¿Merece la pena solicitar un período de carencia hipotecaria?

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Solicitar un período de carencia al banco permite aplazar, durante un tiempo, el pago de las cuotas de una hipoteca o, al menos, reducir considerablemente su importe. Sin embargo, a la larga, esta alternativa provoca que el consumidor tenga que pagar más intereses por su préstamo.

En el último año, dos de cada 10 hogares han tenido dificultades para afrontar el pago de su hipoteca según la OCU, una situación que obliga a muchos consumidores a buscar soluciones para no perder su vivienda. Tal y como te contamos en Kelisto, alargar el plazo del préstamo puede ser una alternativa: ampliar el período de amortización 10 años recortaría, de media, entre un 14% y un 23% la cuota de una hipoteca. Sin embargo, realizar esta operación dispararía los intereses que habría que pagar al banco entre un 40% y un 57%.

 Otra de las alternativas para quienes tengan complicaciones a la hora de afrontar el pago de una hipoteca es solicitar un período de carencia. Es decir, pedir al banco que, durante un plazo de tiempo determinado, reduzca la cuota del préstamo de dos maneras distintas:

  • Optando por una carencia parcial, es decir, un período en el que se dejan de pagar intereses y solo se devuelve el capital que se debe a la entidad.
  • Mediante una carencia total, en la que se dejan de pagar tanto intereses como el capital pendiente.

Ahora bien, al igual que sucede cuando se alarga el plazo de una hipoteca, optar por una carencia tampoco es una solución gratuita ni, en muchos casos, fácil de conseguir. Para que tengas claro qué implica este procedimiento y si realmente puede ser una buena alternativa para ti, en Kelisto repasamos todas las claves que debes tener en cuenta.

¿Qué rebaja en la cuota mensual se puede conseguir con una carencia hipotecaria?

El gran atractivo de la carencia hipotecaria es la posibilidad de reducir la cuota mensual en un porcentaje considerable, aunque solo sea durante un período de tiempo limitado. Por ejemplo, si se toma como referencia una hipoteca media en España (103.626 euros, con un interés del 3,35% a devolver en 21 años, según el Instituto Nacional de Estadística) y el período de carencia promedio que ofrecen las hipotecas en España (21 meses), el resultado es que un consumidor pasaría de pagar una cuota de 573,23 euros al mes en condiciones normales a abonar 289,29 euros, es decir, casi un 50% de lo que pagaba anteriormente.

¿Siempre hay que negociar con el banco?

Aunque siempre es una opción que se puede negociar con la entidad, lo cierto es que existen hipotecas que ofrecen un período de carencia en su listado de ventajas estándar para cualquier  cliente. Se trata de la Hipoteca Ahora, de Liberbank (hasta 12 meses), la Hipoteca Mari Carmen de Abanca (hasta 24 meses), la nueva Hipoteca 6x0 de Laboral Kutxa (hasta 18 meses), la Súperhipoteca Ibercaja (hasta 24 meses), la Hipoteca SIN de Bankinter (12 meses por cada 10 años de plazo de amortización), la Hipoteca Variable de Caja Rural de Granada (hasta 24 meses) y la Hipoteca Variable de La Caixa (hasta 24 meses).

Hipoteca Ahora

Hipoteca Ahora

Liberbank

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Periodo inicial
18 meses
% máximo concedido
80,0 %
Importe mínimo financiado
-
Importe máximo financiado
-
Comisión estudio
0 €
Comisión cancelación
0 €
Comisión amortización anticipada
0 €
Domiciliar nómina
Contratación seguro vida
Contratación seguro hogar
Contratación plan pensiones
Contratación otros
No

Hipoteca MariCarmen

Hipoteca MariCarmen

Abanca

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Periodo inicial
12 meses
% máximo concedido
80,0 %
Importe mínimo financiado
-
Importe máximo financiado
-
Comisión estudio
0 €
Comisión cancelación
0 €
Comisión amortización anticipada
0 €
Domiciliar nómina
Contratación seguro vida
Contratación seguro hogar
Contratación plan pensiones
No
Contratación otros

Hipoteca 6x0 (Requisitos máximos)

Hipoteca 6x0 (Requisitos máximos)

Laboral Kutxa

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Periodo inicial
6 meses
% máximo concedido
70,0 %
Importe mínimo financiado
-
Importe máximo financiado
-
Comisión estudio
0 €
Comisión cancelación
0 €
Comisión amortización anticipada
0 €
Domiciliar nómina
Contratación seguro vida
Contratación seguro hogar
Contratación plan pensiones
Contratación otros
No

Superhipoteca I Ibercaja (Requisitos Maximos)

