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Trámites para comprar un coche de segunda mano

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  • Si estás pensando en hacerte con un vehículo, en Kelisto te explicamos algunos consejos para comprar un coche de segunda mano.

La venta de coches está viviendo unos momentos difíciles debido a las dudas sobre las emisiones de CO2, que hace que cada vez más conductores se pregunten qué tipo de vehículo comprar. Según datos de ANFAC (Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones), las matriculaciones de automóviles nuevos encadenan casi un año de caídas, con un descenso del 6,5% en los siete primeros meses del año.

A pesar de estas bajadas en las ventas del sector, no son pocos los que deciden hacerse con un coche de segunda mano, mucho más barato que uno nuevo. Si eres uno de estos conductores, en Kelisto te contamos todo lo que tienes que tener en cuenta sobre cómo comprar un coche de segunda mano. No solo el precio es importante, sino que existen otros trámites y aspectos que no debes descuidar, además de tener en cuenta la contratación de un buen seguro de coche una vez que tengas tu vehículo.

La elección del coche

Parece una obviedad, pero es muy importante tener las cosas claras antes de decantarse por uno u otro modelo. Es el punto de partida y merece la pena pensar bien qué necesitas y cuál será el uso que le darás al vehículo para evitar sorpresas, como que gaste más combustible de lo que podamos asumir, que resulte incómodo en viajes largos, o que no quepan las maletas de toda la familia en el maletero. Además, en la actualidad también debes tener en cuenta si quieres un coche diesel o gasolina, debido a las restricciones para estos dos combustibles en beneficio de los coches eléctricos o híbridos.

Otros consejos para comprar un coche de segunda mano son fijarte en si lo quieres con tres o cinco puertas, si prefieres cambio de marchas manual o automático, o si lo vas a usar solo para carretera o también lo necesitas para salidas al campo.

¿Particular o concesionario?

Una de las preguntas clave a la hora de cómo comprar un coche de segunda mano es si es mejor acudir a una empresa especializada en la venta de vehículos de segunda mano o directamente a un particular. En este último caso, es fácil hacer un barrido en Internet para encontrar numerosas opciones y, normalmente, a mejor precio.

El problema es que los vehículos usados a veces esconden defectos, que salen a la luz poco tiempo después de ser adquiridos. En ese caso nos ofrece mayor garantía estar amparado por una empresa especializada, ya que lo más probable es que se haga cargo de la reparación, atendiendo a la garantía que debe ofrecer a sus clientes. En el caso de los vendedores particulares, también tienen la obligación de arreglar los desperfectos que se detecten en los seis meses posteriores a la venta del coche y, de no hacerlo de forma voluntaria, el comprador puede interponer una demanda judicial.

Otra de las cosas que debes tener en cuenta a la hora de comprar un coche usado, ya sea en una empresa especializada o a un particular, es el cambio de titularidad del vehículo. Este trámite es sencillo, pero debes realizarlo correctamente para evitar una posible sanción.

Olvida las prisas

Cuando ya has elegido el modelo que quieres, es probable que su dueño te diga que tiene otro comprador interesado y que, o te decides rápido, o es probable que te quedes sin él. También puede darse el caso de que, por ejemplo, estés planeando irte de vacaciones en los próximos días y quieras tener ya tu nuevo vehículo.

No te dejes llevar por las prisas a la hora de comprar el coche. Ser racional en estos casos es fundamental para que la compra no se vea condicionada (pagar de más, no comprobar que el vehículo se entrega en las condiciones pactadas, etc.). Hay que tener las cosas bien claras antes de tomar la decisión.

Conocer la vida el coche usado es importante

Dentro de los consejos para comprar un coche de segunda mano, uno de los más importantes es comprobar que el coche no ha sido muy ‘maltratado’ por su antiguo dueño. Siempre es interesante que el vendedor sea un conocido, ya que le costará menos admitir posibles defectos que tenga el vehículo. Si no, es más complicado obtener una información fiable. En cualquier caso, hay que ser inquisitivo y preguntar todo lo relacionado con el estado del vehículo: cómo se ha usado hasta la fecha, cuántos dueños ha tenido, si ha habido golpes menores o accidentes de cierto alcance e incluso el historial de revisiones que ha pasado. Un dueño serio debe poder aportar esta información de manera contrastada. En caso contrario, es mejor desconfiar.

Cuidado con el fraude de los kilómetros

Un simple dispositivo portátil sirve como ‘máquina del tiempo’ para los estafadores que, en muchos casos, venden automóviles con más vida a sus espaldas de la que hacen creer al comprador. Por este motivo, hay que fijarse en el libro de mantenimiento o en la documentación de la ITV (Inspección Técnica de Vehículos), donde aparecen reflejados los kilómetros de cada revisión. Esto hace que sea más fácil detectar cifras sospechosas. Otra pista la puede dar el desgaste de ciertos elementos como los pedales, el volante o la tapicería. Si es elevado, casi con total seguridad el coche tendrá un kilometraje alto, por mucho que digan lo contrario.

