Las inversiones extravagantes, las más rentables para invertir ‘el Gordo’ de Navidad

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  • La moneda virtual Bitcoin es la inversión no convencional más rentable del último año, pero también la más volátil: ha registrado una rentabilidad del 4.700% en el último año, pero su valor se ha desplomado casi a la mitad en poco más de 48 horas
  • Inversiones poco habituales, como el grafeno o los coches clásicos, han obtenido rentabilidades del 63% y 28%, respectivamente
  • Entre las opciones convencionales más comunes en España se encuentran la bolsa (15,3% en los últimos 12 meses) y los fondos de pensiones (9,4%)   

El sorteo de la lotería de Navidad repartirá el próximo 22 de diciembre 2.240 millones de euros, con un premio máximo de 400.000 euros por décimo. Por sí solo, ‘el Gordo’ no es lo suficientemente cuantioso como para dejar de trabajar, pero si se invierte correctamente, sí puede permitir que los agraciados vivan de las rentas. Según un análisis realizado por Kelisto.es, algunas inversiones pueden llegar a ofrecer rentabilidades de más del 4.000% en un solo año, como es el caso de la moneda virtual Bitcoin, aunque sus altibajos pueden restarles atractivo. 

LAS MEJORES INVERSIONES PARA EL GORDO DE NAVIDAD (320.000 €)*

INVERSIONES CONVENCIONALES MÁS COMUNES EN ESPAÑA*

INVERSIONES NO CONVENCIONALES MÁS COMUNES**

 

Inversión

Rentabilidad en el último año (en %)

Rentabilidad en el último año (en brutos)

Inversión

Rentabilidad en el último año (en %)**

Rentabilidad en el último año (en brutos)

Renta variable (Ibex 35)

15,32%1

49.024 euros

Bitcoin

4.784%5

15,30 millones de euros

Fondos de pensiones

 9,4%2

30.080 euros

Grafeno

62,84%6

201.088 euros

Fondos de inversión

6,95%3

 22.240 euros

Coches

28%7

112.000 euros

Depósitos

1,74%4

5.568 euros

Vino

11,88%8

38.016 euros

Fuente: Kelisto.es a fecha 18/12/2013. *Según datos de Inverco, los españoles invierten mayoritariamente en depósitos, renta variable, fondos de pensiones y fondos de inversión. Para el análisis se han tenido en cuenta los depósitos, fondos de pensiones y planes de pensiones comercializados en España, y la bolsa española, con el Ibex-35 como referencia. ** Selección de las inversiones no convencionales más comunes del mercado. Para el cálculo de las inversiones, se han tenido en cuenta algunas de  las inversiones más representativas del mercado para cada sector. 

Eso sí, la rentabilidad solo es uno de los criterios que hay que seguir a la hora de elegir en qué invertir el premio.

  • Tu perfil de inversor, es decir, si estás dispuesto a asumir mucho o riesgo o no, y durante cuánto tiempo puedes vivir sin tocar tu premio.
  • La importancia de diversificar, o lo que es lo mismo, tratar de no poner todos los huevos en la misma cesta para sacar más partido de tu dinero y, sobre todo, para que el riesgo que corras sea menor.
  • La fiscalidad de tu inversión y, por tanto, cuánto se llevará Hacienda por los beneficios que generes: puede haber grandes diferencias entre unos productos y otros. Por ejemplo, entre los depósitos y los fondos de inversión. Tanto si inviertes en un depósito a plazo como en un fondo de inversión que mantengas durante un año o más, Hacienda te retendrá el 21% si tus ganancias son inferiores a 6.000 euros; el 25% si ganas entre 6.000 y 24.000 euros; y el 27% si superas esa cantidad. Ahora bien, en el caso de los depósitos, el Fisco te hará esa retención cuando finalice el plazo y te liquiden los intereses. En cambio, en el fondo, no tendrás que pagar impuestos hasta que no lo vendas. Y si vendes una parte, solo tributarás por ella. Eso implica grandes diferencias. Por ejemplo, imagina que inviertes 100.000 euros de tu premio en un depósito a un año que te ofrece una rentabilidad del 3%. Cuando finalice el plazo, tendrás 103.000 euros. Por tanto, tendrás que pagar a Hacienda el 21% de 3.000 euros, es decir, 630 euros. En el caso de un fondo, supón que optas por uno que también te ofrece un 3% y cuyas participaciones valen 100 euros. Por tanto, comprarías 1.000 participaciones (100.000/100). Como su rentabilidad es del 3%, al cabo de un año tus participaciones valdrían 103 euros. Si quisieras vender las suficientes participaciones para lograr 3.000 euros (como ocurría con el depósito), venderías 29,12 (3.000 euros/103 euros que vale cada participación). A ojos de Hacienda, el beneficio que habrías obtenido sería de 87,3 euros, es decir:

[29,12 participaciones x 103 euros] – [29,12 participaciones x 100 euros]= 87,36 euros.

