El Europarlamento aprueba una nueva norma para proteger a los hipotecados

Una Mano Introduce Un Voto En Una Urna

Tu opinión nos importa:

Puntúa y deja tu comentario.
¿Necesitas una hipoteca?

Te ayudamos a conseguirla de forma inmediata

El Parlamento Europeo ha dado luz verde una directiva que mejorará las condiciones de quienes no puedan hacer frente al pago de su hipoteca y favorecerá que el consumidor pueda cambiar de banco, entre otras medidas.  

El Parlamento Europeo ha aprobado hoy la primera directiva europea sobre hipotecas que incrementará la protección y seguridad de quien contrata este tipo de créditos.

En la práctica, la nueva norma incluye varias medidas destinadas a proteger a quienes no puedan hacer frente al pago de su hipoteca. En este sentido, la directiva impedirá que los gobiernos puedan oponerse a que el consumidor entregue su vivienda para dar por saldada su deuda (la “dación en pago”) si tanto el banco como el particular lo han acordado así previamente. Además, esta solución tendría que aceptarse si el consumidor no puede hacer frente al pago del préstamo, aunque cliente y entidad lo acuerden a posteriori.  

La ley también exigirá a los Estados "una tolerancia razonable" antes de proceder a las ejecuciones y limitará los cargos por impago.

En la misma línea, la directiva impondrá que cuando un particular no deje saldada su deuda al término de un procedimiento de ejecución, los Estados miembros garanticen unas “condiciones mínimas de subsistencia” y establezcan medidas que faciliten la devolución de la deuda y eviten el “sobreendeudamiento a largo plazo”.

Amortización de la deuda y cambio de banco

La norma también establece que los gobiernos tendrán que incorporar reglas de flexibilidad en el pago, como el derecho a pagar el préstamo antes de tiempo. En estos casos, la entidad tendrá derecho a recibir una compensación justa de los costes de ese reembolso anticipado, pero no podrá imponer multas adicionales para desincentivar esta amortización.

Además, se prohibirá que las hipotecas estén vinculadas a otros productos, es decir, que las entidades ofrezcan créditos condicionados a la compra de seguros y otros productos de un proveedor determinado, lo que facilitará que el consumidor se pueda cambiar de banco. Además, los seguros que se contraten en otro lugar deberán tener el mismo nivel de garantía que la proporcionada por el prestamista.

Un período de reflexión de 7 días

Por otra parte, el consumidor deberá disponer de un periodo obligatorio de reflexión de siete días antes de firmar un contrato hipotecario, o bien del mismo periodo de siete días para retractarse tras la firma, según lo decida cada Estado miembro.

La nueva norma también dificultará que las entidades puedan conceder préstamos irresponsables. "Las entidades financieras tendrán que facilitar más información a los consumidores para que evalúen si asumen los riesgos, y tendrán que realizar una evaluación a fondo de la persona que va a recibir el crédito. Se incrementarán  los requisitos sobre la valoración de los inmuebles y de los riesgos del mercado inmobiliario", explicó el ponente de esta norma en la Eurocámara, Antolín Sánchez Presedo.

Más advertencias sobre riesgos

La directiva también obligará a que se realicen ciertas advertencias ante determinados tipos de hipotecas, como las que tienen tipos de interés variable o las constituidas en moneda extranjera. En este caso, por ejemplo, la norma establece que el consumidor tendrá que ser informado de que las cantidades que tiene pendientes de pago podrían aumentar con el paso del tiempo.

La nueva directiva no será de aplicación inmediata, puesto que el texto deberá ser ahora aceptado por los Estados miembros y, después, habrá un periodo de 2 años para que la norma pase a formar parte de la legislación de cada país.

Debido a la amplitud de la directiva, casi todos los países tendrán que modificar sus normativas nacionales para adaptarlas a las nuevas reglas. España, que aprobó cambios en la ley hipotecaria la pasada primavera, tendrá que incorporar diversos elementos: por ejemplo, el plazo previsto para retractarse o la protección de las “condiciones mínimas de subsistencia" por parte del Estado.

Nuestra opinión

Las medidas que impondrá esta nueva normativa son positivas, dado que no solo aumentarán la protección del consumidor, sino que favorecerán que los particulares tengan más libertad para cambiar de proveedor cuando encuentren una hipoteca que mejora las condiciones de la que ya tenían.

No obstante, la directiva llega demasiado tarde, sobre todo si tenemos en cuenta las dramáticas consecuencias que la crisis económica ha tenido sobre miles de familias que se han visto incapaces de hacer frente al pago de su hipoteca. Además, todavía quedan muchos aspectos por concretar, como cuál debería ser la “tolerancia razonable” que deben aplicar los países antes de que se proceda a una ejecución hipotecaria, cuáles son las “condiciones mínimas de subsistencia” que deben garantizarse al consumidor o qué medidas se establecerán para evitar el sobreendeudamiento a largo plazo.

El texto que finalmente aprueben los Estados miembros nos dirá si hoy es un día para celebrar, o si estamos ante una mera declaración de buenas intenciones.

¿Qué te parece? Otros usuarios ya están comentando este artículo. Deja tu opinión aquí
¿Necesitas una hipoteca?

Te ayudamos a conseguirla de forma inmediata

Kelisto te ayuda
¿Buscas una hipoteca?
Un experto te ayudará a encontrar la hipoteca idónea para tí