Superhipoteca I Ibercaja (Requisitos Maximos)

IberCaja

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Periodo inicial
12 meses
% máximo concedido
80,0 %
Importe mínimo financiado
-
Importe máximo financiado
-
Comisión estudio
0 €
Comisión cancelación
0 €
Comisión amortización anticipada
0 €
Domiciliar nómina
Contratación seguro vida
Contratación seguro hogar
Contratación plan pensiones
No
Contratación otros

Hipoteca Sin

Hipoteca Sin

Bankinter

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Periodo inicial
12 meses
% máximo concedido
80,0 %
Importe mínimo financiado
-
Importe máximo financiado
-
Comisión estudio
0 €
Comisión cancelación
0 €
Comisión amortización anticipada
0 €
Domiciliar nómina
No
Contratación seguro vida
Contratación seguro hogar
Contratación plan pensiones
No
Contratación otros
No

Hipoteca variable (Requisitos máximos)

Hipoteca variable (Requisitos máximos)

CaixaBank

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Periodo inicial
-
% máximo concedido
80,0 %
Importe mínimo financiado
-
Importe máximo financiado
-
Comisión estudio
0 €
Comisión cancelación
0 €
Comisión amortización anticipada
0,50 %
Domiciliar nómina
No
Contratación seguro vida
No
Contratación seguro hogar
Contratación plan pensiones
No
Contratación otros
No

Por otro lado, no hay que olvidar que la carencia hipotecaria es una posibilidad que siempre se debería ofrecer a deudores en dificultades. En 2012, el Gobierno aprobó una nueva normativa que incluía la creación de un “Código de buenas prácticas bancarias” dirigido a aquellos consumidores que tuvieran dificultades para afrontar el pago de su hipoteca. Entre esas medidas, estaba la de ofrecer un período de carencia parcial de cuatro años o fijar una ampliación del plazo del préstamo (hasta los 40 años) para los consumidores en situación de mayor vulnerabilidad.

Para poder acceder a esta posibilidad, tanto el hipotecado como el propio préstamo que estuviera pendiente de pago tenían que cumplir unos requisitos, que fueron ligeramente modificados hace unos meses con la aprobación de la Ley de la Segunda Oportunidad, tal y como te contamos en Kelisto.

Por tanto, los  consumidores en situación más vulnerable tendrían que tener acceso a un período de carencia en su hipoteca , al menos los que fueran clientes de aquellos bancos que hayan decidido adherirse al Código de Buenas Prácticas, que son la mayoría, como podrás ver en este listado del Boletín Oficial del Estado.

¿Cuáles son las desventajas de una carencia hipotecaria?

  • Solicitar un período de carencia encarece el precio de la hipoteca

Si un consumidor pidiera la hipoteca media que se solicita a día de hoy en España (103.626 euros, con un interés del 3,35% a devolver en 21 años, según el Instituto Nacional de Estadística), tendría que devolver a su banco 144.454 euros (en cuotas mensuales de 573,23 euros), de los que 40.828,23 euros serían intereses.

En cambio, si pidiera una carencia de 21 meses, sucederían dos cosas:

1) Aunque su cuota durante el período de carencia se reduciría hasta los 289,29 euros (casi un 50% menos), la mensualidad que tendría que abonar una vez finalizado este período de gracia sería más elevada: 609,29 euros al mes, un 6,3% por encima de la original.

2) La factura total de su préstamo también subiría: en total, tendría que abonar a su banco 43.193,87 euros en concepto de intereses, es decir un 5,8% más de lo que habría tenido que pagar si no hubiera pedido la carencia.

  • Para pedir un período de carencia hay que realizar una novación, lo que implica más gastos adicionales

Para solicitar un período de carencia es necesario realizar una novación hipotecaria, es decir, un cambio en el contrato del préstamo que está pendiente de pago, un trámite que está sujeto al pago de una comisión. En concreto, los bancos pueden cobrar entre un 0% y un 1% del dinero que queda por devolver, según establece la normativa actual.

  • Durante el período de carencia, el banco puede aumentar el interés a aplicar u obligar a contratar más productos vinculados

Antes de solicitar un período de carencia, el consumidor debe analizar detenidamente qué condiciones le impone su entidad para poder concederla. En algunos casos, este período solo se concede cuando han transcurrido unos años desde la concesión de la hipoteca. En otros, es posible que la entidad aumente el tipo de interés aplicado, como ocurre con la Hipoteca Mari Carmen de Abanca, en la que se encarece un 1%. Incluso, la entidad podría exigir que el consumidor contratara productos adicionales extra si quiere acceder a este aplazamiento en la devolución de la deuda, como un seguro de protección de pagos. 

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