lo que habrá que valorar si necesitamos algún tipo de protección extra en el caso de que pasemos periodos de tiempo más prolongados en el extranjero.

Los seguros específicos con cobertura internacional suelen ofrecer diferentes modalidades en función de las coberturas que se contraten opcionalmente (por ejemplo, cobertura de farmacia, óptica o de accidentes profesionales y de tráfico) y del límite de gasto que se necesite (entre 30.000 y un millón de euros). Estos seguros tienen cobertura mundial, no suelen tener copago y se pueden completar con un reembolso de gastos para los facultativos y centros médicos que no estén concertados con nuestra compañía. 

Padres con hijos a su cargo

Tener personas a nuestro cargo hace que se modifiquen nuestras necesidades también en el seguro de salud. En este caso, hay que tener en cuenta que existen pólizas especialmente creadas para las familias. Una de las particularidades de este tipo de seguros, según explican desde FiatC, es que incluye la medicina preventiva para todas las edades y en todas las especialidades médicas, intervenciones y tratamientos. Por ejemplo, muchos seguros de salud incluyen coberturas relacionadas con la prevención de la obesidad infantil o los cuidados del bebé.

Estos seguros pensados para la familia ofrecen una cobertura completa en el embarazo, así como pediatría, hospitalización… También son interesantes los productos que incluyen cobertura dental, sobre todo cuando hay niños pequeños en la póliza.

Enfermedades crónicas

En el caso de que el asegurado padezca alguna enfermedad crónica es posible que tenga ciertos problemas para encontrar una compañía que le asegure. En estos casos lo primero que hay que hacer es evaluar la patología, para posteriormente definir el producto y las coberturas más adecuadas a sus necesidades. En general, para una persona en estas circunstancias, en las que se presupone un uso frecuente del seguro, la opción más recomendable es un producto en el que se pague una prima mensual un poco más alta y un copago más bajo.

También hay que tener en cuenta que una persona con una enfermedad crónica necesita unos controles y un seguimiento importante. Por eso, es importante analizar la calidad y las especialidades del cuadro hospitalario de la aseguradora con la que se contrate la póliza.

Si lo que existe no es la enfermedad, pero sí una propensión conocida a padecerla también es interesante informarse sobre los programas de prevención que ofrecen determinadas compañías, como los de obesidad, enfermedades cardiovasculares, cáncer de mama, próstata o cuello de útero. O incluso, según comentan en DKV, programas de prevención del estrés laboral.

Sin problemas de salud

Hay personas que nunca han tenido un problema de salud y que, por lo general, no suelen acudir mucho al médico. En estos casos, hay que ser especialmente cuidadoso para no contratar coberturas que encarezcan el seguro de forma innecesaria. Para este tipo de asegurados podría ser suficiente un seguro con cobertura ambulatoria, que no cubre hospitalización. Con un producto de estas características se accede a consultas, medios diagnósticos o técnicas especiales de tratamiento con las ventajas de un seguro privado: libertad de elección, eliminación de listas de espera, etc., a cambio de una prima más económica, al contar con una cobertura solo parcial.

Pese a las lógicas reticencias de este segmento de población a contratar un seguro de salud, estos productos se deben valorar no sólo por su utilización cuando surge una necesidad médica, sino también por su valor preventivo: chequeo médico ginecológico, urológico, limpieza bucal…

Además, muchas aseguradoras ofrecen con sus productos otro tipo de ventajas y coberturas, cuyo uso no depende estrictamente del estado de salud. En FiatC destacan, por ejemplo, la revisión médica para la obtención y renovación del carné de conducir, o los descuentos para disfrutar de centros de estética, balnearios y otros servicios relacionados con el bienestar.

Consideraciones generales

En general, los seguros de salud que se comercializan en España ofrecen coberturas y servicios que se pueden modular para cualquier perfil de cliente, sea cual sea su estilo de vida. Sin embargo, a la hora de contratarlos, hay que tener en cuenta el perfil del futuro asegurado para que el producto se adapte a lo que realmente necesita y no se pague por coberturas innecesarias o por algo que al final no va a responder a nuestras demandas.

Algunas cosas a tener en cuenta, dependiendo de nuestras circunstancias personales, son por ejemplo la cobertura internacional, los copagos, los servicios de prevención de determinadas enfermedades, los cuados médicos y especialidades de los hospitales, los servicios complementarios o la franja de edad que se cubre.

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