Revisa aspectos básicos del vehículo

Aunque no seas experto en mecánica, debes estudiar el estado de algunas partes del coche antes de tomar la decisión:

  • Los neumáticos. Hay varias señales para indicar que las ruedas del vehículo que vas a adquirir no se encuentran en perfecto estado: las rajas o grietas (que apuntan cierta vejez),  un desgaste irregular, la fecha de fabricación deja claro cuánto tiempo tienen (en muchos casos no coincide con lo que dice el vendedor). Además, si los flancos están deformados, quizá se deba a que el coche ha estado parado un largo tiempo con las ruedas desinfladas. Si no están en buen estado pide al propietario que los sustituya o tenlo en cuenta a la hora de negociar el precio.
  • Los frenos. Es importante comprobar la eficacia de la frenada, así como el tacto del pedal y el estado de discos y pastillas, porque las averías del equipo de frenos no son baratas.
  • La corrosión. Es el gran enemigo de las partes metálicas. Conviene revisar, palmo a palmo, la carrocería, las juntas y los bajos para ver si hay zonas afectadas por el óxido. Suelen estar especialmente afectados los vehículos que se han movido por países lluviosos o lugares costeros, donde la humedad está siempre presente.
  • La suspensión. Prueba a aplicar presión sobre el capó, justo encima de una rueda, y observa cómo se comportan los amortiguadores. Si el coche rebota más de una vez hasta estabilizarse, la suspensión está muy gastada. En este caso, tocaría cambiarla si quieres conducir con total seguridad. Quizá sea un buen momento para rebajar el precio o para pedirle al vendedor que se haga cargo de la sustitución.
  • Los neumáticos. Hay varias señales para indicar que las ruedas del vehículo que vas a adquirir no se encuentran en perfecto estado: las rajas o grietas (que apuntan cierta vejez),  un desgaste irregular, la fecha de fabricación deja claro cuánto tiempo tienen (en muchos casos no coincide con lo que dice el vendedor). Además, si los flancos están deformados, quizá se deba a que el coche ha estado parado un largo tiempo con las ruedas desinfladas. Si no están en buen estado pide al propietario que los sustituya o tenlo en cuenta a la hora de negociar el precio.
  • Los frenos. Es importante comprobar la eficacia de la frenada, así como el tacto del pedal y el estado de discos y pastillas, porque las averías del equipo de frenos no son baratas.
  • La corrosión. Es el gran enemigo de las partes metálicas. Conviene revisar, palmo a palmo, la carrocería, las juntas y los bajos para ver si hay zonas afectadas por el óxido. Suelen estar especialmente afectados los vehículos que se han movido por países lluviosos o lugares costeros, donde la humedad está siempre presente.
  • La suspensión. Prueba a aplicar presión sobre el capó, justo encima de una rueda, y observa cómo se comportan los amortiguadores. Si el coche rebota más de una vez hasta estabilizarse, la suspensión está muy gastada. En este caso, tocaría cambiarla si quieres conducir con total seguridad. Quizá sea un buen momento para rebajar el precio o para pedirle al vendedor que se haga cargo de la sustitución.
  • Los cristales. ¿Tienen golpes o fisuras?, ¿están rayados?, ¿funciona el mecanismo de los retrovisores? Todo esto es muy fácil de ver en un instante.

La documentación

Tras revisar todos los consejos para comprar un coche de segunda mano, parece que se acerca el momento. Ese vehículo que tanto has analizado, sin duda, encaja con tus preferencias. ¿Qué toca ahora? Otro básico: comprobar que toda la documentación está al día. Es momento de saber si el dueño anterior está al corriente con el pago del impuesto de circulación, con la ITV e incluso con las posibles multas o embargos que pudiera arrastrar. Esto se puede saber haciendo una consulta a la Dirección General de Tráfico.

Probar el coche es fundamental

No admitas un “no” por respuesta. Antes de formalizar la compra, debes comprobar cómo funciona el motor, cómo se comportan el chasis y los frenos, si hay ruidos extraños y si toda la parte eléctrica hace su papel correctamente. También hay que fijarse en los testigos del cuadro de instrumentos, ya que quizá pueda haber alguno encendido que indique cierta avería. En el caso de que no te consideres suficientemente experto como para saber si todo lo anterior está en orden, estás en tu derecho de pedir que algún especialista de confianza lo haga por ti.

El precio

Una vez examinado el coche de segunda mano a conciencia hay que ver si el precio planteado es justo. Quizá hayan aparecido defectos que, de no ser asumidos por el vendedor, supondrían un gasto extra. En cualquier caso, existen listados de tasación como el que ofrece la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor (GANVAM), en el que se puede ver un baremo de precios para cada vehículo. Para conocerlo hay que aportar: la fecha de primera matriculación y los datos exactos del coche (marca, modelo, combustible, motor, potencia, versión, acabado).

La compra

Llega el momento de concluir la operación. La decisión está tomada y hay que firmar el contrato de compraventa por ambas partes. En el caso de haber entregado una señal, exige un recibo de la misma. También debe figurar en el contrato la forma en que se realizará el pago del coche. Todo esto es fundamental para evitar problemas posteriores. En cuanto a la garantía, si bien no es exigible en una compraventa entre particulares, debes saber que el Código Civil establece que el vendedor ha de responder durante un periodo de seis meses de los posibles vicios ocultos que el vehículo pueda esconder en el momento de la compra, aunque no los conociera.

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