Banca Cívica

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Banca Cívica fue absorbida por CaixaBank en 2012. Si quieres conocer los productos que comercializa actualmente La Caixa, pincha aquí. Si prefieres conocer la oferta del resto de entidades, visita nuestros comparadores.

Información adicional sobre Banca Cívica

Banca Cívica fue la entidad resultante de la integración que en el año 2010 se llevó a cabo entre CajaCanarias, Cajasol, Caja de Burgos y Caja Navarra. Fue el primer banco creado a través de un Sistema Institucional de Protección, que consiste en la agrupación de diferentes entidades con el objetivo de su consolidación y autoprotección. A este mecanismo se lo conoce como fusión fría. Banca Cívica fijó su sede en Sevilla debido al volumen de Cajasol, la última de las entidades en integrarse. Contaba con aproximadamente 7.800 empleados repartidos entre sus más de 1.500 oficinas, que daban servicio a tres millones y medio de clientes, de los que la mayor parte eran particulares, aunque también incluía a clientes corporativos. La entidad estaba presente en más de 30 provincias españolas.

Después de que en 2011 el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) suscribiese más de 950 millones de euros para apoyar financieramente a la entidad, en marzo de 2012 Banca Cívica fue absorbida por Caixabank, resultando en una entidad con unos activos de más de 340 mil millones de euros y 14 millones de clientes. Según el acuerdo de fusión, las cajas con participación en Banca Cívica entrarían a formar parte del accionariado de Caixabank con un 3,4% de las acciones, repartidas de la siguiente manera: Caja Navarra 1%, CajaCanarias 0,7%, Caja de Burgos 0,7% y Cajasol 1%. Caixabank adquirió los activos y pasivos de Banca Cívica y en agosto de 2012 se inscribió la escritura de fusión por absorción en el Registro Mercantil, lo que en la práctica certificó la extinción de Banca Cívica.

Desaparición de Banca Cívica

Caixabank eliminó la marca Banca Cívica y volvió a utilizar de nuevo, en sus territorios de origen, las marcas comerciales de las cajas de ahorro cuya integración había dado lugar a la entidad ya extinta. En las sucursales situadas en zonas distintas a las del origen de las cajas se comenzó a operar únicamente con la marca La Caixa.