Todo lo que debes saber antes de aceptar un préstamo preconcedido

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  • Los préstamos preconcedidos ponen a tu disposición dinero rápido y casi sin papeleo, pero sus ofertas pueden llegar a resultar más caras que las de un préstamo personal tradicional.

“¿Sabía que tiene a su disposición 5.000 euros para usarlos cuando quiera?” Con esta inocente pregunta, muchos bancos tratan de tentar a sus clientes con crédito barato y fácil de conseguir pero que, en ningún caso, ha sido solicitado por el consumidor. Se trata de los préstamos preconcedidos, unas líneas especiales de financiación que las entidades ponen a disposición de sus usuarios, en función del perfil que tengan y de sus ingresos.

La propuesta que hacen los bancos suele ser, a priori, muy atractiva: sus ofertas permiten pedir entre 300 y 60.000 euros –suficiente para financiar un coche, un viaje o hasta una reforma del hogar-sin apenas presentar documentos o hacer trámites interminables, pero ¿es oro todo lo que reluce? En Kelisto hemos examinado los préstamos preconcedidos que hay en el mercado para que sepas en qué consisten y qué debes fijarte antes de optar por una de estas ofertas.

1. Hay tantos tipos de préstamos preconcedidos como clientes

Aunque algunos bancos cuentan con préstamos preconcedidos con unas características estándar e iguales para todo el mundo, lo normal es que cada uno de estos productos se adapte a diferentes tipos de consumidor: es decir, en función de lo que ganes, del tiempo que lleves en el banco o de tu solvencia, tu entidad te ofrecerá una cantidad determinada, con un plazo de devolución y un interés acorde a tu perfil.

Incluso, los préstamos preconcedidos que tienen unas condiciones estándar se adaptan de alguna manera al perfil del cliente: por ejemplo, los anticipos de nómina del Santander, Caixabank y Bankinter ofrecen al cliente una cantidad equivalente a un número de veces la nómina (dos, tres y una vez, respectivamente). Por ejemplo, si eres cliente del Santander y ganas 1.500 euros, nunca podrías pedir más de 3.000 euros a través de este tipo de productos.

2. Los préstamos preconcedidos solo se ofrecen a buenos clientes

Como es normal, un banco no va a ofrecer un préstamo a un cliente que ni siquiera lo ha pedido sin antes asegurarse de que va a poder hacer un buen negocio: es decir, sin cerciorarse de que va  poder recuperar el dinero más los intereses. Por eso, este tipo de productos no se conceden a cualquiera: como mínimo, será necesario que tengas la nómina domiciliada para poder acceder a ellos.

Como cuestiones adicionales, los bancos también comprobarán que:

  • Pagas convenientemente todas tus deudas: es decir, que no eres moroso
  •  Tienes cierta antigüedad como cliente: Unicaja, por ejemplo, exige entre tres y seis meses de antigüedad en la entidad para ofrecerte su Préstamo Nómina o su Anticipo Nómina.
  • Ganas una cantidad mínima al mes: la Línea Expansión del Sabadell, por ejemplo, solo está disponible para quienes ingresen, al menos, 1.500 euros al mes.
  • Estás dispuesto a contratar ciertos productos vinculados: por ejemplo, Banco Popular requiere que se contrate un seguro de protección de pagos con su Préstamo Nómina.

3. Se solicitan sin papeleo y de forma casi inmediata

Una de las grandes ventajas de los préstamos preconcedidos es que podrás disponer del dinero rápidamente. Dado que tu banco habrá hecho un estudio previo antes de hacerte la oferta, apenas necesitará pedirte más información para poder dártelo, con lo que la tramitación será extremadamente rápida.

4. El interés de los préstamos preconcedidos no siempre es tan atractivo como parece

De media, los préstamos preconcedidos cobran un interés del 4,53% TIN, según datos de Kelisto. Por tanto, son aparentemente más económicos que un préstamo personal “tradicional” ya que, los 10 más baratos del mercado aplican un TIN medio del 5,6%.

Sin embargo, hablar de promedios no basta para saber si un préstamo preconcedido puede salirte más o menos barato que uno tradicional. Como ocurre siempre que busques financiación, tendrás que calcular la TAE, ya que este es el único parámetro que contabiliza el interés de la oferta (o sea, el TIN) y las comisiones, y tiene en cuenta la cantidad que vas a pedir y el plazo de devolución.

Por ejemplo, imagina que quieres pedir 3.000 euros a seis meses con el Préstamo Nómina de Ibercaja, su oferta de préstamo preconcedido. Este banco no te cobrará intereses (0% TIN), pero sí una comisión de apertura del 2,5% (es decir, 75 euros), lo que equivaldría a una TAE del 9,9%. En cambio, si hicieras la misma operación con el Préstamo Ibercaja Directo (al 5,9% TIN, pero sin comisiones), la TAE tan solo llegaría al 6,06%, con lo que la operación te saldría bastante más económica.

Préstamo Ibercaja Directo

Préstamo Ibercaja Directo

Más detalles Menos detalles

Plazo máximo (años)
8
Importe mínimo
150,0 €
Importe máximo
60000,0 €
Comisión estudio
0,0 %
Comisión cancelación
0,0 %
Comisión cancelación anticipada
0,0 %
Ingresos mínimos
Sin determinar
Dirigido a nuevos clientes
Dirigido a antiguos clientes

5. No se deben confundir con los micropréstamos

Aunque ambos se conceden de forma rápida y sin casi papeleo, los micropréstamos y los préstamos preconcedidos tienen grandes diferencias:

  • El plazo de devolución y la cantidad que se solicita: con los micropréstamos solo podrás pedir entre 300 y 600 euros, a devolver en un plazo máximo de entre 30 y 50 días. En cambio, con los préstamos preconcedidos puedes llegar a solicitar hasta 60.000 euros, con un período de devolución máximo de 10 años.
  • La vinculación: para pedir un micropréstamo no tienes que cambiar de banco; es más, las compañías que los ofrecen no te exigen que mantengas ninguna vinculación con ellas. Sin embargo, con los préstamos preconcedidos siempre debes tener la nómina domiciliada, en algunos casos debes tener cierta antigüedad como cliente e, incluso, te pueden exigir que contrates un seguro o algún otro producto vinculado.
  • El interés: con los micropréstamos, el interés se expresa en forma de honorarios (es decir, una cantidad fija en euros) que pueden llegar a equivaler a una TAE de hasta un 3.000%. En cambio, con los préstamos preconcedidos siempre pagarás un interés en forma de porcentaje y la TAE nunca superará los límites del 10-15%.

Si necesitas financiación y quieres saber si hay ofertas mejores a las del préstamo preconcedido que te ofrece tu banco, te recomendamos que consultes nuestro comparador de préstamos personales con el que, en solo unos minutos y de forma gratuita, encontrarás las propuestas que mejor se adaptan a tu perfil.

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