El 21% que te reclamaría el Fisco  esos 87,36 euros sería igual a 18,34 euros, frente a los 630 euros que pedía por las ganancias de tu depósito.

  • Los gastos que implica invertir en unos productos frente a otros. En el ejemplo de antes (depósitos a plazo vs fondos de inversión) las diferencias son claras: un depósito no debería implicarte ningún gasto; como mucho, la posible penalización que se te aplicaría si decides rescatar tu dinero antes del plazo acordado. En cambio, en los fondos de inversión podemos encontrarnos con varias comisiones: gestión, depósito, suscripción, reembolso…
  • No solo tengas en cuenta cómo se ha comportado un producto en el pasado, sino cómo puede hacerlo en el futuro: es importante saber cómo ha evolucionado la rentabilidad que ofrecen, por ejemplo, las letras del Tesoro o las acciones de una compañía para saber si han experimentado muchas variaciones, si normalmente han evolucionado al alza, etc. Pero también es esencial saber cómo se prevé que evolucionen estos activos en el futuro: si puede haber decisiones de política monetaria (por ejemplo, algo que diga o haga el Banco Central Europeo) que le afecten, si una nueva regulación puede afectar para bien o para mal a una compañía, etc.

¿Tapar agujeros o invertir?

Esta es la primera pregunta que nos puede surgir si nos encontramos con un dinero inesperado. Para saber la respuesta, es necesario analizar qué rentabilidad podemos conseguir con la inversión y cuánto nos cuesta nuestra deuda (es decir, cuántos intereses estamos pagando por ella).  Si por nuestra deuda pagamos unos intereses mayores que las ganancias que esperamos obtener en una inversión, es preferible tapar agujeros. Por ejemplo, si tienes un préstamo por el que pagas un interés del 6% y los bonos en los que estás interesado dan una rentabilidad del  5%, es mejor que destines el dinero al préstamo. De lo contrario, estarías perdiendo dinero, ya que los beneficios de tu inversión no cubrirían los gastos de tu deuda.

Inversiones no convencionales más comunes

Atendiendo a la rentabilidad que han tenido en el último año, las inversiones poco convencionales son las más atractivas para los agraciados con ‘el Gordo’. Por ejemplo, el Bitcoin multiplicó su valor por 67 desde diciembre del pasado año, al pasar de 13,5 dólares a rondar los 900 a comienzos de esta semana. Sin embargo, como muestra del riesgo que implica este tipo de inversiones, en las últimas horas su cotización ha experimentado un retroceso cercano al 40% (de 900 a 635 dólares), como consecuencia de las medidas restrictivas que ha impuesto China al uso de la moneda digital.

Para los atrevidos que decidan apostar por él, es necesario acudir a una plataforma de intercambio (Mtgox y Coinbase son las más populares) y abrir un monedero virtual, más conocido como wallet. Se pueden adquirir y vender de manera instantánea, al precio que cotice en ese momento, o especificar que la operación quiere realizarse cuando la divisa alcance un determinado valor. Sin embargo, no hay un mercado organizado que regule su funcionamiento, por lo que distintos organismos, como la Autoridad Bancaria Europea (EBA) han advertido en ocasiones de algunos de sus peligros, como la posibilidad de llegar a perder todo el dinero o la vulnerabilidad de los wallets a los piratas informáticos. 

Entre las inversiones menos convencionales analizadas por Kelisto.es, la siguiente por rentabilidad es el grafeno, que proviene del grafito y que es conocido como el material del futuro por su uso en pantallas táctiles flexibles, baterías o placas solares. Los que decidan apostar por él pueden hacerlo invirtiendo en compañías productoras de grafeno (como CVD Equipment Corporation y Oxford Instruments, líderes del mercado) o en firmas que se dediquen a la minería del grafito (Alabama Graphite Corp, Carbone Lorraine…). Entre estas últimas, destaca Hexcel, la de mayor capitalización bursátil: en el último año, sus acciones experimentaron una subida del 62,84%.

Los coches clásicos son la tercera opción más jugosa entre las inversiones más alternativas del mercado analizadas por Kelisto.es. De hecho, un coche clásico puede llegar a incrementar su valor un 28% durante el primer año, un 115% tras cinco años y más de un 400% diez años después de la compra. Sin embargo, no todos los modelos obtienen el mismo rendimiento y la posibilidad de recuperar nuestra inversión dependerá también del cuidado y el mantenimiento del vehículo. Entre los coches con mejor rentabilidad, el índice elaborado por el Grupo Internacional del Automóvil histórico, destaca el Ferrari como uno de los más adecuados para invertir, con un rendimiento anual del 50%.

Otra de las apuestas más rentables es el vino. Para invertir en caldos, no solo se pueden adquirir botellas; también, fondos de inversión. Por ejemplo, el primer fondo de inversión especializado en la cadena de valor del vino que fue lanzado por una gestora española, el March Vini Catena (de March Gestión) ha ofrecido una rentabilidad del 11,8% en los últimos 12 meses.

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