Todo lo que debes saber sobre los minicréditos rápidos

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Los minicréditos rápidos son una solución fácil y rápida para conseguir dinero, que no requiere demasiado papeleo ni explicaciones. Sin embargo, su coste puede llegar a ser muy elevado. En Kelisto te damos las claves para que sepas qué son, cómo funcionan y cuándo pueden ser útiles.

Con el avance de la crisis, los minicréditos rápidos o minicréditos al instante se han convertido en una solución para muchas familias que necesitan dinero de manera urgente y no tienen la posibilidad de obtenerlo a través de un banco tradicional. Sin embargo, esta alternativa puede convertirse en una opción muy cara si no se utiliza correctamente y solo para necesidades puntuales. Para ayudarte a saber cuándo pueden resultarte útiles, en Kelisto te damos algunas claves.

¿Qué son los minicréditos rápidos?

Los minicréditos al instante son préstamos personales con algunas características específicas: solo conceden cantidades pequeñas (no superan los 600 euros) y con un plazo de devolución reducido (como máximo, 45 días); apenas hace falta documentación para solicitarlos; se conceden en muy poco tiempo; y cobran unos intereses (denominados “honorarios”) que suelen ser mucho más altos que los de los préstamos que concede la banca tradicional.

¿Qué requisitos hacen falta cumplir para pedir un minicrédito al instante?

Los minicréditos rápidos imponen unas exigencias mucho más flexibles que los préstamos personales que concede la banca tradicional. En principio, para poder acceder a uno de estos productos basta con ser mayor de 18 años y no figurar en ningún listado de morosos, como Asnef. Sin embargo, hay algunos que pueden conceder el dinero incluso si el cliente aparece en uno de estos listados.

¿En cuánto tiempo se pueden devolver?

A diferencia de los préstamos personales que puedes solicitar en un banco tradicional (con los que podrás pedir cifras que llegan a alcanzar los 60.000 euros con plazos de devolución que rondan los 10 años), los minicréditos rápidos tienen un período de amortización reducido. En el mejor de los casos podrás devolver la cantidad prestada (que no suele superar los 600 euros) en 45 días, aunque hay empresas que limitan este período a 30 días.

¿Cuáles son sus ventajas e inconvenientes?

  • La principal ventaja de los minicréditos rápidos es que se obtienen de forma muy rápida, sencilla y sin apenas papeleo. En muchos casos, la petición se puede realizar desde casa (a través del teléfono o del ordenador), el estudio se realiza en el momento y la respuesta suele ser prácticamente inmediata. La empresas solo te pedirán algunos documentos (si la cantidad es pequeña, ni siquiera hace falta una nómina) y en unas horas tendrás el dinero en la cuenta que hayas indicado.
  • Entre los inconvenientes de los minicréditos al instante está su elevado coste. Si echas cuentas, los honorarios que requieren la mayoría de las empresas se traducen en una Tasa Anual Equivalente (TAE) que ronda el 2.000-3.000%, por lo que su uso solo está indicado en momentos puntuales o de urgencia económica. Además, debes tener en cuenta que, si no cumples con el plazo acordado, la compañía te cobrará unos intereses de demora que también resultan muy caros.

¿Cómo se regulan los minicréditos rápidos?

En España, las empresas que conceden estos productos son compañías privadas que no cuentan con la supervisión del Banco de España ni de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Ahora bien, su funcionamiento se rige por la Ley sobre comercialización a distancia de servicios financieros destinados a consumidores, que tiene como objetivo proteger a los usuarios teniendo en cuenta que este tipo de productos tiene unas características especiales. Eso sí, esta normativa no incluye ninguna limitación al tipo de interés que deben aplicar estas empresas por lo que, en la práctica, pueden cobrar lo que consideren oportuno.

Por otro lado, las empresas que comercializan micropréstamos deben estar inscritas en el Registro Mercantil y, además, están obligadas a respetar la normativa vigente en materia de derechos del consumidor, como sucede con cualquier otra compañía. Eso significa, entre otras cosas, que deben informar correctamente sobre las condiciones de contratación de sus productos.

¿Cuáles son sus principales diferencias con los préstamos tradicionales?

Aunque se trata de dos productos de financiación, los minicréditos rápidos y los préstamos personales concedidos por la banca tradicional tienen varias diferencias:

  • Los requisitos: mientras que un consumidor apenas tendrá que presentar documentación para poder acceder a un minicrédito al instante, para acceder a un préstamo personal tendrá que acreditar que es solvente mediante documentos como sus últimas nóminas. Además, muchas entidades requieren que el usuario sea cliente del banco y, en algunos casos, que contrate varios productos extra.
  • La cantidad y plazo de devolución: con los minicréditos rápidos tan solo se puede pedir un máximo de 600 euros a devolver, como mucho, en 45 días. En cambio, con un préstamo personal se pueden llegar a pedir hasta 60.000 euros a devolver hasta en 60-72 meses.
  • Los intereses: mientras que los préstamos personales expresan los intereses en forma de TAE, y no suelen cobrar más del 10-12% por la financiación, con los minicréditos rápidos el interés se expresa como “honorarios” en euros, que se traducen en una TAE que puede superar el 3.000%. 
Palabras clave: préstamos Guía
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