¿Vendes o alquilas tu piso? Prepárate para certificar su eficiencia energética

Kel 46

Tu opinión nos importa:

Puntúa y deja tu comentario.
Ahorra hasta un 60% en tu seguro de hogar
COMPARA AHORA
Si eres propietario de un inmueble construido antes de noviembre de 2007, a partir del próximo 1 de junio te verás obligado por ley a conseguir un certificado de eficiencia energética que acredite el consumo de tu vivienda para poder venderla o alquilarla. Esta medida conocida como “procedimiento básico para la certificación de eficiencia energética de los edificios existentes” fue aprobada con cierto retraso por el Consejo de Ministros el pasado 5 de abril y da por fin cumplimiento a la normativa comunitaria. El texto definitivo del Real Decreto será publicado en el Boletín Oficial del Estado en próximas fechas.
 

Si estás interesado en vender o alquilar tu inmueble, ya sea vivienda o local, y el edificio fue construido antes de noviembre de 2007, prepárate para conseguir tu certificado de eficiencia energética. Deberás incluirlo en cualquier tipo de anuncio que hagas del inmueble ofertado.

Los propietarios de inmuebles construidos después de noviembre del 2007 pueden despreocuparse: a partir de esta fecha, las edificaciones nuevas adoptaron las normas de la Unión Europea pertinentes en materia de eficiencia energética para que estuvieran convenientemente certificadas desde su construcción.

¿Cómo será el certificado de eficiencia energética?

Se calcula que aproximadamente un millón y medio de propietarios tendrán que hacer frente a la obtención de este certificado. El aspecto de los distintivos que lucirán los inmuebles destinados a compra-venta o alquiler se asemeja a las etiquetas que lucen hoy por hoy los electrodomésticos y tendrá una validez de 10 años. 

Lo que se acredita es la eficiencia energética del inmueble, por tanto no se puede “suspender” pero el inmueble se volverá más o menos atractivo para un posible comprador o arrendatario en función de su eficiencia. La normativa persigue fomentar el ahorro económico y el energético y beneficiar la comercialización de aquellos inmuebles que tengan alta eficiencia.

Para señalar estas “calificaciones”, el certificado incorpora un código de colores de mayor a menor eficiencia a modo de semáforo, del verde al rojo y de la A a la G. Se considera que el ahorro energético estimado entre una calificación A y una G puede ser hasta del 70%. 

En el peor de los casos, es decir la obtención de una G, el propietario no estará obligado a acometer ninguna reforma que mejore la eficiencia energética del inmueble, sin embargo el certificado sí incluirá una serie de recomendaciones a seguir en caso de que voluntariamente el propietario quiera mejorar la calificación de su inmueble. 

La medida pretende ayudar al consumidor a tomar la decisión de compra o alquiler aportándole la valoración de un aspecto tan relevante como el consumo energético. Sin embargo, las voces más críticas apuntan a que esta clasificación no da, de momento, una idea del gasto real del inmueble evaluado. De hecho, la codificación se asemeja más a una escala de emisión de gases a la atmósfera que a un cuantificador del coste monetario. Estas opiniones adversas apuntan a que para el usuario final será sólo una orientación medioambiental mientras que para el propietario será un gasto adicional en el proceso de compra-venta o arrendamiento de su inmueble, lo que en estos momentos de crisis en el sector inmobiliario quizá no sea la mejor de las noticias.

En todo caso y a modo de buen ejemplo, el Real Decreto obliga a las Administraciones Públicas a que todos sus edificios o partes de los mismos, en los que una autoridad pública ocupe una superficie útil total superior a 500 m2 y sean frecuentados habitualmente por el público, dispongan del certificado de eficiencia energética y exhiban su etiqueta de eficiencia energética.

¿Cuánto costará?

Por 250 euros para una vivienda unifamiliar y 90 para las individuales podrás obtener un certificado que, entre otros, revisará los siguientes elementos de tu inmueble:

  • Orientación de la vivienda
  • Materiales de la fachada
  • Carpintería exterior
  • Condiciones de ocupación
  • Sistemas de climatización
  • Existencia de instalaciones de energía renovables

Al precio base habrá que sumarle las tasas administrativas a abonar cuando se registre ante la autoridad autonómica competente, lo que encarecerá el importe total del certificado en aproximadamente 30 euros adicionales. En todo caso, habrá que ver cómo reacciona el mercado y los precios que finalmente establecen los certificadores.

¿Qué hay que hacer?

A falta de que los órganos autonómicos de cada Comunidad articulen los mecanismos definitivos de certificación y los comuniquen a través de los canales pertinentes, los pasos a seguir por los propietarios serán estos:

  • Contacto con un técnico certificador individualmente o a través de la comunidad de vecinos del inmueble
  • Cumplimentación de un formulario básico y establecimiento de cita para realizar la evaluación definitiva
  • Obtención del certificado y abono del mismo
  • Registro del certificado ante el órgano autonómico competente y abono de las tasas correspondientes
  • Exhibición del certificado en cualquier publicidad del inmueble ofertado para su venta o alquiler y siempre a disposición de las autoridades competentes que así lo exijan por inspección o cualquier otro requerimiento

Dado que es una normativa más que anunciada ya se pueden consultar, desde hace tiempo, algunas páginas Web que ofertan el servicio de certificación.

El certificado de eficiencia energética en Europa

Los importes que se calculan para el certificado de eficiencia energética en España se asemejan a los repercutidos en Italia, donde esta norma está vigente desde 2007 y cuyo funcionamiento parece que se asimila bastante al que quieren aplicar las autoridades españolas. 

En el resto de países europeos el procedimiento lleva ya en vigor varios años y, dependiendo de los casos, ha ido modificando su radio de acción en función de las distintas tipologías de inmueble, su antigüedad y su uso. Uno de los más madrugadores en esta asignatura fue el Reino Unido que lo incorporó en 2004 a un protocolo llamado Home Information Pack (HIP) destinado a agrupar toda la información relevante para un comprador potencial. 

El HIP se retiró definitivamente en 2010, dada su inoperancia, salvándose únicamente el llamado Energy Performance Certificate (EPC), es decir el certificado de eficiencia energética que, como en el resto de casi toda la Unión Europea, puede ser requerido legalmente si estás en proceso de vender tu casa y hasta suponerte una sanción en caso de no poseerlo.

Fuentes: Mineturhttp://www.energysavingtrust.org.uk/Insulation/Energy-performance-certificat es 

¿Qué te parece? Otros usuarios ya están comentando este artículo. Deja tu opinión aquí
Ahorra hasta 200 euros en tu seguro de hogar con Kelisto
COMPARA AHORA
Seguros hogar